February 16, 2022
De parte de La Haine
332 puntos de vista

Mucha gente, sobre todo en las ciudades, cuando se pregunta qui茅n produce los alimentos, piensa en extensos campos y maquinarias, grandes empresas y supermercados. Muchos saben que esos alimentos no son los mejores, pero creen que son los que proveen la alimentaci贸n de la mayor铆a. Es un mito. Incluso la FAO (organizaci贸n de alimentaci贸n y agricultura de la ONU) reporta que las granjas familiares producen 80 por ciento de los alimentos, lo cual reafirm贸 al inicio del Decenio de la agricultura familiar (2019-2028).

No obstante, un estudio reciente patrocinado por la propia FAO (Which farms feed the world and has farmland become more concentrated?, de Lowder S.K. et al, en World Development, 2021) afirma que la agricultura campesina solamente produce cerca de un tercio de los alimentos, una conclusi贸n similar a la de otro estudio anterior (How much of the world’s food do smallholders produce?, de Ricciardi V et al, en Global Food Security, 2018) en el que se basan parcialmente. Esto en parte se debe a la confusi贸n de conceptos que ha creado la propia FAO sobre qu茅 es agricultura familiar.

Pero lejos de ser un tema acad茅mico, el problema es que esos estudios se toman como referencia para definir pol铆ticas p煤blicas sobre alimentaci贸n. Por ejemplo el art铆culo Lowder et al, concluye que existe una parcialidad en favor de la agricultura de peque帽a escala y se debe apoyar mucho m谩s con recursos p煤blicos a la gran agricultura industrial.

La realidad es diametralmente opuesta: mientras la agricultura de peque帽a escala sufre todo tipo de discriminaci贸n y escasamente cuenta con apoyo de programas oficiales, las cadenas industriales est谩n subsidiadas directa e indirectamente a gran escala en la mayor铆a de los pa铆ses.

Ante esta nueva posici贸n de la FAO, un grupo de organizaciones que hemos investigado el tema por d茅cadas, dirigimos una carta a ese organismo, planteando la contradicci贸n de estas posiciones y exponiendo los m煤ltiples errores en que se basan estos estudios. La carta y un documento m谩s extenso explicando 茅stos con detalle se puede descargar aqu铆: https://tinyurl.com/jhp5nhke). La FAO no ha respondido.

Las trasnacionales de agronegocios est谩n felices con los nuevos estudios. Tambi茅n fueron acogidos con entusiasmo por prensa internacional y adoptados como referencia por fuentes de informaci贸n muy acudidas y que se presentan como neutrales como Our World in Data, aunque 茅sta es financiada por la Fundaci贸n Bill y Melinda Gates, conocidos promotores de la producci贸n alimentaria industrial, qu铆mica y transg茅nica.

Seg煤n la investigaci贸n de Grupo ETC, Grain y otras organizaciones, m谩s de 70 por ciento de la poblaci贸n mundial basa su alimentaci贸n en lo que provee la red campesina de alimentos, aunque esa red tiene menos de 25 por ciento de la tierra y agua agr铆cola. En contraste, la cadena industrial alimentaria, controlada por empresas trasnacionales, tiene y usa m谩s de 75 por ciento de la tierra, agua y combustibles de uso agr铆cola a nivel global. Adem谩s, por cada peso que pagamos por un alimento de la cadena industrial, pagamos dos pesos m谩s por los da帽os ambientales y a la salud que provoca esa cadena, un dato que estim贸 el Grupo ETC en 2017 y que volvi贸 a mostrar un estudio de la Fundaci贸n Rockefeller en 2021. (Quien nos alimentar谩 https://tinyurl.com/4kr6h8uv)

La cifra de que 70 por ciento de la poblaci贸n mundial se alimenta por las redes campesinas, incluye en esas redes, entre otras, a la producci贸n campesina e ind铆gena, las y los pescadores artesanales, sistemas pastoriles, apicultura, agricultura de monta帽a y silvicultura tradicional, recolecci贸n y caza tradicional, as铆 como huertas urbanas. Todas esas fuentes que son esenciales para proveer alimentos, son total o mayormente ignoradas en el nuevo estudio de la FAO.

Ese estudio (Lowder et al) s贸lo toma en cuenta la producci贸n agr铆cola, no si esta se consume, si es para alimentaci贸n y a qui茅n llega; define adem谩s una medida 煤nica y limitada de superficie de tierra (finca campesina ser铆a hasta 2 hect谩reas sin importar el tipo de terreno, las condiciones ni las diferencias regionales); s贸lo considera la producci贸n de cultivos (y algo de ganader铆a); no hace diferencia entre el valor nutricional de los alimentos, entre otras cosas. (Ver cr铆tica detallada en https://tinyurl.com/bduhzcdx)

Aun as铆, con esos par谩metros tan limitados, llegan a la conclusi贸n que las fincas peque帽as (menos de 2 hect谩reas) cultivan 35 por ciento del alimento mundial con 12 por ciento de la tierra agr铆cola, lo cual por s铆 solo muestra que son mucho m谩s productivas en alimentos que las grandes instalaciones.

Tampoco toman en cuenta que en agricultura industrial, pese a producir grandes vol煤menes por hect谩rea, una gran parte no va a alimentaci贸n, sino a agrocombustibles, forrajes y otros usos industriales, adem谩s de conllevar un alto nivel de desperdicio (hasta 50 por ciento seg煤n otros reportes de FAO) en campo, transportes, supermercados y hogares. No consideran tampoco el desperdicio causado por la comida industrial que no alimenta, sino que produce malnutrici贸n, obesidad, diabetes, hipertensi贸n, etc茅tera.

El tema de qui茅n y c贸mo nos alimentamos es vital para todas y todos. Conocer, apoyar y afirmar a las redes campesinas, que son quienes realmente proveen el alimento de la mayor铆a de la poblaci贸n es fundamental, a todos los niveles.

La Jornada




Fuente: Lahaine.org