January 26, 2021
De parte de Nodo50
177 puntos de vista


El poder sobre una poblaci贸n se ejerce de dos formas necesarias y complementarias. Una forma es fuerte, violenta, represiva, ley y orden, basada en leyes, reglas, prohibiciones y capacidad de aplicar castigos para obligar a que las cosas se hagan de una forma determinada; llam茅moslo dominio. La otra forma es blanda, cultural, disuasiva, a base de incentivos y premios, para inducir a que las cosas se hagan de una cierta manera; llememoslo influencia. Ambos forman la hegemon铆a, no solo vencer, sino convencer. La base del dominio moderno son los poderes estatales y las fuerzas de seguridad. Entre ambas se establece una contradicci贸n; o complementariedad, seg煤n se mire. 

El ser humano es diverso porque cada individuo es 煤nico, y m谩s cuanto m谩s se avanza en la escala de necesidades, por lo que los intereses son m煤ltiples. La base del poder es la homogenizaci贸n. El dominio establece diferencias, la influencia potencia sesgos que acaban estableciendo diferencias.
Sobre el dominio

El dominio es el control f铆sico de otras personas y se establece por medio de una clara diferencia entre qui茅nes pueden ejercer la fuerza coercitiva, qui茅n manda, qui茅n tiene la autoridad para aplicar la violencia. Sus actores b谩sicos son las fuerzas policiales, militares y de seguridad entre los que se incluyen la magistratura y el ejecutivo. Y qui茅n se somete a la fuerza y sus condicionantes. Esta es la Sociedad Civil, incapacitada para ejercer la violencia, y sus instituciones en conjunto; deben por fuerza obedecer. Esto crea una gran brecha social entre uno y otro grupo. 
No quisi茅ramos centrarnos en el dominio, de sobra estudiado, sino en la influencia. Tan solo mencionar que el control de la fuerza permite la obtenci贸n de beneficios por encima de los l铆mites socialmente establecidos en leyes, normas y acuerdos, por lo que a s铆 mismo posee un elemento disgregador, observado como privilegio, en otros tiempos llamado abuso. As铆 lo recogen todas y cada una de las constituciones modernas. Este elemento disgregador solo puede ser superado por una fuerza mayor que lo controle, con lo que se establece una gradaci贸n que nosotros percibimos como jerarqu铆a
En las sociedades contempor谩neas si ya la polic铆a y magistratura gozan de leyes particulares los ej茅rcitos son verdaderos estados dentro de los estados, con tribunales, instituciones y territorios propios. La brecha ejemplifica una polaridad, dos bloques separados que se repelen formalmente pero se atraen en la pr谩ctica por el acceso preferente a beneficios que otorga. 
La influencia, base de la hegemon铆a moderna

La influencia es la capacidad de hacer cambiar a otras personas de intereses y la satisfacci贸n de unos intereses homogeneizados, orientando sus acciones. Se establece por medio de la cultura, la transmisi贸n de conocimientos y valores. Su objetivo es el establecimiento de una ideolog铆a que beneficia al emisor de modo que el receptor realice las actividades designadas de forma voluntaria

Se remarca que no solo requiere de una base ideol贸gica, sino tambi茅n de una base material que satisfaga unos intereses de una forma determinada e  impida al receptor desarrollar otros intereses escapando as铆 de la influencia. Los intereses m谩s comunes como la satisfacci贸n de las necesidades primarias o fisiol贸gicas y de seguridad son relativamente f谩ciles de proporcionar y bastante homogenizables. La satisfacci贸n de necesidades secundarias como pertenencia, reconocimiento o realizaci贸n, son m谩s dif铆ciles de proporcionar, por la diversidad inherente al ser humano. A帽adido a la complejidad propia de nuestras sociedades. 
Desde hace milenios la opci贸n adoptada fue la segmentaci贸n de la poblaci贸n en grupos manejables entorno a las necesidades primarias, manteniendo a las poblaciones en un nivel l铆mite que impidiese avanzar en la escala de consecuci贸n de necesidades. “Un coraz贸n se vac铆a llenando el est贸mago”. Para llenar el est贸mago primero tiene que estar vac铆o. Vemos pues en las propuesta marxista sobre la alienaci贸n, el fetichismo de la mercanc铆a -t煤 eres lo que t煤 tienes, lo que t煤 tienes a ti te representa- y sobre todo el salario, que muestra c贸mo su ajuste a los medios de vida, al estricto coste de reproducci贸n y manutenci贸n, no solo es una necesidad vital del sistema, sino un verdadero mecanismo de poder; un doble beneficio.
Lleg贸 la revoluci贸n industrial y con ella la satisfacci贸n masiva de necesidades. El proceso de acomodaci贸n del poder a las nuevas condiciones t茅cnicas y el desajuste sociopol铆tico en forma de revoluciones y golpes de estado es conocido y largo de explicar bien, por lo que tampoco podemos entraremos en 茅l. 
El dominio se ejerce como siempre a base de palos. La influencia se ejerce desde  principios del S.XX, con la aparici贸n de la propaganda moderna, sobresaturando el medio, de mensajes y productos, hasta producir una segmentaci贸n, compartimentalizaci贸n y fragmentaci贸n de grupos sociales e divididos por estilos de vida dentro de la propia comunidad. Cuanta mayor fragmentaci贸n menor polarizaci贸n, menor capacidad de presi贸n y de introducir cambios, m谩s influenciables.
El paroxismo se alcanza en la sociedad de la informaci贸n del S.XXI con la estandarizaci贸n de la necesidad 煤ltima de realizaci贸n y la individuaci贸n absoluta, que produce desapego total al grupo f铆sico, la atomizaci贸n, mientras se mantienen los valores sociales establecidos por los hegemones. Es decir, son capaces de de permitir una gama variada pero limitada de satisfacciones que producen una sensaci贸n de exclusividad. Lo que han generado es el aislamiento masivo, del cual los confinamientos por la pandemia son solo un p谩lido reflejo. Un control sobre el individuo que supera toda expectativa previa, la auto-reacci贸n y la auto-censura; la negaci贸n de si mismo
Al “ti misma” solo se llega a trav茅s de la reflexi贸n y la experiencia, que forman la conciencia de consciencia. 脡sta es sustituida por superficialidades mediatizadas emotivas y experiencias estandarizadas. Pura alienaci贸n, pura manipulaci贸n de masas; la versi贸n moderna de las religiones.
Desequilibrio en el poder
Encontramos entonces por una parte una fuerza polarizadora, creadora de extremos por coerci贸n; pero tambi茅n agregadora. Por otra parte una fuerza dispersora, creadora de matices por satisfacci贸n; pero tambi茅n disgregadora. 脡sta es la fuerza que parece predominante hoy d铆a en nuestras sociedades y que hoy est谩 en declive al disminuir el poder adquisitivo general y perpetuarse las crisis.
Cuando el sistema est谩 en equilibrio, el sistema funciona, los servicios coercitivos no interrumpen el desarrollo de las individualidades, ni si quiera de la disidencia, que no ejerce influencia. Las individualidades obtienen satisfacci贸n y no interfieren ni cuestionan los medios coercitivos. La hegemon铆a se ejerce.
Cuando se pierde el equilibrio las fuerzas coercitivas son incapaces de mantener la normatividad vigente y la sociedad civil incumple sus expectativas. Este es el punto en que las fuerzas coercitivas se fragmentan, se despolarizan, generando su propia normatividad, o cometiendo ilegalidades, y dejando de actuar como elemento disuasorio, escapando del 谩rea de control. Mientras la sociedad civil se desfragmenta y se polariza entorno a la consecuci贸n de necesidades insatisfechas, desarrollando sus propias intereses, saliendo del 谩rea de influencia y penetrando en el 谩rea de control. 
Nuestra propia encrucijadas en la historia
Ahora mismo nos encontramos en un cruce de caminos que confluyen.
Un camino es es cambio tecnol贸gico industrial que permite la satisfacci贸n de necesidades materiales a gran escala y evita la necesidad masiva de trabajo humano; la revoluci贸n industrial 5.0 o la era de la rob贸tica. Disminuyen en general los niveles de pobreza, por el f谩cil acceso a los bienes materiales, desfragmentando a la sociedad empobrecida, por abajo. El trabajo que queda es o bien escaso y sobrecualificado o bien precario y de mierda (“Bullshit jobs; A theory”, D. Graever). Es decir, se pierde la escala en la divisi贸n del trabajo, y con ello se desfragmenta la sociedad por el medio. La disminuci贸n de poder adquisitivo afecta al reparto material y al beneficio a todos los niveles generando conflictos, siendo los peores entre las clases propietarias. Al final prevalecen las empresas (agregados sociales para la obtenci贸n de lucro) m谩s grandes y con apoyo estatal, desfragmentando, polarizando a la sociedad por arriba. A dem谩s afecta a las capacidades reproductivas del proletariado, augurando una crisis demogr谩fica sin precedentes. Ante la represi贸n y la incapacidad f铆sica de cambiar las condiciones materiales el refugio natural en el S.XXI es el entretenimiento, lugar que antes ocupara la religi贸n, que ahora a penas logra satisfacer las necesidades secundarias. De nuevo se pierde la variedad y la sociedad se desfragmenta, dificultando la influencia.
El otro camino que se cruza son las crisis sist茅micas, que en su conjunto se pueden denominar decadencia. Las crisis m谩s acuciantes son las de 铆ndole ambiental por el cambio clim谩tico y de 铆ndole log铆stica, por la disminuci贸n de la disponibilidad de recursos baratos, v茅ase el petr贸leo. A 茅stas las acompa帽an las recursivas crisis econ贸micas, y una cohorte de otras crisis como las sanitarias, sociales, cat谩strofes… La mencionada ca铆da del poder adquisitivo general. Y una sobreacumulaci贸n que amenaza al propio proceso econ贸mico de transferencia de bienes y servicios. De nuevo una desfragmentaci贸n y polarizaci贸n social hacia la consecuci贸n de necesidades m谩s primarias.
Cuando el resultado es una interrupci贸n de los procesos de influencia se sobrecargan los procesos de dominio y coerci贸n, como tantas veces hemos visto. Se producen entonces la Reacomodaci贸n, una pugna entre dos bloques antag贸nicos. Generalmente se salda con un cambio de r茅gimen, pero cuanto m谩s fuertes y frecuentes sean las presiones m谩s se acerca a un cambio de Sistema
Por eso decimos que las din谩micas actuales enfocadas a la continuaci贸n del sistema por cambios de r茅gimen que no solucionan las fuentes de crisis, agravando a煤n m谩s los problemas, solo nos llevan a una direcci贸n posible e ineludible, al cambio de sistema: la Revoluci贸n.
Los bloques pol铆ticos actuales
La lenta deca铆da del sistema sociecon贸mico actual, el capitalismo en sus m煤ltiples variantes y formas, aporta ambos elementos, crisis sist茅micas y cambio de circunstancias materiales. Similares procesos se observaron en el comunismo, feudalismo, clientelismo, el esclavismo o tribalismo con todas sus variantes. 
Gendarmes globales incapaces de mantener un orden y cometiendo todo tipo de tropel铆as con tal de mantener el orden que no hacen m谩s que alentar alianzas y conspiraciones en contra. Caciques locales sobreacumulando y trastornando el desarrollo econ贸mico, social y ambiental. Estilos de vida incompatibles con las necesidades actuales, tanto ecol贸gicas como energ茅ticas ni productivas, y por lo tanto insatisfactorios. Mucho menos con las futuras. Organizaciones civiles tomando, no solo coaccionando a gobiernos en formas de protestas o revueltas, sino que empu帽an las armas en forma de bandas, clanes, guerrillas o milicias; y autonom铆as. Si en el S.XIX fue el siglo de las revoluciones y el S.XX logr贸 apaciguarlas el S.XXI promete grandes cambios de sistema, revoluciones globales.
El caso de USA es evidente, una influencia da帽ada por m煤ltiples crisis y un dominio basado en medios militares obsoletos. Su sociedad civil toma armas socavando el dominio de los poderes establecidos. Los poderes establecido no logran satisfacer las necesidades de las mayor铆as, disminuyendo su influencia. La cadena de mando se desdibuja y la sociedad se toma la justicia por su mano sin lograr establecer alternativas. Se puede pensar que el imperio est谩 condenado.
El caso chino se fundamenta en mantener su influencia por medio de la competencia industrial y tecnol贸gica y la saturaci贸n del mercado, lo cual acelera todos los efectos secundarios y crisis mencionadas acerca de la revoluci贸n rob贸tica, crisis sist茅micas. Viendo a sus adversarios incapaces de solventar sus crisis estructurales su empe帽o es mantener su dominio al interno, fortalecer su estructura social al coste que sea, dejando que el desarrollo de los acontecimiento inclinen la balanza a su favor; que sus adversarios caigan por su propio peso. Dejar hacer, wu-ewi, laissez faire, muy taoista. Mientras mantengan el control social podr谩n solucionar todas las crisis que tarde o temprano les llegar谩n.
Los rusos perdieron la visi贸n com煤n de sociedad y adoptaron el modo capitalista en cuerpo y alma. Con 茅l apostaron su capacidad de influencia en el dominio material que hoy declina. Como pol铆tica exterior optaron por el equilibrio entre extremos, algo tambi茅n muy taoista. Ejercen influencia por medio del equilibrio entre fuerzas contrarias de modo que se contengan solas y no tengan la necesidad que intervenir directamente el dominio. Un gran ahorro de energ铆a y preocupaciones. Arman a bloques antag贸nicos de modo que uno disuada al otro sin tener que interponerse; convirtiendo a ambos en clientes y a ellos en el elemento indispensable. Esto es lo que hemos visto en Ucrania, Siria, Ir谩n o Venezuela, Nagorno…solo en esta d茅cada. 
Conclusiones
Entre la niebla vertida sobre la sociedad civil dos cosas seguras: 
– Una es que el equilibrio entre dominio e influencia se ha perdido y no puede volver, al disolverse su base material y ser amenazado por las m煤ltiples crisis sin soluci贸n (ecol贸gicas, econ贸micas, extractivas…). 
– Otra que la sociedad se polariza, se pierden las clases intermedias y la sociedad civil se desfragmenta. Este es un elemento indispensable para una revoluci贸n de las mayor铆as, y un cambio no de r茅gimen, sino de sistema. Un consenso aunque solo sea en que tiene que haber una ruptura.
Los poderes establecidos, motores de hegemon铆a, cooptadores si no propietarios de las fuerzas de seguridad y armadas, perdida su influencia por esa falta material, propondr谩n un nuevo consenso entorno la coerci贸n dura, leyes estrictas para todos. Nada que no hayamos o铆do, nada que no supi茅ramos, nada que no vi茅ramos tantas veces. Esto no funcionar谩; o no por mucho tiempo. Porque la sobreacumulaci贸n seguir谩 absorbiendo capitales y haciendo que disminuya el poder adquisitivo general sin resolver ninguna crisis. La sociedad en su conjunto se desfragmentar谩. 
Las fuerzas de dominio no podr谩n mantener la legalidad, ni si quiera la suya, al ser el mecanismo de obtenci贸n de ventaja sobre los beneficios de sus amos. En general acabar谩n fragment谩ndose, porque cuanto m谩s avance el desarrollo de las crisis menos legitimadas estar谩n para ejercer la coerci贸n, menor coerci贸n sobre bloques engrosados y crecientes de la sociedad civil que escapan a la influencia. Se degradan las condiciones materiales, impidiendo el beneficio, intensificando el abuso y as铆 en bucle hasta llegar a un punto de ruptura en el que no se acepte la autoridad establecida. 驴D茅cadas, a帽os, siglos? En Chile 2019 salt贸 la chispa en horas.
La sociedad que supere este punto de ruptura, que las fuerzas del coercitivas recuperen el dominio sin reformularse, se quebrar谩, se romper谩 sola. Las oleadas sucesivas crisis irresueltas y el estancamiento material provocar谩n la ca铆da progresiva del beneficio de sus amos hasta que ellos tampoco consigan satisfacerse. Cientos de pa铆ses han quebrado con excelentes sistemas represivos. Lo que entonces era una tendencia resquebrajar谩 a todas aquellas sociedades que no cambien sus estilo de vida; que no se repiensen que dir铆a Carlos Taibo.
Recordatorio para todas las miembro de las fuerzas sociales. Estad atentas, porque cuando peor cre谩is que est谩n las cosas, cuando cre谩is que las crisis nos sobrepasan, que los ej茅rcitos nos acosan y que la lucha est谩 perdida es cuando 茅sta realmente empezar谩 y se har谩n evidentes las brechas y contradicciones en los muros que alzaron para contenernos. Protegeos y esperad trabajando el momento.
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Para Saber m谩s



Fuente: Tarcoteca.blogspot.com