September 17, 2021
De parte de La Haine
366 puntos de vista


El balance de la guerra global contra el “terrorismo” s贸lo es una sucesi贸n de despliegues de tropas de EEUU en m谩s de la mitad de los pa铆ses del mundo

Con o sin la autorizaci贸n de los gobiernos locales. En todos esos pa铆ses, EEUU lucha supuestamente contra un enemigo invisible, “enemigo” que Washington no vacila en respaldar secretamente en otras latitudes. El objetivo final es presentar a EEUU como actor indispensable de una paz que ese mismo pa铆s sabotea permanentemente.

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Dos noticias publicadas recientemente en el Washington Post -“Las familias del 11 de septiembre dicen que Biden no es bienvenido en los actos conmemorativos si no presenta las pruebas que obran en posesi贸n del gobierno” y “Biden firma un orden ejecutiva que reclama la revisi贸n, la desclasificaci贸n y la apertura de documentos clasificados sobre el 11 de septiembre”- abren nuevas y profundas grietas en la versi贸n oficial. El hecho que 20 a帽os despu茅s de los atentados del 11 de septiembre todav铆a haya en los archivos de Washington documentos secretos sobre aquellos hechos significa que su verdadera din谩mica todav铆a est谩 pendiente de examen.

Lo que s铆 est谩 claro es el proceso que el 11 de septiembre puso en marcha. Durante la d茅cada anterior, marcada por la ret贸rica sobre 芦el Imperio del Mal禄, la estrategia de EEUU se hab铆a concentrado en las 芦amenazas regionales禄, conduciendo a las dos primeras guerras posteriores a la llamada guerra fr铆a: la guerra del Golfo y la guerra contra Yugoslavia.

Esas dos guerras tuvieron como objetivo fortalecer la presencia militar y la influencia pol铆tica de EEUU en el 谩rea estrat茅gica del Golfo y en Europa, en momentos en que se redefin铆an sus contornos. Simult谩neamente, EEUU fortalec铆a la OTAN, atribuy茅ndole -con el consentimiento de los dem谩s miembros de ese bloque militar- el derecho a intervenir de “su 谩rea” y extendi茅ndola hacia el este, al incorporar los pa铆ses del desaparecido Pacto de Varsovia a la alianza atl谩ntica.

Mientras tanto, sin embargo, la econom铆a estadounidense -a pesar de seguir siendo la primera del mundo- hab铆a perdido terreno ante la econom铆a de la Uni贸n Europea. En el mundo 谩rabe se ve铆an indicios de rechazo a la presencia y la influencia de EEUU mientras que en Asia el acercamiento entre Rusia y China presagiaba el posible surgimiento de una coalici贸n capaz de desafiar la supremac铆a estadounidense. Fue precisamente en aquel momento cr铆tico que los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 permitieron a EEUU abrir una nueva fase estrat茅gica, justific谩ndose oficialmente con la necesidad de enfrentar 芦la amenaza mundial del terrorismo禄.

La 芦guerra contra el terrorismo禄 es una guerra de nuevo tipo, una guerra permanente, que no conoce fronteras geogr谩ficas, contra un enemigo que puede ser -de un d铆a para otro- no s贸lo un individuo o una organizaci贸n terrorista sino cualquiera que se oponga a los intereses de EEUU. Es el enemigo perfecto, incapturable y sempiterno, sin rostro y por ende “presente” en todas partes. El presidente George W. Bush lo defini贸 como 芦un enemigo que se esconde en oscuros lugares del mundo禄, de donde sale de improviso para perpetrar actos aterradores a la luz del d铆a, de fuerte impacto emocional en la opini贸n p煤blica.

As铆 comenz贸 la 芦guerra global contra el terrorismo禄:

– En 2001, EEUU ataca Afganist谩n y ocupa ese pa铆s, con la participaci贸n de la OTAN a partir de 2003;

– en 2003, EEUU ataca Irak y lo ocupa, con la participaci贸n de aliados de la OTAN;

– en 2011, EEUU y la OTAN atacan Libia y la destruyen, como ya lo hab铆an hecho antes con Yugoslavia;

– tambi茅n en 2011, EEUU emprende una operaci贸n similar contra Siria, operaci贸n paralizada cuatro a帽os despu茅s por la intervenci贸n de Rusia en apoyo al gobierno sirio;

– en 2014, con el putsch de la Plaza Maidan, EEUU abre en Ucrania un nuevo conflicto armado.

Mientras dice librar la 芦guerra global contra el terrorismo禄, EEUU financia, entrena y arma -con ayuda principalmente de Arabia Saudita y de otras monarqu铆as del Golfo- toda una serie de movimientos terroristas islamistas y explota las rivalidades locales:

– en Afganist谩n, EEUU arma a muyahidines y talibanes;

– en Libia y en Siria, EEUU arma tambi茅n un mont贸n de grupos que hasta poco antes Washington clasificaba como terroristas y cuyos combatientes provienen de Afganist谩n, Bosnia, Chechenia, etc.

Posteriormente, en mayo de 2013 -un a帽o despu茅s de la fundaci贸n de Daesh-, el futuro 芦califa禄 de ese ente yihadista se re煤ne en Siria con el senador estadounidense John McCain, cabecilla republicano a quien el presidente dem贸crata Barack Obama hab铆a confiado la ejecuci贸n de ciertas operaciones secretas por cuenta de su administraci贸n.

En la 芦guerra contra el terrorismo禄 EEUU utiliza no s贸lo fuerzas a茅reas, terrestres y navales sino tambi茅n, y cada vez con m谩s frecuencia, unidades de fuerzas especiales y drones “asesinos”, cuyo uso presenta la gran ventaja de no requerir aprobaciones del Congreso y poder mantenerse en secreto, lo cual evita suscitar reacciones de parte de la opini贸n p煤blica.

Los elementos de las fuerzas especiales estadounidenses que participan en operaciones secretas suelen no estar uniformados y vestirse seg煤n la usanza local, evitando as铆 que EEUU se vea acusado de los asesinatos y torturas que perpetran. Por ejemplo, el Team Six, la 茅lite de los Navy Seals (las fuerzas especiales de la marina de guerra estadounidenses), es tan secreto que ni siquiera se reconoce oficialmente su existencia. Pero al parecer fueron miembros del Team Six quienes mataron oficialmente a Osama ben Laden, en 2011, cuyo cuerpo fue convenientemente lanzado al mar.

Para la 芦guerra no convencional禄, el Mando estadounidense para las operaciones especiales (USSOCom o SOCom) recurre cada vez m谩s frecuentemente a compa帽铆as que le proporcionan 芦contractors禄 (l茅ase mercenarios). En el 谩rea del CentCom, o sea en el Medio Oriente, los 芦contractors禄 que trabajan para el Pent谩gono son m谩s de 150 000. Pero a ellos hay que agregar tambi茅n otros 芦contractors禄 utilizados por otros departamentos del gobierno estadounidense y por los ej茅rcitos de los pa铆ses aliados, 芦contractors禄 provenientes de todo un oligopolio de grandes 芦compa帽铆as de seguridad禄, estructuradas como verdaderas transnacionales.

As铆 nos ocultan la guerra de manera cada vez m谩s eficiente, poni茅ndonos con ello en la posici贸n de quien creer caminar sobre terreno seguro, sin saber que bajo nuestros pies se mueven fuerzas que pueden provocar un terremoto catastr贸fico.

il Manifesto




Fuente: Lahaine.org