February 24, 2022
De parte de El Salto
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A Fernando Fagoaga Arruabarrena le gustaba salir en los peri贸dicos. A principios del a帽o 1933 disfrutaba de su despacho en la Puerta del Sol de Madrid como Jefe de la Divisi贸n de Inspecci贸n Social. No le hab铆a sido f谩cil llegar hasta all铆. Como polic铆a hab铆a ascendido en el escalaf贸n desde la simple condici贸n de agente hasta la de comisario de primera, con destinos de lo m谩s variado, desde Santander hasta Madrid, pasando por T谩nger. Un periodista de La Regi贸n C谩ntabra, en la edici贸n del 21 de abril de 1917, le defini贸 como 鈥渉ombre herc煤leo, polic铆a y salvador del Ecce Homo鈥, porque hab铆a sostenido, con la 煤nica ayuda de sus brazos,  un paso de procesi贸n que estuvo a punto de caer a la entrada de la Iglesia de San Francisco el d铆a anterior, en la Semana Santa de Santander. Aunque acostumbraba a disfrazarse para introducirse en los bajos fondos, le gustaba posar para la prensa vestido de traje y corbata en tonos oscuros, con chaleco y leontina bien visible, oculto bajo el fald贸n de la chaqueta el bulto de la pistola. La raya al medio sobre su redondeada cara, con rictus serio, le imprim铆a un porte definitivo de gravedad, elegancia y sangre fr铆a.

FERNANDO FAGOAGA

Fernando Fagoaga, 1935. Fotograf铆a de Mart铆n Santos Yubero.

A mediados de febrero de 1933 comision贸 a tres de sus agentes 鈥揗olina Ciudad,  Su谩rez y Borr谩s Banaclocha- para desplazarse hasta Plasencia e investigar a los grupos anarquistas de la localidad y pueblos cercanos. Un soplo le hab铆a informado de un importante dep贸sito de armas y explosivos en la zona. Apenas un mes antes la CNT y la FAI hab铆an protagonizado una insurrecci贸n que acab贸 en enfrentamientos armados en diversos lugares, como Asturias, Madrid y Valencia. El algunos de ellos se iz贸 la bandera rojinegra y se proclam贸 el comunismo libertario. Tras sofocarlo, las autoridades fueron descubriendo un enorme arsenal repartido por toda la geograf铆a espa帽ola. Rifles, pistolas, detonadores, bombas fabricadas y distribuidas desde Barcelona perfectamente embaladas en cajas de naranjas.  

Apenas un mes antes la CNT y la FAI hab铆an protagonizado una insurrecci贸n que acab贸 en enfrentamientos armados en diversos lugares, como Asturias, Madrid y Valencia. El algunos de ellos se iz贸 la bandera rojinegra y se proclam贸 el comunismo libertario

El auge del fascismo en Europa, con Mussolini en Italia y Hitler en Alemania, no auguraba nada bueno. Sectores de la CNT y de la FAI pon铆an en pr谩ctica la 鈥済imnasia revolucionaria鈥 que Garc铆a Oliver, secundado por Aurelio Fern谩ndez y Ricardo Sanz, hab铆a inspirado apenas nueve a帽os antes.  Esta gimnasia consist铆a en armarse r谩pido para la ocasi贸n, proclamar espont谩neamente el comunismo libertario en un pueblecito o en una comarca y esperar a que el resto del pa铆s se uniera a la insurrecci贸n (Agust铆n Guillam贸n, De los comit茅s de defensa al an谩lisis revolucionario de Los Amigos de Durruti). Tampoco la llegada de la Rep煤blica 鈥搎ue se defin铆a en el art铆culo uno de su Constituci贸n como 鈥渄e los trabajadores鈥- aseguraba la supervivencia de un gobierno democr谩tico.

 Fernando Fagoaga polic铆a

Fernando Fagoaga, polic铆a. Inspector de seguridad. Archivo de la Comunidad de Madrid.

La intentona golpista de Sanjurjo en agosto de 1932 y el devenir en dictadura militar de la vecina Rep煤blica portuguesa pusieron sobre aviso a buena parte del obrerismo libertario, que no confiaba ni en los pol铆ticos ni en el Estado. Pocos d铆as antes hab铆a sucedido lo de Casas Viejas. Para anarquistas y anarcosindicalistas la represi贸n segu铆a siendo la misma. Como escribi贸 P铆o Baroja, uno de los cronistas de estos sucesos, 鈥渆n cuanto a represi贸n y violencia se refiere, en los meses que llevamos de Rep煤blica ha habido m谩s muertos en las calles de nuestras ciudades que en 40 a帽os de monarqu铆a鈥 (Stuart Cristie, Nosotros los anarquistas. Un estudio de la Federaci贸n Anarquista Ib茅rica, Universitat de Valencia).

La intentona golpista de Sanjurjo en agosto de 1932 y el devenir en dictadura militar de la vecina Rep煤blica portuguesa pusieron sobre aviso a buena parte del obrerismo libertario, que no confiaba ni en los pol铆ticos ni en el Estado

Extremadura tampoco hab铆a cambiado con el advenimiento del nuevo r茅gimen. Nada m谩s entrar en la provincia de C谩ceres, viniendo por la carretera general de Toledo, los agentes de la Brigada social Molina, Su谩rez y Borr谩s advert铆an en las lindes de los campos unos mojones con una corona de marqu茅s y las iniciales M.C.; eran los estados del Marqu茅s de Comillas, latifundios de pizarrales sil煤ricos donde abundaba la dehesa de arbolado o de pasto, compaginados con terrenos de fondo  arcillosos, las amplias llanuras del Ti茅tar que, con el tiempo, albergar铆an espl茅ndidos tabacales y pimentales. Por aquel entonces eran tierras bald铆as, sujetas al capricho y a la usura de Juan Antonio G眉ell y L贸pez, Marqu茅s de Comillas y Conde de Ruise帽ada, nieto de esclavistas y del plenipotenciario catal谩n que protegi贸 a Antoni Gaud铆, due帽o del muy nobiliario Palacio de las Cabezas de Casatejada. El mayor terrateniente del Campo Ara帽uelo.

Nada m谩s llegar a Plasencia, el 24 de febrero por la ma帽ana, los agentes comisionados por Fagoaga comenzaron sus pesquisas. Primero acudieron al ayuntamiento, donde se presentaron al alcalde, Julio Dur谩n P茅rez, a la saz贸n alcalde socialista de Plasencia desde diciembre de 1931 y director del peri贸dico del mismo signo El Avance. Este les puso en contacto con Ces谩reo Barber谩n, jefe de polic铆a, quien les inform贸 de los elementos m谩s sospechosos de la ciudad y de los posibles domicilios donde se podr铆a encontrar el arsenal que hab铆an ido a buscar. A pesar de la filiaci贸n izquierdista del alcalde, socialistas y anarquistas no se pod铆an ver en aquella ciudad de apenas 14.000 almas ba帽ada por el Jerte. Los primeros acusaban a los segundos de extremistas violentos y estos a aquellos de burgueses vendidos al capital.

A pesar de la filiaci贸n izquierdista del alcalde, socialistas y anarquistas no se pod铆an ver en aquella ciudad de apenas 14.000 almas ba帽ada por el Jerte

Uno de los mayores focos anarcosindicalistas se encontraba en Navalmoral de la Mata que, junto a Plasencia, integraba la Federaci贸n Comarcal del Sindicato 脷nico de la CNT, cuya sede estaba en la calle Andr茅s L贸pez, n煤mero 2, de la ciudad placentina. Ambas localidades encabezaban el movimiento anarquista de la provincia de C谩ceres, patente en el sindicato, el Ateneo de Divulgaci贸n Social de Navalmoral, los grupos de la FAI y de las Juventudes Libertarias. Plasencia, Oliva de Plasencia, Herv谩s, Navalmoral de la Mata, Jarandilla de la Vera, Peraleda de la Mata, Millanes, Trujillo, Logros谩n, Coria y otras localidades menores se hac铆an eco de la propaganda anarcosindicalista. Desde la creaci贸n de la Federaci贸n Extreme帽a de Grupos Anarquistas de 1913, que aglutin贸 a cerca de 40 grupos de afinidad, mayoritariamente de la provincia de Badajoz, no se hab铆a dado en Extremadura un rebrote tan importante de las ideas 谩cratas. La adscripci贸n libertaria de los grupos se hizo patente a partir de marzo de 1932, cuando protagonizaron lo que se conoci贸 el 鈥渃onflicto de labores鈥. Acuciados por la carencia de jornales y movidos a defender su derecho a vivir, jornaleros, braceros y yunteros invadieron las dehesas del marqu茅s y procedieron a barbecharlas, roturando los majadales y ca帽adas (El Radical, 08-03-1932).

Desde la creaci贸n de la Federaci贸n Extreme帽a de Grupos Anarquistas de 1913, que aglutin贸 a cerca de 40 grupos de afinidad, mayoritariamente de la provincia de Badajoz, no se hab铆a dado en Extremadura un rebrote tan importante de las ideas 谩cratas

El conflicto laboral se mantuvo durante todo 1932. Por su cercan铆a con B茅jar, Toledo y Madrid, la CNT de estos pueblos pertenec铆a a la Confederaci贸n Regional del Trabajo de Centro, mientras que la provincia de Badajoz pertenec铆a a la Regional de Andaluc铆a y Extremadura. En octubre esta Regional Centro intervino en defensa de la acci贸n anarcosindicalista del norte de C谩ceres con la siguiente nota de prensa:

鈥淪e tiene noticia de que los ministros de Gobernaci贸n y Marina, se帽ores Casares Quiroga y Giral, en combinaci贸n con el ex conde de G眉ell y los terratenientes de Navalmoral de la Mata (C谩ceres) se disponen a emprender una represi贸n contra los obreros de dicho pueblo, comenzando su campa帽a de provocaci贸n para tomar represalias, neg谩ndose los terratenientes al abono de los jornales que a los trabajadores corresponden. (鈥) En caso de que se lleven a cabo los proyectos de los ministros de Gobernaci贸n y de Marina y del millonario ex conde de G眉ell, ser铆a muy posible que se registraran jornadas sangrientas en Navalmoral de la Mata鈥 (Tierra y Libertad, Barcelona, 28-10-1932, p. 4).

La llegada de los polic铆as secretas de la Brigada de Inspecci贸n Social estuvo precedida por otro reguero de ocupaciones de tierras. Se invadieron fincas en los t茅rminos de Santiago del Carbajo, Navalmoral, Arroyo del Puerco (hoy Arroyo de la Luz), Majada, Arroyo Molinos (aqu铆 entraron 345 yunteros), Peraleda de la Mata (300 yunteros), Villalba, Pozuelo de Zarz贸n, Madrilejo鈥 En muchos lugares hubo enfrentamientos con la Guardia Civil, que expuls贸 a quienes ya hab铆an comenzado a roturar y a sembrar, prometiendo mucho de ellos volver en cuanto la Benem茅rita se descuidara (Tierra y Libertad, 10-02-1933, p. 1).

Tierra y Libertad expropiaci贸n tierra

“Ante la pasividad de los gobernantes, los campesinos proceden a la expropiaci贸n y laboreo de la tierra”. Tierra y Libertad.

Para no llamar la atenci贸n, Molina, Su谩rez y Borr谩s se separaron y recorrieron Plasencia siguiendo las indicaciones del alcalde y del jefe de la polic铆a municipal.  Indagaron en los arrabales de la cuesta de San Francisco, camino de la Isla, en el barrio obrero de La Batalla y en la plaza, donde se sol铆an juntar los obreros a esperar  que alg煤n amo o patr贸n contratara sus servicios. Recalaron en el c茅ntrico bar El Tupi, en la calle Alejandro Mat铆as (hoy Sol), n煤mero 3, donde se sol铆a reunir el c铆rculo libertario de la ciudad y donde hac铆a sus asambleas y celebraciones el Ateneo de Divulgaci贸n Social, a falta de sede propia. All铆 hab铆a estado la Posada de las tres puertas, un antro a vista de los elementos pudientes y derechistas de la sociedad placentina, donde por la noche se o铆a en una gramola el coro de los segadores de la Rosa de Azafr谩n. Los detectives sab铆an que apenas un a帽o antes otros dos polic铆as secretas de C谩ceres hab铆an estado haciendo las mismas indagaciones, que a punto estuvieron de dejar a medias porque el Gobierno Civil no les pagaba las dietas de manutenci贸n en la ciudad, un coste que asumi贸 finalmente el Ayuntamiento placentino. En aquella ocasi贸n la investigaci贸n result贸 infructuosa, seguramente debido a lo que el comisario Fagoaga consideraba un trabajo de aficionados. Ahora el asunto estaba en manos de aut茅nticos sabuesos de su brigada.

Se invadieron fincas en los t茅rminos de Santiago del Carbajo, Navalmoral, Arroyo del Puerco (hoy Arroyo de la Luz), Majada, Arroyo Molinos (aqu铆 entraron 345 yunteros), Peraleda de la Mata (300 yunteros), Villalba, Pozuelo de Zarz贸n, Madrilejo鈥

Estos sab铆an ya a qui茅nes ten铆an que buscar. El jefe de polic铆a local y el alcalde les hab铆an puesto al d铆a sobre algunos de los m谩s significados anarquistas, quienes guardaban una clara relaci贸n con la conexi贸n morala. Durante las 48 horas siguientes a su llegada, pusieron bajo vigilancia sus domicilios. Uno de ellos era el de Juan Iglesias Gonz谩lez, detenido el 24 de abril del a帽o anterior en compa帽铆a de Antonio Gonz谩lez 脷beda, alias El Chato, cuando dos serenos les sorprendieron a la una de la madrugada haciendo pintadas de propaganda anarquista en las calles de Plasencia. Entre muchas otras, en la fachada de la Administraci贸n de Correos pusieron 鈥溌iva la F.A.I.!鈥, y en la calle del Marqu茅s de Mirabel, 鈥溌bajo las deportaciones!鈥, en alusi贸n a la deportaci贸n de 104 confederales a la Guinea Ecuatorial tras la insurrecci贸n del Alt Llobregat (Diario de la Provincia de C谩ceres, 26-04-1932). El Chato hab铆a sido unos de los m谩s activos anarcosindicalistas en la huelga que se dio el 18 de enero de 1932, cuando seg煤n informaci贸n facilitada por el alcalde Julio Dur谩n, 鈥渟e signific贸 extraordinariamente arengando a las masas, invitando al cierre del Comercio y otras barbaridades por cuyo motivo el juzgado de Instrucci贸n le inco贸 sumario鈥  (Fernando Flores del Manzano, La Segunda Rep煤blica en Plasencia y su entorno. Entre la esperanza y la frustraci贸n, Ayuntamiento de Plasencia).

ABRIL 1932 DETENCI脫N PINTADAS

“Son detenidos cuando se dedicaban a escribir r贸tulos en las fachadas”. Abril, 1932.

Les sorprendi贸 tambi茅n la juventud de Jes煤s L贸pez Vicente, Chuli, a煤n en la adolescencia, otro significado cenetista. Seg煤n obraba en la informaci贸n de los polic铆as, Jes煤s L贸pez hab铆a participado en el congreso fundacional de la FIJL (Federaci贸n Ib茅rica de las Juventudes Libertarias) en Madrid en junio de 1932. M谩s tarde  representar铆a a Navalmoral en un pleno de regionales de la CNT. El comisario jefe de la Brigada de Inspecci贸n Social, Fernando Fagoaga, segu铆a con inter茅s la prensa 谩crata. En una nota de prensa publicada en el Tierra y Libertad del 22 de julio de 1932, 鈥淎cci贸n anarquista: nuevos grupos鈥, se anunciaba la creaci贸n de un nuevo grupo de afinidad: 鈥淟os Sin Tierra鈥.

鈥淓n Navalmoral de la Mata se ha constituido un grupo anarquista que llamamos Los Sin Tierra, el cual est谩 dispuesto a luchar por la revoluci贸n como 煤nico medio de instaurar el comunismo libertario, por comprender que ser谩 el r茅gimen cuyos 煤nicos postulados de amor, libertad y justicia hagan la felicidad humana. Este grupo desea adherirse a nuestra querida F.A.I., y al mismo tiempo quiere relacionarse con los afines que existen constituidos. Las se帽as obran en poder de Tierra y Libertad. Por el grupo, el secretario. Se desea la reproducci贸n de esta nota en la prensa 谩crata鈥.

Entre los anarquistas m谩s peculiares de Plasencia estaba la familia Dorado. Los padres, Miguel Dorado y Victoria Garc铆a Casta帽eda, eran originarios de Urda, provincia de Toledo. Despu茅s de vivir un tiempo en Navalmoral de la Mata junto a sus cuatro hijos 鈥揃ernardo, Alfonso, Eusebia y Ram贸n Miguel Dorado Garc铆a- se afincaron en Plasencia, pasando a residir en la calle Ram贸n y Cajal (Fernando Flores, obra citada). Tanto padres como hijos eran muy conocidos por su defensa y propaganda de los ideales confederales y su pertenencia tanto al sindicato 煤nico, en el que ocuparon cargos, como a La Espec铆fica (la FAI). La hija, Eusebia, era conocida en Plasencia como La Libertaria. El hijo m谩s peque帽o, Ram贸n Miguel, de apenas 21 a帽os en 1933, fue secretario de las Juventudes Libertarias, seg煤n informe elaborado por la polic铆a placentina a expensas del 煤ltimo alcalde republicano de la ciudad, Miguel Cerme帽o, con intenci贸n de informar a la superioridad en abril de 1936.

Despu茅s de sus indagaciones, que les llevaron dos d铆as, los secretas madrile帽os acudieron al juez de instrucci贸n para que dictara una orden de registro de los domicilios de la familia Dorado y de Juan Iglesias. En el primero viv铆an el matrimonio Miguel y Victoriana, en compa帽铆a de su hijo Bernardo y de su hija Eusebia. Acudieron el d铆a 26 en compa帽铆a de varios agentes de la polic铆a municipal, y al no encontrar a nadie en ambos domicilios, entraron para efectuar el registro. Sin embargo, no hallaron lo que estaban buscando. All铆 no hab铆a ning煤n arsenal.

Acudieron el d铆a 26 en compa帽铆a de varios agentes de la polic铆a municipal, y al no encontrar a nadie en ambos domicilios, entraron para efectuar el registro. Sin embargo, no hallaron lo que estaban buscando. All铆 no hab铆a ning煤n arsenal

No obstante, no se fueron de vac铆o. El registro, siempre seg煤n el testimonio de los polic铆as que lo efectuaron, les permiti贸 acceder a unos documentos que implicaban en el alijo de armas a los hermanos Blas y Mateo Moreno G贸mez. Este 煤ltimo era el due帽o del bar El Tupi y secretario en 1933 de la Federaci贸n Comarcal del Sindicato 脷nico. Su mujer, instruida, sol铆a dar clases de forma gratuita a los hijos de los obreros en el mismo bar. Su hermano, Blas Moreno, alba帽il residente en Navalmoral, fue presidente del Ateneo de Divulgaci贸n Social.

Sin perder tiempo los agentes registraron el domicilio de Mateo Moreno. Por fin encontraron algo que justificara sus pesquisas: pistolas, municiones y algunas escopetas.

A pesar de este hallazgo, que permit铆a detener a Mateo Moreno, el escaso volumen del bot铆n encontrado no se correspond铆a con la informaci贸n facilitada al comisario Fagoaga. Cuando pensaban que no hallar铆an el arsenal que hab铆an ido a buscar, la suerte les sonri贸 mediante una delaci贸n. Jer贸nima Macarro era vecina de la familia Dorado. Viv铆a en la calle Toro, en las traseras de la calle Ram贸n y Cajal, a donde daba una puerta falsa de la vivienda de los Dorado. Jer贸nima, tras el alboroto provocado por los registros en la casa de su vecina en la ma帽ana del 26 y enterada del hallazgo de las pistolas y las escopetas, fue a la plaza de Plasencia a eso de las seis de la tarde en busca de alg煤n polic铆a municipal. En el Ayuntamiento encontr贸 a Ferm铆n Porra, guardia de puerta, a quien le cont贸 que dos d铆as antes del registro, la madre de los Dorado, Victoriana Garc铆a Casta帽eda, sintiendo vigilada su casa, sali贸 por la puerta falsa y fue a casa de Jer贸nima, en cuyo portal dej贸 un saco de grandes dimensiones dici茅ndole que eran botes de tomate en conserva que a la noche ir铆an a recoger sus hijos.

Sin perder tiempo los agentes registraron el domicilio de Mateo Moreno. Por fin encontraron algo que justificara sus pesquisas: pistolas, municiones y algunas escopetas. A pesar de este hallazgo, que permit铆a detener a Mateo Moreno, el escaso volumen del bot铆n encontrado no se correspond铆a con la informaci贸n facilitada al comisario Fagoaga

Enterado Ferm铆n Porra, busc贸 a Mart铆n Guzm谩n, tambi茅n guardia municipal que se hallaba en ese momento de servicio en la Plaza Mayor, y ambos acompa帽aron a Jer贸nima a su domicilio, donde se dispusieron a abrir el sospechoso saco. Para que no hubiera duda de que ellos no hab铆an colocado all铆 las pruebas, lo abrieron en presencia del celador de consumos Cayetano Calle, quien certific贸 su contenido y les acompa帽贸 para llevarlo a las dependencias de la polic铆a (El Faro de Extremadura. 脫rgano oficial del Partido Regional Agrario, Plasencia, 06-03-1933, p. 4).

En el saco se encontraron veintiuna bombas (nueve de tama帽o de botes de conserva grandes y doce m谩s peque帽os), todas ellas cargadas y construidas con la mayor perfecci贸n. Se encontraron tambi茅n veintiocho cartuchos de dinamita, diez metros de mecha negra, treinta y cuatro detonadores fulminantes y tres cargadores de fusil con catorce c谩psulas (La Voz de Cantabria, 24-03-33).

En el saco se encontraron veintiuna bombas (nueve de tama帽o de botes de conserva grandes y doce m谩s peque帽os), todas ellas cargadas y construidas con la mayor perfecci贸n

Informada la polic铆a, en pocas horas detuvieron a Juan Iglesias, al matrimonio de Miguel Dorado y Victoriana Garc铆a y a la hija de ambos, Eusebia, La libertaria. Bernardo no pudo ser localizado. A la ma帽ana siguiente la polic铆a realiz贸 un registro m谩s concienzudo de la casa del matrimonio Dorado, hallando en la c谩mara de la casa un rifle, una carabina, dos cargadores de balas de fusil, tres rev贸lveres, una pistola, m谩s de cien balas para arma corta y casi un kilo de metralla. 

A resultas se hicieron tambi茅n registros en las casas de la soplona, Jer贸nima Macarro, y del otro hijo de los Dorado, Alfonso, sin que se pudiera hallar nada que les incriminara. El otro hijo de los Dorado Garc铆a, Ram贸n Miguel, viv铆a accidentalmente en Navalmoral de la Mata. All铆 se desplazaron los agentes. Con el concurso de la Guardia Civil registraron su casa en su ausencia, sin resultado alguno. No obstante, a la ma帽ana siguiente, sabiendo que le estaban buscando, el mismo Miguel Dorado Garc铆a se person贸 en el cuartel de la Guardia Civil y se entreg贸.

Tras un breve interrogatorio, seg煤n inform贸 la polic铆a, Miguel manifest贸 ser el propietario de todo el arsenal encontrado en Plasencia, en casa de sus padres. Dijo que las bombas, de gran precisi贸n, las hab铆a fabricado 茅l mismo en la carbonera de dicho domicilio el pasado agosto, empleando en su elaboraci贸n clorato, azufre, az煤car y gran cantidad de metralla. En cuanto a los rifles y la munici贸n, dijo que se los hab铆a facilitado Antonio Gonz谩lez 脷beda, El Chato, el mismo que hab铆a sido detenido en abril haciendo pintadas en las fachadas de Plasencia. Mediante una historia dif铆cil de creer, Miguel dijo que el Chato le dio las armas tras matar con ellas a su propio padre el pasado octubre, d谩ndose despu茅s a la fuga. En la prensa de la 茅poca no consta ning煤n parricidio de estas caracter铆sticas.

Mediante una historia dif铆cil de creer, Miguel dijo que el Chato le dio las armas tras matar con ellas a su propio padre el pasado octubre, d谩ndose despu茅s a la fuga. En la prensa de la 茅poca no consta ning煤n parricidio de estas caracter铆sticas

Las detenciones se extendieron por algunos otros pueblos, como Cuacos, donde se detuvo a Antonio Vidarte G贸mez, al que se le ten铆a por pistolero. En Plasencia tambi茅n fueron detenidos los sindicalistas Bienvenido Izquierdo y Juan Mac铆as Jim茅nez. Del clan de los Dorado ya quedaba solo por capturar a Bernardo, que continuaba huido.

La noticia de estos hallazgos y detenciones no salt贸 al grueso de la prensa regional y nacional hasta casi un mes despu茅s, a partir del 23 de marzo, cuando se da a conocer con detalles la operaci贸n y el arsenal encontrado. Aunque todos los m茅ritos se le atribu铆an a los polic铆as de la Brigada de Inspecci贸n Social, el hallazgo de las bombas y resto de armamento fue hecho por la polic铆a municipal de Plasencia, gracias al soplo de Jer贸nima Macarro.

El 22 de marzo por la ma帽ana, la Guardia Civil de Navalmoral recibi贸 un telegrama del Gobernador de la provincia ordenando la detenci贸n de 17 anarcosindicalistas y clausurar los locales del Ateneo de Divulgaci贸n Social y del Sindicato 脷nico. La Guardia Civil cumpli贸 la orden, si bien a las siete de la tarde de ese mismo d铆a se present贸 en Navalmoral un delegado del Gobernador disponiendo que los sindicalistas fueran puestos en libertad y abiertos de nuevo los locales, como as铆 se hizo (Solidaridad Obrera, 23-03-1933, p. 5). 

El 22 de marzo por la ma帽ana, la Guardia Civil de Navalmoral recibi贸 un telegrama del Gobernador de la provincia ordenando la detenci贸n de 17 anarcosindicalistas y clausurar los locales del Ateneo de Divulgaci贸n Social y del Sindicato 脷nico

El 24 de marzo el juez accidental del Juzgado de Plasencia, Don Lorenzo Espada Berrocoso, public贸 orden de busca y captura de Bernardo Dorado (Bolet铆n Oficial de la Provincia de C谩ceres, 28-03-1933). Dos d铆as m谩s tarde, el domingo 26, Bernardo es detenido en Madrid, a la salida del Front贸n Central, al acabar un mitin sindicalista organizado por la CNT y  la FAI. Es detenido por el comisario Gal谩n, tambi茅n de la Brigada de Inspecci贸n Social. Bernardo llevaba documentaci贸n falsa, consistente en una cartilla militar a nombre de Justo Alonso. Cuando le interrogaron sobre dicha documentaci贸n, dijo hab茅rsela encontrado en la calle de Blasco Ib谩帽ez.  Sobre su presencia en Madrid, dijo 鈥渜ue hab铆a ido a presenciar los carnavales鈥.  Fue puesto a disposici贸n del juzgado de guardia (La Libertad, 28-03-1933, p. 7; La Voz de Arag贸n, 28-03-1933, p. 4).

FICHA BERNARDO DORADO

Ficha de Bernardo Dorado.

Con la detenci贸n de Bernardo el comisario Fagoaga se dio por satisfecho. Hab铆an sido detenidos tambi茅n su hermano Ram贸n Miguel, su hermana Eusebia, sus padres Miguel y Victoriana y los compa帽eros del sindicato Juan Iglesias, Mateo Moreno, Bienvenido Izquierdo, Juan Mac铆as y Antonio Vidarte. Caso cerrado.

Las detenciones no acabaron con el activismo. En poco tiempo fueron puestos en libertad y volvieron a su gimnasia revolucionaria. Apenas unos meses despu茅s, se implicar铆an de lleno en la insurrecci贸n de diciembre de 1933, de resultas de la cual volver铆an a ser detenidos, junto a muchos otros sindicalistas, hombres y mujeres, de otros pueblos, como Oliva de Plasencia, donde Alfonso Dorado lider贸 el movimiento revolucionario e iz贸 en el ayuntamiento del pueblo la bandera rojinegra, proclamando el comunismo libertario. Estos episodios han sido narrados muy detalladamente por Fernando Flores del Manzano y por Domingo Quijada Gonz谩lez en varias publicaciones. Tras ser encarcelados, se beneficiaron de la amnist铆a general dada con el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936.

Las detenciones no acabaron con el activismo. En poco tiempo fueron puestos en libertad y volvieron a su gimnasia revolucionaria

El inspector Fernando Fagoaga continu贸 haciendo m茅ritos, a la caza de obreros sindicalistas. Los primeros meses de la Guerra Civil le pillaron en Madrid al pie de su cargo y en agosto de 1936 fue cesado por el Gobierno leg铆timo por 鈥渄esafecto al r茅gimen鈥, seg煤n consta en su ficha de los archivos Pares (Portal de Archivos Espa帽oles). Supo sobrevivir a la guerra en Madrid, muy posiblemente como miembro de la quinta columna con la que Mola pensaba tomar la capital, y en mayo de 1943, en premio a sus servicios al Estado fascista, se le nombr贸 Jefe superior de la polic铆a gubernativa de Valencia (BOE 29-05-1943).

Tanto anarcosindicalistas como socialistas incursos en esta gimnasia revolucionaria sufrir铆an los embates de la guerra. Bernardo Dorado Garc铆a y Juan Iglesias Gonz谩lez fueron asesinados en la c谩rcel de C谩ceres el 25 de mayo de 1937; Ram贸n  Miguel Dorado Garc铆a acabar铆a en Madrid, participando en atracos organizados por grupos incontrolados de la FAI (Las Provincias, 13-07-1934, p. 8); Alfonso Dorado form贸 parte del octavo batall贸n de 鈥淧intores鈥 de las milicias confederales CNT-AIT, en el que se encontraba en enero de 1937 (ficha en archivo Pares); Jes煤s L贸pez Vicente, El Chuli, que particip贸 en mayo de 1936 junto a Cipriano Mera como delegado de la Regional Centro en el Congreso de la CNT de Zaragoza y combati贸 en las milicias confederales, fue asesinado en la prisi贸n de Carabanchel en junio de 1944, despu茅s de cinco a帽os preso.

Por 煤ltimo, Julio Dur谩n P茅rez, quien fuera alcalde socialista y que tambi茅n particip贸 en la insurrecci贸n de diciembre de 1933 intentando quemar la iglesia de San Mart铆n, fue asesinado nada m谩s entrar los fascistas en Plasencia en la finca El Almendral, t茅rmino de Oliva de Plasencia.

La Rep煤blica no fue un camino de rosas para los anarquistas. Nada m谩s tomar Alfonso XIII las de Villadiego, la CNT decidi贸 en un pleno de regionales (25 de abril de 1931) crear los Comit茅s de Defensa, que complementaban la labor de los ateneos y de los sindicatos. En cierto modo se retomaban los a帽os del pistolerismo catal谩n, cuando hubo que hacer frente a la impunidad de los ataques del Sindicato Libre creando el Sindicato 脷nico y apelando a la defensa armada de los confederales. Como dijo Oswaldo Bayer en Los anarquistas expropiadores, 鈥渆l anarquismo delictivo existi贸 en aquella 茅poca porque estaban las condiciones dadas para ello. Violencia contra violencia, justicia indiscriminada por la propia mano ante la injusticia social reinante. 驴Justificar a los anarquistas expropiadores? 隆No! S贸lo exponer sus hechos鈥. Los mismo cabr铆a aplicarse a quienes, a pesar de los acuerdos adoptados en diversos plenos de CNT-FAI, optaron por ejercer la gimnasia revolucionaria a golpe de p贸lvora y metralla.

No cabe duda de que el manejo del armamento y el ejercicio en las t谩cticas insurreccionales contribuyeron enormemente a frenar el brutal golpe militar de mediados de julio de 1936. Fueron los anarquistas, preparados en estas t谩cticas, quienes casi a pecho descubierto se echaron a la calle en las capitales de provincia y se enfrentaron a los militares sublevados, logrando abortar la asonada. En su recuerdo, no en su reivindicaci贸n, sirvan estas l铆neas para que sus nombres no los olvide la historia.


隆Leed y emancipaos! Anarquismo extreme帽o y prensa libertaria

El libro de 脕ngel Olmedo, El anarquismo extreme帽o frente al poder es mucho m谩s que un estudio sobre un peri贸dico libertario. Su publicaci贸n, a finales del siglo XX, supuso romper un silencio que se hab铆a mantenido en la historiograf铆a extreme帽a sobre el papel desempe帽ado por el anarquismo en el movimiento obrero de estas tierras




Fuente: Elsaltodiario.com