April 29, 2021
De parte de Federaci贸n Obrera Regional Argentina
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Este texto es fruto de la construcci贸n colectiva luego de varios debates y experiencias hasta el momento, y surge de nuestra necesidad por abordar el concepto que tenemos sobre la huelga y las distintas formas en las que se manifiesta, organiza y lleva a cabo en la sociedad actual.
Desde la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital, adherida a la F.O.R.A., esperamos que le sirva a les trabajadores para el activismo sindical y sea un paso m谩s en la batalla por la emancipaci贸n social de la clase obrera, estando este texto en continuo debate y transformaci贸n.

鈥淟a huelga鈥 en la sociedad actual

La huelga es la interrupci贸n colectiva de la actividad productora por parte de les trabajadores y es la herramienta que tenemos para ejercer presi贸n a las patronales con el fin de exigir nuestras demandas y de conquistar nuestras reivindicaciones. Sin embargo, los medios de comunicaci贸n masivos influencian a la gran mayor铆a de la poblaci贸n para que se identifiquen con los intereses patronales y no con los intereses econ贸micos de la clase obrera, logrando as铆 que la huelga sea reprobada y deslegitimizada p煤blicamente. Y por si esto fuera poco, el modelo sindical que tenemos en Argentina no colabora bajo ning煤n concepto para que les trabajadores participemos y seamos protagonistas de las huelgas que se realizan, sino que siguen alimentando el discurso burgu茅s de les pol铆tiques y empresaries para que la sociedad rechace estos m茅todos de acci贸n.
Es evidente que la huelga va contra los intereses de las patronales y de los gobiernos por lo cual siempre intentan frenarla como sea. Puede ser con la polic铆a, las patotas sindicales o traidores dentro del conflicto laboral, pero para legitimar dicha represi贸n el gobierno necesita que la sociedad rechace estos m茅todos de acci贸n. Para conseguir que la huelga sea mal vista y se distorsione su concepto los medios de comunicaci贸n masivos, afines al gobierno, utilizan distintas estrategias. Por un lado, no la llaman 鈥渉uelga鈥, sino 鈥漰aro鈥 d谩ndole una connotaci贸n menos confrontadora y enfocada simplemente en 鈥渘o concurrir al trabajo鈥, evitando cualquier intento de que la medida de fuerza sea un punto de encuentro, debate y decisi贸n de les trabajadores que ejercen dicha acci贸n. Por otro lado construyen una legitimaci贸n social del/a trabajador/a que boicotea la huelga (que desde siempre hemos llamado 鈥渃arnero鈥), que quiere necesario que alguien le realice todas esas tareas, todos los d铆as. El an谩lisis marxista cl谩sico sobre la teor铆a del plusvalor nunca analiza el papel del trabajo domestico femenino para que esa plusval铆a pueda producirse y ser apropiada por la burgues铆a.
Hay todo una estructura de poder que interviene, contiene y regula las relaciones sociales dentro del capitalismo, que se llama Patriarcado, y que genera y perpetua las opresiones y explotaciones de g茅nero. Este entramado social fue y es fundamental para el desarrollo de este sistema econ贸mico, construido hist贸ricamente sobre el cuerpo de las mujeres. Sino 驴De qu茅 otra manera la humanidad aprende que se enriquece oprimiendo a otres? Por ejemplo, un ni帽o se levanta y su mam谩 le tiene el desayuno preparado, luego lo arregla y lo manda a la escuela. A su vez el ni帽o observa como su papa va a trabajar ya alimentado con la comida que su mam谩 prepar贸 y vestido con la ropa que limpi贸 anteriormente. Entonces 驴Qu茅 aprende ese ni帽o? Es as铆 como la humanidad ha asimilado la opresi贸n. Explotamos y nos dejamos explotar en el cuerpo de las mujeres.
Entonces estamos viviendo constantemente al lado de alguien que es permanentemente utilizada y estamos explotando a alguien con qui茅n tenemos un v铆nculo muy 铆ntimo. Es de este aprendizaje de donde se sostiene el capitalismo.
Lamentablemente los sindicatos mayoritarios, acordes con su cultura entreguista y conciliadora, no adhieren a la huelga feminista ni facilitan la participaci贸n de las mujeres trabajadoras en ella, demostrando tambi茅n lo urgente que resulta acabar con este modelo sindical vertical y autoritario. La libertad de asociaci贸n gremial podr铆a conseguir garant铆as para que las mujeres puedan articular la huelga domestica con la huelga laboral.
Por esto es que adoptamos la huelga feminista como propia y la reivindicamos como una herramienta de lucha con un potencial enorme para la clase obrera.

鈥淧aro general鈥 dominguero:

驴participar o no? Ahora bien, en la actualidad, en un sistema regido por un modelo sindical que no tiene relaci贸n con nuestro sistema federativo, y donde la libertad de asociaci贸n gremial es cercenada por el Estado, se nos presenta un problema en particular cuando alguna central sindical, como la CGT, convoca a una huelga general. Como dec铆amos antes, esa huelga estar铆a contaminada por intereses propios de la burocracia sindical, aparte de los motivos reales de les trabajadores, sumado al car谩cter pasivo de la huelga, m谩s parecido a un feriado que a una jornada de lucha. Entonces 驴sirve realmente incluir un reclamo propio en este tipo de huelgas, en un lugar acotado dentro de todas las reivindicaciones que circulan, y donde seguramente sea la de los sindicatos m谩s poderosos la que m谩s se escuche? No hay una respuesta 煤nica y su resultado depender谩 del peso especifico de la organizaci贸n en la sociedad y la fuerza que tengan les trabajadores para hacerse o铆r en su lugar de trabajo.
Lo que s铆 sabemos es que las huelgas, ademas de detener el proceso productivo o mercantil, puede abrir espacios de debate, participaci贸n y decisi贸n entre les trabajadores. Entonces es tarea nuestra como activistas aprovechar cualquier instancia posible para hacer difusi贸n de nuestras ideas, generar debate, decisi贸n, organizaci贸n y conciencia solidaria entre nuestres hermanes de explotaci贸n. Es necesario aprovechar el momento para denunciar el papel de la burocracia sindical, que convoca a huelga cuando le conviene y denunciar la verdadera situaci贸n de les trabajadores, que muchas veces pasa desapercibida por el enfrentamiento entre los sectores de la burgues铆a.En coherencia con esto, manifestamos nuestra solidaridad con les trabajadores que en asambleas hayan decidido adherir a la huelga en cuesti贸n convocada por la burocracia, pero haciendo notar tambi茅n que hay un problema de fondo que subyace, y es que la iniciativa de la huelga deber铆a ser de les trabajadores y convocada desde las asambleas, y no ir detr谩s de la manipulaci贸n de la burocracia.
La discusi贸n no deber铆a pasar por la disyuntiva entre acoplarse o no a una huelga, que igualmente se va a realizar por los medios verticales que se utilizaron para organizarla, sino en contrarrestar los motivos por los cuales no se realizan huelgas generales por fuera de estas estructuras sindicales; y buscando siempre que la huelga sea el resultado de una construcci贸n colectiva surgida de las necesidades de les trabajadores. Solo as铆, por medio de la solidaridad y la acci贸n directa, podremos lograr que la clase pol铆tica deje de robarnos la huelga y que la emancipaci贸n de les trabajadores sea obra de les trabajadores mismes

Las huelgas solidarias
Tenemos como base el federalismo y la solidaridad porque entendemos tambi茅n que la organizaci贸n obrera es mucho m谩s poderosa cuantas m谩s personas y organizaciones se acoplen a ella, ya que su resultado depender谩 de la relaci贸n de fuerzas con la patronal.
En este sentido es que los sindicatos de la F.O.R.A. hist贸ricamente se solidarizaron con las huelgas de otros sindicatos aunque no compartan el mismo gremio, d谩ndole una legitimidad social y envolvi茅ndola de un esp铆ritu verdaderamente revolucionario. Por esto no es casualidad que las huelgas solidarias est茅n prohibidas en el modelo sindical argentino. El Estado sabe que si permiten este sentimiento de solidaridad entre sindicatos, la fuerza de les trabajadores ser铆a muy peligrosa para sus intereses, y por eso prefieren constantemente atomizar y dividir a la clase obrera, obligando a que cada sindicato se maneje de forma corporativa y se ocupe 煤nicamente de su propio gremio.
Queremos rescatar el concepto de la huelga solidaria como arma fundamental del federalismo sindical que fomentamos.

La huelga feminista
Desde que el capitalismo se asienta como sistema econ贸mico predominante, se utiliza el concepto de huelga como describimos al principio, o en su desarrollo, como la deformaci贸n creada por el Estado de bienestar y el sindicalismo peronista pero siempre enfocada en el campo productivo.
Ahora bien el concepto de huelga tambi茅n se puede ampliar a otros campos sociales, como pueden ser la huelga de consumo (o 鈥渂oicot鈥), o la huelga de hambre (generalmente en la lucha de los presos y presas), y siendo la m谩s nueva y a esta altura bastante divulgada pero poco desarrollada, la llamada 鈥渉uelga feminista鈥. Cuando adherimos a a la huelga feminista desde el plano dom茅stico se pone en relieve una brecha de desigualdad social muy antigua. Cuando las mujeres trabajadoras dejamos de cocinar, lavar la ropa, los platos y no nos quedamos a cuidar a les hijes, el jefe del hogar tiene que 鈥減erder鈥 tiempo y energ铆a en todas esas tareas, lo que significa tambi茅n mayores preocupaciones y menos tiempo de descanso despu茅s del trabajo. Para un sistema productivo que necesita de la energ铆a del var贸n para trabajar todas las horas posibles sin tener otras preocupaciones que llevar dinero a la casa, es sumamente ejercer su derecho a trabajar a costa de la lucha colectiva y que obviamente disfrutar谩 de las conquistas obtenidas sin haber arriesgado nada. Exponiendo las dificultades que tuvo para cumplir con su horario laboral, los medios masivos lo muestran como el ciudadano ejemplar que todes debemos ser. De esta manera se fomenta la traici贸n, el individualismo y el beneficio propio, eternos ideales de las clases poderosas, y contrarios a los ideales de solidaridad y emancipaci贸n social que buscamos construir entre les explotades. Y por 煤ltimo construyen la imagen del/a trabajador/a que realiza una huelga como un vago/a que no tiene ganas de trabajar, cuando en realidad, razones nos sobran para detener cualquier actividad del sistema productivo y mercantil.
Toda esta maquinaria de los medios de comunicaci贸n influye directamente en les trabajadores para que no luchemos por nuestros intereses, nos pongamos en contra de ello, y para que desconozcamos el potencial que tenemos si nos organizamos con nuestres compa帽eres de trabajo. La propaganda masiva en contra de les huelguistas y de toda medida de acci贸n directa de les trabajadores favorece tambi茅n a que dejemos nuestra voluntad y decisi贸n en dirigentes sindicales que ostentan la representaci贸n gremial, que negocien a espaldas nuestras y
se apropien de las herramientas de les trabajadores d谩ndole una legitimidad social al modelo sindical imperante.

El uso de la huelga por parte de la burocracia sindical

Les trabajadores padecemos un modelo sindical autoritario y vertical donde la decisi贸n de convocar a huelga es propiedad de la burocracia sindical. Esta decisi贸n la llevan a cabo cuando lo creen conveniente de acuerdo a sus intereses y cuyos reclamos siempre son insuficientes para encauzar nuestras verdaderas necesidades. Los sindicatos a veces pueden consultar o pueden aceptar cierta participaci贸n limitada de les trabajadores, sobretodo cuando hay mucha presi贸n desde los lugares de trabajo, pero casi nunca es decisiva ya que por la estructura vertical y el principio de representaci贸n, la burocracia tiene la 煤ltima palabra. A la clase trabajadora nos organizaron de tal manera que los sindicatos que nos representan por ley funcionan sin nuestra participaci贸n, donde debemos acatar cualquier medida o decisi贸n que tomen les dirigentes. Esta representaci贸n est谩 hecha a imagen y semejanza del sistema pol铆tico dem贸crata siendo el sindicato con m谩s afiliades el que representa a todes les trabajadores, est茅n afiliades o no, a ese sindicato mayoritario. Adem谩s la organizaci贸n interna del sindicato, en la gran mayor铆a de los casos escapa a la decisi贸n de les trabajadores, incluso de les que est谩n afiliades. Como consecuencia de esto la 鈥渉uelga鈥 no se asocia con el concepto que definimos al principio sino que pasa a convertirse en una facultad especial y exclusiva, otorgada por el Estado, a un sindicato en particular. Esta forma de organizaci贸n vertical naturaliza que sea la burocracia sindical la 煤nica capaz de negociar los aumentos de sueldo y condiciones laborales, logrando que la huelga y dem谩s herramientas de acci贸n directa, dejen de ser utilizada por les trabajadores y pase a ser potestad de les sindicalistas profesionales.
Sin ir m谩s lejos, naturalizada esta situaci贸n, la huelga es utilizada como amenaza y como medida de presi贸n de los sindicalistas para obtener beneficios pol铆ticos, ya sean personales o para alguna oposici贸n partidaria, ya que no necesitan tener aprobaci贸n de les trabajadores que representan. A ra铆z de todo esto ambas partes dirigenciales obtienen un beneficio mutuo, ya que no sirve solo para que los sindicalistas reafirmen su poder sino tambi茅n para que les empresaries puedan mantener la estructura actual de explotaci贸n. Prefieren conformarnos con aumentos de sueldo migaja o con alg煤n cambio en el convenio colectivo, antes que arriesgarse a que les trabajadores descreamos de la burocracia sindical y nos agrupemos por voluntad propia construyendo organizaciones horizontales que no puedan controlar.

La Huelga General de Mujeres del 8M del 2019

El Estado y la huelga
En todo esto el Estado cumple dos papeles muy espec铆ficos. Por un lado es un aparato de conciliaci贸n de clases que ostenta el monopolio de la violencia, y por el otro funciona como una empresa y hace las veces de patr贸n.
En tanto conciliador o 谩rbitro se arroga la potestad de ser mediador y juez de las negociaciones laborales aparentando ser neutral cuando en realidad siempre beneficia a las empresas. Es el creador, defensor, garante, productor y reproductor de este modelo sindical para asegurarse el control sobre les trabajadores, impidiendo que negociemos directamente con les patrones, y consiguiendo que las relaciones de capital-trabajo no escapen de su 贸rbita y de sus par谩metros.
En tanto patr贸n, el Estado es un aparato burocr谩tico con empleades que funciona como una empresa normal, donde la
variable de ajuste son los sueldos y las condiciones laborales. En este sentido el Estado contrata y despide personal precarizado y en negro, como cualquier empresa, siendo el principal patr贸n precarizador del pa铆s. Incluso hasta otorga la posibilidad legal de la representaci贸n sindical, lo que resulta curioso ya que nunca se auto-designa como patr贸n y a les trabajadores no se los llama p煤blicamente empleades del Estado, sino 鈥渁dministrativos p煤blicos鈥. Esto es importante remarcarlo dado que se lo muestra como un ente neutral que busca el beneficio com煤n, cuando en realidad por sus intereses econ贸micos provenientes de su condici贸n empresarial, es imposible que sea neutral sino un enemigo m谩s de la clase trabajadora.

Nuestras ideas y acciones
Nuestra organizaci贸n est谩 adherida a la F.O.R.A., que en su primer congreso en 1901 declar贸: 鈥淟a Federaci贸n Obrera Argentina reconociendo que la huelga general debe ser la base suprema de la lucha econ贸mica entre el Capital y el Trabajo, afirma la necesidad de propagar entre los trabajadores la idea que la abstenci贸n general de trabajo es el desaf铆o a la burgues铆a imperante, cuando se demuestre la oportunidad de promoverla con posibilidades de 茅xito鈥.
Esta afirmaci贸n, que con respecto a la noci贸n actual es bastante original, est谩 relacionada con el g茅nesis del concepto de huelga, d谩ndole un significado m谩s activo y dirigido a la conciencia y al accionar de les trabajadores. Est谩 estrechamente relacionada con una voluntad de acci贸n llevada adelante por les mismes trabajadores, sin esperar decisiones de dirigentes o Partidos Pol铆ticos. En nuestro sistema federalista la decisi贸n de ir a las huelgas o no, es potestad de las asambleas de trabajadores, que es el espacio de decisi贸n colectiva donde todes se solidarizan entre s铆, participan, debaten y aprenden a hacerse cargo de resolver su situaci贸n de forma conjunta. En los lugares de trabajo donde la asamblea decide, les delegades cumplen la funci贸n inversa que en el sistema centralista y vertical ya que estos deben ser voceros de lo que se decide en las asambleas para que les trabajadores no pierdan la capacidad de decisi贸n sobre el conflicto en cuesti贸n. La huelga, como medida de acci贸n directa, debe ser el fruto de una organizaci贸n previa, asamblearia y federativa de les trabajadores, siendo necesario mantenerla funcionando de forma constante para contrarrestar cualquier avance de las patronales en los per铆odos de baja conflictividad y evitar futuras represalias.

Ilustracion de portada de Nota. SoyReyBum https://www.instagram.com/soyreybum/

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Fuente: Capital.fora.com.ar