February 17, 2022
De parte de A Las Barricadas
314 puntos de vista

Crimethinc / Traducido por alasbarricadas

Este texto fue compuesto conjuntamente por varixs activistas antiautoritarixs en activo de Ucrania. No representamos a una organizaci贸n, pero nos reunimos para escribir este texto y prepararnos para una posible guerra.

Adem谩s de nosotrxs, el texto fue editado por m谩s de diez personas, entre ellas, participantes en los acontecimientos descritos en el texto, periodistas que comprobaron la exactitud de nuestras afirmaciones y anarquistas de Rusia, Bielorrusia y Europa. Recibimos muchas correcciones y aclaraciones para escribir un texto lo m谩s objetivo posible.

Si estallase la guerra, no sabemos si el movimiento antiautoritario sobrevivir谩, pero lo intentaremos. Mientras tanto, este texto es un intento de dejar la experiencia que hemos acumulado en la red.

En este momento, el mundo est谩 discutiendo activamente una posible guerra entre Rusia y Ucrania. Hay que aclarar que la guerra entre Rusia y Ucrania lleva en marcha desde 2014.

Las protestas del Maid谩n en Kiev

En 2013, comenzaron las protestas de masas en Ucrania, desencadenadas por la paliza que las Berkut (fuerzas especiales de la polic铆a) propinaron a los estudiantes que protestaban por la negativa del entonces presidente V铆ktor Yanuk贸vich a firmar el acuerdo de asociaci贸n con la Uni贸n Europea. Esta paliza funcion贸 como una llamada a la acci贸n para muchos segmentos de la sociedad. Qued贸 claro para todos que Yanuk贸vich se hab铆a pasado de la raya. Las protestas acabaron provocando la huida del presidente.

En Ucrania, estos acontecimientos se llaman “La Revoluci贸n de la Dignidad”. El gobierno ruso lo presenta como un golpe de estado nazi, un proyecto del Departamento de Estado de los Estados Unidos, etc. Los manifestantes eran una multitud variopinta: activistas de extrema derecha con sus s铆mbolos, l铆deres liberales que hablaban de los valores europeos y de la integraci贸n europea, ucranianos de a pie que salieron en contra del gobierno, algunos izquierdistas. Entre los manifestantes predominaban los sentimientos antiolig谩rquicos, mientras que los oligarcas a los que no les gustaba Yanuk贸vich financiaban la protesta porque 茅l, junto con su c铆rculo 铆ntimo, intent贸 monopolizar los grandes negocios durante su mandato. Es decir, para los dem谩s oligarcas, la protesta representaba una oportunidad de salvar sus negocios. Adem谩s, muchos representantes de empresas medianas y peque帽as participaron en la protesta porque la gente de Yanukovich no les permit铆a trabajar libremente, exigi茅ndoles dinero. La gente de a pie estaba descontenta con el alto nivel de corrupci贸n y la conducta arbitraria de la polic铆a. Los nacionalistas que se opon铆an a Yanuk贸vich por ser un pol铆tico prorruso se reafirmaron de forma significativa. Expatriados bielorrusos y rusos se unieron a las protestas, percibiendo a Yanuk贸vich como amigo de los dictadores bielorruso y ruso Alexander Lukashenko y Vladimir Putin.

Si has visto los v铆deos de la manifestaci贸n del Maid谩n, habr谩s notado que el grado de violencia fue alto; los manifestantes no ten铆an ning煤n lugar al que retirarse, as铆 que tuvieron que luchar hasta el final. Los Berkut envolvieron las granadas aturdidoras con tuercas que dejaban heridas astilladas tras la explosi贸n, y que golpeaba a la gente en los ojos; por eso hubo muchos heridos. En la fase final del conflicto, las fuerzas de seguridad utilizaron armas militares y mataron a 106 manifestantes.

En respuesta, los manifestantes fabricaron granadas y explosivos DIY, de bricolaje, y llevaron armas de fuego a la Maidan. La fabricaci贸n de c贸cteles molotov se asemejaba a una peque帽a f谩brica.

En las protestas del Maid谩n de 2014, las autoridades utilizaron mercenarios (titushkas), les dieron armas, los coordinaron e intentaron utilizarlos como una fuerza leal organizada. Hubo peleas con ellos con palos, martillos y cuchillos.

En contra de la opini贸n de que el Maidan era una “manipulaci贸n de la UE y la OTAN”, los partidarios de la integraci贸n europea hab铆an pedido una protesta pac铆fica, ridiculizando a los manifestantes militantes como chiflados. La UE y Estados Unidos criticaron las tomas de edificios gubernamentales. Por supuesto, las fuerzas y organizaciones “prooccidentales” participaron en la protesta, pero no la controlaron en su totalidad. Diversas fuerzas pol铆ticas, entre ellas la extrema derecha, interfirieron activamente en el movimiento e intentaron dictar su agenda. R谩pidamente lo orientaron y se convirtieron en una fuerza organizadora, gracias a que crearon los primeros destacamentos de combate e invitaron a todos a unirse a ellos, entren谩ndolos y dirigi茅ndolos.

Sin embargo, ninguna de las fuerzas fue absolutamente dominante. La tendencia principal era que se trataba de una movilizaci贸n de protesta espont谩nea dirigida contra el r茅gimen corrupto e impopular de Yanukovich. Quiz谩s el Maidan pueda clasificarse como una de las muchas “revoluciones robadas”. Los sacrificios y esfuerzos de decenas de miles de personas de a pie fueron usurpados por un pu帽ado de pol铆ticos que se hicieron con el poder y el control de la econom铆a.

El papel de los anarquistas en las protestas de 2014

A pesar de que los anarquistas en Ucrania tienen una larga historia, durante el reinado de Stalin, todo los que estaba relacionado con los anarquistas de alguna manera fue reprimido y el movimiento se extingui贸, y en consecuencia, la transferencia de la experiencia revolucionaria ces贸. El movimiento comenz贸 a recuperarse en la d茅cada de 1980 gracias a los esfuerzos de los historiadores, y en la d茅cada de 2000 recibi贸 un gran impulso debido al desarrollo de las subculturas y el antifascismo. Pero en el 2014 a煤n no estaba preparado para afrontar serios desaf铆os hist贸ricos.

Antes del comienzo de las protestas, los anarquistas eran activistas individuales o estaban dispersos en peque帽os grupos. Pocos sosten铆an que el movimiento deb铆a ser organizado y revolucionario. De las organizaciones conocidas que se preparaban para tales acontecimientos, estaba la Confederaci贸n Revolucionaria de Anarcosindicalistas Makhno (RCAS Makhno), pero al comienzo de los disturbios, se disolvi贸, ya que los participantes no pudieron desarrollar una estrategia para la nueva situaci贸n.

Los acontecimientos del Maidan fueron como una situaci贸n en la que las fuerzas especiales irrumpen en tu casa y tienes que llevar a cabo acciones decisivas, pero tu arsenal consiste 煤nicamente en letras de canciones punk, veganismo, libros centenarios y, en el mejor de los casos, la experiencia de participar en el antifascismo callejero y en los conflictos sociales locales. En consecuencia, hab铆a mucha confusi贸n, ya que la gente intentaba entender lo que estaba sucediendo.

En ese momento, no era posible formarse una visi贸n unificada de la situaci贸n. La presencia de la extrema derecha en las calles disuadi贸 a muchos anarquistas de apoyar las protestas, ya que no quer铆an estar al lado de los nazis en el mismo lado de las barricadas. Esto trajo mucha controversia al movimiento; algunas personas acusaban de fascistas a los que s铆 decid铆an unirse a las protestas.

Por su parte, los anarquistas que participaron en las protestas estaban descontentos con la brutalidad de la polic铆a y con el propio Yanukovich y su posici贸n prorrusa. Sin embargo, no pudieron tener un impacto significativo en las protestas, ya que se encontraban esencialmente en la categor铆a de ‘outsiders’ (fuera de juego).

Al final, los anarquistas participaron en la revoluci贸n de Maidan individualmente y en peque帽os grupos, principalmente en iniciativas voluntarias o no militantes. Despu茅s de un tiempo, decidieron cooperar y formar su propia “centuria” (un grupo de combate de 60-100 personas). Pero durante el registro del destacamento (un procedimiento obligatorio en la Maidan), los anarquistas, en inferioridad num茅rica, fueron dispersados por los participantes de extrema derecha con armas. Los anarquistas permanecieron, pero ya no intentaron crear grandes grupos organizados.

Entre los asesinados en la plaza Maidan se encontraba el anarquista Sergei Kemsky que, ir贸nicamente, fue calificado como H茅roe de Ucrania p贸sthumo. Fue abatido por un francotirador durante la fase acalorada del enfrentamiento con las fuerzas de seguridad. Durante las protestas, Sergei hizo un llamamiento a los manifestantes titulado “驴Lo oyes, Maidan?” en el que esbozaba posibles formas de desarrollar la revoluci贸n, haciendo hincapi茅 en los aspectos de la democracia directa y la transformaci贸n social. El texto est谩 disponible en ingl茅s aqu铆.

Reuni贸n de una escuadra anarquista.

El comienzo de la guerra: la anexi贸n de Crimea

El conflicto armado con Rusia comenz贸 hace ocho a帽os, en la noche del 26 al 27 de febrero de 2014, cuando el edificio del Parlamento de Crimea y el Consejo de Ministros fueron tomados por hombres armados desconocidos. Utilizaron armas, uniformes y equipos rusos, pero no ten铆an los s铆mbolos del ej茅rcito ruso. Putin no reconoci贸 el hecho de la participaci贸n de los militares rusos en esta operaci贸n, aunque posteriormente lo admiti贸 personalmente en el documental de propaganda “Crimea: El camino a la patria“.

Hombres armados con uniformes sin insignias bloqueando una unidad militar ucraniana en Crimea, 9 de marzo de 2014.

Aqu铆 hay que entender que durante la 茅poca de Yanukovich, el ej茅rcito ucraniano estaba en muy malas condiciones. Sabiendo que hab铆a un ej茅rcito regular ruso de 220.000 soldados operando en Crimea, el gobierno provisional de Ucrania no se atrevi贸 a enfrentarse a 茅l.

Tras la ocupaci贸n, muchos residentes se enfrentaron a una represi贸n que contin煤a hasta hoy. Nuestros compa帽eros tambi茅n se encuentran entre los reprimidos. Podemos repasar brevemente algunos de los casos m谩s destacados. El anarquista Alexander Kolchenko fue detenido junto con el activista prodemocr谩tico Oleg Sentsov y trasladado a Rusia el 6 de septiembre de 2019; cinco a帽os despu茅s, fueron liberados como resultado de un intercambio de prisioneros. El anarquista Alexei Shestakovich fue torturado, asfixiado con una bolsa de pl谩stico en la cabeza, golpeado y amenazado con represalias; logr贸 escapar. El anarquista Evgeny Karakashev fue detenido en 2018 por una publicaci贸n en Vkontakte (una red social); sigue detenido.

El anarquista Alexander Kolchenko tras el intercambio de prisioneros.

Desinformaci贸n

Se celebraron m铆tines prorrusos en ciudades de habla rusa cercanas a la frontera. Los participantes tem铆an a la OTAN, a los nacionalistas radicales y a la represi贸n contra la poblaci贸n rus贸fona. Tras el colapso de la URSS, muchos hogares de Ucrania, Rusia y Bielorrusia ten铆an lazos familiares, pero los acontecimientos del Maidan provocaron una grave ruptura de las relaciones personales. Los que estaban fuera de Kiev y ve铆an la televisi贸n rusa estaban convencidos de que Kiev hab铆a sido capturada por una junta nazi y de que se estaban llevando a cabo purgas de la poblaci贸n rusoparlante de la ciudad.

Rusia lanz贸 una campa帽a de propaganda con los siguientes mensajes: “los castigadores”, es decir, los nazis, vienen desde Kiev a Donetsk, quieren destruir a la poblaci贸n rusoparlante (aunque Kiev tambi茅n es una ciudad predominantemente rusoparlante). En sus declaraciones de desinformaci贸n, los propagandistas utilizaron fotos de la extrema derecha y difundieron todo tipo de noticias falsas. Durante las hostilidades, apareci贸 uno de los bulos m谩s notorios: la supuesta crucifixi贸n de un ni帽o de tres a帽os que supuestamente fue atado a un tanque y arrastrado por la carretera. En Rusia, esta historia se emiti贸 en los canales federales y se hizo viral en Internet.

Noticias falsas de un canal ruso. Una mujer cuenta c贸mo vio las ejecuciones y la crucifixi贸n de un ni帽o de cinco a帽os.

En 2014, en nuestra opini贸n, la desinformaci贸n jug贸 un papel clave en la generaci贸n del conflicto armado: algunos residentes de Donetsk y Lugansk ten铆an miedo de que los mataran, as铆 que tomaron las armas y llamaron a las tropas de Putin.

Conflicto armado en el este de Ucrania

“El gatillo de la guerra lo apret贸”, seg煤n sus propias palabras, Igor Girkin, un coronel del FSB (la agencia de seguridad estatal, sucesora del KGB) de la Federaci贸n Rusa. Girkin, partidario del imperialismo ruso, decidi贸 radicalizar las protestas prorrusas. Cruz贸 la frontera con un grupo armado de rusos y (el 12 de abril de 2014) tom贸 el edificio del Ministerio del Interior en Slavyansk para hacerse con armas. Las fuerzas de seguridad prorrusas comenzaron a unirse a Girkin. Cuando apareci贸 informaci贸n sobre los grupos armados de Girkin, Ucrania anunci贸 una operaci贸n antiterrorista.

Una parte de la sociedad ucraniana decidida a proteger la soberan铆a nacional, al darse cuenta de que el ej茅rcito ten铆a poca capacidad, organiz贸 un gran movimiento de voluntarios. Los que ten铆an cierta competencia en asuntos militares se convirtieron en instructores o formaron batallones de voluntarios. Algunas personas se unieron al ej茅rcito regular y a los batallones de voluntarios como voluntarios humanitarios. Recaudaban fondos para comprar armas, alimentos, municiones, combustible, transporte, alquiler de coches civiles y cosas por el estilo. A menudo, los participantes en los batallones de voluntarios estaban mejor armados y equipados que los soldados del ej茅rcito estatal. Estos destacamentos demostraron un importante nivel de solidaridad y autoorganizaci贸n y, de hecho, sustituyeron las funciones estatales de la defensa territorial, lo que permiti贸 al ej茅rcito (mal equipado en aquella 茅poca) resistir con 茅xito al enemigo.

Los territorios controlados por las fuerzas prorrusas comenzaron a reducirse r谩pidamente. Entonces intervino el ej茅rcito regular ruso.

Podemos destacar tres puntos cronol贸gicos clave:

  1.     Los militares ucranianos se dieron cuenta de que las armas, los voluntarios y los especialistas militares ven铆an de Rusia. Por ello, el 12 de julio de 2014, iniciaron una operaci贸n en la frontera ucraniano-rusa. Sin embargo, durante la operaci贸n militar, los militares ucranianos fueron atacados por la artiller铆a rusa y la operaci贸n fracas贸. Las fuerzas armadas sufrieron grandes p茅rdidas.
  2.     Los militares ucranianos intentaron ocupar Donetsk. Mientras avanzaban, fueron rodeados por las tropas regulares rusas cerca de Ilovaisk. Personas que conocemos, que formaban parte de uno de los batallones de voluntarios, tambi茅n fueron capturadas. Vieron a los militares rusos de primera mano. Despu茅s de tres meses, lograron regresar como resultado de un intercambio de prisioneros de guerra.
  3.     El ej茅rcito ucraniano controlaba la ciudad de Debaltseve, que ten铆a un gran nudo ferroviario. Esto interrump铆a la carretera directa que un铆a Donetsk y Lugansk. En v铆speras de las negociaciones entre Poroshenka (presidente de Ucrania en ese momento) y Putin, que deb铆an iniciar un alto el fuego a largo plazo, las posiciones ucranianas fueron atacadas por unidades con el apoyo de las tropas rusas. El ej茅rcito ucraniano fue nuevamente rodeado y sufri贸 grandes p茅rdidas.

Combatientes voluntarios realizando acciones en Ilovaisk en 2014.

Por el momento (a partir de febrero de 2022), las partes han acordado un alto el fuego y una orden de “paz y tranquilidad” condicional, que se mantiene, aunque hay constantes violaciones. Cada mes mueren varias personas.

Rusia niega la presencia de tropas rusas regulares y el suministro de armas a territorios no controlados por las autoridades ucranianas. Los militares rusos capturados afirman que fueron puestos en alerta para un simulacro, y s贸lo cuando llegaron a su destino se dieron cuenta de que estaban en medio de la guerra en Ucrania. Antes de cruzar la frontera, se quitaron los s铆mbolos del ej茅rcito ruso, como hicieron sus colegas en Crimea. En Rusia, los periodistas han encontrado cementerios de soldados ca铆dos, pero se desconoce toda la informaci贸n sobre sus muertes: los epitafios de las l谩pidas s贸lo indican como fecha de su muerte el a帽o 2014.

Partidarios de las Rep煤blicas no reconocidas

La base ideol贸gica de los opositores al Maid谩n tambi茅n era diversa. Las principales ideas que los un铆an eran el descontento con la violencia contra la polic铆a y la oposici贸n a los disturbios en Kiev. Las personas que se hab铆an criado con relatos culturales, pel铆culas y m煤sica rusos tem铆an la destrucci贸n de la lengua rusa. Los partidarios de la URSS y los admiradores de su victoria en la Segunda Guerra Mundial cre铆an que Ucrania deb铆a alinearse con Rusia y estaban descontentos con el ascenso de los nacionalistas radicales. Los partidarios del Imperio Ruso percib铆an las protestas del Maidan como una amenaza para el territorio del Imperio Ruso. Las ideas de estos aliados podr铆an explicarse con esta foto que muestra las banderas de la URSS, el Imperio Ruso y la cinta de San Jorge como s铆mbolo de la victoria en la Segunda Guerra Mundial. Podr铆amos presentarlos como conservadores autoritarios, partidarios del viejo orden.

Las banderas de la URSS, del Imperio Ruso y la cinta de San Jorge como s铆mbolo de la victoria en la Segunda Guerra Mundial.

El bando prorruso estaba formado por polic铆as, empresarios, pol铆ticos y militares que simpatizaban con Rusia, ciudadanos de a pie asustados por las noticias falsas, varios conocidos de ultraderecha, incluidos patriotas rusos y diversos tipos de mon谩rquicos, imperialistas prorrusos, el grupo de la Fuerza de Tarea “Rusich”, el grupo de la PMC [Compa帽铆a Militar Privada] “Wagner”, incluido el notorio neonazi Alexei Milchakov, el recientemente fallecido Egor Prosvirnin, fundador del proyecto medi谩tico nacionalista ruso chovinista “Sputnik y Pogrom”, y muchos otros. Tambi茅n hab铆a izquierdistas autoritarios, que celebran la URSS y su victoria en la Segunda Guerra Mundial.

El ascenso de la extrema derecha en Ucrania

Como hemos descrito, la derecha consigui贸 ganar simpat铆as durante el Maidan organizando unidades de combate y estando dispuesta a enfrentarse f铆sicamente a los Berkut. La presencia de armas militares les permiti贸 mantener su independencia y obligar a los dem谩s a contar con ellos. A pesar de que utilizaban s铆mbolos abiertamente fascistas, como esv谩sticas, garfios de lobo, cruces celtas y logotipos de las SS, era dif铆cil desacreditarlos, ya que la necesidad de luchar contra las fuerzas del gobierno de Yanuk贸vich hizo que muchos ucranianos llamaran a la cooperaci贸n con ellos.

Despu茅s del Maidan, la derecha reprimi贸 activamente las concentraciones de las fuerzas prorrusas. Al comienzo de las operaciones militares, comenzaron a formar batallones de voluntarios. Uno de los m谩s famosos es el batall贸n “Azov”. Al principio estaba formado por 70 combatientes; ahora es un regimiento de 800 personas con sus propios veh铆culos blindados, artiller铆a, compa帽铆a de tanques y un proyecto independiente de acuerdo con las normas de la OTAN, la escuela de sargentos. El batall贸n Azov es una de las unidades m谩s eficaces en combate del ej茅rcito ucraniano. Tambi茅n hubo otras formaciones militares fascistas, como la Unidad de Voluntarios Ucranianos “Sector Derecho” y la Organizaci贸n de Nacionalistas Ucranianos, pero son menos conocidas.

Como consecuencia, la derecha ucraniana se gan贸 una mala reputaci贸n en los medios de comunicaci贸n rusos. Pero muchos en Ucrania consideraron que lo que era odiado en Rusia era un s铆mbolo de lucha en Ucrania. Por ejemplo, el nombre del nacionalista Stepan Bandera, considerado un colaborador nazi en Rusia, fue utilizado activamente por los manifestantes como forma de burla. Algunos se llamaban a s铆 mismos judeobanderistas para trollear a los partidarios de las teor铆as conspirativas judeomas贸nicas.

Con el tiempo, el trolling se descontrol贸. Los derechistas llevaban abiertamente s铆mbolos nazis; los simpatizantes ordinarios del Maidan afirmaban que ellos mismos eran banderinos que se com铆an a los beb茅s rusos y hac铆an memes en ese sentido. La extrema derecha se abri贸 paso en el mainstream: se les invit贸 a participar en programas de televisi贸n y otras plataformas medi谩ticas corporativas, en las que se les presentaba como patriotas y nacionalistas. Los partidarios liberales del Maid谩n se pusieron de su parte, creyendo que los nazis eran un bulo inventado por los medios de comunicaci贸n rusos. Entre 2014 y 2016, se abrazaba a cualquiera que estuviera dispuesto a luchar, ya fuera un nazi, un anarquista, un capo de un sindicato del crimen organizado o un pol铆tico que no cumpliera ninguna de sus promesas.


Combatientes de extrema derecha con una esv谩stica y una bandera de la OTAN. El batall贸n Azov tiene una actitud negativa hacia la OTAN; actualmente, Estados Unidos no transfiere armas a Azov.

El ascenso de la extrema derecha se debe a que se organiz贸 mejor en las situaciones cr铆ticas y pudo sugerir a otros rebeldes m茅todos eficaces de lucha. Los anarquistas aportaron algo similar en Bielorrusia, donde tambi茅n consiguieron ganarse la simpat铆a de la opini贸n p煤blica, pero no a una escala tan significativa como lo hizo la extrema derecha en Ucrania.

En 2017, despu茅s de que comenzara el alto el fuego y disminuyera la necesidad de combatientes radicales, el SBU (Servicio de Seguridad de Ucrania) y el gobierno estatal cooptaron el movimiento de la derecha, encarcelando o neutralizando a cualquiera que tuviera una perspectiva “antisistema” o independiente sobre c贸mo desarrollar el movimiento de la derecha -incluyendo a Oleksandr Muzychko, Oleg Muzhchil, Yaroslav Babich y otros.

En la actualidad, sigue siendo un gran movimiento, pero su popularidad est谩 en un nivel comparativamente bajo y sus l铆deres est谩n afiliados a los servicios de seguridad, la polic铆a y los pol铆ticos; no representan una fuerza pol铆tica realmente independiente. Los debates sobre el problema de la extrema derecha son cada vez m谩s frecuentes dentro del campo democr谩tico, donde la gente est谩 desarrollando una comprensi贸n de los s铆mbolos y las organizaciones a las que se enfrentan, en lugar de desestimar silenciosamente las preocupaciones.

Actividad de anarquistas y antifascistas durante la guerra

Con el estallido de las operaciones militares, apareci贸 una divisi贸n entre los que son pro-ucranianos y los que apoyan a la llamada DNR/LNR (“Rep煤blica Popular de Donetsk” y “Rep煤blica Popular de Luhansk”).

Durante los primeros meses de la guerra hubo un sentimiento generalizado de “decir no a la guerra” dentro de la escena punk, pero no dur贸 mucho. Analicemos los bandos pro-ucraniano y pro-ruso.

Pro-ucranianos

Debido a la falta de una organizaci贸n de masas, los primeros voluntarios anarquistas y antifascistas fueron a la guerra individualmente como combatientes individuales, m茅dicos militares y voluntarios. Intentaron formar su propia escuadra, pero debido a la falta de conocimientos y recursos, este intento no tuvo 茅xito. Algunos incluso se unieron al batall贸n Azov y a la OUN (Organizaci贸n de Nacionalistas Ucranianos). Las razones eran mundanas: se unieron a las tropas m谩s accesibles. En consecuencia, algunos se pasaron a la pol铆tica de derechas.

Antifascistas recibiendo entrenamiento en la base del Sector Derecho en Desna. Cabe destacar que en esta foto aparecen dos antifascistas de Mosc煤 que se unieron al conflicto armado.

Las personas que no participaron en las batallas recaudaron fondos para la rehabilitaci贸n de los heridos en el Este y para la construcci贸n de un refugio antibombas en un jard铆n de infancia situado cerca de la l铆nea del frente. Tambi茅n hab铆a una casa okupada llamada “Autonom铆a” en Kharkiv, un centro social y cultural anarquista abierto; en aquella 茅poca, se concentraban en ayudar a los refugiados. Proporcionaban alojamiento y un mercado de trueque, consultando a los reci茅n llegados y orient谩ndolos hacia los recursos y realizando actividades educativas. Adem谩s, el centro se convirti贸 en un lugar de debates te贸ricos. Lamentablemente, en 2018, el proyecto dej贸 de existir.

Todas estas acciones fueron iniciativas individuales de personas y grupos particulares. No se produjeron en el marco de una estrategia 煤nica.

Uno de los fen贸menos m谩s significativos de ese periodo fue una organizaci贸n nacionalista radical, “Autonomnyi Opir” (resistencia aut贸noma). Comenzaron a inclinarse hacia la izquierda en 2012; en 2014, se hab铆an desplazado tanto hacia la izquierda que algunos miembros se autodenominaban “anarquistas”. Enmarcaron su nacionalismo como una lucha por la “libertad” y un contrapeso al nacionalismo ruso, utilizando el movimiento zapatista y los kurdos como modelos. En comparaci贸n con los dem谩s proyectos de la sociedad ucraniana, se les consideraba los aliados m谩s cercanos, por lo que algunos anarquistas cooperaban con ellos, mientras que otros criticaban esta cooperaci贸n y a la propia organizaci贸n. Los miembros de la AO tambi茅n participaron activamente en batallones de voluntarios e intentaron desarrollar la idea del “antiimperialismo” entre los militares. Tambi茅n defendieron el derecho de las mujeres a participar en la guerra; los miembros femeninos de la AO participaron en las operaciones de combate. Las AO ayudaron a los centros de formaci贸n en la capacitaci贸n de combatientes y m茅dicos, se ofrecieron como voluntarias para el ej茅rcito y organizaron el centro social “Ciudadela” en Lviv, donde se alojaba a los refugiados.

Mosc煤, 2014: Anarquistas marchando contra la agresi贸n rusa.

Pro-rusos

El imperialismo ruso moderno se basa en la percepci贸n de que Rusia es la sucesora de la URSS, no en lo que se refiere a su sistema pol铆tico, sino en lo territorial. El r茅gimen de Putin ve la victoria sovi茅tica en la Segunda Guerra Mundial no como una victoria ideol贸gica sobre el nazismo, sino como una victoria sobre Europa que demuestra la fuerza de Rusia. En Rusia y en los pa铆ses que controla, la poblaci贸n tiene menos acceso a la informaci贸n, por lo que la maquinaria de propaganda de Putin no se molesta en crear un concepto pol铆tico complejo. La narrativa es esencialmente la siguiente: Los EE.UU. y Europa ten铆an miedo de la fuerte URSS, Rusia es la sucesora de la URSS y todo el territorio de la antigua URSS es ruso, los tanques rusos entraron en Berl铆n, lo que significa que “podemos hacerlo de nuevo” y le vamos a demostrar a la OTAN qui茅n es el m谩s fuerte aqu铆, la raz贸n por la que Europa se est谩 “pudriendo” es porque todos los gays e inmigrantes est谩n fuera de control all铆.

Pegatinas muy populares en Rusia en 2014 y 2015. La inscripci贸n dice “Podemos hacerlo de nuevo”.

El fundamento ideol贸gico que mantiene la posici贸n prorrusa entre la izquierda es el legado de la URSS y su victoria en la Segunda Guerra Mundial. Como Rusia sostiene que el gobierno de Kiev fue tomado por los nazis y la junta, los opositores del Maidan se describieron a s铆 mismos como luchadores contra el fascismo y la junta de Kiev. Esta marca indujo la simpat铆a entre la izquierda autoritaria, por ejemplo, en Ucrania, incluyendo la organizaci贸n “Borotba”. Durante los acontecimientos m谩s significativos de 2014, primero adoptaron una posici贸n leal y luego una posici贸n prorrusa. En Odessa, el 2 de mayo de 2014, varios de sus activistas fueron asesinados durante los disturbios callejeros. Algunas personas de este grupo tambi茅n participaron en los combates en las regiones de Donetsk y Lugansk, y algunos de ellos murieron all铆.

“Borotba” describi贸 su motivaci贸n como el deseo de luchar contra el fascismo. Instaron a la izquierda europea a solidarizarse con la “Rep煤blica Popular de Donetsk” y la “Rep煤blica Popular de Lugansk”. Tras el hackeo del correo electr贸nico de Vladislav Surkov (estratega pol铆tico de Putin), se revel贸 que los miembros de Borotba hab铆an recibido financiaci贸n y eran supervisados por la gente de Surkov.

Los comunistas autoritarios de Rusia abrazaron a las rep煤blicas escindidas por razones similares.

La presencia de partidarios de la extrema derecha en el Maidan tambi茅n motiv贸 a los antifascistas apol铆ticos a apoyar al “DNR” y al “LNR”. De nuevo, algunos de ellos participaron en los combates en las regiones de Donetsk y Lugansk, y algunos de ellos murieron all铆.

Entre los antifascistas ucranianos, hab铆a antifascistas “apol铆ticos”, personas subculturales que ten铆an una actitud negativa hacia el fascismo “porque nuestros abuelos lucharon contra 茅l”. Su comprensi贸n del fascismo era abstracta: ellos mismos eran a menudo pol铆ticamente incoherentes, sexistas, hom贸fobos, patriotas de Rusia, etc.

La idea de apoyar a las llamadas rep煤blicas obtuvo un amplio respaldo entre la izquierda de Europa. Entre sus partidarios destacan la banda de rock italiana “Banda Bassotti” y el partido alem谩n Die Linke. Adem谩s de recaudar fondos, Banda Bassotti hizo una gira por “Novorossia”. Estando en el Parlamento Europeo, Die Linke apoy贸 la narrativa prorrusa de todas las maneras posibles y organiz贸 videoconferencias con militantes prorrusos, yendo a Crimea y a las rep煤blicas no reconocidas. Los miembros m谩s j贸venes de Die Linke, as铆 como la Fundaci贸n Rosa Luxemburgo (la fundaci贸n del partido Die Linke), sostienen que esta posici贸n no es compartida por todos los participantes, pero s铆 difundida por los miembros m谩s destacados del partido, como Sahra Wagenknecht y Sevim Da臒delen.

La Banda Bassotti en Donetsk en 2014.

La posici贸n prorrusa no gan贸 popularidad entre los anarquistas. Entre las declaraciones individuales, la m谩s visible fue la posici贸n de Jeff Monson, un luchador de artes marciales mixtas de Estados Unidos que tiene tatuajes con s铆mbolos anarquistas. Antes se consideraba anarquista, pero en Rusia trabaja abiertamente para el partido gobernante Rusia Unida y es diputado en la Duma.

Para resumir el campo de la “izquierda” prorrusa, vemos el trabajo de los servicios especiales rusos y las consecuencias de la incapacidad ideol贸gica. Tras la ocupaci贸n de Crimea, agentes del FSB ruso se acercaron a los antifascistas y anarquistas locales en una conversaci贸n, ofreci茅ndoles permitirles continuar con sus actividades, pero sugiri茅ndoles que en adelante incluyeran en su agitaci贸n la idea de que Crimea deber铆a formar parte de Rusia. En Ucrania, hay peque帽os grupos informativos y activistas que se posicionan como antifascistas al tiempo que expresan una posici贸n esencialmente prorrusa; mucha gente sospecha que trabaja para Rusia. Su influencia es m铆nima en Ucrania, pero sus miembros sirven a los propagandistas rusos como “delatores”.

Tambi茅n hay ofertas de “cooperaci贸n” de la embajada rusa y de diputados prorrusos como Ilya Kiva. Intentan jugar con la actitud negativa hacia los nazis como el batall贸n Azov y ofrecen pagar a la gente para que cambie su posici贸n. Por el momento, s贸lo Rita Bondar ha admitido abiertamente haber recibido dinero de esta manera. Sol铆a escribir para medios de comunicaci贸n de izquierdas y anarquistas, pero debido a la necesidad de dinero, escribi贸 bajo un seud贸nimo para plataformas de medios de comunicaci贸n afiliadas al propagandista ruso Dmitry Kiselev.

En la propia Rusia, estamos asistiendo a la eliminaci贸n del movimiento anarquista y al ascenso de comunistas autoritarios que est谩n expulsando a los anarquistas de la subcultura antifascista. Uno de los momentos recientes m谩s indicativos es la organizaci贸n de un torneo antifascista en 2021 en memoria del “soldado sovi茅tico”.

驴Existe una amenaza de guerra a gran escala con Rusia? Una posici贸n anarquista

Hace unos diez a帽os, la idea de una guerra a gran escala en Europa habr铆a parecido una locura, ya que los estados europeos seculares del siglo XXI tratan de hacer valer su “humanismo” y enmascarar sus cr铆menes. Cuando participan en operaciones militares, lo hacen en alg煤n lugar lejos de Europa. Pero cuando se trata de Rusia, hemos sido testigos de la ocupaci贸n de Crimea y de los subsiguientes referendums falsos, de la guerra en Donbas y del accidente del avi贸n MH17. Ucrania experimenta constantemente ataques de hackers y amenazas de bomba, no solo en edificios estatales, sino tambi茅n dentro de las escuelas y guarder铆as.

En Bielorrusia, en 2020, Lukashenka se declar贸 audazmente ganador de las elecciones con un resultado del 80% de los votos. El levantamiento en Bielorrusia llev贸 incluso a una huelga de propagandistas bielorrusos. Pero tras el aterrizaje de los aviones del FSB ruso, la situaci贸n cambi贸 radicalmente y el gobierno bielorruso consigui贸 reprimir violentamente las protestas.

Un escenario similar se produjo en Kazajist谩n, pero all铆, los ej茅rcitos regulares de Rusia, Bielorrusia, Armenia y Kirguist谩n fueron llevados para ayudar al r茅gimen a reprimir la revuelta como parte de la cooperaci贸n de la OTSC (Organizaci贸n del Tratado de Seguridad Colectiva).

Los servicios especiales rusos atrajeron a refugiados desde Siria a Bielorrusia para crear un conflicto en la frontera con la Uni贸n Europea. Tambi茅n se descubri贸 un grupo del FSB ruso que se dedicaba a los asesinatos pol铆ticos con armas qu铆micas, el ya conocido “novichok”. Adem谩s de los Skripal y Navalny, tambi茅n han matado a otras figuras pol铆ticas en Rusia. El r茅gimen de Putin responde a todas las acusaciones diciendo “No somos nosotros, est谩is mintiendo”. Mientras tanto, el propio Putin escribi贸 un art铆culo hace medio a帽o en el que afirma que rusos y ucranianos son una sola naci贸n y deber铆an estar juntos. Vladislav Surkov (un estratega pol铆tico que construye la pol铆tica estatal rusa, relacionado con los gobiernos t铆teres en la llamada DNR y LNR) public贸 un art铆culo en el que declaraba que “el imperio debe expandirse, de lo contrario perecer谩“. En Rusia, Bielorrusia y Kazajst谩n, durante los 煤ltimos dos a帽os, el movimiento de protesta ha sido brutalmente reprimido y los medios de comunicaci贸n independientes y de la oposici贸n est谩n siendo destruidos. Recomendamos leer m谩s sobre las actividades de Rusia aqu铆.

Teniendo en cuenta todo esto, la probabilidad de una guerra a gran escala es alta, y algo mayor este a帽o que el anterior. Ni siquiera los analistas m谩s agudos son capaces de predecir exactamente cu谩ndo empezar谩. Tal vez una revoluci贸n en Rusia aliviar铆a la tensi贸n en la regi贸n; sin embargo, como escribimos anteriormente, el movimiento de protesta all铆 ha sido sofocado.

Los anarquistas de Ucrania, Bielorrusia y Rusia apoyan mayoritariamente la independencia ucraniana de forma directa o impl铆cita. Esto se debe a que, incluso con toda la histeria nacional, la corrupci贸n y un gran n煤mero de nazis, en comparaci贸n con Rusia y los pa铆ses controlados por ella, Ucrania parece una isla de libertad. Este pa铆s conserva “fen贸menos 煤nicos” en la regi贸n postsovi茅tica como la sustituibilidad del presidente, un parlamento que tiene algo m谩s que un poder nominal y el derecho de reunirse en paz; en algunos casos, teniendo en cuenta la atenci贸n adicional de la sociedad, los tribunales a veces incluso funcionan seg煤n su protocolo profeso. Decir que esto es preferible a la situaci贸n en Rusia no es decir nada nuevo. Como escribi贸 Bakunin, “estamos firmemente convencidos de que la rep煤blica m谩s imperfecta es mil veces mejor que la monarqu铆a m谩s ilustrada“.

Hay muchos problemas dentro de Ucrania, pero es m谩s probable que estos problemas se resuelvan sin la intervenci贸n de Rusia.

驴Merece la pena luchar contra las tropas rusas en caso de invasi贸n? Creemos que la respuesta es s铆. Las opciones que los anarquistas ucranianos est谩n considerando en este momento incluyen unirse a las fuerzas armadas de Ucrania, participar en la defensa del territorio, el partisanismo y el voluntariado.

Ucrania est谩 ahora en la vanguardia de la lucha contra el imperialismo ruso. Rusia tiene planes a largo plazo para destruir la democracia en Europa. Sabemos que todav铆a se ha prestado poca atenci贸n a este peligro en Europa. Pero si se siguen las declaraciones de pol铆ticos de alto nivel, de organizaciones de extrema derecha y de comunistas autoritarios, a lo largo del tiempo, se notar谩 que ya existe una gran red de espionaje en Europa. Por ejemplo, algunos altos funcionarios, despu茅s de dejar su cargo, reciben un puesto en una empresa petrolera rusa (Gerhard Schr枚der, Fran莽ois Fillon).

Consideramos que los lemas “no a la guerra” o “La guerra de los imperios” son ineficaces y populistas. El movimiento anarquista no tiene ninguna influencia en el proceso, por lo que tales declaraciones no cambian nada en absoluto.

Nuestra posici贸n se basa en el hecho de que no queremos huir, no queremos ser rehenes y no queremos que nos maten sin luchar. Puedes mirar a Afganist谩n y entender lo que significa “No a la guerra”: cuando los talibanes avanzan, la gente huye en masa, muere en el caos de los aeropuertos, y los que se quedan son purgados. Esto describe lo que est谩 ocurriendo en Crimea y puedes imaginar lo que ocurrir谩 tras la invasi贸n de Rusia en otras regiones de Ucrania.

Afganist谩n, 2021: La gente intenta subir a un avi贸n de la OTAN para escapar de los talibanes.

En cuanto a la actitud hacia la OTAN, lxs autora/es de este texto est谩n divididos entre dos puntos de vista. Algunxs de nosotrxs tenemos un enfoque positivo hacia esta situaci贸n. Es evidente que Ucrania no puede contrarrestar a Rusia por s铆 sola. Incluso teniendo en cuenta el gran movimiento de voluntarios, se necesitan tecnolog铆as y armas modernas. Adem谩s de la OTAN, Ucrania no tiene otros aliados que puedan ayudar en este sentido.

Aqu铆 podemos recordar la historia del Kurdist谩n sirio. Los lugare帽os se vieron obligados a cooperar con la OTAN contra el DAESH: la 煤nica alternativa era huir o morir. Sabemos muy bien que el apoyo de la OTAN puede desaparecer muy r谩pidamente si Occidente desarrolla nuevos intereses o logra negociar algunos compromisos con Putin. Incluso ahora, los kurdos se ven obligados a cooperar con el r茅gimen de Assad, entendiendo que no tienen mucha alternativa.

Una posible invasi贸n rusa obliga al pueblo ucraniano a buscar aliados en la lucha contra Mosc煤. No en las redes sociales, sino en el mundo real. Los anarquistas no tienen suficientes recursos en Ucrania o en otros lugares para responder eficazmente a la invasi贸n del r茅gimen de Putin. Por lo tanto, hay que pensar en aceptar el apoyo de la OTAN.

El otro punto de vista, que otros en este grupo de escritora/es suscriben, es que tanto la OTAN como la UE, al reforzar su influencia en Ucrania, cimentar谩n el actual sistema de “capitalismo salvaje” en el pa铆s y har谩n a煤n menos factible el potencial de una revoluci贸n social. En el sistema del capitalismo global, cuyo buque insignia es EEUU como l铆der de la OTAN, a Ucrania se le asigna el lugar de una humilde frontera: un proveedor de mano de obra y recursos baratos. Por lo tanto, es importante que la sociedad ucraniana se d茅 cuenta de la necesidad de independizarse de todos los imperialistas. En el contexto de la capacidad de defensa del pa铆s, el 茅nfasis no debe ponerse en la importancia de la tecnolog铆a de la OTAN y el apoyo al ej茅rcito regular, sino en el potencial de la sociedad para la resistencia guerrillera de base.

Consideramos esta guerra principalmente contra Putin y los reg铆menes bajo su control. Adem谩s de la motivaci贸n mundana de no vivir bajo una dictadura, vemos el potencial en la sociedad ucraniana, que es una de las m谩s activas, independientes y rebeldes de la regi贸n. La larga historia de resistencia del pueblo en los 煤ltimos treinta a帽os es una s贸lida prueba de ello. Esto nos da la esperanza de que los conceptos de democracia directa tengan un terreno f茅rtil aqu铆.

La situaci贸n actual de los anarquistas en Ucrania y los nuevos desaf铆os

La posici贸n de outsider durante el Maidan y la guerra tuvo un efecto desmoralizador en el movimiento. La difusi贸n se vio obstaculizada ya que la propaganda rusa monopoliz贸 el concepto “antifascismo”. Debido a la presencia de los s铆mbolos de la URSS entre los militantes prorrusos, la actitud hacia la palabra “comunismo” era extremadamente negativa, por lo que incluso la combinaci贸n “anarcocomunismo” era percibida negativamente. Las declaraciones contra la ultraderecha pro-ucraniana arrojaban una sombra de duda sobre los anarquistas a los ojos de la gente corriente. Hab铆a un acuerdo t谩cito de que la ultraderecha no atacar铆a a los anarquistas y antifascistas si 茅stas no mostraban sus s铆mbolos en los m铆tines y similares. La ultraderecha ten铆a muchas armas en sus manos. Esta situaci贸n creaba un sentimiento de frustraci贸n; la polic铆a no funcionaba bien, por lo que se pod铆a matar f谩cilmente a alguien sin consecuencias. Por ejemplo, en 2015 fue asesinado el activista prorruso Oles Buzina.

Todo esto anim贸 a los anarquistas a abordar el asunto con m谩s seriedad.

A partir de 2016 comenz贸 a desarrollarse una clandestinidad radical; empezaron a aparecer noticias sobre acciones radicales. Aparecieron recursos anarquistas que explicaban c贸mo comprar armas y c贸mo hacer alijos, a diferencia de los antiguos, que se limitaban solo a c贸cteles molotov.

En el entorno anarquista, se ha vuelto aceptable tener armas legales. Empezaron a aparecer v铆deos de campamentos de entrenamiento anarquista en los que se utilizaban armas de fuego. Los ecos de estos cambios llegaron a Rusia y Bielorrusia. En Rusia, el FSB liquid贸 una red de grupos anarquistas que ten铆an armas legales y practicaban airsoft. Los detenidos fueron torturados con corriente el茅ctrica para obligarlos a confesar terrorismo, y condenados a penas de entre 6 y 18 a帽os. En Bielorrusia, durante las protestas de 2020, un grupo rebelde de anarquistas bajo el nombre de “Bandera Negra” fue detenido cuando intentaba cruzar la frontera bielorrusa-ucraniana. Llevaban un arma de fuego y una granada; seg煤n el testimonio de Igor Olinevich, compr贸 el arma en Kiev.

Grupo rebelde anarquista “Bandera Negra”

El enfoque anticuado de la vida econ贸mica de los anarquistas tambi茅n ha cambiado: si antes la mayor铆a trabajaba en empleos mal pagados “m谩s cerca de los oprimidos”, ahora muchos intentan encontrar un trabajo con un buen salario, casi siempre en el sector de la inform谩tica.

Los grupos antifascistas callejeros han reanudado sus actividades, participando en acciones de represalia en casos de ataques nazis. Entre otras cosas, celebraron el torneo “No Surrender” entre los combatientes antifa y estrenaron un documental titulado “Hoods“, que cuenta el nacimiento del grupo antifa de Kiev. (Hay subt铆tulos en ingl茅s).

El antifascismo en Ucrania es un frente importante, porque adem谩s de un gran n煤mero de activistas locales de ultraderecha, muchos nazis notorios se han trasladado aqu铆 desde Rusia (como Sergei Korotkikh y Alexei Levkin) y desde Europa (como Denis “White Rex” Kapustin), e incluso desde Estados Unidos (Robert Rando). Lxs anarquistas han investigado las actividades de la extrema derecha.

Hay grupos de activistas de diversa 铆ndole (anarquistas cl谩sicos, anarquistas queer, anarcofeministas, Food Not Bombs, iniciativas ecol贸gicas y similares), as铆 como peque帽as plataformas de informaci贸n. Recientemente, ha aparecido un recurso antifascista con carga pol铆tica en el telegrama @uantifa, que duplica sus publicaciones en ingl茅s.

En la actualidad, las tensiones entre los grupos se est谩n suavizando poco a poco, ya que recientemente se han producido muchas acciones conjuntas y una participaci贸n com煤n en los conflictos sociales. Entre las m谩s importantes est谩 la campa帽a contra la deportaci贸n del anarquista bielorruso Aleksey Bolenkov (que consigui贸 ganar un juicio contra los servicios especiales ucranianos y permanecer en Ucrania) y la defensa de uno de los distritos de Kiev (Podil) de las redadas policiales y los ataques de la ultraderecha.

Seguimos teniendo muy poca influencia en la sociedad en general. Esto se debe en gran medida a que la idea misma de la necesidad de organizaci贸n y de estructuras anarquistas fue ignorada o negada durante mucho tiempo. (En sus memorias, Nestor Makhno tambi茅n se quej贸 de esta carencia tras la derrota de los anarquistas). Los grupos anarquistas fueron r谩pidamente eliminados por el SBU [Servicio de Seguridad de Ucrania] o por la extrema derecha.

Ahora hemos salido del estancamiento y nos estamos desarrollando, por lo que nos anticipamos a una nueva represi贸n y a nuevos intentos del SBU de tomar el control del movimiento.

En este momento, nuestro papel puede describirse como el de los enfoques y puntos de vista m谩s radicales del campo democr谩tico. Si los liberales prefieren quejarse a la polic铆a en caso de un ataque de la polic铆a o de la extrema derecha, los anarquistas se ofrecen a cooperar con otros grupos que sufren un problema similar y a salir en defensa de las instituciones o de las convocatorias si existe la posibilidad de un ataque.

Lxs anarquistas intentan ahora crear v铆nculos horizontales de base en la sociedad, basados en intereses comunes, para que las comunidades puedan atender sus propias necesidades, incluida la autodefensa. Esto difiere significativamente de la pr谩ctica pol铆tica ucraniana ordinaria, en la que a menudo se propone unirse en torno a organizaciones, representantes o la polic铆a. Las organizaciones y los representantes suelen ser sobornados y la gente que se ha reunido en torno a ellos sigue enga帽ada. La polic铆a puede, por ejemplo, defender los eventos LGTB, pero se enfada si estos activistas se unen a una revuelta contra la brutalidad policial. En realidad, esta es la raz贸n por la que vemos potencial en nuestras ideas, pero si estalla una guerra, lo principal ser谩 de nuevo la capacidad de participar en el conflicto armado.




Fuente: Alasbarricadas.org