November 26, 2020
De parte de Todo Por Hacer
358 puntos de vista

En las 煤ltimas semanas nos han llegado una gran cantidad de noticias provenientes del S谩hara Occidental. Marruecos rompi贸 el alto al fuego que se firm贸 en 1991 a mediados de noviembre y miles de saharauis se han desplazado a la frontera de la zona ocupada para hacer frente al ej茅rcito. Est谩 claro que existe un conflicto en la regi贸n y que 茅ste est谩 recrudeci茅ndose. El problema es que, seg煤n el medio de comunicaci贸n que leas, la responsabilidad la tienen unos u otros. Por ejemplo, el 21 de noviembre el ABC public贸 un art铆culo titulado 鈥淟a Guerra que el Frente Polisario quiere reabrir en el S谩hara y que Marruecos y Argelia rechazan鈥. Esta pieza, adem谩s de blanquear el papel de Marruecos en el reinicio de la guerra, elogia el plan de Mohamed VI de otorgar una mayor autonom铆a a la regi贸n, bajo soberan铆a marroqu铆 y asegura que cuenta con el respaldo internacional lo cual no es cierto.

Para entender mejor lo sucedido en estos d铆as, debemos realizar, con car谩cter previo, un repaso hist贸rico del conflicto en la regi贸n y de los eventos que nos han llevado hasta aqu铆.

La descolonizaci贸n del S谩hara, una asignatura pendiente

鈥淧endiente de descolonizaci贸n鈥. 脡se es el estatus con el que figura el S谩hara Occidental en la Lista de Territorios No Aut贸nomos (TNA) del Comit茅 Especial de Descolonizaci贸n de las Organizaci贸n de las Naciones Unidas (ONU) desde 1963. Se trata del TNA m谩s grande y con mayor poblaci贸n del mundo y el 煤nico pendiente de descolonizaci贸n en 脕frica.

Como es sabido, el S谩hara era una antigua colonia espa帽ola, con El Aai煤n como su capital de provincia. En 1970 la ONU inst贸 a Espa帽a a que se celebrara un refer茅ndum de autodeterminaci贸n en el territorio. El r茅gimen franquista accedi贸 a ello en 1974, gracias a la presi贸n ejercida por el Frente Polisario (fundado en 1973) y por Argelia, pero el rey Hassan II de Marruecos manifest贸 su desacuerdo ante distintas organizaciones internacionales, alegando que se trataba de un territorio marroqu铆, por lo que la consulta se suspendi贸.

En 1975, el rey Hassan anunci贸 que se llevar铆a a cabo la denominada Marcha Verde para reclamar el S谩hara. Actu贸 espoleado por los anuncios de que Espa帽a estaba dispuesta a marcharse de la regi贸n y por el apoyo poco velado que recib铆a de Estados Unidos, dado que el Frente Polisario y Argelia sosten铆an posturas cercanas a la Uni贸n Sovi茅tica. El 6 de noviembre de ese a帽o, 50.000 civiles y 25.000 soldados marroqu铆es cruzaron la frontera y acamparon en territorio espa帽ol. Estados Unidos y Francia dieron su benepl谩cito a la anexi贸n del S谩hara Occidental a Marruecos en ese momento. Y, a cambio de que Espa帽a se marchara y entregara el control a Marruecos, el secretario de Estado yanki, Henry Kissinger, prometi贸 al rey Juan Carlos I que le apoyar铆a a consolidar la Jefatura del Estado (que es esos momentos ostentaba de manera interina) tras la muerte de Franco.

Unos d铆as despu茅s, el 14 de noviembre, se firmaron los Acuerdos de Madrid entre Espa帽a, Marruecos y Mauritania, en los que el Estado espa帽ol se comprometi贸 a abandonar su presencia en la regi贸n y se desvincul贸 unilateralmente de toda obligaci贸n de car谩cter internacional relacionada con su administraci贸n. Y as铆, en febrero de 1976, Espa帽a se retir贸 del S谩hara y se lo comunic贸 a la ONU, poniendo fin a su ocupaci贸n.

Sin embargo, la Corte Internacional de Justicia de La Haya dictamin贸 que ni Marruecos, ni Mauritania, ostentan t铆tulo alguno sobre la soberan铆a del S谩hara y que los Acuerdos de Madrid son nulos, porque Espa帽a no pod铆a transferir unilateralmente la soberan铆a. Y, en el mismo sentido, la ONU niega que estas potencias cuenten con capacidad administrativa sobre el S谩hara por lo que, a d铆a de hoy, oficialmente el Estado espa帽ol sigue siendo la potencia administradora del territorio 45 a帽os despu茅s de su marcha. Esto se debe, a su vez, a que Francia ha vetado en el Consejo de Seguridad de la ONU en repetidas ocasiones que se reconozca la condici贸n de Estado independiente.

La Guerra del S谩hara (1976-1991)

En febrero de 1976, tras irse Espa帽a del S谩hara, el Frente Polisario, apoyado por Argelia, proclam贸 la Rep煤blica 脕rabe Saharaui Democr谩tica e inici贸 una guerra de liberaci贸n contra Marruecos y Mauritania.

En 1979, Mauritania se dio por derrotada, firm贸 la paz con el Frente Polisario y renunci贸 a sus pretensiones en el territorio. Mientras esto suced铆a, Marruecos consolid贸 su ocupaci贸n del territorio, bombarde贸 a la poblaci贸n saharaui con napalm y f贸sforo blanco (lo cual constituye cr铆menes de guerra) y forz贸 su retirada al desierto. Desde entonces, el pueblo saharaui es un pueblo castigado, con una importante parte de su poblaci贸n en el exilio, residiendo en campos de refugiados en el desierto. Y los saharauis que decidieron quedarse atr谩s, en la zona ocupada, viven bajo un r茅gimen de mano dura contra cualquier movimiento considerado 鈥渟eparatista鈥.

En 1991, el Frente Polisario y Marruecos firmaron un alto al fuego y se estableci贸 la Misi贸n de Naciones Unidas para el Refer茅ndum en el S谩hara Occidental (MINURSO), encargada de buscar una soluci贸n al conflicto.

El refer茅ndum que no llega

Con el alto al fuego y la creaci贸n de la MINURSO se pact贸 celebrar en 1992 el ansiado refer茅ndum. Desde entonces, se ha ido aplazando sucesivamente por culpa de Marruecos y, a d铆a de hoy, todav铆a no se ha celebrado.

Tampoco ha accedido Marruecos a las distintas propuestas de la m谩s que ineficaz MINURSO, aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU y aceptadas por el Frente Polisario, como por ejemplo la repartici贸n del territorio en dos Estados. La 煤nica concesi贸n que ha hecho el rey Mohamed VI es ofrecer mayor autonom铆a a la zona, pero siempre bajo el control marroqu铆. Y es que el S谩hara Occidental es una zona de gran riqueza de recursos naturales, con abundante petr贸leo (explotado por empresas extranjeras a cambio de generosas comisiones al Estado), minas de fosfato y pesca.

En la actualidad, 250.000 saharauis siguen viviendo en los campamentos en el desierto argelino de Tindouf, en una zona que carece de importancia econ贸mica. Dependen de las ayudas internacionales para sobrevivir y la disciplina impuesta por el Frente Polisario es muy estricta, dado que son conscientes de que si permiten a sus habitantes abandonar estos campos su pueblo se ir谩 diluyendo hasta su eventual desaparici贸n. Esto se traduce en la frustraci贸n, el malvivir y el deseo de una soluci贸n para miles de j贸venes refugiados que no tienen un hogar estable, a quienes los cortes de luz les vienen dados como algo natural y que no han conocido otra situaci贸n que la (pos)guerra.

Adem谩s, el S谩hara Occidental se encuentra dividido de norte a sur por un gran muro de 2.720 kil贸metros. Conocido como el Muro de la Verg眉enza, es el m谩s largo del mundo. Inspirado en la L铆nea Bar Lev de Israel, cuenta con b煤nkeres, vallas, radares de movimiento y campos de minas y se encuentra defendido por 100.000 soldados. Al oeste se encuentra el territorio ocupado por Marruecos (donde, casualmente, se encuentran los recursos naturales) y al este los denominados territorios liberados y los campos de refugiados.

La violaci贸n del alto al fuego

Y es en este contexto en el que el conflicto ha vuelto a estallar. El pasado 21 de octubre, decenas de activistas saharauis ocuparon la carretera de El Guerguerat, bloqueando el paso fronterizo entre Marruecos y Mauritania, con motivo de protesta del 45潞 aniversario de la Marcha Verde y para denunciar el narcotr谩fico que se lleva a cabo como pr谩ctica habitual en esta parte de la frontera.

Los activistas permanecieron acampados all铆, bloqueando la carretera, hasta que el 13 de noviembre el ej茅rcito marroqu铆 cruz贸 el paso fronterizo con la intenci贸n de abrir un pasillo de seguridad y atac贸 a los civiles. Esto se tradujo en un intercambio de disparos entre el ej茅rcito y el Frente Polisario. Parece ser que no se produjeron v铆ctimas mortales. Horas despu茅s, unidades saharauis bombardearon cuatro bases militares y dos puestos de control del muro.

Al d铆a siguiente, el secretario general del Frente Polisario y presidente de la Rep煤blica 脕rabe Saharaui Democr谩tica, Brahim Ghali, dio por roto el alto al fuego de 1991 y declar贸 el estado guerra. Desde entonces, miles de j贸venes saharauis se han alistado al ej茅rcito y se ha impuesto un toque de queda en los campamentos.

Por su parte, el gobierno marroqu铆 se niega a reconocer los enfrentamientos con el Polisario, calificando los ataques como meros 鈥渉ostigamientos鈥 y 鈥減rovocaciones鈥.

De manera paralela, ha detenido en los 煤ltimos d铆as a numerosos activistas saharauis en diversas redadas que ha llevado a cabo en las ciudades ocupadas. Esto no es una cuesti贸n menor, pues el Ejecutivo de Marruecos cuenta con numerosas c谩rceles 鈥渘egras鈥 o clandestinas (como las de Ain Aouda y Temara) en las que se encierra extrajudicialmente a disidentes y se practica la tortura. Frente a estas detenciones, la MINURSO no ha dicho nada.

Al cierre de esta edici贸n el Frente Polisario ha publicado doce partes de guerra. Informan que llevan bombardeando posiciones del ej茅rcito marroqu铆 a diario desde el 13 de noviembre y que han provocado distintas brechas en el Muro de la Verg眉enza.

El futuro es incierto, pero parece claro que el conflicto est谩 lejos de resolverse, lo cual suceder谩 煤nicamente cuando se reconozca el derecho de autodeterminaci贸n del pueblo saharaui y se celebre el refer茅ndum. Y parece m谩s dif铆cil en un contexto como el actual, en el que Mohamed VI autoriza a empresas occidentales a explotar los recursos saharauis y se ofrece para controlar con dureza la entrada de migrantes subsaharianos a Europa a cambio de que las potencias europeas miren para otro lado y callen ante las vulneraciones de derechos humanos que comete su r茅gimen. Y es precisamente por este silencio por lo que el Muro de la Verg眉enza no solo deber铆a darle verg眉enza al Estado marroqu铆, sino que tambi茅n deber铆a darnos verg眉enza a todas.

Para estar al d铆a de las 煤ltimas actualizaciones recomendamos las p谩ginas web de EC Saharaui y Equipe Media.

Comparte y difunde



Fuente: Todoporhacer.org