June 27, 2022
De parte de SAS Madrid
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鈥淢i deseo de estar bien informado est谩 actualmente en desacuerdo con mi deseo de permanecer cuerdo鈥. La vi帽eta, firmada por el humorista norteamericano David Sipriss, uno de los habituales de la revista The New Yorker, reproduce la conversaci贸n que mantiene una pareja angustiada por las noticias. Seg煤n su autor, fue publicada por primera vez en la 茅poca de Bill Clinton, probablemente en la segunda mitad de los a帽os noventa, pero se ha convertido en su pieza m谩s 鈥減ublicada, republicada, tuiteada, retuiteada, compartida, robada y reimpresa鈥 sin su permiso.

El hartazgo con las noticias no es un fen贸meno nuevo. Pero va a m谩s. Cada vez m谩s personas dan un paso al frente y proclaman su deseo de romper con el bombardeo permanente de informaci贸n. La que llega a trav茅s de las redes sociales, pero tambi茅n con unos medios de comunicaci贸n que se est谩n transformando en un flujo permanente de noticias que se confunde entre s铆. Los subrayados musicales se han hecho normales y las alertas que nos asaltan desde los m贸viles compiten por nuestra atenci贸n anunciando casi a diario acontencimientos hist贸ricos.

La proporci贸n de personas que est谩n muy interesadas en las noticias ha ca铆do de forma acusada en todo el mundo. En Espa帽a la cifra se lleva la palma: en 2015, en plena efervescencia pol铆tica, la cifra era de un 85%, muy por encima de pa铆ses como Alemania (74%), Reino Unido (70%) o Estados Unidos (67%). En 2022 ese porcentaje se ha dado la vuelta: apenas el 55% de los espa帽oles est谩 muy interesado en las noticias, significativamente por debajo de muchos de los pa铆ses de nuestro entorno, seg煤n datos recogidos por el Reuters Institute en la investigaci贸n que lleva a cabo cada a帽o sobre los medios de comunicaci贸n. Es una ca铆da de 20 puntos en s贸lo siete a帽os. 

El informe del Reuters Institute afirma que los datos sugieren que esto est谩 pasando por una combinaci贸n de 鈥渄os problemas diferentes pero relacionados鈥. En primer lugar, la aparici贸n de 鈥渦na minor铆a de personas activas en Internet, muchas de ellas m谩s j贸venes o menos educadas, que se han desconectado en gran medida de las noticias, tal vez porque no creen que sean relevantes para sus vidas鈥. Y luego, por separado, 鈥渆ncontramos una disminuci贸n m谩s generalizada en el inter茅s y el consumo de noticias que afecta a un un grupo mucho m谩s amplio, que puede estar relacionado con los cambios estructurales en la manera en que se distribuyen las noticias, la naturaleza del propio ciclo de noticias o ambos鈥.

鈥淐ada vez m谩s personas optan por racionar o limitar su exposici贸n a las noticias, o al menos a ciertos tipos de noticias鈥. A este comportamiento los investigadores del Reuters Institute lo llaman 鈥渆vasi贸n selectiva de las noticias鈥 y creen que 鈥減uede ayudar a explicar por qu茅 los niveles de consumo no han aumentado en la mayor铆a de los casos a pesar de los tiempos inciertos en los que vivimos鈥.

Hartos de la pol铆tica

驴Qu茅 dice el informe sobre las personas que evitan las noticias de forma selectiva? En todos los mercados, muchos de los encuestados afirman que se sienten desanimados por 鈥渓a repetici贸n de la agenda informativa, especialmente en lo que se refiere a la pol铆tica y la covid-19 (43%), o que a menudo se sienten agotados por las noticias (29%)鈥. 

Una 鈥減roporci贸n significativa鈥 dice que evita las noticias porque piensan que 鈥渘o son de fiar鈥 (29%) y alrededor de un tercio (36%), sobre todo menores de 35 a帽os, afirman que 鈥渓as noticias les bajan el 谩nimo鈥. Otros alegan que las noticias 鈥減rovocan discusiones que preferir铆an evitar鈥 (17%), o que les causan 鈥渟entimientos de impotencia鈥 (16%). Apenas una peque帽a proporci贸n dice que no tiene suficiente tiempo para las noticias (14%) o que son 鈥渄emasiado dif铆ciles de entender鈥 (8%).

En este 煤ltimo grupo, el Reuters Institute constata 鈥渓a dificultad que tienen muchas audiencias m谩s j贸venes鈥 y los grupos con menos estudios 鈥減ara entender el periodismo tal y como se practica actualmente鈥. En pa铆ses como Australia, Estados Unidos y Brasil, 鈥渁lrededor del 15% de los j贸venes que evitan las noticias dicen que les resulta dif铆cil seguirlas, una proporci贸n mucho mayor que la de los consumidores de noticias de mayor edad.

M谩s all谩 del an谩lisis del ecosistema medi谩tico, la investigaci贸n revela un problema de fatiga pol铆tica: casi la mitad de las personas que huyen de las noticias lo hacen por saturaci贸n en relaci贸n con dos asuntos estrechamente vinculados a lo largo de los 煤ltimos a帽os: covid y pol铆tica.

Pablo Sim贸n, polit贸logo, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid y autor de Corona. Pol铆tica en tiempos de pandemia (Debate, 2020), confirma que seg煤n los bar贸metros del CIS ha habido 鈥渦na leve ca铆da鈥 en el inter茅s por la pol铆tica 鈥渆n lo que toca a la poblaci贸n en su conjunto鈥 pero 鈥渕谩s intensa en las encuestas que tenemos de juventud, que s铆 son un poco m谩s pormenorizadas y se ve una ca铆da de pr谩cticamente diez puntos desde que comenz贸 la pandemia鈥.

La pol铆tica se ha vuelto m谩s agresiva y eso puede hacer que una masa de espectadores que no son gente muy politizada se est茅 alejando del consumo pol铆tico

Pablo Sim贸n 鈥 polit贸logo

鈥淓l hartazgo de la gente con la situaci贸n pol铆tica tiene mucho que ver con un componente asociado a la fatiga pand茅mica鈥, explica. Y es 鈥渦n poco dif铆cil discernir la raz贸n 煤ltima鈥. 鈥淣o sabemos si la gente efectivamente ha asociado pol铆tica con pandemia, con desgracias, y quiere evadirse y se aleja un poco de la pol铆tica鈥 en comparaci贸n con 鈥渓os ciclos m谩s ilusionantes鈥 del pasado reciente en los que 鈥渁parec铆an nuevos partidos鈥 o si, por otra parte, hay 鈥渦n cierto agotamiento y la gente se refugia en su entorno m谩s cercano y esto hace que se interese un poco menos por la pol铆tica鈥. 

En el bar贸metro de junio del CIS los problemas pol铆ticos en general鈥 fueron los terceros m谩s citados en primer lugar por los encuestados (11%), s贸lo por detr谩s de la crisis econ贸mica y el paro. Pero si se les suman 鈥渆l mal comportamiento de los pol铆ticos鈥 (6,7%) y 鈥渆l Gobierno y los partidos鈥 (8,8%) ese porcentaje se dispara hasta un 26,5%.

Sim贸n advierte que no tenemos datos suficientes para saber si est谩 habiendo un 鈥渆fecto adicional鈥 por la polarizaci贸n. 鈥淟a pol铆tica se ha vuelto m谩s agresiva鈥 y eso 鈥減uede hacer que una masa de espectadores que no son gente muy politizada se est茅 alejando del consumo pol铆tico鈥, espantanda 鈥減or el ruido鈥. 鈥淓so tampoco es descartable鈥, se帽ala. 鈥淧uede haber varios factores que jueguen un papel鈥.

El profesor de Ciencia Pol铆tica de la Carlos III confirma que la fatiga pol铆tica no se traduce necesariamente en un comportamiento abstencionista, son dos conceptos que no deben confundirse. 鈥淧or poner un ejemplo: la 茅poca en la que el inter茅s por la pol铆tica en Espa帽a estaba m谩s bajo era la de principios de los a帽os 2000 y coincide con las tasas de participaci贸n, 2004 y 2008, m谩s altas que hemos tenido en unas elecciones generales鈥. 

En cualquier caso, Sim贸n duda a la hora de describir el fen贸meno como el 鈥渁gotamiento鈥 de un per铆odo marcado por la hiperpolitizaci贸n que sigui贸 al 15M y al nacimiento de nuevos partidos o como 鈥渦n reequilibrio鈥. 鈥淎qu铆 hay siempre fuerzas motoras que empujan en direcciones contradictorias. La gente se aleja m谩s de la pol铆tica cuando est谩 cansada, cuando la situaci贸n es de normalidad institucional, pero en Espa帽a no es s贸lo que no tengamos periodos de normalidad sino que el inter茅s por la pol铆tica suele incrementarse en los periodos de crisis econ贸mica y parece que la situaci贸n no apunta a que vayamos a un ciclo de estabilidad pol铆tica鈥. 

Reequilibrio a la baja

Lo razonable es que vayamos a 鈥渦n reequilibrio a la baja鈥 en el inter茅s por la pol铆tica por el efecto de la pandemia y tambi茅n de la guerra. 鈥淪eguir谩 habiendo demanda, pero es normal que no tengamos tant铆sima como la que ten铆amos en el ciclo de 2012 a 2017鈥. Tiene sentido que sea as铆, asegura, 鈥渜ue siga permaneciendo alto pero un poco m谩s reducido鈥. 

Hasta ahora los estudios que comparan el inter茅s por la pol铆tica a lo largo del tiempo se帽alan que en 2019 la gente ten铆a m谩s o menos el mismo inter茅s que en 2018 y 2017, en torno al 38 o el 40%, apunta. 鈥淐uando empezamos a ver una ca铆da es con la covid鈥, en su opini贸n porque la gente ha identificado covid con pol铆tica: 鈥淓s de lo que hemos estado hablando durante estos a帽os y la gente quiere evadirse y mirar otras cosas鈥.

Los datos que maneja Pablo Sim贸n, especialista en procesos electorales, coinciden con los que apunta el Reuters Institute. Las personas que se alejan de la pol铆tica normalmente son sobre todo j贸venes 鈥攅n una proporci贸n mayor que los adultos o los mayores鈥, personas que no se ubican ideol贸gicamente y no tienen una posici贸n ideol贸gica fuerte o preferencias muy intensas y con un nivel educativo medio o medio bajo que viven en zonas urbanas.

Un estudio fruto del trabajo de investigaci贸n del director del Instituto de Estudios Sociales Avanzados del CSIC (IESA), Joan Font, y del cient铆fico titular de la misma instituci贸n acad茅mica y editor de la Revista Internacional de Sociolog铆a, (IESA-CSIC), Ernesto Ganuza, recogi贸 en 2017 los argumentos que aporta la ciudadan铆a para dar explicaci贸n de su descontento con la pol铆tica y recopil贸 sus opiniones y preferencias respecto a los mecanismos de participaci贸n pol铆tica y las alternativas propuestas al sistema representativo.

La mayor铆a de los participantes en el estudio achacaron su descontento a una forma singular de funcionamiento del sistema pol铆tico: 鈥渓as relaciones de lealtad personal鈥 dentro de los partidos pol铆ticos. Los encuestados hablan de un 鈥渟istema pol铆tico aislado, regido por normas privadas鈥 que produce 鈥渄esconfianza y descontento鈥. Sean los simpatizantes de los partidos tradicionales o de los m谩s nuevos, cuenten o no sus miembros con m谩s o menos recursos, la 鈥減rofesionalizaci贸n de la pol铆tica鈥 (entendida la pol铆tica como 煤nica profesi贸n) se menciona como la principal raz贸n de descontento.

Hemos visto una explosi贸n de la opini贸n, con tertulias pol铆ticas que sustitu铆an a las del coraz贸n en t茅rminos de audiencia. Y lo que se ha producido finalmente es una saturaci贸n

Emmanuel Rodr铆guez 鈥 soci贸logo

Emmanuel Rodr铆guez, soci贸logo, autor de El efecto clase media (Traficantes de Sue帽os, 2022), entiende perfectamente ese distanciamiento. 鈥淢e pasa a m铆, creo que es general鈥. En su opini贸n 鈥渞esponde al momento pol铆tico en el que estamos鈥, en el que 鈥渓a pol铆tica se ha teatralizado completamente鈥. La polarizaci贸n y 鈥渦n nivel de agresividad enorme鈥 acent煤an la percepci贸n de que la pol铆tica 鈥渃arece de contenido鈥 y no tiene 鈥渆ficacia real鈥.

La desmovilizaci贸n de los ciudadanos y su creciente desinter茅s son una respuesta a 鈥渓a pol铆tica entendida como una representaci贸n鈥. 鈥淒espu茅s del ciclo de movilizaci贸n del 15M, lo que ha habido es un progresivo desmantelamiento de los mecanismos por los que la gente participaba y se interesaba. La pol铆tica ha quedado reducida a los debates en los medios y a la escenificaci贸n de la divisi贸n en el Parlamento y eso moviliza poco, porque se ve que tiene pocos efectos materiales en la vida de la gente. Las leyes no operan鈥 y las 鈥渕edidas son 鈥減oco eficaces鈥.

En realidad, apunta, 鈥渓a pol铆tica ha vuelto al lugar en el que estaba antes del 15M, que es b谩sicamente la de los especialistas, los profesionales de la opini贸n, un determinado campo del periodismo, y los profesionales de la representaci贸n, la clase pol铆tica鈥. Eso 鈥渋nevitablemente conlleva efectos de desmovilizaci贸n鈥. Los mecanismos que ha habido tradicionalmente de participaci贸n social 鈥渆st谩n desmontados鈥, desde los sindicatos a los movimientos sociales. Y eso reduce cada vez m谩s el inter茅s por la pol铆tica hasta que no haya un nuevo 鈥渆stallido de indignaci贸n y de impugnaci贸n鈥.

Entre los m谩s distantes de la pol铆tica, los que m谩s alergia sienten hacia ella, est谩n 鈥渓os sectores populares siempre鈥, afirma. 鈥淓ntre otras cosas porque no pueden identificarse con las figuras que habitualmente les presentan como modelos. Las clases populares est谩n fuera de la naci贸n politica: no existen en el espacio publico. No existe nadie que hable como ellos, que piense como ellos, que provenga de su misma condici贸n social. Lo natural es que ellos sean los que menos voten y los que menos sigan鈥 la actualidad pol铆tica.

Emmanuel Rodr铆guez est谩 de acuerdo con que hay tambi茅n cansancio en relaci贸n con la atenci贸n que el infoentretenimiento dedica a la pol铆tica. Despu茅s del 15M 鈥渉emos visto una explosi贸n de la opini贸n鈥, con 鈥渢ertulias pol铆ticas que sustitu铆an a las del coraz贸n en t茅rminos de audiencia. Y lo que se ha producido finalmente es una saturaci贸n. Cuando el ciclo pol铆tico ha cedido, cuando todo ha vuelto a ser capturado por los representantes pol铆ticos y por determinados medios de comunicaci贸n, eso ha perdido inter茅s. Es una representaci贸n banal de posiciones pol铆ticas鈥. 

Hay mucha polarizaci贸n ideol贸gica y una enorme agresividad verbal, mucha m谩s que hace quince a帽os, explica. Pero lo que mucha gente ve son 鈥減ersonajes que representan un papel鈥. Y como 鈥渃ada vez es m谩s dif铆cil movilizar al p煤blico, cada vez sobreact煤an m谩s鈥. A eso seguir谩, anticipa, 鈥渦na postura de moderaci贸n, de vuelta al centro鈥, que no ser谩 m谩s que una 鈥渆specie de movimiento bascular鈥. El resultado ser谩 鈥渃ada vez m谩s impostado, teatralizado, desporporcionado y probablemente m谩s vac铆o鈥.

Comunicaci贸n pol铆tica 鈥渢贸xica鈥

En opini贸n de Jordi Pacheco, doctor en Derecho y Ciencia Pol铆tica por la Universitat de Barcelona, en el 谩mbito de la pol铆tica como lucha partidista 鈥渟铆 podemos hablar de una fatiga de la pol铆tica鈥 y eso es algo que, en su opini贸n, tiene mucho que ver con la desintermediaci贸n de los medios de comunicaci贸n y la fragmentaci贸n de las audiencias.

 Los partidos, explica, han sabido aprovechar ese cambio 鈥減ara maximizar鈥 su esfuerzo. Ya no se dirigen 鈥渁l conjunto de la poblaci贸n鈥, lo hacen 鈥渁 ciertos sectores que son m谩s propensos鈥 a votarles. Por tanto鈥, y esto es lo relevante, 鈥渘o tengo por qu茅 hacer propuestas generales para todo el mundo sino aprovechar los sentimientos, emociones y debilidades de los electores a los que me dirijo鈥. 

Al segmentar 鈥渟e rompe la idea de la esfera p煤blica y la gente que no est谩 muy identificada con nadie, que no tiene una identificaci贸n muy estrecha con las fuerzas pol铆ticas, se encuentra con un ambiente comunicativo鈥 en el que no se ve reflejada.

 La comunciaci贸n pol铆tica que se est谩 produciendo a partir de ese escenario 鈥渆s t贸xica鈥. Y por esa raz贸n 鈥渃ualquier persona sana lo que hace es quitarse eso鈥 de enmedio. 鈥淐ada vez m谩s gente dice: 鈥榊o desde que no entro a Twitter vivo m谩s feliz porque no me llega toda esta toxicidad鈥.

Enlace relacionado IfoLibre.es (26/06/2022).




Fuente: Sasmadrid.org