April 8, 2022
De parte de Asociacion Germinal
1,990 puntos de vista
Jorge Wozniak
La guerra en Ucrania afecta de lleno la globalizaci贸n porque implica una desconexi贸n de amplios circuitos econ贸micos y monetarios

Primera parte

Durante las d茅cadas de la Guerra Fr铆a, hasta la disoluci贸n de la Uni贸n Sovi茅tica en 1991, las relaciones entre los Estados quedaron enmarcadas en un mundo bipolar. Cualquier conflicto local pod铆a quedar subsumido por el enfrentamiento entre las dos superpotencias, que planteaban sistemas econ贸mico-sociales antag贸nicos.

La desaparici贸n de uno de los bloques marc贸 en los a帽os 90 el surgimiento de un poder 煤nico, el inicio de un mundo unipolar: los EEUU comenz贸 a imponer sus condiciones a escala mundial, redise帽ando el mapa en diferentes regiones o cambiando gobiernos de acuerdo a sus intereses estrat茅gicos.

Sin embargo, con el nuevo siglo el panorama internacional se fue volviendo m谩s complejo. Por un lado, el crecimiento sostenido e ininterrumpido de China desde 1977 la transform贸 en una econom铆a de tal magnitud que comenz贸 a ser una pieza clave en los intercambios internacionales. Algo similar ocurri贸 con la India, aunque en menor escala, pero con unas proyecciones por sus vol煤menes de producci贸n, su nivel demogr谩fico y su superficie, que indiscutiblemente la transforma en un Estado a tener cada vez m谩s en cuenta.

En Europa se produjo un cambio similar en Rusia poco despu茅s del ascenso de Vladimir Putin. El pa铆s experiment贸 un crecimiento casi ininterrumpido durante 14 a帽os, lo que le permiti贸 a sus gobernantes y a la poblaci贸n dejar de lado la sensaci贸n de derrota que sigui贸 a la desaparici贸n de la URSS. Esta situaci贸n, sumada al hecho de ser el Estado poseedor del segundo arsenal nuclear del planeta, hac铆a que esta transformaci贸n tuviera particular trascendencia por sus posibles implicancias.

Sin embargo, hay que matizar la noci贸n de que este cambio en las relaciones internacionales puso fin al mundo unipolar. En la pr谩ctica, desde la d茅cada del 70 (o incluso desde a帽os antes) el bloque capitalista comenz贸 un acelerado proceso de integraci贸n en diferentes 谩mbitos, denominado gen茅ricamente como globalizaci贸n. Ulrich Beck lo define como un entramado creciente entre los Estados nacionales y actores transnacionales, actores no solo de car谩cter privado sino algunos supranacionales como el FMI, los cuales en la pr谩ctica con sus acciones limitan o diluyen la soberan铆a de los Estados nacionales.

Los EEUU desde los Acuerdos de Bretton Woods a fines de la Segunda Guerra Mundial y la creaci贸n del FMI, impuso al d贸lar estadounidense como moneda de referencia a nivel mundial (aunque atada al patr贸n oro). Se transform贸 en la moneda de reserva de los bancos centrales y en el referente para las transacciones comerciales internacionales.

Fue el creciente desequilibrio fiscal, agravado por los costos de la guerra de Vietnam, lo que llev贸 al gobierno de Richard Nixon en 1971 a romper de forma unilateral esos acuerdos y declarar la inconvertibilidad del d贸lar. A partir de ese momento el d贸lar se transform贸 en una moneda fiat, basada en un valor asignado por decreto. A partir de all铆, la masa monetaria se pod铆a expandir de acuerdo a la demanda y sin el respaldo de ninguna mercanc铆a. Los EEUU, mediante su control del sistema financiero internacional y con el apoyo de sus aliados o sat茅lites (Gran Breta帽a, la UE, Jap贸n, Corea del Sur y Arabia Saud铆) continuaron sosteniendo al d贸lar como la divisa internacional por excelencia. Por lo tanto, desde esa posici贸n, condicionaron el propio proceso de globalizaci贸n. La desaparici贸n del bloque sovi茅tico le confiri贸 al d贸lar y a los gobiernos de los EEUU una hegemon铆a indiscutida en los asuntos internacionales, incluso cuando surgieron nuevas potencias en ascenso. Por lo tanto, el llamado mundo multipolar de principios del siglo XXI, era multipolar en apariencia (o mejor dicho, era potencialmente el inicio de un mundo multipolar), dado que todas las econom铆as estaban cruzadas por crecientes lazos de intercambios e interdependencias desde la abrupta globalizaci贸n posterior a 1991.

La actual guerra en Ucrania pone en evidencia algunas cuestiones y debilidades del propio sistema financiero y del proceso de globalizaci贸n tal cual est谩 estructurado.

La reconstrucci贸n del poder militar y econ贸mico de Rusia le permiti贸 en 2014, por primera vez desde la independencia, intervenir en su periferia europea de forma exitosa con la anexi贸n de Crimea y el apoyo a los rebeldes que crearon de facto dos Estados independientes en el este de Ucrania. Estas acciones dieron paso a la adopci贸n de m谩s de 2.700 sanciones contra instituciones y personas de Rusia por parte de EEUU y sus aliados. Las mismas afectaron la econom铆a del pa铆s de forma significativa, cayendo el PBI casi un 30 % entre 2014-2016 (explicada tambi茅n en parte por el descenso en el precio de los hidrocarburos).

Sin embargo, a partir de 2014 el gobierno ruso adopt贸 una serie de medidas para irse alejando del sistema financiero y comercial internacional y estar protegido en caso de mayores sanciones en el futuro. Una de las medidas que se tom贸 fue no aceptar d贸lares como pago por sus exportaciones, cobrando en euros y otras divisas. Adem谩s, el Banco Central de Rusia comenz贸 a convertir sistem谩ticamente sus d贸lares y dem谩s divisas en oro, a tal punto que en la actualidad se declara que la mitad de sus reservas est谩n en este metal.

La guerra entre Rusia y Ucrania en febrero de este a帽o fue acompa帽ada por las potencias occidentales y sus aliados por una nueva tanda de m谩s de 4.300 sanciones, que se suman a las ya existentes desde 2014. Este conjunto de medidas econ贸micas son de una magnitud pocas veces vista en el pasado (comparable e incluso superior a las aplicadas contra Corea del Norte e Ir谩n), como muestra de un intento de disciplinar a cualquier Estado que pretende romper el orden imperante. Son este conjunto de sanciones y contrasanciones las que pueden ser el inicio del fin de la globalizaci贸n, por lo menos con sus actuales caracter铆sticas.

Una de las medidas m谩s importantes fue desconectar a los bancos rusos del sistema SWIFT, organizaci贸n fundada en los 70 y que nuclea a unos 11.000 bancos para realizar transferencias y pagos entre los mismos. La desconexi贸n (pedida luego de la anexi贸n de Crimea, aunque no aplicada entonces) implica para los bancos rusos quedar aislados del sistema financiero internacional. El efecto ser铆a altamente perjudicial porque impide a cualquier habitante usar sus tarjetas de cr茅dito en el exterior o a las empresas efectuar los pagos correspondientes a los insumos importados o incluso cobrar por sus exportaciones. Previendo esta medida se implement贸 desde el 2017 el sistema SPSF, que vincula a numerosos bancos y financieras de Rusia con otros de Bielorrusia, Armenia, Kazajst谩n, Kirguist谩n, Ir谩n, Turqu铆a y China. Paralelamente en este 煤ltimo pa铆s se cre贸 (llamativamente en 2015) el sistema CIPS de transferencias y liquidaci贸n en moneda china entre entidades de m谩s de 40 pa铆ses. Tanto uno como el otro fueron una respuesta a la posible guerra econ贸mica con el bloque occidental que controla el sistema SWIFT. Sin embargo, por ahora tanto el sistema interbancario ruso como el chino abarcan apenas un 10% de instituciones comparado con las nucleadas en el SWIFT.

驴C贸mo afectar谩 la guerra el contexto geopol铆tico y econ贸mico internacional a mediano y largo plazo?

En primer lugar, la exclusi贸n de los bancos rusos del sistema SWIFT puede verse como una victoria occidental en el corto plazo. Sin embargo, el uso pol铆tico del mismo le ha quitado credibilidad y, por lo tanto, es previsible que en el futuro numerosos gobiernos opten por que sus bancos estatales est茅n asociados a m谩s de un sistema de compensaci贸n internacional, lo cual podr铆a comprometer el papel del d贸lar y el euro como divisas.

Seg煤n el FMI, en 2021 el 59% de las reservas internacionales de los bancos centrales estaba en d贸lares, una posici贸n claramente dominante, pero menor a la existente en el 2000 cuando el 70% era en esa moneda. Este declive podr铆a acelerarse en los pr贸ximos a帽os, producto de varias factores. Uno de ellos fue la creaci贸n del euro a principios del siglo XXI, que unific贸 las monedas de la casi totalidad de los Estados de la UE y cre贸 una divisa que en 2021 lleg贸 a representar el 20,5% de las reservas de los bancos centrales a nivel mundial. Sin embargo, mientras la alianza entre la UE y los EEUU se mantenga no habr铆a que ver esto como una competencia antag贸nica sino complementaria.

Otra raz贸n es que las reacciones rusas pueden afectar el papel de las dos divisas hegem贸nicas. Por un lado, al ser un gran exportador de energ铆a las decisiones sobre el tema repercuten en el mercado mundial. T茅ngase en cuenta que el pa铆s es el tercer exportador mundial de carb贸n, el segundo de petr贸leo, pero el primero en cuanto a gas. Adem谩s, el principal mercado consumidor de este 煤ltimo son los pa铆ses de la UE que importan de Rusia el 40% de lo que consumen.

Si bien numerosos bancos rusos fueron excluidos del SWIFT, los dos que recib铆an los pagos por las compras de gas no fueron incluidos en la lista. El motivo es obvio: el gas comprimido que llega desde Rusia mediante gasoductos no puede ser reemplazado en el corto plazo por el gas licuado importado de otros pa铆ses (EEUU, Australia o Qatar) dado que se requieren plantas de regasificaci贸n que lleva a帽os construir. Por otro lado, el gas licuado ser铆a un 60% m谩s caro que el importado desde Rusia. Solo as铆 se entiende el boicot de la UE a las compras de carb贸n y petr贸leo rusos pero no a las de gas. Y seg煤n sea el nivel de esa dependencia es la actitud adoptada dentro de la UE por los diferentes Estados para aplicar o no un boicot total tambi茅n a las compras de gas.

Frente al apoyo permanente en armas dado al gobierno de Volodimir Zelenski y a la dureza de las sanciones aplicadas por occidente, la reacci贸n en Mosc煤 fue atacar el coraz贸n mismo del sistema financiero internacional. A fines de marzo se tomaron dos decisiones cuyo impacto podremos evaluar en un futuro cercano: por un lado, se fij贸 el valor del gramo de oro en 5.000 rublos y por otro, se decret贸 que a partir de abril el gas vendido en Europa a los Estados 鈥渘o amistosos鈥 se cobrar铆a 煤nicamente en rublos o su equivalente. Esto generar铆a un impacto inmediato sobre las econom铆as de aquellos pa铆ses que no aceptaran esta imposici贸n, porque deber铆an racionar el consumo o cerrar temporalmente algunas empresas.

Por lo tanto, los Estados 鈥渘o amistosos鈥 tendr铆an dos opciones: o lograr que sus bancos comenzaran a comprar rublos en el mercado (lo cual aumentar铆a su valor) o pagar en oro sus compras. Aunque se afirma que se acord贸 con la UE que los pagos se seguir谩n haciendo en euros y los bancos deber铆an encargarse de la conversi贸n, eso no elimina el dilema monetario planteado anteriormente. T茅ngase en cuenta tambi茅n que Rusia es uno de los principales exportadores de granos, fertilizantes, acero, aluminio, platino y paladio entre otros, a los cuales puede aplicar igual exigencia de pago.

El resultado inmediato de la medida fue que el rublo, cuyo valor hab铆a ca铆do un 50% desde la invasi贸n, volvi贸 a recuperar la cotizaci贸n previa a las sanciones. Pero su efecto en realidad puede ser mucho m谩s duradero: en la medida que el rublo parece volver al patr贸n oro de Bretton Woods, las monedas fiat pueden comenzar a depreciarse paulatinamente. El efecto sobre el d贸lar o el euro ser铆a a煤n mayor si se declarara la libre convertibilidad del rublo al oro o si otros Estados aceptan volver tambi茅n al patr贸n oro.

 Segunda parte

La interrupci贸n de las cadenas de suministros afect贸 ya a empresas europeas que importaban insumos de Ucrania o de Rusia. Este desacople de la econom铆a rusa del resto del mundo encajar铆a con el concepto de desglobalizaci贸n formulado por Jacques Sapir en 2017. Igual razonamiento hizo Paul Krugman en el New York Times (01-04-2022) al afirmar que estamos asistiendo a la segunda desglobalizaci贸n: en 1914 con la guerra mundial ocurri贸 la primera, que cort贸 los circuitos econ贸micos mundiales y dio paso a pol铆ticas proteccionistas. Hoy estar铆amos en v铆speras de una salida similar. Rusia adopt贸 una pol铆tica de sustituci贸n de importaciones desde 2014 y Trump hizo en EEUU algo similar aunque m谩s limitado. Ahora pareciera que en la UE se consideran opciones en ese mismo sentido.

Aunque se presenten en los medios los errores de c谩lculo de los militares rusos al momento de evaluar la resistencia ucraniana, no se consideran los errores cometidos en la UE o EEUU al momento de considerar el efecto de las contramedidas de Mosc煤 frente a las sanciones econ贸micas que impusieron. Y numerosos Estados econ贸micamente importantes tomaron acciones que impiden por ahora un aislamiento m谩s efectivo de la econom铆a rusa.

As铆, el gobierno derechista de Jair Bolsonaro en Brasil ha confirmado que continuar谩 con las importaciones de fertilizantes de Rusia, de la que obtiene el 85% de sus necesidades. Por otro lado, la India firm贸 un contrato para comprar petr贸leo y acero a precios inferiores a los vigentes en el mercado mundial, utilizando para los pagos rec铆procos rupias y rublos.

Sin embargo, lo m谩s llamativo es la actitud de los pa铆ses del golfo, tradicionalmente aliados de los EEUU, que se negaron a aumentar masivamente la producci贸n para sostener el boicot al consumo del petr贸leo ruso. Esto se explicar铆a como una medida para evitar la ca铆da en los precios, pero podr铆a responder tambi茅n a otras razones: el posicionamiento de Rusia en Siria y su posible respaldo militar a Ir谩n o a los rebeldes en Yemen en caso de estar acorralada podr铆a complicar la producci贸n petrolera en la regi贸n y la propia estabilidad de las monarqu铆as. Recordemos que en 2019 drones supuestamente yemen铆es destruyeron dos destiler铆as saud铆es y provocaron un cimbronazo en los precios mundiales del crudo. Un conflicto a mayor escala tendr铆a efectos muy destructivos para las econom铆as regionales y un impacto global.

De all铆 los intentos de EEUU de normalizar r谩pidamente las relaciones con Venezuela e Ir谩n para tratar de cubrir un posible faltante de combustible, o la decisi贸n de Joe Biden de vender en el mercado parte de las reservas estrat茅gicas de combustible que controla el gobierno. Solo as铆 ser铆a efectivo el embargo petrolero sobre Mosc煤. No obstante, seg煤n las previsiones publicadas en Bloomberg News (01-04-2022) los ingresos en Rusia este a帽o por las exportaciones de energ铆a medidas en d贸lares aumentar铆an en un tercio, con lo cual el pa铆s tendr铆a recursos para continuar la guerra.

Por 煤ltimo, se sigue presentando como una inc贸gnita la actitud de China sobre el respaldo a las sanciones. Se ignora que las relaciones con los EEUU vienen deterior谩ndose desde la presidencia de Donald Trump y las tensiones se agravaron m谩s a煤n bajo Biden. La creaci贸n de la alianza militar conocida como AUKUS entre el Reino Unido, Australia y los EEUU est谩 dirigida espec铆ficamente contra China. Por lo tanto, que Gran Breta帽a y los EEUU se involucren m谩s en conflictos en Europa puede ser visto como positivo por Beijing, aunque la guerra pueda afectar en el corto o mediano plazo su crecimiento y sus mercados. De all铆 el fracaso de la reuni贸n mantenida este primero de abril entre los dirigentes chinos y los miembros del Consejo Europeo: mientras los segundos pretend铆an que China se sumara a las sanciones antirrusas, los dirigentes chinos propon铆an como prioritario reformular el sistema monetario y financiero internacional. La declaraci贸n de la presidente de la UE acerca de que el comercio rec铆proco alcanza 1.900 millones de euros diarios, mientras que con Rusia el intercambio chino apenas supera los 300 millones pareciera toda una amenaza. En apariencia la UE podr铆a tambi茅n sancionar a ese pa铆s si brinda apoyo militar o financiero a Putin. Sin embargo, habr铆a que considerar si esa amenaza conlleva una posibilidad real de aplicaci贸n, dado que ser铆a dificultoso reemplazar en el corto plazo las manufacturas chinas o, como contrapartida, impedir un boicot chino a los productos europeos. Y un conflicto as铆 ya est谩 en marcha desde antes de la guerra en Ucrania: la UE demand贸 a Beijing ante la Organizaci贸n Mundial del Comercio en enero de este a帽o por las represalias econ贸micas que China adopt贸 contra Lituania luego de que en marzo del 2021 茅sta le permitiera a Taiwan abrir una embajada, sanciones que afectan duramente a Lituania.

Es indiscutible el peso econ贸mico de los EEUU y de las potencias de la UE sumadas. Rusia, la und茅cima econom铆a del mundo, dif铆cilmente podr铆a sostener sola un conflicto prolongado si los occidentales contin煤an apoyando militarmente a Ucrania y siguen las sanciones. Los costos del conflicto en una econom铆a bajo embargo podr铆an ser excesivos para las capacidades de la propia Rusia. Tengamos presente que fue la carrera armamentista uno de los motivos del colapso de la URSS.

Sin embargo, el peso de China, la segunda econom铆a del mundo, sumada a otras potencias emergentes pueden ser un contrapeso a la efectividad del bloqueo. Seguramente si la guerra contin煤a afectar谩 los circuitos econ贸micos mundiales de los que depende el crecimiento de China. Sin embargo, permitir que Rusia sea derrotada y que tal vez caiga Putin podr铆a implicar tener a otro gobierno aliado de los EEUU en su frontera norte. Se reforzar铆a as铆 el poder militar de EEUU y sus aliados para poder presionar de forma m谩s efectiva sobre Beijing. Por otro lado, si el conflicto se prolonga en Ucrania, los EEUU podr铆an concentrarse m谩s en Europa y disminuir su presencia en el 谩rea del Pac铆fico. Un triunfo de Mosc煤 podr铆a ser todo un mensaje para debilitar la resistencia de Taiw谩n a la reunificaci贸n y la demostraci贸n de la imposibilidad de Washington de impedirlo.

Al mismo tiempo, el rearme actual de la OTAN generar谩 en el corto plazo un est铆mulo econ贸mico para los EEUU por la demanda de sus armamentos. Sin embargo, el costo del aparato militar europeo, sumado a la asistencia a los millones de refugiados ucranianos en su territorio, m谩s el encarecimiento de la energ铆a y otros insumos, podr铆a afectar gravemente a la econom铆a europea, al aumentar el d茅ficit y devaluar el euro. Algo similar podr铆a ocurrir con el d茅ficit sostenido desde hace d茅cadas en los EEUU y la depreciaci贸n sostenida del d贸lar, en un contexto donde se est谩 reformulando el uso de las divisas en el comercio entre las econom铆as emergentes. El posible empleo de las criptomonedas (algo todav铆a incipiente) pero sobre todo la creaci贸n del yuan digital por China podr铆an acelerar la desdolarizaci贸n.

Pareciera que asistimos al surgimiento de un mundo multipolar pero que en la pr谩ctica se reduce a dos bloques de pa铆ses: aquellos donde los Estados tienen activa intervenci贸n en la econom铆a y aquellos otros que dejan mayor margen a la iniciativa empresarial. Ser铆a un nuevo mundo bipolar, donde cada uno de los polos tendr铆a varios protagonistas, cruzados por antagonismos y alianzas circunstanciales, que tal vez se traduzca en acuerdos multilaterales y la existencia de bloques regionales.

* Profesor de Historia Contempor谩nea (Facultad de Ciencias Sociales-UBA) e investigador del Centro de Estudios sobre Genocidio (Universidad Nacional de Tres de Febrero)
tramas.ar

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Fuente: Asociaciongerminal.org