April 24, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
258 puntos de vista


Con toda la parafernalia que suele reunir el ej茅rcito en sus performances, reyes, princesas y espadones incluidos, se ha dado el pistoletazo de salida al primer submarino producido por Navantia para la armada espa帽ola.

Ha sido un acto del que la prensa militante y aplaudidora se ha hecho eco exaltando el hito de la industria y el desarrollo Made in Spain, que ha conseguido un submarino de dise帽o, tecnolog铆a y producci贸n aut贸ctonos, lo que nos dotar谩 del arma m谩s moderna del mundo en materia de sumergibles no nucleares y permitir谩 un nuevo nicho de negocio con la exportaci贸n a cualquier pa铆s con costa donde poner un cachivache de estos.

Pero al dise帽o y producci贸n de este submarino la ha acompa帽ado la controversia desde que se acord贸 en el a帽o 1996 poner en marcha el proyecto (que deb铆a estar en el mar en 2012) hasta el momento actual. Puede ser que recordar a estas alturas de la pel铆cula las peripecias que ha sufrido el proyecto no resulte casi necesario, pues todo el mundo conoce, con mayor o menor precisi贸n, las sucesivas chapuzas de dise帽o y el tremendo despilfarro que, cual moscas cojoneras, han acompa帽ado a la campa帽a de propaganda del submarino 芦espa帽贸禄


Un proyecto entre la chapuza y el despelote.

Me deber谩 excusar el respetable, pues seguramente no desvelar茅 nada nuevo, pero voy a narrar, si es que me acuerdo, el largo proceso de producci贸n de este artefacto.

El origen se encuentra en la soberbia de AZNR (Dios me ampare por pronunciar el tetragramat贸n en vano).

Antes de Aznar, Espa帽a compart铆a un proyecto de producci贸n de submarinos para la armada espa帽ola con Francia. Era un proyecto que compart铆a las patentes y que produjo los submarinos S-60 (ya dados de baja) y S-70. En los a帽os 90 IZAR (la empresa p煤blica matriz de la que sali贸 luego NAVANTIA) y DCNS (la empresa p煤blica francesa) lanzaron de manera conjunta los submarinos Scorp猫ne para ganar cuota en el mercado internacional.

Pero el susodicho don Jos茅 Mar铆a, con su ya conocida y caracter铆stica sagacidad, tom贸 la decisi贸n de dar la patada en el culo a los franceses y buscarse la manera de fabricar submarinos propios (y no repartir ganancias).

Los franceses le vieron venir y llevaron el intento a los tribunales internacionales, donde, ante el riesgo de indemnizaciones multimillonarias, Aznar pleg贸 velas y decidi贸 que los nuevos submarinos espa帽oles no llevar铆an ni un solo tornillo de la tecnolog铆a y las patentes de los Scorp猫ne y que ser铆an de tecnolog铆a purasangre espa帽ola.

Entonces vendieron la idea de que la industria espa帽ola era mayor de edad y capaz de hacer un submarino propio sin contar con nadie y con todas las capacidades espa帽olas y muy espa帽olas y mucho espa帽olas.

Al proyecto se le dot贸 de un presupuesto inicial de 1.796 millones de euros con la idea de botar cuatro submarinos en 2012. Luego por unas cosas y otras (pila de combustible, motor el茅ctrico, vela, dimes y diretes) el presupuesto fue creciendo hasta que en 2012 se llevaban gastados 2.134 millones de euros y el submarino ni estaba ni se le esperaba, porque por peque帽os fallos de dise帽o, cuando ya se llevaba construido el primer prototipo en un 71%, ten铆a problemas de flotabilidad, lo que viene siendo que si lo pon铆an en el mar se iba a pique y no flotaba.

Todo este dineral, dicho sea de paso, se pag贸 con cr茅ditos anticipados por el Ministerio de Industria a NAVANTIA a inter茅s cero (lo que viene siendo que la depreciaci贸n de la moneda el d铆a que se devuelva la pagamos los de siempre de nuestros impuestos) y a devolver cuando se entregaran los submarinos, con lo que se evitaba, adem谩s, que estos anticipos computaran como gasto militar.

Para arreglar el desaguisado, Espa帽a encarg贸 a la estadounidense Electric Boat (una empresa dependiente de General Dynamics) un informe t茅cnico que ofreciera una soluci贸n para seguir el proyecto adelante por el peque帽o gasto de m谩s de 14 millones (alguna fuente dice que casi 120 millones), con la ocurrente soluci贸n (que por cierto podr铆a haber dado cualquier estudiante de bachiller) de alargar siete metros el casco del cacharro para que se produjera el milagro de hacer flotable el submarino por el temido principio de Arqu铆medes que afirma que un cuerpo total o parcialmente sumergido (pongamos por caso un submarino) en un fluido (digamos un mar) en reposo experimenta un empuje vertical hacia arriba igual al peso del fluido desalojado.

En 2014, y para tan brillante soluci贸n, se autoriz贸 otro cr茅dito extraordinario de 759 millones de euros m谩s y la idea de botar los submarinos como muy tarde en 2017.

Con este chute econ贸mico, NAVANTIA pudo iniciar el arreglo de lo mal hecho y los acabados de lo que faltaba, pero, oh casualidad, como ya no serv铆an ciertos componentes dise帽ados para un submarino con menos peso (motores, sistema de propulsi贸n, etc.) por lo que se tuvieron que comprar otros nuevos y renunciar a alguna de las mejoras (por ejemplo el sistema de propulsi贸n AIP que hab铆a justificado desprenderse de los Scorp猫ne, que para entonces ya contaban con el dise帽o de nuevos prototipos con dicho sistema de propulsi贸n).

Y como era de esperar, el c谩lculo inicial de producir cuatro submarinos lo hicieron a la baja y tuvieron que dotarse de nuevos cr茅ditos, adem谩s de, en la medida en que la fabricaci贸n de los submarinos no se ajustaba a los plazos, pagar por mantener a flote los submarinos en servicio, lo que supuso nuevos sobrecostes, tanto para la producci贸n del submarino, que ha alcanzado los 4.000 millones de euros, como para reparar los submarinos obsoletos y acondicionar los hangares donde se fabricaba el nuevo submarino y el puerto del que se amarrar谩 (que por el aumento del aparato se quedaban peque帽os y no cab铆a), para lo que se autorizaron cr茅ditos extra por importes de 42,6 millones de euros en 2014, 120 millones en 2016, y un suma y sigue que nos pone en cerca de 300 millones hasta la fecha.

No es todo, porque en 2017, una vez obtenido uno de los 煤ltimos chutes econ贸micos para fabricar los submarinos, el almirante De la Puente, uno de los capitostes del invento, afirm贸 que, solucionado el dise帽o y sobrepeso del submarino, los primeros prototipos se entregar铆an en 2021, aun que para ello faltaban 芦los incentivos econ贸micos para seguir avanzando en la construcci贸n禄.

Y en estas, nos situamos en 2021. Han pasado 35 a帽os desde la iluminaci贸n de Aznar, 17 a帽os desde el inicio de la producci贸n de los submarinos. Estamos 9 a帽os despu茅s de que en teor铆a debieran estar entregados cuatro submarinos Made in Spain. Contamos con un gasto de unos 4.000 millones de euros de coste directo, m谩s otros al menos 300 millones de euros de costes indirectos para mantener a flote los submarinos vetustos, acondicionar el hangar donde se produce el submarino, pagar asesores externos y dar entrada a m谩s de 80 empresas extranjeras en fabricar un submarino que se supon铆a que iba a ser 铆ntegramente tecnolog铆a espa帽ola.

El submarino (y aqu铆 hay decimos bien, porque de momento s贸lo se ha fabricado uno de los cuatro previstos y se desconoce el coste que tendr谩n los otros tres que faltan) a煤n no se ha entregado a la Armada (lo que quiere decir que todav铆a aumentar谩 m谩s el gasto), pero ya lo han “inaugurado” con princesa y todo.

Un fracaso sin parang贸n.

La justificaci贸n de emprender este proyecto fue la de conseguir un submarino de tecnolog铆a espa帽ola para que no dependi茅ramos de nadie a la hora de fabricar nuestros sistemas de armas y la de poder vender este submarino, una vez fabricado y contrastado, a cualquier postor que quisiera dotarse de tales armas.

El enorme valor a帽adido que incorporaba era su sistema de propulsi贸n AIP, en teor铆a 煤nico en los submarinos de su clase.

El dise帽o permite lanzar misiles Tomahawk.

Se supon铆a que otro atractivo era su precio original, 1.700 millones de euros.

Ten铆a un enorme potencial de venta.

Pero ninguna de estas promesas se ha cumplido en el camino:

  • Tuvieron que dar entrada a tecnolog铆a de otros pa铆ses y a m谩s de 100 empresas extranjeras, incluso para que les explicaran los principios de Arqu铆medes y el submarino flotara.
  • El dise帽o AIP no se incorporar谩 en los dos primeros submarinos que se entreguen y se har谩 despu茅s, cuando sean reparados (lo que, dicho sea de paso, supondr谩 nuevos gastos militares)
  • Espa帽a no cuenta con autorizaci贸n para utilizar misiles Tomahawk, pero en el caso en que se autorice alg煤n d铆a, supondr谩 otro importante compromiso de gasto militar.
  • El gasto de producir estos submarinos ha sido monumental, multiplicando por m谩s de 2 el gasto presupuestado inicialmente y con un pozo sin fondo porque no se conoce el coste final, dado que no se ha construido m谩s que el primero de los cuatro previstos, se ha hecho sin incorporar el sistema de propulsi贸n que se supone que lo dota de valor a帽adido y sus sistemas de armas a煤n est谩n por concretar
  • No se tiene claro si ser谩 posible vender un submarino no contrastado, que ha tenido tantos y tan conocidos problemas y del que se desconoce el precio final, cuando existen en el mercado otros 芦competidores禄 con precios muy ajustados, caracter铆sticas similares y mucha m谩s experiencia en un mercado que, dicho sea de paso, aunque mort铆fero est谩 muy acotado.

Una deuda inmoral

Todo este chorro de pasta gastado en los famosos submarinos espa帽oles ha salido de las arcas p煤blicas por medio de cr茅ditos concedidos por el ministerio de industria a inter茅s cero, a los que se ha ido incrementando una y otra vez para sostener la fabricaci贸n insostenible de un arma que, adem谩s, no necesitamos para nada.

Prueba de ello es que los submarinos de los que contaba Espa帽a, y a pesar del dineral gastado en mantenerlos a flote, se han ido dando de baja desde 2012 en adelante, siendo la realidad que actualmente s贸lo hay uno en activo, y con muy poco uso, y no pasa nada porque Espa帽a no tiene enemigos (lo dice as铆 su propia directiva de defensa) ni nadie frente a quien pueda hacer uso de un submarino.

Y entonces 驴a qui茅n beneficia la producci贸n de los submarinos?

Pues en primer lugar a la industria militar y a la empresa estatal NAVANTIA, pr谩cticamente en quiebra t茅cnica, como hemos denunciado en otros post de esta p谩gina, y que solo es viable exportando armas y esquilmando presupuestos p煤blicos.

En segundo lugar a nuestra casta pol铆tica que se campanea por el mundo enarbolando la bandera de la venta de armas.

En tercer lugar al complejo de puertas giratorias e intereses cruzados del complejo militar industrial.

Y por 煤ltimo al 芦prestigio禄 del ej茅rcito, porque parece que tener submarinos, aunque no se necesiten para nada, igual que tener portaviones, punt煤a alto en el ranquing de ej茅rcitos del mundo.

Pero ese beneficio de unos pocos se hace a costa del sacrificio de la sociedad, a la que le sangraron en este caso m谩s de 4.000 millones de euros mientras las necesidades sociales superan con mucho esa cantidad escatimada.

Por tanto, estamos ante un caso de deuda inmoral, precisamente una deuda que ha sido contra铆da en nuestro nombre pero sin contar con nosotros, en contra de nuestros intereses, en contra de la paz mundial, y a favor de unos pocos y de sus negocios.

El cuento del mercado internacional

La previsi贸n que nos han vendido es que en los pr贸ximos 20 a帽os hay un nicho de mercado de 40.000 millones de euros que se supone que van a gastar los diferentes ej茅rcitos del mundo en comprar o reemplazar sus submarinos, y que en ese nicho los S-80 pueden encontrar una porci贸n de negocio.

En el caso de que as铆 sea, no es una buena noticia, pues supone que contribuiremos al rearme y a la conflictividad internacional.

Si juzgamos por nuestros actuales clientes mundiales en materia de armas, no nos caracterizamos por la decencia ni el cuidado en cuanto al uso que vayan a hacer de las armas nuestros clientes. Tenemos el caso sangrante, por ejemplo, de Arabia Saud铆, a quien llevamos vendida una significativa cantidad de armamento que se est谩 utilizando en las guerras promovidas por este reino.

Lo mejor que le puede pasar al mundo es que no produzcamos m谩s armamento para incentivar m谩s guerras. Y, dicho sea de paso, lo mejor que le puede pasar a nuestra sociedad es que no se haga c贸mplice de tal desm谩n.

Por si cabe duda, tambi茅n es lo mejor que le puede pasar a los trabajadores espa帽oles el no mancharse las manos en la preparaci贸n de la guerra y exigir trabajo decente y solidario.

Ahora bien, tampoco desde el punto de vista que promete el Estado con su 茅nfasis en producir submarinos, no est谩 claro tampoco que los submarinos espa帽oles tengan el nicho de mercado que se dice y la supuesta proyecci贸n para la venta es otra de las grandes mentiras propagand铆sticas de nuestra industria militar para justificar que el Estado destine un chorro de dinero a su negocio.

Y ello por varias razones que explicamos para desvelar la gran mentira que hay detr谩s de todo esto:

Primero, porque en el mismo mercado existen otros competidores acreditados que han surtido hasta ahora de submarinos convencionales similares al que Espa帽a quiere vender (Alemania con el 212, del que ha dotado a las armadas, por ejemplo, de Portugal, Grecia, Australia, Alemania, Italia, Turqu铆a, Corea y con un amplio cat谩logo de clientes; Francia con el Scorp猫ne ( que vende a Brasil, India, Chile, Malasia, compromisos con Marruecos, entre otras; Suecia, con el Gotland sueco, del que cuentan en arriendo varios en la marina de EEUU; los submarinos rusos, etc.) y con precios competitivos, pro debajo de los 350 millones de euros.

Segundo, porque para competir en precio con estos grandes competidores hay dos opciones: o se venden por una cantidad muy inferior y sin la tecnolog铆a AIP (en este caso hablamos de submarinos que pueden estar en los 150 millones de euros por unidad) o si queremos vender con esta tecnolog铆a hay que comenzar por tenerla (de momento el primer submarino no cuenta con ella) y, en segundo lugar, estar谩 m谩s limitada la posible venta (por ejemplo, Israel y EEUU tienen vetada la venta de este tipo de tecnolog铆a para submarinos a los pa铆ses del Magreb y del Sur del mediterr谩neo).

Tercero, para recuperar el gasto que hasta ahora se ha provocado a las arcas p煤blicas para construir la tecnolog铆a S-81 Plus, m谩s de 4.000 millones de euros, habr铆a que vender una cantidad inmensa de submarinos, de los que s贸lo un porcentaje del precio podr铆a ir a amortizar este dineral, pues el resto se debe aplicar a los costes de producci贸n.

Pero es imposible vender una cantidad inmensa de submarinos porque la realidad es que, desde un enfoque militar, los ej茅rcitos no tienen, ni prev茅n tener, ni se necesita, una cantidad inmensa de submarinos.

Por poner un ejemplo orientativo, la principal potencia en submarinos, EEUU, tiene en total 70 submarinos entre nucleares (15) y convencionales. Le sigue Rusia con 56 en total, Reino Unido, con 7 nucleares y 5 convencionales, Francia, la cuarta, con 6 nucleares y 2 convencionales; India, con 18 convencionales, Jap贸n, con 16 convencionales, Alemania, con 12 convencionales.

Ninguna de las principales potencias submarinas va a comprar ning煤n submarino espa帽ol por la sencilla raz贸n de que tienen producci贸n propia y son a su vez de los principales exportadores mundiales.

Por tanto, ni los submarinos espa帽oles son tan competitivos como nos indican, ni est谩n tan contrastados como los de sus competidores, ni el nicho de mercado es tan amplio como se indica, ni la recuperaci贸n de los m谩s de 4.000 millones de euros gastados puede recuperarse, am茅n del coste de producci贸n, sino con una venta muy significativa de submarinos, lo que no parece realista.




Fuente: Grupotortuga.com