June 14, 2021
De parte de SAS Madrid
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El acaparamiento de dosis por los pa铆ses ricos y la debilidad de sus sistemas de salud provoca que el continente m谩s pobre, donde golpea ahora la tercera ola, apenas haya inmunizado al 0,6% de su poblaci贸n.

Un vecino de Pretoria (Sud谩frica) se queja en en la emisora Radio Power del ritmo de inmunizaci贸n en 脕frica. “Es una verg眉enza. Primero lo que tardaron en vacunar al personal m茅dico, luego la lentitud con los mayores de 60 a帽os y, ahora, con la vuelta presencial a la escuela tras las vacaciones, a煤n no han empezado con los profesores”, critica. Sud谩frica es el pa铆s m谩s rico de 脕frica y solo un 0,8% de su poblaci贸n est谩 inmunizada, una muestra de lo que ocurre en todo el continente, que enfrenta la tercera ola de la pandemia.

El director de los Centros de Control de Enfermedades en 脕frica, John Nkengansong, aseguraba esta semana a los medios: “Es extremadamente preocupante y en ocasiones frustrante”. Las cifras confirman sus palabras. Con un incremento de un 13% de los casos en el 煤ltimo mes en todo el continente, hay pa铆ses como la Rep煤blica Democr谩tica del Congo, Uganda o la propia Sud谩frica, donde la pandemia sigue disparada. En al menos 13 pa铆ses, entre ellos Kenia, o Nigeria, se ha detectado la variante delta (la india) y el temor a un brote explosivo va en aumento. En este contexto, mientras en Europa y Estados Unidos las tasas de vacunaci贸n superan con creces el 20%, en 脕frica ronda el 0,6%, con menos de 10 millones de personas que han sido inmunizadas.

C茅lestin Traor茅, responsable de vacunaci贸n de Unicef para 脕frica occidental y central, apunta al acaparamiento de las vacunas por parte de los pa铆ses ricos como parte del problema. “Hay una escasez en el mundo y los pa铆ses en desarrollo, como los africanos, no cuentan con la financiaci贸n suficiente para adquirirlas”, asegura. Otro desaf铆o es la debilidad de los sistemas de salud que no disponen de suficientes frigor铆ficos, energ铆a el茅ctrica, protocolos adaptados o formaci贸n para sus campa帽as. “A ello hay que sumar los graves problemas de inseguridad a los que se enfrentan numerosos pa铆ses, sobre todo en el Sahel, donde hay 5,4 millones de personas desplazadas por la violencia”, a帽ade el doctor Traor茅.

El respetado epidemi贸logo sudafricano Salim Abdool Karim pone cifras al desequilibrio. “Somos 7.500 millones de personas en el mundo y hay 1.800 millones de vacunas. Esto significa que una de cada cinco personas tiene acceso a las mismas, mientras que la realidad en 脕frica es que tenemos una para cada 50 personas. Es una desigualdad tremenda e injusta”. En Chad comenzaron a vacunar el pasado 4 de junio, seis meses despu茅s de que comenzara la inmunizaci贸n en Europa, y en Tanzania, Eritrea o Burundi no se ha administrado ni una sola dosis.

Para tratar de reducir la brecha de vacunaci贸n entre los pa铆ses ricos y los pa铆ses en desarrollo surgi贸 Covax, una iniciativa p煤blico-privada impulsada desde los comienzos de la pandemia por la Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS), la Alianza por las Vacunas Gavi, Unicef y otros organismos internacionales, que se ha marcado como objetivo que el 20% de la poblaci贸n de las naciones con menos recursos est茅 vacunada a finales del presente a帽o. Todos los pa铆ses africanos se sumaron a este proyecto. Sin embargo, a la escasez mundial de dosis agravada por la compra abusiva de los pa铆ses desarrollados se ha a帽adido otro inconveniente: 190 millones de vacunas comprometidas por el Instituto Serum de la India para Covax tuvieron que destinarse a su propia poblaci贸n ante la explosi贸n de casos en este pa铆s.

“A煤n podemos conseguirlo, pero el escenario es incierto”, asegura Blanca Carazo, responsable de programas internacionales de Unicef-Espa帽a. Buena parte del futuro de Covax y, por tanto, de una vacunaci贸n m谩s justa en el mundo, se juega en la cumbre del G-7 de este fin de semana en Cornualles. “Las promesas de estos pa铆ses de compartir una parte de sus vacunas es fundamental para responder a este inquietante desequilibrio”, remacha Traor茅, “pero es crucial actuar con rapidez y que otros pa铆ses les sigan”. El presidente estadounidense Joe Biden anunci贸 el pasado jueves que donar铆a 500 millones de dosis para los pa铆ses m谩s pobres, mientras que el primer ministro brit谩nico, Boris Johnson, adelant贸 que su Gobierno ceder铆a otros 100 millones con el objetivo de que el total de la donaci贸n procedente del G-7 alcanzara los 1.000 millones.

Estas decisiones est谩n “en el lado correcto de la historia”, seg煤n Nkengansong, pero para Amnist铆a Internacional se trata de “una gota en el oc茅ano”, asegur贸 su secretaria general, Agn猫s Callamard, a trav茅s de un comunicado. Seg煤n sus c谩lculos y de mantenerse el ritmo actual, los pa铆ses pobres no vacunar谩n a su poblaci贸n hasta 2078.

Por su parte, la OMS estima que solo siete pa铆ses africanos van a alcanzar el 10% de su poblaci贸n vacunada en septiembre, muy lejos de la inmunidad de grupo deseada, y que hacen falta al menos 225 millones de dosis m谩s a corto plazo. La directora en 脕frica de este organismo, Matshidiso Moeti, revel贸 esta semana en conferencia de prensa que “es una cuesti贸n de vida o muerte. Los pa铆ses que puedan, deben compartir sus vacunas. A medida que nos acercamos a los cinco millones de casos en 脕frica y empieza una tercera ola, muchas de las personas m谩s vulnerables siguen peligrosamente expuestas a la covid-19”.

Jo Barnes, del Departamento de Salud Global de la Facultad de Medicina de la Universidad Stellenbosh en Ciudad del Cabo, explica que a la falta de dosis, se suman los problemas de log铆stica. “Sud谩frica tiene un n煤mero elevado de indigentes y muchos viven en zonas rurales e inaccesibles. Incluso en las ciudades y pueblos hay suburbios informales con poblaci贸n variante a la que es dif铆cil alcanzar. Tambi茅n hay personas pobres sin acceso a un m贸vil para registrarse en la base de datos para vacunarse”, se帽ala.

Pero 脕frica es muy grande y en ella conviven diferentes realidades. A la sombra de un 谩rbol en el patio principal del centro de salud Gaspard C谩mara de Dakar, la capital de Senegal, medio centenar de personas, casi todos de edad avanzada, aguardan con paciencia su turno para vacunarse. Para la mayor铆a de ellos es su segunda dosis. “Estoy impaciente”, apunta Ndeye Balde, “se cuentan muchas historias sobre las vacunas, pero yo no estar茅 tranquila hasta que me la ponga. La gente dice muchas tonter铆as”, asegura. No hay tramos de edad ni es necesario pedir cita: basta con presentarse y pinchazo al canto. “驴AstraZeneca o la china?”, pregunta la enfermera.

Hasta Senegal han llegado 1,1 millones de dosis y se ha administrado casi la mitad. Pero es Marruecos quien lidera las estad铆sticas de vacunaci贸n, con el 99% de sus 15,4 millones de vacunas ya inyectadas. Casi 7 millones est谩n totalmente inmunizados. Fruto de este intenso trabajo, el primer ministro marroqu铆, Saad铆n el Otmani, aseguraba este viernes que la situaci贸n epidemiol贸gica “est谩 bajo control” y a帽adi贸 que se ha evitado lo peor. No se puede decir lo mismo del resto del continente. En 脕frica central, por ejemplo, los casos aumentaron un 116% en el 煤ltimo mes.

Las consecuencias del enorme retraso en la vacunaci贸n pueden ser devastadoras para 脕frica. Seg煤n Traor茅, “la exacerbaci贸n del impacto sanitario y socioecon贸mico de la pandemia y que la normalizaci贸n del funcionamiento de ciertos servicios llegue m谩s tarde. Esto va a afectar a la sanidad, donde la inmunizaci贸n de rutina se ha visto perturbada o incluso interrumpida, pero tambi茅n a la educaci贸n, donde m谩s de 128 millones de ni帽os solo en 脕frica occidental y central se han quedado sin clases o han tenido problemas para continuar con sus estudios. Por no hablar de la p茅rdida de ingresos y la ca铆da del estado nutricional de los menores”. Y tambi茅n de sus familias. “Si el virus se sigue propagando, m谩s duro ser谩 este impacto a largo plazo”.

Dejar atr谩s a 脕frica no es solo un problema moral, como ha repetido decenas de veces el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, sino un riesgo para el mundo. Coincide con 茅l el epidemi贸logo Salim Abdool Karim: “Me gusta pensar que hay una conciencia de que si no controlamos la expansi贸n del virus de forma global y se vacuna solo a Europa, nos encontraremos en una situaci贸n en la que la expansi贸n desenfrenada del virus en ciertas partes del mundo llevar谩 a nuevas variantes, y estas se convertir谩n en un desaf铆o para las vacunas. En realidad, aunque sea por propio inter茅s, hay que dar m谩s vacunas a 脕frica”.

Enlace relacionado ElPais.com  (13/06/2021).




Fuente: Sasmadrid.org