January 4, 2021
De parte de SAS Madrid
172 puntos de vista

El combate contra la covid-19, la recesi贸n y el cambio clim谩tico deja un cuarto frente de suma gravedad, la pobreza, cuyas ratios volver谩n a repuntar por primera vez desde 1990 a escala global.

El Banco Mundial calcula que se superar谩n los 150 millones de personas que subsistir谩n con menos de 1,90 d贸lares al d铆a en 2021. Naciones Unidas anticipa que entre 240 y 490 millones en 70 pa铆ses entrar谩n en pobreza “multidimensional”.

El mundo, tras la epidemia de la covid-19, ser谩, por encima de todo, m谩s pobre. Los indicadores de pobreza volver谩n a repuntar sin remedio. Y, lo que es peor, el incremento ser谩 excesivamente preocupante. El Poverty and Shared Prosperity Report 2020 del Banco Mundial, reci茅n publicado, contiene predicciones casi catastr贸ficas. La ratio que mide la pobreza extrema, aquella en la que incurren las personas que sobreviven con menos de 1,90 d贸lares al d铆a, saltar谩 por encima del nivel de los 150 millones en el ejercicio que se acaba de inaugurar.

Un dato muy alarmante por s铆 mismo, pero que, adem谩s, ensombrece un contexto de gradual descenso de la pobreza porque entre 1990 y 2019 el porcentaje de la poblaci贸n mundial que estaba inmersa en este estadio de subsistencia plena descendi贸 desde el 36% hasta el 8%. La gran pandemia pone el epitafio a esta correcci贸n gradual y sus dobles da帽os colaterales -la crisis sanitaria y la recesi贸n global- crear谩n el primer aumento de pobres extremos en el planeta desde 1998. Los c谩lculos del Banco Mundial corroboran los negros augurios emitidos tambi茅n desde Naciones Unidas, cuyos expertos creen que entre 240 y 490 millones de personas, en 70 pa铆ses diferentes, se ver谩n empujados hacia la “pobreza multidimensional”, medida que incluye, entre otros par谩metros, barreras monetarias de acceso a una vivienda b谩sica y de manutenci贸n a menores de edad.

La mayor铆a, naciones del Sudeste Asi谩tico y del 脕frica subsahariana. Especialmente, las que habitan en grandes ciudades. Los que residen en zonas rurales tendr谩n cierta tregua. Entre otras razones, porque los primeros no podr谩n obtener alimentos propios y los trabajos informales a los que dedicaban sus esfuerzos antes de la recesi贸n econ贸mica global han acabado desapareciendo por pertenecer a sectores especialmente castigados por la gran pandemia y la hibernaci贸n productiva y aqu茅llos que a煤n tienen alg煤n viso de pervivir, lo har谩n a un ritmo lento e incierto. Muchos de ellos, personal de servicio dom茅stico o vendedores ambulantes. A lo que se une otro gran inconveniente. El freno en los flujos de remesas de familiares que trabajan en pa铆ses extranjeros. Una interrupci贸n que les ha obligado a acudir a casas de pr茅stamo para vender pertenencias de valor, como joyas y, en numerosos casos, a retornar a sus lugares de origen, adem谩s del abandono escolar por parte de un ingente n煤mero de menores.

El Programa Mundial de Alimentos de la ONU predice que la indigencia se ha duplicado a finales de 2020. En unos 130 millones adicionales de personas sin suficientes recursos para comer. Los efectos a largo plazo, sobre todo f铆sicos y psicol贸gicos de los menores en edad de crecimiento, ser谩n inevitables. Tambi茅n sobre las condiciones m茅dico-sanitarias en nacimientos o sobre los enfermos con dolencias cr贸nicas. O, sencillamente, aquellos que tengan dolencias que requieren de cuidados continuos como diabetes. Al margen de pandemias como la malaria. Porque a las brechas econ贸micas se une que gran parte de la poblaci贸n que se ver谩 afectada por la pobreza se sit煤an en Estados fallidos o, al menos, fr谩giles, sin las adecuadas atenciones socio-sanitarias. Incluso en algunos territorios persisten conflictos armados o est谩n en serio riesgo de hostilidad civil. La desigualdad y la frustraci贸n evitan las protestas ciudadanas y las ayudas de cooperaci贸n internacional no pasan precisamente por su momento m谩s boyante. Bajo estas condiciones, la pobreza se expandir谩 de forma m谩s fulminante a partir de 2021.

Gran parte de las personas que han pasado el umbral de la pobreza extrema han perdido su puesto de trabajo informal, han tenido que volver a sus lugares de origen desde las ciudades, acudido a casas de empe帽o con sus 煤ltimas pertenencias adem谩s de ver frenado el flujo de remesas

Cambios productivos hacia la 鈥榚conom铆a verde鈥

El diagn贸stico del Banco Mundial tambi茅n a esta cat谩strofe humanitaria las consecuencias del cambio clim谩tico. El dato en 2020 de la covid-19 que aporta su centro de investigaci贸n habla de una estimaci贸n de pobreza adicional de entre 88 y 115 millones de personas en suma pobreza. Entre un 9,1% y un 9,4% de la poblaci贸n. De no haberse producido la epidemia del coronavirus, esta tasa hubiera ca铆do hasta el 7,9%. “En aras de revertir este serio da帽o colateral de la crisis sanitaria y la recesi贸n mundial, los pa铆ses deber谩n prepararse para aprovechar el progreso de la econom铆a y recortar el avance de la pobreza, para lo que se requiere capital, trabajo, innovaci贸n y formaci贸n acad茅mica capaces de poner en movimiento los negocios y los sectores industriales” afirma el presidente de la instituci贸n multilateral, David Malpass, elegido por la Administraci贸n Trump. Para lo cual, ha comprometido el apoyo del Banco Mundial y de sus distintos programas de actuaci贸n al desarrollo, como el IBRD, el IDA, el IFC o el MIGA, para restablecer el crecimiento y responder a al impacto social y sanitario de la Covid-19 en las naciones m谩s afectadas por esta reaparici贸n fulminante del crecimiento de la pobreza. Malpass tambi茅n incidi贸 en que las ayudas multilaterales de la organizaci贸n que preside “se enfocar谩n a la sostenibilidad y la distribuci贸n inclusiva de la recuperaci贸n econ贸mica”.

La mayor铆a de los pa铆ses que han visto repuntar sus 铆ndices de pobreza extrema ya registraban tasas m谩s que notables antes de la covid-19. Aunque tambi茅n naciones de rentas medias han elevado notablemente sus registros. Alrededor del 82%. “La convergencia de la crisis sanitaria del coronavirus y las presiones de los conflictos armados y del cambio clim谩tico pone en riesgo m谩ximo el objetivo de acabar con la pobreza en 2030 si no se activan acciones pol铆ticas de calado y sincronizadas internacionalmente y de inmediato”. De no ser as铆, la tasa de pobreza extrema se situar谩 todav铆a en el 7% al finalizar la d茅cada reci茅n iniciada. En especial, por el incremento en las grandes urbes, donde se trasladar谩n los mayores repuntes de la pobreza, hasta ahora m谩s vinculadas a las 谩reas rurales. Y, aunque la ratio ha ido decreciendo hasta la irrupci贸n de la gran pandemia, el estudio resalta que, entre 2015 y 2017, el trienio en el que se consum贸 el ciclo de negocios posterior al credit-crunch de 2008, entraron en situaci贸n de extrema pobreza m谩s de 52 millones de personas. El an谩lisis deja otra triste realidad. Entre 1990 y 2015, el recorte de este indicador fue de apenas un punto porcentual cada a帽o.

Adem谩s del censo de personas que sobreviven con menos de 1,9 d贸lares diarios -la l铆nea que se considera globalmente como pobreza extrema- el Banco Mundial revela los datos de personas con una capacidad adquisitiva diaria de hasta 3,2 d贸lares y hasta 5,5 d贸lares. C谩lculos que sit煤an dentro de un espectro multidimensional de la pobreza que incluye el acceso a la educaci贸n y a infraestructuras b谩sicas. Mientras la d茅cima parte de la poblaci贸n global pervive con menos de 1,9 d贸lares, la tercera parte lo hace con menos de 3,2 d贸lares y el 40% con menos de 5,5 d贸lares. La covid tambi茅n ha destruido parte de la distribuci贸n de la prosperidad alcanzada a duras penas la d茅cada pasada. El llamado 铆ndice de riqueza compartida se contraer谩 en el periodo 2019-2021 debido a la recesi贸n y al retroceso de ingresos personales. “Los n煤meros rojos del PIB mundial dejar谩 a los m谩s pobres a煤n con menos recursos”, alerta el informe, que se emite cada dos a帽os. Con un reverso palpable en materia de distribuci贸n inclusiva. Entre 2012 y 2017 este par谩metro se corrigi贸 gradualmente en el 40% de la poblaci贸n m谩s pobre, una tendencia positiva que se asent贸, adem谩s, en 53 pa铆ses. Y que logr贸 suturar un 2,3% de esta brecha de desigualdad. Pero sin acciones concertadas internacionales, la covid-19 “abrir谩 de nuevo la herida y propiciar谩 que las desigualdades de renta, sociales y de movilidad hagan todav铆a m谩s vulnerables a las personas con una total exposici贸n a futuros shocks econ贸micos, clim谩ticos y de progreso y sometidos a unos riesgos mayores de conflictividad civil en sus territorios”.

Los da帽os colaterales de la gran pandemia son demoledores: la d茅cima parte de la poblaci贸n global pervive con menos de 1,9 d贸lares, la tercera parte lo hace con menos de 3,2 d贸lares y el 40% con menos de 5,5 d贸lares

Enlace relacionado P煤blico.es 03/01/2021.




Fuente: Sasmadrid.org