February 28, 2022
De parte de La Haine
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El presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunci贸 el pasado jueves 23 de febrero una 芦operaci贸n militar especial禄 en la regi贸n del Donbas, ubicada en el Oriente de Ucrania. 

A continuaci贸n las agencias del Imperialismo Occidental reportaron supuestas 鈥渆xplosiones y ataques por todo el pa铆s鈥, lo que parece ser un recurso para incrementar sus represalias fuera de la esfera militar.

Biden a su vez inform贸 de exclusivas y 鈥渄r谩sticas鈥 sanciones econ贸micas contra Rusia de parte de quienes s贸lo representan 鈥渓a mitad de la econom铆a mundial鈥; lo que disgust贸 al Presidente de Ucrania, que dice dejaron solo a ese pa铆s.

EE.UU, como s煤per potencia en declinaci贸n, junto al sistema imperialista occidental que todav铆a capitanea, est谩 evidentemente a la defensiva en esta confrontaci贸n, resignados sus gobernantes a perder lo que conquistaron con el golpe de Estado de febrero del 2014, que estuvo acompa帽ado de la consiguiente y cruel represi贸n contra el pueblo ucraniano, seguida de fallidos intentos de sofocar brutalmente el desgajamiento de Lugansk y Donetsk, constituidas en rep煤blicas populares independientes.

PROP脫SITOS DEL GOLPE

El Donbass es una regi贸n hist贸rica, cultural y econ贸mica ubicada en el Sureste de Ucrania, parte de cuyo territorio est谩 ocupado por los pueblos de Donetsk y Lugansk, que optaron por su autodeterminaci贸n y que estaban siendo masacrados por el alto mando pol铆tico-militar del r茅gimen golpista, con respaldo en armas y capacidad operativa de EE.UU-PENT脕GONO y OTAN.

Recordemos que EE.UU y potencias europeas aliadas a esa s煤per potencia, dieron el golpe de Estado en Ucrania para separarla de su alianza con Rusia forjada con posterioridad al derrumbe del sistema sovi茅tico, y para controlarla pol铆tica y militarmente.

En la base de ese golpe, que nada tuvo del amor por libertad que dicen defender los gobernantes estadounidenses, est谩n presentes sus inaceptables ambiciones territoriales geoestrat茅gicas y la inmensa voracidad material de un imperio decadente, empecinado en prolongar su modelo consumista y dispendioso, ya inviable.

Ucrania tiene una extensa frontera con Rusia y valiosos recursos minerales, agr铆colas e industriales. Cuenta con enormes yacimientos de litio, mercurio, titanio y uranio; adem谩s de hierro, carb贸n, agua y gas natural.

Posee uno de los territorios con las mejores capas vegetales del planeta (abundante humus) y se ha convertido en un formidable granero mundial, con capacidad de producci贸n de enormes vol煤menes de trigo, cebada, centeno, pastos y otros nutrientes, que posibilitan alimentar a 600 millones de seres humanos.

Es claro que las mineras, las corporaciones agr铆colas y pecuarias del mundo capitalista occidental y las potencias carentes de esas fuentes de expansi贸n del gran capital, ambicionan controlar esos recursos; tanto como el Pent谩gono incorporar a Ucrania a la OTAN y tomar posesi贸n de las fronteras de Rusia colindantes con las ex rep煤blicas sovi茅ticas, algo que quisieron imponer de manera perdurable y no lo han logrado.

REVESES POSTERIORES

 Ciertamente no pudieron mantener el control de CRIMEA, porque Rusia recuper贸 su influencia usando su poder铆o militar; y m谩s tarde han tenido que enfrentar, a un costo de 14 mil muertos, la autodeterminaci贸n de Lugansk y Donetsk.

Tal masacre desmiente la supuesta vocaci贸n por la soberan铆a y la democracia de los Jefes de Estado y magnates estadounidenses y europeos, entre los que ahora sobresalen Biden y George Soros; ambos, pertenecientes a la 鈥渇acci贸n globalista鈥 af铆n al Partido Dem贸crata, han jugado -y est谩n jugando- un papel realmente funesto en la crisis ucraniana en asociaci贸n delictiva con la jefatura pol铆tico-militar ucraniana, plegada a Washington.

Con raz贸n, luego del Golpe de Estado del 2014, el entonces presidente ucraniano PETRO POROSHENKO, declar贸 ante el Senado de EEUU que la guerra de Ucrania no era una guerra 鈥渟olo de Ucrania, sino tambi茅n de EE.UU鈥.

DECISI脫N DE RUSIA COMO POTENCIA EMERGENTE

Rusia decidi贸 impedir la determinaci贸n de los que pretend铆an reconquistar a Ucrania por la fuerza, desde la Casa Blanca y desde sus respectivos Palacios de Gobierno y sedes militares.

Ellos cargan con los cr铆menes de 鈥渓esa humanidad鈥 contra los pueblos de la regi贸n de Donbas, ahora ocupada por el ej茅rcito ruso a petici贸n de sus dos rep煤blicas independientes, evidentemente agobiadas por ese inmenso genocidio y por sus limitadas capacidades de defensa frente a sus aviesos y poderos agresores.

Con la decisi贸n de Putin, en representaci贸n del Estado ruso, ese peligroso conflicto ha subido necesariamente de tono e intensidad.

La guerra, que ya exist铆a en territorio ucraniano, ha elevado su nivel en la regi贸n DONBASS, todav铆a no generalizada a todo el territorio ucraniano, como pregonan las agencias occidentales para intentar justificar las draconianas sanciones econ贸micas contra Rusia.

Es adem谩s para no creerse, pero es cierto, que como factor impulsor y catalizador importante de la agudizaci贸n de este conflicto, est谩 actuando la creciente impopularidad del presidente estadunidense Joseph Biden y del premier brit谩nico Boris Johnson. Algo que otros mandatarios de ese sistema mundial, en plan de reelecci贸n, no han tenido empacho en practicar con gran descaro en situaciones parecidas.

Hay, pues, que esperar incluso m谩s sanciones y mayor confrontaci贸n. Porque realmente no es un choque Rusia-Ucrania, sino entre el decadente y agresivo sistema imperialista occidental (encabezado por EE.UU) y la potencia emergente que encarna la Federaci贸n Rusa, dispuesta a recuperar influencias arrebatadas y a impedir retrocesos en la nueva correlaci贸n de fuerza mundial.

Todo esto tiene lugar en el marco de un duro enfrentamiento global de EE.UU y sus aliados con el resto de la humanidad; lo que que ya ha tenido expresiones criminales dantescas en Palestina, Kosovo, Irak, Afganist谩n, Libia, Yemen, Siria, Colombia鈥 y agresiones muy destructivas contra las soberan铆as de Cuba, Bolivia y Venezuela.

Tan persistentes fechor铆as se han intensificado en la medida la p茅rdida de hegemon铆a mundial de ese sistema de dominaci贸n se ha visto desafiado por un gran polo alternativo representado por China, Rusia, Ir谩n, los Estados independientes de Asia, 脕frica y Am茅rica Latina y el Caribe, y el torrente de pueblos indignados y en rebeld铆a frente a un imperio incapaz de admitir que pasaron los tiempos que lo llevaron a considerarse 鈥渄ue帽os del planeta鈥.

 Y como nota curiosa, vale destacar como el presidente dominicano Luis Abinader, su esposa Raquel Arbaje y Mr. Biden, coinciden en meter a su Dios, que en fin cuentas es el Dios del Occidente imperialista, en esa guerra; presentando el conflicto como una pelea entre Rusia y una Ucrania supuestamente agredida por Rusia, llegando Biden a la ridiculez de afirmar que 鈥淒ios est谩 con Ucrania鈥.

Pero la verdad es que algo tan terrenal solo puede tener una salida airosa si las fuerzas mundiales alternativas al orden mundial impuesto por el maltrecho Coloso del Norte, logran desplegar energ铆as suficientes para obligarlo a recular. 隆Es de esperar que as铆 sea!

(24-2-2022, Santo Domingo,RD)
La Haine




Fuente: Lahaine.org