November 16, 2020
De parte de Portal Libertario OACA
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El aborto realizado en condiciones de riesgo o inseguras es un problema que pone en peligro la salud y la vida de numerosas mujeres en edad reproductiva a nivel mundial, pero en El Salvador, pa铆s en donde tal pr谩ctica es il铆cita en cualquier circunstancia y penada hasta con 50 a帽os de c谩rcel, y doce para el personal m茅dico que se prestara a facilitarlo, se hace m谩s indiscutible la existencia de esta problem谩tica. Es, pues, evidente que este asunto necesita ser estudiado y analizado sobriamente para poder ofrecer una opini贸n que se ajuste a las exigencias del contexto.

Al analizar este problema a nivel mundial, resulta interesante ver c贸mo casi todos los pa铆ses en Europa han despenalizado tal pr谩ctica 鈥昪on ciertas condiciones eso s铆鈥, y esto ha dado como corolario la reducci贸n indiscutible de excesivas muertes innecesarias de mujeres en edades de reproducci贸n por realizarse abortos de manera insegura y con personal incompetente. Es curioso que despu茅s de que tantos pa铆ses de Europa, Asia, 脕frica y Am茅rica Latina lo hayan despenalizado 鈥攁lgunos de manera absoluta y otros con ciertas condiciones鈥 en El Salvador, junto con cuatro  pa铆ses m谩s, se siga manteniendo una posici贸n tan tozuda y desfasada sobre este asunto.

Seg煤n la OMS: 鈥淓l aborto peligroso se produce cuando una persona carente de la capacitaci贸n necesaria pone fin a un embarazo, o se hace en un entorno que no cumple las normas m茅dicas m铆nimas, o cuando se combinan ambas circunstancias鈥 (OMS, 2019). El aborto peligroso es, entonces, una pr谩ctica que tiene como objetivo central intervenir y terminar con un embarazo no deseado en condiciones que definitivamente no brindan ni los requisitos m铆nimos que un aborto legal demanda.

Ahora bien, pese a que en ciertos pa铆ses del mundo el aborto sigue siendo ilegal 鈥昬spec铆ficamente en cinco pa铆ses, tres de ellos en Am茅rica latina y s贸lo dos fuera de ese continente鈥, 茅ste se sigue efectuando; a decir verdad, en los pa铆ses en desarrollo en que est谩 penalizado 鈥昹os cuales en su mayor铆a lo consideran ilegal e inmoral sobre todo por los prejuicios que destilan de las concepciones religiosas鈥 parece ser que va en aumento en vez de ir disminuyendo. Seg煤n el Centro por los Derechos Reproductivos (CRR, por su sigla en ingl茅s), 鈥渓as restricciones legales sobre el aborto no resultan en menos abortos, sino que obligan a las mujeres a arriesgar sus vidas y su salud al tener que acceder a la interrupci贸n del embarazo en condiciones inseguras鈥 (Demirdjian, 2019, P谩rr.7).    

De acuerdo con la OMS: 鈥渆ntre 2010 y 2014 hubo en el mundo un promedio anual de 56 millones de abortos provocados (en condiciones de seguridad o sin ellas)鈥 (OMS, 2019). De 茅stos, 鈥淸s]eg煤n los c谩lculos, cada a帽o hubo en el mundo unos 25 millones de abortos sin condiciones de seguridad, casi todos ellos en pa铆ses en desarrollo (OMS, 2019). Por ello, es conveniente resaltar que el aborto es un derecho del cual no todas las mujeres pueden gozar. El CRR sostiene que existen 鈥淸n]umerosos tratados internacionales y regionales de derechos humanos y constituciones a nivel nacional en todo el mundo. Estos instrumentos fundamentan el aborto seguro en una constelaci贸n de derechos, incluidos los derechos a la vida, a la libertad, a la intimidad, a la igualdad y no discriminaci贸n y a la libertad de tratos crueles, inhumanos y degradantes鈥.

As铆 pues, aun con los grandes avances que se han obtenido en naciones desarrolladas por los cuales el aborto se realiza de una forma segura y legal 鈥昬so s铆, sin negar que siguen existiendo prejuicios, sobre todo de 铆ndole religiosa鈥, 茅ste sigue siendo tremendamente impopular en algunos pa铆ses del mundo. La aceptaci贸n de esta pr谩ctica como un derecho del cual toda mujer deber铆a gozar, en varios pa铆ses del mundo, no ha sido admitida legal ni culturalmente. Incluso, en los pa铆ses de cultura cristiana, esta pr谩ctica es vista como algo inmoral y la despenalizaci贸n de 茅sta como algo monstruoso. Los cristianos conservadores, incluyendo a gran parte de los progresistas, en conjunto, est谩n a favor de lo que ellos llaman la vida, concepto tan basto que puede ser estudiado desde muchos enfoques.

As铆 pues, existen grupos cristianos evang茅licos y cat贸licos organizados en contra de la despenalizaci贸n del aborto 鈥昦unque no todos los que los componen son cristianos comprometidos y profesantes鈥 que se denominan a s铆 mismos como 鈥減ro-vidas鈥. La tesis principal que defienden es que desde el momento de la fecundaci贸n, la mujer porta dentro de s铆 una vida, una persona humana con todos los derechos que una persona tiene. En consecuencia, ellos consideran el aborto como un asesinato por el cu谩l  las mujeres deber铆an pagar aqu铆 en la tierra, legalmente, y en el m谩s all谩, en el infierno, lugar donde Dios mandar谩 a todos los malvados y pervertidos, pues ellos lo consideran como un pecado, un delito digno de recibir doble castigo, humano y divino. Seg煤n esta perspectiva fundamentalista, todo el que apoye en alguna forma la despenalizaci贸n del aborto es un 鈥減ro-muerte鈥. A esta visi贸n simplista en su ensayo 鈥10 tesis sobre la relaci贸n entre aborto y biopol铆tica鈥, el profesor Luis Mart铆n Cabrera rebate: 

鈥淓l t茅rmino 鈥榩ro-vida鈥 introduce en el debate una antinomia falsa que sit煤a el debate en un dilema 茅tico y moral falso: ni las personas que est谩n a favor del aborto son pro-muerte 鈥損or m谩s que las etiqueten de 鈥榓sesinas鈥欌攏i las personas que est谩n en contra del aborto son pro-vida. El t茅rmino vida no es ni ahist贸rico ni neutro. La obra de Michel Foucault, Giorgio Agamben o Roberto Esposito ha mostrado convincentemente que en la modernidad colonial el objetivo de la dominaci贸n se centra sobre toda una serie de tecnolog铆as que tienen por objeto producir, administrar y dominar la vida. Esto implica, por un lado, que la 鈥榙efensa de la vida鈥 no es natural como se pretende, sino que est谩 inscrita, por un lado, en una racionalidad epistemol贸gica que la hace legible al margen de la historia y, por otro, la sujeta a un poder que se articula cada vez m谩s como biopoder: poder de producir vida (biopol铆tica) y su reverso, la muerte (tanatopol铆tica). La cruzada por la vida as铆, como objeto arrojadizo, aparece como un t贸tem que oculta otros cr铆menes inconfesables, acaso m谩s truculentos. Por eso, lo contrario de ser pro-vida no es ser pro-muerte sino estar dispuesto desnaturalizar la naturalidad con que se invoca la vida como un valor moral en s铆 mismo鈥. (Cabrera, 2015, P谩rr. 3)

Si bien estos grupos pro-vidas seguir谩n en sus tozudas posiciones, y eso solo demuestra su falta de profundidad en el an谩lisis de las causas y las consecuencias que hacen de este problema; hay pa铆ses en los que, producto de los altos 铆ndices de muerte en el sector femenino que la prohibici贸n absoluta del aborto ocasionaba, se motiv贸 a despenalizarlo evitando as铆 condenas innecesarias para miles de mujeres por abortos espont谩neos.

S贸lo de 2013 a 2016 hubo 70 mujeres perseguidas judicialmente por abortos espont谩neos (Foca, 2018). Adem谩s de que, se estima, 鈥渆n los pa铆ses en desarrollo, cada a帽o hay alrededor de 7 millones de mujeres que son hospitalizadas a consecuencia de un aborto sin condiciones de seguridad鈥. Esta problem谩tica, junto a la presi贸n que realizan los colectivos en pro de la mujer y los organismos internacionales, se piensa, ha motivado a muchos pa铆ses a suavizar las leyes en contra de las mujeres que deciden realizar tal acci贸n. Esto ha dado como resultado que el aborto sea aceptado en algunos pa铆ses s贸lo parcialmente.

Ahora bien, algo bueno y digno de rescatar es que:

鈥渦n n煤mero de pa铆ses en los cuales las leyes de aborto eran altamente restrictivas a mediados de la d茅cada de los noventa, las han liberalizado desde entonces, generando expectativas sobre el descenso en la cantidad de procedimientos clandestinos. Y en muchos pa铆ses en desarrollo en los cuales el aborto est谩 legalmente restringido, el acceso al aborto seguro parece estar aumentando, especialmente entre las mujeres del medio urbano, de clase media y alta, que disponen de los medios necesarios para pagar los servicios de m茅dicos particulares. En parte, esta mejora en el acceso puede atribuirse a la utilizaci贸n creciente del aborto con medicamentos.鈥 (Guttmacher, 2009)

 Sin embargo, en Latinoam茅rica, el derecho al aborto, a diferencia de la mayor铆a de pa铆ses de Europa, se da con m谩s restricciones. Por ejemplo, en Guatemala, Per煤, Venezuela, Ecuador o Bolivia el aborto es ilegal exceptuando ciertos casos, como cuando el embarazo pone en peligro la vida o la salud de la mujer, o en caso de violaci贸n. En el caso de El Salvador, el aborto est谩 prohibido en todas las circunstancias, raz贸n por la que el Comit茅 de la ONU le pide a El Salvador despenalizarlo. Del mismo modo, en Nicaragua, Rep煤blica Dominicana, y hasta en el Vaticano, el aborto est谩 prohibido en todas las circunstancias. En El Salvador, igual que en esos pa铆ses, el derecho de la mujer a decidir y elegir sobre su embarazo queda imposibilitado. En este pa铆s, existe una posici贸n f茅rrea en los sectores m谩s conservadores a no doblegar o modificar la ley sobre el aborto. Una prueba de ello es que han estado dos presidentes de izquierdas y la despenalizaci贸n del aborto no se realiz贸. Y el nuevo presidente, quien al parecer seguir谩 una l铆nea m谩s conservadora que los anteriores, no parece que est茅 interesado en despenalizarlo.

En absoluto contraste, como ya se mencion贸 arriba, a pesar de que el aborto es considerado un delito en El Salvador y 芦que se castiga a las mujeres hasta con 50 a帽os de c谩rcel y 12 al personal m茅dico que realizase la intervenci贸n鈥, 茅ste se sigue practicando. Estad铆sticas de la Organizaci贸n Panamericana de la Salud indican que en El Salvador el aborto inseguro es una de las cinco principales causas de muerte de mujeres entre los 15 y 44 a帽os de edad (OMS 2012). Ante esto, 12 pa铆ses se unieron, en solidaridad con las v铆ctimas de esta visi贸n arcaica y repleta de crueldad, para denunciar la penalizaci贸n absoluta del aborto en El Salvador: En sus intervenciones ante el Consejo de Derechos Humanos, los Estados de Australia, Canad谩, Rep煤blica Checa, Francia, Alemania, Islandia, Luxemburgo, Noruega, Eslovenia, Espa帽a, Suecia y el Reino Unido, recomendaron a El Salvador reformar la ley que criminaliza de manera injusta y absoluta el aborto (CRR, 2014).

Y si bien es cierto que existen muchas estrategias de prevenci贸n para reducir los casos del aborto peligroso en El Salvador, la mejor de ellas consiste, dicho de una forma lac贸nica, en la despenalizaci贸n del aborto. Esto disminuir铆a considerablemente los casos en condiciones de riesgo, que tantas muertes y da帽os f铆sicos, psicol贸gicos y condenas legales dejan a las mujeres que osan hacerlo.

Para la mayor铆a de obispos cat贸licos, el aborto en todas sus formas, sin ponerlo en tela de juicio, es un crimen, pues ellos consideran, como lo hacen los grupos pro-vida, que desde el momento de la fecundaci贸n lo que la mujer porta dentro de s铆 es una persona humana a la cual no deber铆an matar bajo ninguna circunstancia. En ese sentido, en El Salvador la propuesta de despenalizaci贸n del aborto se ve frenada constantemente por la opini贸n infundada de la Iglesia Cat贸lica y la de las iglesias evang茅licas; a pesar de que muchos de sus l铆deres hayan sido objeto de numerosas cr铆ticas por su falta de autoridad moral y por los numerosos esc谩ndalos en los que se han visto involucrados, estas iglesias siguen teniendo mucho respeto de la sociedad salvadore帽a, pero los individuos conscientes y pensantes las desenmascaran.

Empero, la iglesia sigue su ruta en contra del aborto, una muestra es el llamado que el arzobispo de San Salvador, Jos茅 Luis Escobar, en una de sus misas dominicales hizo: 芦Ante la propuesta de legalizar el aborto en nuestro pa铆s (鈥), pedimos a todos nuestros diputados, de todos los partidos, no legalizar tan grave crimen禄 (France 24, 2018, p谩rr 2). Continu贸: 芦La Iglesia siempre estar谩 a favor de la vida y no de la muerte, es la ley de Dios que nos manda no matar; matar a un ni帽o en el seno materno es grav铆sima violaci贸n a esa ley de Dios禄 (France 24, 2018).

As铆 pues, la Iglesia Cat贸lica se declara a favor de la vida, pero al parecer la vida de las mujeres que se exponen a realizar un aborto en condiciones de riesgo y a sufrir otras veces penas totalmente desproporcionadas al supuesto delito no parece tener mucha relevancia. Seg煤n Carlos Salinas Maldonado: 鈥淥rganizaciones feministas salvadore帽os contabilizan 49 condenas contra mujeres entre 2000 y 2014 y las autoridades han denunciado a 250 en total鈥. Estas vidas, plenas y constituidas, parece que no tienen mucha importancia en la agenda de la iglesia cat贸lica, preocupada por los casos de aborto y p谩vida ante una posible modificaci贸n a la ley del aborto. Sobre esta postura, lo m谩s preciso que se puede esgrimir es que se trata de una doble moral que propagan.

V铆ctor Salmer贸n

Bibliograf铆a

France 24. (15 de 04 de 2018). France 24. Obtenido de https://www.france24.com/es/20180415-iglesia-se-pronuncia-contra-legalizacion-de-aborto-en-el-salvador

CRR. (11 de 10 de 2014). CRR. Obtenido de https://reproductiverights.org/12-estados-solicitan-a-El-Salvador-despenalizar-el-aborto

Foca, L. (2018, noviembre 26). Aborto, ni帽as, y Carl Sagan. Retrieved from Archivo de video: Recuperado de: https://youtu.be/uBpoPfukLqY  

OMS. (26 de Junio de 2019). Obtenido de Prevenci贸n del aborto peligroso: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/preventing-unsafe-abortion#

OMS. (2019, Junio 26). OMS. Retrieved from Prevenci贸n del aborto peligroso: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/preventing-unsafe-abortion

OMS. (26 de junio de 2019). Organizaci贸n Mundial de la Salud. Obtenido de https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/preventing-unsafe-abortion

Sagan, C. (1998). Miles de Millones




Fuente: Portaloaca.com