April 25, 2021
De parte de ANRed
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Gustavo Galli analiza la coyuntura y propone el concepto de 鈥渘ecropol铆tica鈥 para analizar las corrientes neoliberales que avanzan sin pausa sobre las escuelas, sin que importe qui茅n se contagia o no, y propone algunas ideas para construir un futuro incluyente, donde la salud y la educaci贸n sean derechos iguales para todxs. Por Gustavo Galli (En La Tinta)


驴Qui茅n puede estar en contra de lxs pibxs en la escuela? 驴Qui茅n de nosotrxs, docentes, puede no quererlo, extra帽arlo, desearlo profundamente? 驴Qui茅n puede preferir la cocina de su casa y una pantalla al aula y el patio? Absolutamente ning煤n docente. Hace muchos a帽os, decimos que no es posible educar sin cuidar, que cuando se cuida se est谩 ense帽ando y cuando se ense帽a se est谩 cuidando. Plantear este tema como dicot贸mico es como m铆nimo, falaz. Sin embargo, la pandemia nos puso en una encrucijada (una de tantas) que es que, para cuidar, tenemos que distanciarnos. Y cuidar es un valor en la educaci贸n, no es secundario, quien lo comprende como una cuesti贸n colateral no est谩 entendiendo lo que se pone en juego en el v铆nculo pedag贸gico. Pero todo esto est谩 ya muy explicado, prefiero aqu铆 ir por otro lado.

Son d铆as pol铆ticamente muy intensos y donde la falta de respeto a estudiantes, familias y docentes se hizo habitual en los medios, entre otras formas, por las informaciones falsas, la manipulaci贸n de datos y de declaraciones.

Propongo que empecemos por los datos. Seguramente, hay quienes no compartan o hasta se enojen por lo que voy a decir, pero, en el fondo, hasta los m谩s positivistas saben que los datos, las estad铆sticas no son objetivas. La forma de preguntar, la forma de registrar, la forma de recolectar informaci贸n, siempre tienen un sesgo. Sabemos que la objetividad no existe como tal, que se puede tender hacia ella, pero no alcanzarla. Las estad铆sticas que se muestran en torno de justificar tal o cual decisi贸n casi siempre son las que sirven a tal efecto, no estoy descubriendo nada con esto, simplemente describiendo. Los que somos futboleros sabemos que, hace poco tiempo, nos dijeron que con el VAR se acababan las discusiones porque la tecnolog铆a iba a resolver las pol茅micas. Se olvidaron que hay personas interpretando a la tecnolog铆a y ahora se discute el VAR, su p茅rdida de tiempo y otras cosas que no vienen al caso.

Pero, entonces, 驴no hay datos en los que confiar? S铆, claro que hay datos en los que confiar, sobre todo, si se muestra c贸mo se construye ese dato, de d贸nde sale esa informaci贸n, c贸mo se calcula y si es puesto en revisi贸n por otrxs que pueden opinar en contrario. Tambi茅n existen 鈥渆videncias鈥 incontrastables, si no hay m谩s camas, no hay. Si fallecieron cientos de personas, fallecieron.

Con lo dicho sobre los datos y la tan vapuleada 鈥渆videncia鈥, solo pretendo salir de la l贸gica binaria de un dato mata a otro dato, porque, al menos a m铆, me parece que es un razonamiento que nos mete en un laberinto sin salida, sobre todo, como dije, si no se comparte la construcci贸n de los datos. Con un micr贸fono y una conferencia puedo decir cualquier cosa frente a un auditorio con imposibilidad de comprobarlo. Lo mismo sucede si LA revista cient铆fica debe aprobar una vacuna o si la misma revista demuestra lo imprudente de la presencialidad en cierto estad铆o de la pandemia. A veces dice la verdad, otras no interesa lo que diga. Salgamos de este laberinto.

Este debate no es exclusivo de Provincia de Buenos Aires, de la CABA, ni de la Rep煤blica Argentina. Lo que aqu铆 sucede es el efecto local del neoliberalismo global. Lo que se est谩 discutiendo es un Estado presente, que regule, conduzca, proteja y tenga el horizonte en lo com煤n, frente a un Estado m铆nimo, que sugiera, promueva lo individual, termine de fracturar el lazo social y construya poder a partir de la necropol铆tica[1]. Lejos de ser un problema argentino es ni m谩s ni menos que neoliberalismo expl铆cito, puro y duro.

La necropol铆tica no es s贸lo el derecho a matar, es el derecho a exponer a otras personas a la muerte. De modos variados, con estrategias diferentes, cerrando un ministerio de salud, hambreando al pueblo, guardando vacunas y que se venzan, o deslig谩ndose de la responsabilidad de cuidado del pueblo.

Es necesario comprender que esto no es una decisi贸n caprichosa ni un enfrentamiento pol铆tico m谩s en tiempo electoral, es la consolidaci贸n de un modelo de exclusi贸n y de muerte. Quiz谩s podr茅 parece exagerado, ojal谩 lo sea. Pero si vemos la foto y no la pel铆cula, le vamos a errar a la respuesta. Cuando se dijo 鈥渜ue muera quien tenga que morir鈥, se dio por iniciada el cap铆tulo pandemia COVID-19 de la necropol铆tica en la Argentina, como sucede en el Brasil de Bolsonaro o sucedi贸 en el EE.UU. de Trump.

G. Agambem nos habl贸 hace tiempo de los 鈥渘uda vida鈥, cuerpos desnudos desprovistos de pol铆tica, por lo tanto, de ciudadan铆a. Cuerpos que no importan, cuerpos que pueden morir sin que nadie reclame por ellos. Cuerpos, s贸lo cuerpos. Muertes que no interesan, a veces ni siquiera para la estad铆stica. Ni帽xs usados para desactivar minas, m谩s ac谩, en nuestra tierra, ni帽xs banderilleros rociados por agrot贸xicos, muertes colaterales que no les importan a los due帽os de todo.

En verdad lo que quiero significar es que esta disputa es un lucha que va mucho m谩s all谩 de clases presenciales s铆 o no. Y no la minimizo, all铆 se juega la vida de nuestrxs estudiantes y de sus familias, de nuestras familias y la propia tambi茅n. No quiero hacerme a un lado de la discusi贸n, tomo posici贸n y digo las clases deben ser virtuales, la cantidad de casos y fallecidos es la m谩s alta que tuvimos en este a帽o y pico de pandemia.

Pero aclarado esto, creo que necesitamos comprender mejor lo que est谩 en juego. Se busca desdemocratizar el Estado, porque es el modo de correr el eje de lo com煤n y de la igualdad. Porque el Estado fuerte interfiere en el mercado, lo limita, lo regula, lo contiene. En el Estado desdemocratizado, no hay legislaci贸n que garantice el bien com煤n. Lo que se busca es la desactivaci贸n del Estado Social. Legislar para el bien com煤n pone en jaque esas 鈥渓ibertades individuales鈥 que se desinteresan por lxs otrxs, privilegiando los intereses individuales.

La disputa es entre igualdad o libertad individual. No es menor, se refleja hoy en la educaci贸n presencial o virtual, seguramente porque los intendentes de Juntos por el Cambio tienen cruces de Big Data que les dice que una parte importante de sus seguidores quieren la presencialidad. Gobernar por algoritmos es gobernar seg煤n la 鈥渟atisfacci贸n鈥 de un sector, aunque se desatienda la 鈥渇elicidad鈥 del pueblo o su vida. Aunque esto lleve a la radicalizaci贸n de las posiciones, aunque conduzca a la muerte. Porque es parte de la necropol铆tica. Porque es parte del plan del neoliberalismo.

Al mismo tiempo que la pol铆tica recurre a la judicializaci贸n, se niega a s铆 misma, se corre, se disuelve. Toma el camino de la supresi贸n de la palabra paradojalmente reivindicando un di谩logo que es tal s贸lo si hay consenso, nunca en el disenso. El neoliberalismo busca la negaci贸n de la pol铆tica. Instala en forma permanente que la pol铆tica es fea, sucia y mala, que la pol铆tica no debe hacer pol铆tica.

Nuestro desaf铆o como docentes est谩 en dar esta pelea por las clases virtuales hoy, pero sabiendo que la ola que hace rato est谩 viniendo es m谩s grande, que llega porque quiere quedarse, que se mete en los corazones de los 鈥渋ndividuos鈥 y que la tenemos que disputar con mucha organizaci贸n, claridad pol铆tica y, sobre todo, con el ant铆doto m谩s efectivo contra el neoliberalismo depredador: la construcci贸n de redes solidarias.

*Por Gustavo Galli para 737 / Imagen de portada: Lorena Baudriz.





Fuente: Anred.org