September 30, 2021
De parte de La Haine
167 puntos de vista


La nueva Sant铆sima Trinidad se cosifica en el Padre, que es el Estado amigo, el Hijo, que es el especulador financiero, y el Esp铆ritu Santo que es el capital todo poderoso

Fe y progreso en la democracia de los desiguales (II)

Corren tiempos dif铆ciles para pensar. Verdad o mentira, ficci贸n o realidad, solo son distintas versiones de lo que hoy se configura como 芦sabidur铆a compartida禄 en una mezcolanza tan indistinguible como vol谩til. Si bien escribir en esta atm贸sfera turbia se asemeja cada d铆a m谩s a la actividad de manchar papel higi茅nico, leer, ver noticias o escuchar expertos tertulianos, es como ir a misa en tiempos de pandemia, una actividad con alto riesgo de infecci贸n mental, o 芦infodemia禄.

No es extra帽o, pues, que los nost谩lgicos de la ilustraci贸n se aferren a la racionalidad como 煤nico valor de 芦verdad禄, pese a que 茅sta se desvanece en el tumulto y desaparece triturada en las hegem贸nicas f谩bricas de ficciones de conveniencia. O como lo ha expresado recientemente el influyente fil贸sofo y ling眉ista norteamericano Noam Chomsky, 芦la t茅cnica de fabricar mentiras constantemente tiene como resultado que el concepto de verdad simplemente desaparece禄 (1).

Sin embargo, la volatilidad de la verdad no es un fen贸meno 芦real禄, pues solo sucede en el universo mental de las representaciones intelectuales, normalmente respaldadas por el pensamiento acad茅mico, donde lo haya. Aunque -seg煤n Karl Popper- lo positivo en el mundo acad茅mico es que nada es verdad, porque todo es veros铆mil a condici贸n de que pueda ser experimentable. En cualquier caso, en el mundo real los conceptos de verdad o mentira apenas tienen eficacia frente a la contundencia de los hechos concretos antes de interpretaci贸n. Pues son las interpretaciones humanas las que palidecen con el tiempo, de la misma forma que los sue帽os se desvanecen cuando termina la noche, y amanece (2).

El declive de la ficci贸n neoliberal. Del lobo de Hobbes a los mansos adaptativos.

No obstante, el permanente sometimiento de lo real a la ficci贸n humana es solo s铆ntoma de una ambici贸n desorbitada de empoderamiento social, toda vez que lo que se somete no es la realidad, sino su interpretaci贸n a trav茅s de la imposici贸n de un criterio subjetivo de verosimilitud. Imposici贸n que se efect煤a bien por el poder directo de la fuerza ejecutiva (subyugaci贸n), bien por el poder coercitivo judicial o ley (sometimiento) o bien por una combinaci贸n de ambos o econom铆a (persuasi贸n).

En todo caso, la realidad del siglo XXI viene marcada por la erosi贸n acelerada de los fundamentos de la econom铆a neoliberal y neocl谩sica que ya, a duras penas, son incapaces de convencer con una estructura conceptual que se est谩 desmoronando irremediablemente. La magia de los mercados se percibe ya como el reino de los especuladores (depredadores) financieros. Los gigantescos subsidios p煤blicos al capital son ya abiertamente estructurales y omnipresentes en todos los sectores econ贸micos. La competencia es imperfecta porque resulta diab贸licamente letal, toda vez que el ganador se lo lleva todo arruinando lo que est茅 en su camino (Amazon). No hay competencia, hay desposesi贸n.

El capital marca asimismo el rumbo de la tecnolog铆a asegurando, y multiplicando, el poder hegem贸nico de las grandes corporaciones. Nace as铆 un nuevo modelo de individuo econ贸mico que se ha dejado ya por el camino la piel del viejo lobo de Hobbes (homo homini lupus est, 芦el hombre es el lobo del hombre禄), para convertirse en un manso cordero descarriado, y solitario, socio de un club de miopes adaptativos que pagan impuestos, por costumbre, y acarrean -felizmente entretenidos-, una mochila, sin fondo, que se llena continuamente de aparatos.

Ficci贸n, o realidad, los datos que se帽alan este proceso de destrucci贸n creativa, o descomposici贸n, son muchos. As铆, monta帽as de libros, tesis y art铆culos de expertos en econom铆a neocl谩sica, conservadora o neoliberal, no solo no aportan nada nuevo, sino que tampoco aportan soluciones estables a los m煤ltiples problemas estructurales que continuamente genera la econom铆a convencional, o mainstream.

El mecano positivista y la bomba de la inteligencia artificial

El ciclo burbuja-crisis-burbuja, junto con una desigualdad galopante basada en la acumulaci贸n de riqueza mediante desposesi贸n, el austericidio y la privatizaci贸n de servicios p煤blicos, adem谩s de un desarrollo tecnol贸gico elitista y disfuncional, son factores que vienen modificando aceleradamente la d茅bil estructura social, creada en la primera mitad del siglo XX en torno al binomio producci贸n-consumo derivado del industrialismo de postguerra. Modificaci贸n que en la segunda d茅cada del siglo XXI se帽ala ya en la direcci贸n de una creciente jerarquizaci贸n capitalista basada en la econom铆a financiera, el cr茅dito especulativo y la dominancia tecnol贸gica.

Consecuentemente la ficci贸n del progreso social qued贸 quebrada definitivamente en la crisis de 2008 dando paso a la ficci贸n de una nueva sociedad estamental basada en el derecho hegem贸nico del capital. Desde entonces la ilusi贸n dem贸crata se desvanece carcomida en sus propios fundamentos y las d茅cadas de neoliberalismo globalizado han fragmentado la sociedad en una multitud de soledades sin m谩s v铆nculo efectivo que el estatus econ贸mico privado.

En ning煤n caso este proceso agudo de jerarquizaci贸n estamental puede considerarse una tendencia natural, toda vez que la percepci贸n de la realidad se crea y se destruye en el pensamiento humano y esa es la funci贸n esencial tanto de la pol铆tica, como de los medios de comunicaci贸n, que inciden constantemente en la fragmentaci贸n subjetiva de la realidad mediante una inmensidad inabarcable de 芦aspectos禄 centrados en el detalle. Es como tratar de percibir la playa mirando solo los granos de arena, toda perspectiva deviene siempre una conjetura que debe someterse a la trituradora de la verosimilitud de conveniencia.

As铆, si el fragmento es el n煤cleo de la noticia, el detalle es el aspecto que la desarrolla. Es lo que se conoce como 芦empirismo racional禄, o 芦empirismo l贸gico禄 (3), siempre y cuando los fragmentos contengan un m铆nimo de conexi贸n emp铆rica, o detalle. En todo caso esta 芦fragmentaci贸n禄 de la realidad en 芦aspectos禄 aislados, o 芦datos禄, no distingue necesariamente lo principal de lo secundario, sino lo conveniente al fin pretendido. O lo que es lo mismo, la interpretaci贸n de la realidad es siempre instrumental. A esta forma mec谩nica de pensar se le denomina 芦positivismo禄 o 芦neopositivismo禄, al priorizar la imagen fisicalista de la realidad mediante un reduccionismo brutal sobre valores (datos) idealizados de las relaciones cuantitativas, tales como extensi贸n, localizaci贸n, cantidad, formas geom茅tricas, peso, qui茅n, cu谩ndo, d贸nde, c贸mo, etc.

No obstante, aplicado al campo social, los datos generan, asimismo, mapas de perfiles individuales que permite a la tecnolog铆a identificar grupos de inter茅s en la doble vertiente digital de la captaci贸n de datos y la posterior manipulaci贸n algor铆tmica de los mismos al objeto de generar mensajes directos e indirectos, o subliminares, ajustados al fin que se persigue. Si bien un robot jam谩s podr谩 entender un chiste, o una iron铆a, la gestaci贸n de algoritmos con datos suficientes para la adopci贸n de decisiones se le denomina 芦inteligencia artificial禄, la mayor creaci贸n del empirismo racional, o neopositivismo, capaz, incluso, de hacer obsoletos a los jueces como principales guardianes de las verdades consuetudinarias. No en vano las monta帽as de jurisprudencia acumulada en los archivos de los juzgados son consideradas por la industria inform谩tica como un valioso yacimiento de datos.

El aleluya de la pascua tecnocr谩tica y la nueva sociedad de los individuos felices

Para entender el momento presente es necesario percibir la sutileza de que los cerebros de la gente est谩n siendo colonizados por los algoritmos de Netflix, Google, Apple, Amazon, etc. Empresas todas que extraen pautas del comportamiento, tanto a nivel individual como colectivo, al objeto de optimizar sus ofertas de contenidos y productos. Algoritmos que tambi茅n son extrapolables a cualquier faceta social, pol铆tica o educativa, a fin de prevenir cualquier resistencia creando un modelo de sociedad de 芦fricci贸n cero禄 pr贸xima a la idea del reba帽o manso de ovejas, altamente tecnificadas y felizmente entretenidas. No es ninguna utop铆a sino la culminaci贸n de algo que ya es ligeramente visible en ciertos segmentos sociales.

La miner铆a de datos lleva ya tiempo a pleno rendimiento, sin embargo, los algoritmos no crean nada nuevo, simplemente recogen lo que hay para hallar patrones y correlaciones de comportamiento a fin de instrumentalizarlos para predecir, planificar, monetizar y controlar conductas en lo que Shoshana Zuboff denomina 芦capitalismo de vigilancia禄 (4).

Los ciudadanos son libres de tener las ideas que quieran, pero sus decisiones generan datos que permiten agruparlos en tantos perfiles como sean de inter茅s. Es por ello que los datos son la materia prima de la nueva sociedad estamental y el principal campo de conflicto entre EEUU y China (5). Por primera vez en la historia de la humanidad el pan贸ptico de Jeremy Bentham -o el Gran Hermano de Orwell- en versi贸n digital, se deja ver ya en el horizonte como fundamento real del nuevo orden social.

En todo caso la inteligencia artificial discurre por el camino de las t茅cnicas de sugesti贸n, influencia, y control, en un estadio de desarrollo que todav铆a dista mucho del grado de sofisticaci贸n, eficacia, penetraci贸n y funcionalidad pol铆tica de la m谩s s贸lida instituci贸n creadora de l贸gica social. L贸gica que tiene origen y sustento en la funci贸n religiosa, toda vez que 芦creer禄 y 芦fe禄 no son dos propiedades del alma, sino dos potentes moduladores de la forma de percibir las cosas y el mundo.

Ni siquiera las ciencias exactas -mucho menos las ciencias sociales-, con sus instituciones de divulgaci贸n y capacitaci贸n han alcanzado el nivel de influencia y trascendencia social que todav铆a ejerce la religi贸n en el 谩mbito del pensamiento (6). S贸lo la tecnolog铆a supera a la religi贸n en el campo material donde la teolog铆a siempre ha fracasado frente a la contundencia del desarrollo tecnol贸gico impulsado por el capital.

Del todopoderoso Dios, motor del universo, al nanodios, part铆cula elemental.

Pensar que las religiones son la base del sistema de pensamiento humano no es ning煤n descubrimiento, basta con recordar que las ra铆ces de Occidente se hunden en el Juda铆smo y el Cristianismo tanto como las de Oriente lo hacen en el Islam, el Budismo, el Taoismo, el Confusionismo y el Hinduismo. Su singularidad consiste en que todas ellas son instituciones que han perdurado durante m谩s de XX siglos de historia de la humanidad. Ninguna otra construcci贸n humana tiene ra铆ces tan profundas, ni ha mostrado semejantes capacidades de resilencia, ni engendrado una gama tan amplia de instituciones sat茅lites y bifurcaciones tan resistentes al paso del tiempo (7).

Consecuentemente fe y creencia son los dos instrumentos m谩s potentes que gestionan la forma de ver, y pensar, el mundo. O lo que es lo mismo, la religi贸n conforma el cuerpo doctrinal que m谩s influencia ejerce -en el pasado y en el presente-, en la formaci贸n de la l贸gica subjetiva que interpreta la realidad bajo la f贸rmula psicol贸gica de la 芦convicci贸n禄 铆ntima y personal. De ah铆 la enorme relevancia de la religi贸n en los sistemas de educaci贸n conservadores, y en la gestaci贸n y formaci贸n de 茅lites que terminan colonizando tanto las instituciones del Estado -sea secular o confesional-, como las del mundo productivo, financiero y judicial (8).

Sin embargo, el problema fundamental entre el pasado y el presente es el conflicto que se da entre la visi贸n del mundo integrada (teol贸gica) que propugnan las religiones, y una visi贸n del mundo fragmentada (positivista). O lo que es lo mismo, el conflicto que se tiene entre un Dios motor del universo o el bos贸n de Higgs, que reduce a Dios al nivel de la part铆cula elemental que genera la masa (materia).

La paradoja del siglo XXI, v铆nculos vs. causalidad, libertad contra democracia

En el siglo XXI vivimos, por tanto, en un mundo donde el choque entre las convicciones del pasado (sociedad), basada en v铆nculos, y la fragmentaci贸n del presente (positivismo), solo basado en el principio de causalidad, impiden ver con claridad la estructura de la realidad que gobierna el presente, o lo que es lo mismo, su coherencia interna. 驴Qu茅 es lo relevante, el v铆nculo social o la mec谩nica causal?

La paradoja del siglo XXI es escuchar a los conservadores (neo y ultra)liberales abogar contra los v铆nculos sociales batiendo el sable de la libertad individual a favor del control privado de la funci贸n de inversi贸n econ贸mica, al mismo tiempo que los progresistas de la izquierda abogan por la equidad de lo com煤n, aunque sin revocar la l贸gica positivista, ni incidir en un control p煤blico de la funci贸n de la inversi贸n privada.

Consecuentemente, un cristiano liberal es tan incongruente como un positivista progresista de izquierdas. Ambos dos comparten la misma ra铆z en sus fundamentos, porque ambos dos difieren 煤nicamente en la cuesti贸n instrumental de la funci贸n del Estado. Es decir, en la cuesti贸n de cu谩nto, c贸mo, para qu茅 y para qui茅n, debe intervenir el Estado en el orden social. Un orden cada vez m谩s fragmentado y disfuncional al no abordar la cuesti贸n democr谩tica que exige, en primer lugar, diferenciar lo nuclear importante de lo accesorio o secundario. 驴Por qu茅 los progresistas de izquierda, en Espa帽a y otros pa铆ses, no sacan la vivienda, por ejemplo, de los mecanismos de mercado?

As铆, pues, no es posible comprender la realidad cuando no se puede diferenciar lo secundario de lo esencial en un mundo psicol贸gico asentado en la fragmentaci贸n del 芦todo com煤n禄 -o realidad-, recompuesto despu茅s en categor铆as abstractas que asimismo a铆slan y descoyuntan el car谩cter concreto de lo real en una multitud de 芦aspectos禄. Llegados a este punto, la pregunta a los conservadores neoliberales es la siguiente 驴Acaso no sacrifica el neopositivismo al Esp铆ritu Santo descoyuntando la Sant铆sima Trinidad en dos figuras abstractas cualesquiera 芦P禄 y 芦H禄 (sin v铆nculos)? (9).

Es aqu铆 donde nace la trampa trilera del pensamiento generalizado -abstracto-, como forma ideol贸gica del comportamiento humano cotidiano que, a su vez, integra un conglomerado dispar de convicciones hist贸ricas petrificadas en la conciencia de los individuos contempor谩neos (10). Conglomerado que act煤a de prisma subjetivo que filtra la realidad para reinterpretarla en sinton铆a con los que tienen el mismo conglomerado de pensamiento (o perfil). El caos est谩 servido, y se hace realidad la ficci贸n c铆nica de la Dama de Hierro Margaret Thatcher en 1987, 芦No hay tal cosa como la sociedad (no hay v铆nculos), Hay hombres y mujeres y hay familias禄. 驴Acaso una familia no es 芦sociedad禄?

Tres d茅cadas despu茅s ya nadie duda de que no hay tal cosa como la sociedad, y solo los nost谩lgicos conservan el concepto de verdad como 煤nica reliquia emocional frente a un mundo confuso donde la ficci贸n se hace realidad. O lo que es lo mismo, la no-sociedad es la realidad jur铆dica y econ贸mica de la ficci贸n social. Si ve contradicci贸n, es que la hay, tanta como en la expresi贸n 芦la ficci贸n real禄. Pero si no la ve deber铆a preocuparse.

Proyectar sombras y perseguir fantasmas.

En una realidad fragmentada el arte trilero es el 煤nico m茅todo de excelencia. Y aunque el enga帽o es cosa de trileros, los expertos en econom铆a son aut茅nticos maestros en el arte de la ficci贸n manejando curvas y f贸rmulas matem谩ticas sobre fragmentos de la propia ficci贸n que son percibidos como realidades verdaderas (convencimiento) (11). Luego los juristas -aut茅nticos maestros trileros de las reglas-, transforman la ficci贸n en Ley (sumisi贸n), y las fuerzas ejecutivas transforman la Ley en obligaciones de debido cumplimiento (subyugaci贸n). Entre curvas y reglas el esquema neoliberal es bien sencillo, proyectar sombras y perseguir fantasmas que se confunden en el polvo del camino.

Tampoco en el mundo neoliberal hay distinci贸n posible entre izquierdas y derechas, toda vez que el desvanecimiento de toda idea de 芦sociedad com煤n禄 s贸lo es posible mediante el desarrollo de una tipolog铆a de individualidades marcadamente egoc茅ntricas y b谩sicamente miopes. Justo la tipolog铆a predominante en la sociedad actual. Sin embargo, lo parad贸jico es que esta 芦realidad禄 se fundamenta sobre una ficci贸n compartida.

Katarina Pistor lo expresa mejor as铆 芦Todo el sistema capitalista se basa en la premisa de la privatizaci贸n de las ganancias y la socializaci贸n de las p茅rdidas -no de una manera maliciosa, sino con la bendici贸n de la ley禄 (12). Si bien no hay malicia legal en lo que los jueces bendicen, s铆 hay cinismo en el templo de la justicia positivista que rinde culto a la arbitrariedad, toda vez que no hay racionalidad posible en la ficci贸n, solo creatividad subjetiva (voluntad). 芦Es la ley, -insiste Pistor-, no los mercados o las empresas, la que protege a los due帽os de activos de capital…禄. La llamada expansi贸n cuantitativa del Banco Central Europeo da fe de ello, as铆 como los fondos 芦next generation eu禄. No en vano el 芦derecho amigo禄 positivista est谩 construido sobre la apariencia fragmentada en c贸digos legales sesgados. Yanis Varoufakis lo expresa de otra forma 芦…la riqueza, como el lenguaje, solo puede producirse de forma colectiva.禄, solo que la riqueza 芦…se privatiza por parte de aquellos que disponen del poder para hacerlo禄 (13).

La paradoja del quebrantador sin el que el mercado no puede existir

El ejemplo m谩s vivo de la situaci贸n que describe Katarina Pistor lo tenemos en el ciclo Burbuja-Crisis-Rescate-Burbuja. Ciclo caracter铆stico de la econom铆a convencional neoliberal que, sin embargo, ignora inexcusablemente los innumerables rescates p煤blicos que constantemente el capitalismo del 芦libre mercado禄 requiere del Estado. As铆, desde la burbuja de los tulipanes en los Pa铆ses Bajos en 1637 hasta hoy, son muchas las burbujas que han crecido y reventado causando efectos devastadores en la sociedad afectada. Pese a ello la libre especulaci贸n sigue siendo el motor m谩s importante del capitalismo. Inversor y especulador son solo aspectos de un mismo proceso de obtenci贸n de ganancias. Proceso que, en aras de la 芦libertad de ganancia禄 –o lo que es lo mismo, 芦libertad de empresa禄-, se encuentra resguardado por un ordenamiento jur铆dico que, lejos de regularla, la protege a la carta, como ocurre en el caso de la vivienda. Sin embargo, todo el mundo sabe que la especulaci贸n tiende a distorsionar los precios hasta llevarlos a la fase de la burbuja especulativa donde algunos ganan, pero muchos pierden. Y mucho.

Muchos correlacionan las burbujas con el tipo de estafa Ponzi donde los primeros inversores obtienen altos beneficios a expensas de los 煤ltimos hasta que se agota la entrada de nuevos inversores. John Kenneth Galbraith las define como desfalcos que generan la sensaci贸n de aumento de la 芦riqueza ps铆quica禄 (14). Un fen贸meno de riqueza transitoria que se genera en un mercado donde el ajuste de valor est谩 claramente manipulado por potentes intereses especulativos fuera de control.

Consecuentemente los desequilibrios caracter铆sticos del libre mercado son los que generan la paradoja del especulador, toda vez que el especulador es, en s铆 mismo, una contradicci贸n an贸mala del capitalismo pues es un quebrantador del orden del mercado sin el cual el libre mercado no podr铆a existir (15). Rememora as铆 la figura religiosa del santo pecador que reordena el cosmos despu茅s del pecado mediante la redenci贸n… en este caso, mediante la bendici贸n financiera (芦expansi贸n cuantitativa禄) del Estado amigo. En la nueva ficci贸n en curso la vieja historia del Leviat谩n de Hobbes se ha transformado en la lujosa iglesia del capital. Un santuario donde el poder judicial oficia de sumo sacerdote, y la nueva Sant铆sima Trinidad, se cosifica en el Padre, que es el Estado amigo, el Hijo, que es el especulador financiero, y el Esp铆ritu Santo que es el capital todo poderoso.

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NOTAS:

(1).- Ver, https://ctxt.es/es/20200401/Politica/31960/noam-chomsky-trump-sanidad-pandemia-mentiras-sociopatas.htm

(2).- El ejemplo m谩s claro de este fen贸meno se produce en Espa帽a con la reciente publicaci贸n de la trayectoria profesional del presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes. Una trayectoria de marcado sesgo pol铆tico que no solo volatiliza todo el discurso judicial de independencia, imparcialidad y objetividad, sino que adem谩s desintegra y fulmina cualquier concepto de racionalidad basado en la verdad objetiva de los hechos reales. Solo la simple sospecha de que un poder judicial aparentemente corrupto puede actuar de suprema instituci贸n, manipuladora de la interpretaci贸n de lo real, destruye toda objetividad hasta degradarla a la interpretaci贸n subjetiva de conveniencia. Tal situaci贸n constituye, en s铆 misma, la m谩xima expresi贸n del denominado 芦Derecho amigo禄. O lo que es lo mismo, somete lo real a la ficci贸n creando la verosimilitud de conveniencia. Ver https://www.eldiario.es/politica/carlos-lesmes-no-dimitido-presidente-judicial_1_8315571.html

(3).- Se trata de una influyente escuela idealista conocida como el Circulo de Viena creada a principios del siglo XX en Austria, y que agrupa a destacados fil贸sofos como Carnap, Schlick, Popper, Russel, etc. En s铆ntesis, destacan la relevancia de la experiencia sensible negando toda metaf铆sica en favor de un idealismo subjetivo susceptible de control experimental mediante el m茅todo de la falsaci贸n. El positivismo l贸gico, o neopositivismo, ejerce tambi茅n una gran influencia en el considerado como derecho positivista.

(4).- Shoshanna Zuboff describe la cadena de acontecimientos como algo similar al 芦Golpe de Estado禄 de las corporaciones tecnol贸gicas en la vertiente de 芦Golpe de Mercado禄. En su libroZuboff utiliza los conceptos de tiran铆a y manipulaci贸n para describir un capitalismo de vigilancia que es incompatible incluso con la democracia liberal toda vez que limita la posibilidad de un pensamiento libre no condicionado por el mercado. Shoshana Zuboff, La Era del Capitalismo de Vigilancia. Paidos. 2020.

(5).- La carrera tecnol贸gica del siglo XXI ya no es la llegada a la Luna, sino el desarrollo de la inteligencia artificial. Y los contrincantes son ahora EEUU y China. Si bien China con una poblaci贸n de 1.400 millones tiene una enorme ventaja sobre EEUU con una poblaci贸n cuatro veces inferior a la de China. O lo que es lo mismo, la fuente de datos de China es cuatro veces m谩s potente que la de EEUU. As铆, para paliar esta desventaja el presidente de EE.UU. Joe Biden est谩 intentando construir un eje anti-china declarando en febrero de 2021 que EEUU se encuentra en competencia estrat茅gica a largo plazo con China (https://www.marketwatch.com/story/biden-says-he-expects-long-term-stiff-competition-with-china-11613755414). La traducci贸n correcta del mensaje de Biden significa que si EE.UU. es vulnerable en esta competencia tecnol贸gica, tambi茅n lo es el resto del mundo democr谩tico. Raz贸n por la que Biden enfoca la contienda como un nuevo enfrentamiento de valores entre democracia y autoritarismo. Enfoque que le lleva a intensificar de facto un nuevo proyecto imperial al sumar de su parte a los aliados y otros 芦socios禄 (OTAN, OECD, G7 y la Uni贸n Europea), en una amplia red de alianzas a fin de abordar 芦en conjunto禄 todos los desaf铆os asociados con la inteligencia artificial y las tecnolog铆as emergentes. Enfoque que parte del 芦secuestro禄 de la independencia tecnol贸gica de la UE frente al supuesto de la 芦amenaza禄 china.

Ver informe de la Cumbre Global de Tecnolog铆a Emergente celebrada en julio 2021, https://www.nscai.gov/wp-content/uploads/2021/03/Full-Report-Digital-1.pdf.

Ver asimismo la posici贸n europea en materia de inteligencia artificial en abril 2021, https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/es/ip_21_1682

(6).- Desde Galileo la ciencia trabaja a partir del 芦caso aislado禄. Se trata de un enfoque reduccionista que ve el mundo como un ensamblaje de partes que pueden analizarse por separado. Aqu铆 se hace necesario distinguir la ciencia de la tecnolog铆a. Si bien la ciencia es medio para el fin del desarrollo tecnol贸gico, se trata de dos campos distintos, el del conocimiento mediante la elaboraci贸n de teor铆as veros铆miles, y el campo de la aplicaci贸n del conocimiento mediante la construcci贸n de estructuras que produzcan efectos reales, con independencia de la comprensi贸n de la naturaleza de la construcci贸n. La capacidad de influencia de las teor铆as cient铆ficas en el pensamiento general es muy limitada. As铆, por ejemplo, la teor铆a de la relatividad de Einstein no ha producido en la sociedad el desarrollo de una l贸gica relativista capaz de suplantar la l贸gica decimon贸nica de la 芦sana cr铆tica禄 todav铆a activa en Espa帽a con la vigente Ley1/2000, de 7 de enero de enjuiciamiento civil, art. 348. 芦Sana Cr铆tica禄 es un concepto nacido en la Europa de la contrarreforma cat贸lica como respuesta a la reforma protestante (Siglos XV y XVI). Un concepto que encierra la l贸gica jesuita por la que el fin justifica los medios. Una l贸gica omnipresente en el pensamiento occidental.

(7).- Ci帽茅ndonos al Cristianismo, la denominaci贸n de 芦Instituciones sat茅lite禄 refiere tanto a las distintas 贸rdenes religiosas -tales como Jesuitas, Dominicanos, Carmelitas, etc.- como tambi茅n a organizaciones colaterales del tipo Opus Dei, fundaciones, u otro tipo de organizaciones m谩s o menos vinculadas. Como bifurcaciones pueden tambi茅n entenderse las escisiones del tronco com煤n en sus distintas variantes, como los ortodoxos, los protestantes, etc.

(8).- Un ejemplo vivo de c贸mo la l贸gica religiosa anida en el pensamiento com煤n de la sociedad espa帽ola contempor谩nea, lo expone el historiador Lucio Mart铆nez Pereda en su reciente art铆culo sobre el caso del alcalde socialista de Vigo, Abel Caballero -ex ministro de un gobierno socialista de Felipe Gonz谩lez-, y su proyecto de levantar una estatua del Sagrado Coraz贸n de Jes煤s en el centro de la r铆a de Vigo. Ver https://conversacionsobrehistoria.info/2021/09/21/vuelve-el-nacionalcatolicismo/ El art铆culo de Lucio Mart铆nez es enormemente enriquecedor y muestra hasta qu茅 punto la semi贸tica religiosa penetra el substrato m谩s 铆ntimo de las convicciones individuales -sin distinci贸n de filiaci贸n pol铆tica-, gobernando, en el trasfondo, la l贸gica que fundamenta las decisiones.

(9).- Otro ejemplo potente de la semi贸tica cristiana es el conocido como 芦Misterio de la Sant铆sima Trinidad禄 cuandose帽ala al 芦Esp铆ritu Santo禄 como sublime manifestaci贸n de sumisi贸n del hijo a la voluntad del padre todopoderoso. Es decir, se帽ala el esp铆ritu que nace de la obligaci贸n de obediencia debida, o lo que es lo mismo, la obligaci贸n del imperio de la Ley, que no es otra cosa que el poder de la voluntad del padre todo poderoso. El mensaje no tiene nada de misterioso ya que es di谩fanamente claro al incorporar una tercera figura 芦m铆stica禄 donde solo hay dos concretas, Padre e Hijo. As铆 pues, lo que el cristianismo denomina como 芦Esp铆ritu santo禄 en el misterio de la Sant铆sima Trinidad califica al mismo concepto que hoy se denomina en doctrina pol铆tica laica con el t茅rmino de 芦soberan铆a禄, que no es otra cosa que el v铆nculo de lealtad, u obediencia debida, para con el soberano (Padre Rey) y su Ley (voluntad). El ejemplo an贸malo del Rey em茅rito espa帽ol es aqu铆 paradigm谩tico. Sin embargo, ese v铆nculo 芦patriarcal禄 de sumisi贸n del hijo al padre es el principio del orden social en occidente, toda vez que en la teolog铆a cristiana ese 芦Esp铆ritu禄 cumple la funci贸n que garantiza la paz contra la guerra civil, y de ah铆 su 芦santidad禄. De ah铆 que un cristiano liberal y positivista deba ser considerado un impostor hereje toda vez que sustituye el v铆nculo patriarcal por la simple relaci贸n causal en el misterio de la Sant铆sima Trinidad.

(10).- Este es el gran logro del positivismo al reducir el mundo real a un mundo unidimensional fisicalista de relaciones cuantitativas. Un mundo de cosas separadas -o mundo cosificado-, sin m谩s v铆nculo que el estrictamente causal y aquel que se reconoce por los derechos tasados en el ordenamiento jur铆dico. N贸tese, sin embargo, la falacia central del positivismo jur铆dico fue expresada ya en 1932 por el te贸rico jur铆dico Carl Schmitt. As铆, en su libro El concepto de lo pol铆ticoThe Concept of the Political (1932)-, Carl Schmitt afirma que lo fundamental para 芦lo pol铆tico禄 es la distinci贸n entre amigo y enemigo. O lo que es lo mismo, la distinci贸n entre qui茅n est谩 en la comunidad pol铆tica y qui茅n est谩 fuera. Se trata de una idea de profundo calado a la hora de definir la homogeneidad esencial de la naci贸n. Es decir, a la hora de edificar las doctrinas pol铆ticas del nacionalismo identitario que 芦vuelcan禄 sobre el mundo secular la vieja instituci贸n religiosa de la sagrada familia. Instituci贸n que, a su vez, lleva en su seno la l贸gica patriarcal del 芦hombre fuerte禄 en las vertientes del 芦Big Mann禄 empresarial, 芦jefe ejecutivo禄, 芦guardi谩n de la constituci贸n禄 o m谩xima autoridad legal, conceptos asimismo derivados del cinismo contradictorio del 芦Cristo Rey禄. L贸gica que conduce a su vez a la reinterpretaci贸n de la democracia liberal en t茅rminos de estructuras jer谩rquicas autoritarias. N贸tese la incongruencia del lenguaje jur铆dico en el Estado Democr谩tico de Derecho cuando se constata que en el derecho positivo no hay raz贸n compartida, solo raz贸n hegem贸nica, hay leyes y autoridades legales -absolutas y soberanas- que deciden en sentencia todo litigio.

(11).- La econom铆a est谩 plagada de ficciones que se interpretan como realidades inexorables. Una de las m谩s sobresalientes es la llamada 芦Ley de Pareto禄, o tambi茅n 芦贸ptimo de Pareto禄, o 芦eficiencia de Pareto禄 por el que se establece que el 20% de las causas generan el 80% de las consecuencias. Seg煤n este patr贸n ideal -o regla del 80/20, ideado por el economista italiano Vilfredo Pareto en 1897-, la eficiencia aumenta, en econom铆a, cuando nadie sale perjudicado y la situaci贸n de alguien mejora. O lo que es lo mismo, cuando alguien puede mejorar su situaci贸n sin perjudicar a nadie, si bien no se pronuncia sobre el efecto en el conjunto de la sociedad. No obstante, una mejora no puede ser Pareto eficiente si hay un perdedor, lo que es la normalidad en el mundo real. Y por mucho que Pareto se ense帽e en las facultades de econom铆a todo el mundo intuye que sin perdedores no hay beneficio posible. Ver tambi茅n http://www.elcaptor.com/economia/pareto-y-su-contribucion-a-la-economia

(12).- Katarina Pistor es Catedr谩tica de Derecho Comparado en la Universidad de Columbia y directora del Centro de Transformaci贸n Jur铆dica Global. Autora del libro The Code of Capital: How the Law Creates Wealth and Inequality (El C贸digo del Capital: C贸mo la Ley crea riqueza y desigualdad). Princeton University Press, 2019). Pistor desarrolla en este libro qu茅 es lo que transforma la riqueza en un activo que autom谩ticamente crea m谩s riqueza. Para explicarlo explora las diferentes formas en que el ordenamiento jur铆dico codifica la deuda, los productos financieros complejos y otros activos, e incluso expectativas, que brindan una ventaja financiera a sus tenedores. Las citas provienen de su art铆culo 芦El mito del capitalismo verde禄 publicado en Project-syndicate. Ver en https://www.project-syndicate.org/commentary/green-capitalism-myth-no-market-solution-to-climate-change-by-katharina-pistor-2021-09/spanish

(13).- Yanis Varoufakis. Otra realidad. 驴C贸mo ser铆a un mundo justo y una sociedad igualitaria? Ediciones Deusto 2021. P谩g. 62. Ver tambi茅n rese帽a del libro https://rebelion.org/varoufakis-y-la-otra-realidad-la-revolucion-economica-en-el-siglo-xxi/

(14).- John Kenneth Galbraith. El Crash de 1929. Ariel, 2013. Galbraith denomin贸 esta sensaci贸n psicol贸gica de aumento de la riqueza como 芦bezzle禄, del ingl茅s 芦embezzelment禄 (desfalco, o estafa), toda vez que durante el periodo de generaci贸n y desarrollo de la burbuja se tiene el mismo fen贸meno que se da en la estafa por el que 芦el desfalcador禄 obtiene sus ganancias, y quien ha sufrido la estafa no es consciente de ella y no siente p茅rdida alguna hasta que lo descubre. Es lo que le ocurre al coleccionista de arte que compra un cuadro falso en la creencia de que no lo es. As铆 mientras el coleccionista conserve su fe, ambos -coleccionista y falsificador-, son ricos puesto que ambos dos piensan que tienen el original. Este fen贸meno de aumento de la 芦riqueza psicol贸gica禄 generalmente impulsado por las instituciones financieras se vivi贸 con gran 芦ilusi贸n禄 en la Espa帽a de final del siglo XX.

(15).- La frase es una adaptaci贸n de la idea original de Werner Sombar expresada con una amplitud m谩s general en su libro de 1913, The Jews and Modern Capitalism, cuando afirma que 芦El especulador es una contradicci贸n en s铆 mismo, un quebrantador de la ley sin el cual la ley no podr铆a existir.禄

(*).- El primer art铆culo de esta serie es accesible en: https://lacalledecordoba21.blogspot.com/2021/08/fe-y-progreso-en-la-democracia-de-los.html

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Fuente: Lahaine.org