April 24, 2022
De parte de Todo Por Hacer
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En el transitar hist贸rico por la memoria colectiva no se pueden dejar a un lado las historias anticarcelarias, habitualmente escritas por individualidades que protagonizan actuaciones 茅picas de fugas como un pulso a la brutalidad que han supuesto y siguen simbolizando las prisiones. Sin embargo, pocas veces se puede alguien aproximarse al relato de la fuga carcelaria m谩s grande de la historia europea. Esta sucedi贸 el 22 de mayo de 1938 en Nafarroa, con un total de 795 presos fugados del Fuerte de San Crist贸bal, una prisi贸n-fort铆n ubicado a pocos kil贸metros al norte de Iru帽ea. Una evasi贸n carcelaria protagonizada por presos antifascistas, que tendr铆a no obstante un devastador resultado, porque solamente tres consiguieron cruzar la frontera francesa, 14 presos fueron fusilados tras un consejo de guerra, 206 murieron abatidos en el monte cercano a la prisi贸n, y alrededor de 150 presos siguen estando en paradero desconocido en alg煤n paraje de las tierras que separan Iru帽ea de la frontera del sur de Francia.

La prisi贸n

En el monte Ezkaba, situado pocos kil贸metros al norte de Iru帽ea-Pamplona, se encuentra a煤n en estado absoluto de abandono el Fuerte de San Crist贸bal, que desde 1934 hasta 1945 alberg贸 a m谩s de seis mil presos pol铆ticos de las organizaciones del movimiento obrero.

Esta edificaci贸n fue construida sobre una antigua ermita rural y un obsoleto castillo navarro en el siglo XIX, concretamente se inici贸 en 1878 nada m谩s acabar la 煤ltima Guerra Carlista (1872-1876), y como l铆nea de defensa militar preventiva a lo largo de los Pirineos frente a otros posibles alzamientos carlistas. Sin embargo, la edificaci贸n del fuerte se prolong贸 hasta 1919, y para su construcci贸n se dinamit贸 parte del monte con la finalidad de construir la fortaleza militar en tres niveles distintos excavados en el interior de la monta帽a. Largos fosos, imponentes murallas, garitas, celdas y galer铆as subterr谩neas ocupan varias miles de hect谩reas, convertidas actualmente en ruinas que ocultan a su alrededor una inmensa tumba de presos asesinados en aqu茅l lugar.

Este fuerte nunca lleg贸 a cumplir la funci贸n defensiva para la cual fue construido, puesto que cuando se acab贸 su edificaci贸n, la estructura militar defensiva ya se hab铆a quedado anticuada ante la aparici贸n de la aviaci贸n con fines b茅licos. La primera ocasi贸n, y 煤nica en su historia que ha sido utilizado, fue como prisi贸n penal militar entre 1934 y hasta 1945. Tras la represi贸n gubernamental a la Revoluci贸n de Octubre de 1934, centenares de presos asturianos, c谩ntabros y vascos fueron encerrados en sus muros.

Desde sus comienzos tuvo una incesante denuncia por la falta de higiene y salubridad, tratando de que fuese cerrada, sobre todo a ra铆z de la muerte de un militante de CNT en septiembre de 1935. Esto provoc贸 un mot铆n en el fuerte protagonizado por los cerca de 750 presos entonces, y protestas en la ciudad de Iru帽ea que finalizaron con una huelga. El gobierno republicano comenz贸 a trasladar en el mes de noviembre a varias decenas de presos a otras c谩rceles, y fue vaciada completamente en febrero de 1936 tras la amnist铆a general decretada a presos pol铆ticos tras la victoria del Frente Popular. Sin embargo, ese mismo verano fue nuevamente utilizada como penal tras mantener bajo su control el territorio de Nafarroa las fuerzas militares sublevadas el 18 de julio de 1936. En pocos meses estaban recluidos unos dos mil presos en esta fortaleza, se desconoce el n煤mero indeterminado de presos que al comienzo del conflicto b茅lico fueron fusilados en sus muros o en el camino de descenso a la ciudad de un tiro en la espalda tras haberles dejado en libertad. Adem谩s, un total de 305 presidiarios murieron en el periodo de funcionamiento del fuerte como prisi贸n hasta 1945 por desnutrici贸n y enfermedades.

La fuga

La mayor fuga de presos en el Estado espa帽ol y en Europa, tanto por el n煤mero de huidos como por las criminales consecuencias de la misma, tuvo lugar en esta prisi贸n el 22 de mayo de 1938. En ese momento hab铆a un total de 2.487 personas recluidas, en su inmensa mayor铆a dirigentes pol铆ticos republicanos, sindicales y militantes obreros revolucionarios. Estos sufr铆an maltratos continuados, hambre extrema, enfermedades, y estaban infestados de par谩sitos. Una treintena de presos decidieron preparar una fuga masiva, para lo cual tuvieron reuniones en el interior de la prisi贸n en las que hablaban en lengua esperanto para no ser descubiertos por ning煤n vigilante ni chivatos.

A la hora de la cena del domingo varios grupos de presos desarmaron a los militares en guardia, se apropiaron de sus armas y se dirigieron a la sala donde cenaba el resto de los guardias, all铆 se rindieron r谩pidamente, salvo un soldado que opuso resistencia y muri贸 de un golpe con una barra met谩lica. En poco m谩s de media hora los reclusos del fuerte hab铆an logrado el control de la prisi贸n, rindi茅ndose tambi茅n los guardias en las diferentes garitas existentes. Al grito de: 隆Sois libres!, 隆A Francia!, comenzaba la mayor fuga de la historia europea con toda la libertad del mundo por conquistar, y poco que perder a la vista del compromiso tomado por sus protagonistas. Un total de 795 presos se fugaron aprovechando la oscuridad de la noche, corrieron desorientados y trataron de esconderse en el monte antes del amanecer para recorrer a pie la distancia de unos 60 kil贸metros hasta la frontera francesa.

Desgraciadamente, hubo dos hechos que truncaron su huida: el primero fue que un soldado en su d铆a libre que regresaba de Iru帽ea se percat贸 de lo que ocurr铆a y dio la voz de alarma, y en segundo lugar tambi茅n alert贸 de la fuga un preso falangista llamado 脕ngel Alc谩zar de Velasco, encerrado por su apoyo en abril de 1937 en Salamanca a la facci贸n hedillista de la Falange derrotada en su unificaci贸n con los carlistas. De esta manera, r谩pidamente refuerzos militares, pero sobre todo falangistas y guardias civiles de la capital navarra acuden a reprimir la fuga de presos, que podr铆a haber sido mayor de no ser porque muchos desistieron fugarse al ver r谩pidamente las luces de los veh铆culos militares que estaban a punto de llegar a las inmediaciones de la prisi贸n. Seg煤n el preso Ernesto Carratal谩, que en a帽o 2007 cuando se le entrevist贸 ten铆a 89 a帽os, afirmaba que cada uno tir贸 por su lado; y algunos, que incluso pensaron que se hab铆a terminado la guerra, fueron directos a la estaci贸n de tren de Pamplona y trataron inocentemente de comprar un billete con los vales de la prisi贸n.

La persecuci贸n

Las fuerzas represoras iniciaron inmediatamente una persecuci贸n y una macabra caza de huidos, que vagaban en desbandada por el monte, muchos de ellos descalzos, desnutridos y con escasos fusiles para defenderse. Entre esa misma madrugada y los tres d铆as siguientes fueron detenidos un total de 585 fugados, abatiendo en el mismo monte a 206 reclusos que no ten铆an capacidad alguna de resistir. Solamente tres reclusos alcanzaron su objetivo de cruzar la frontera francesa y sentir que pon铆an fin a su persecuci贸n. El 煤ltimo de los fugados vivi贸 escondido en los montes navarros hasta el 14 de agosto de ese mismo a帽o, no logrando encontrar ninguna partida guerrillera o apoyo que le ayudase a lograr su objetivo.

Una inmensa mayor铆a de los asesinados fueron abatidos en las cercan铆as del municipio de Ezcabarte, tambi茅n en la parte norte del monte, en las localidades de Ol谩ibar y en Bazt谩n, y otros tantos en Anso谩in, en la falda sur del monte. Por lo tanto, el Fuerte de San Crist贸bal, as铆 como todo el 谩rea a su alrededor es un espacio de la memoria hist贸rica antifascista que debemos conocer y proteger. De aquellos huidos que capturaron los militares, un total de diecisiete fueron sometidos a un juicio bajo la acusaci贸n de haber liderado la fuga. Un preso fue internado en un manicomio de Iru帽ea, descrito en el juicio militar como 鈥榩sic贸pata inadaptado a la sociedad civil鈥, y catorce fueron condenados a muerte, siendo fusilados el 8 de septiembre de 1938 en los muros de la ciudadela pamplonesa.

El ej茅rcito espa帽ol abandon贸 estas instalaciones militares en 1987, y a d铆a de hoy se encuentra completamente abandonado, siendo propiedad del Ministerio de Defensa. Este fuerte fue declarado 芦Bien de Inter茅s Cultural禄 por la Direcci贸n General de Bellas Artes en el a帽o 2001. Sin embargo, ha sido labor exclusivamente de los movimientos populares navarros y agrupaciones de memoria dar a conocer una de las fugas m谩s desconocida de todos los tiempos. En 1988, cincuenta a帽os despu茅s de la fuga, se erigi贸 un monumento en una de las laderas donde se recuerda a todos aquellos presos que cayeron en busca de su libertad. Dicho monumento ha sido atacado en tres ocasiones, siendo su 煤ltimo destrozo en agosto de 2009. Anualmente en la fecha de la hist贸rica fuga se realiza un homenaje en recuerdo de este suceso y de los asesinados en aquel lugar, para que estos espacios no sean nunca m谩s una cr贸nica del olvido, sino de memoria y de lucha.

[Bibliograf铆a]

Navarra 1936. De la esperanza al terror鈥, Varios Autores, 2004

Fuerte de San Crist贸bal, 1938. La gran fuga de las c谩rceles franquistas鈥, F茅lix Sierra Hoyos e I帽aki Alforja, 2005

Penal de San Crist贸bal/Ezkaba: derribos contra la memoria鈥, Ferm铆n Ezkieta, 2011

La gran evasi贸n espa帽ola鈥, Alejandro Torr煤s, 2022

[Filmograf铆a]

Ezkaba, la gran fuga de las c谩rceles franquistas, I帽aki Alforja, 2006

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Fuente: Todoporhacer.org