July 4, 2022
De parte de Briega
198 puntos de vista

La huelga del metal, el realismo sindical y las huelgas que vienen

El pasado 21 de Junio se daba por finalizada la huelga de lxs trabajadorxs del metal en Cantabria con 20 d铆as de tensi贸n entre trabajadorxs y patronal y con m谩s de 20.000 personas directamente afectadas que secundaron el paro indefinido en un 95%.

Los sindicatos CCOO, UGT Y USO, organizaciones sindicales mayoritarias cuyos 贸rganos directivos son los capaces actualmente de negociar y hacer de intermediarios entre patrones y currantes, fueron las caras visibles de la representaci贸n de los obreros en este conflicto.

El motivo expl铆cito y concreto de la huelga del metal en Cantabria era la negociaci贸n de un nuevo convenio colectivo sin acuerdo con Pymetal, la patronal del metal en Cantabria. Lxs trabajadorxs luchaban por no retroceder en condiciones laborales. Es decir, preservar el contrato de relevo, preservar el cobro de los atrasos y el plus a distancia. De la misma manera, propon铆an una revisi贸n salarial que la patronal calific贸 de inasumible durante los d铆as de lucha de lxs trabajadorxs.

Finalmente, las movilizaciones callejeras durante m谩s de dos semanas han servido para dejar intacto el plus de distancia y el contrato de relevo. Aunque en la prensa, los suspuestos logros tambi茅n se presentan por una subida salarial; 芦esto se traduce en un aumento salarial del 3,5% para 2021 m谩s un cobro de 250 euros; un incremento del 4,5% para 2022 con 鈥渦na cl谩usula de revisi贸n salarial del 65% sobre el IPC real m谩s el cobro de atrasos del 8%鈥; y para 2023 y 2024 un aumento del 3% en el sueldo con una cl谩usula de revisi贸n salarial del 85% sobre el 脥ndice de precios de consumo (IPC)禄, nos consta que no todxs lxs trabajadorxs est谩n de acuerdo con este hecho, ya que dichos porcentajes en relaci贸n con la situaci贸n de inflaci贸n actual les dejan con una p茅rdida de poder adquisitivo. Por ello, los relatos que hablan de victoria de lxs trabajadorxs parecen interesados de parte de quienes ten铆an una importante voluntad de acabar con la huelga, teniendo en cuenta que lo conseguido es, por un lado, mantener lo que es b谩sico y no deber铆a ser ni motivo de negociaci贸n, y por otro, un acuerdo de m铆nimos por debajo de las demandas de lxs trabajadorxs.

Pero, 驴c贸mo transcurri贸 la huelga en estos 20 d铆as? Conviene rescatar algunos hechos de estas semanas de huelga sin necesidad de ir d铆a por d铆a resumiendo cada jornada, lo que ya est谩 recogido en distintos art铆culos de la prensa oficial, los medios de la patronal y los medios de los grandes sindicatos.

La primera fue la manifestaci贸n del 2 de junio al inicio de la huelga, con unas 8.000 personas protestando. Se iniciaba una larga trayectoria de piquetes y amaneceres tensos en las entradas de distintos puntos industriales de la geograf铆a c谩ntabra. Pero sin duda, un acontecimiento decisivo para la repercusi贸n medi谩tica a nivel regional fue la subida de la intensidad del conflicto el octavo amanecer de la huelga. Lxs trabajadorxs de Astander hicieron piquetes para bloquear el acceso de aquellxs que iban a trabajar ese d铆a. Las cargas policiales de la guardia civil antidisturbios llegaron y las pedradas y los lanzamientos de la gente hacia los medios de transporte que conduc铆an a varixs trabajadorxs al curro tambi茅n. Este d铆a no s贸lo estaban presentes trabajadorxs del metal en lucha, sino tambi茅n gente que acudi贸 a solidarizarse. Los gestos de solidaridad se comprobaron tambi茅n desde el cuerpo de bomberos y desde otrxs trabajadorxs de distintos sectores que se negaron a ser escoltadxs por la polic铆a. La multitud en lucha fue grabada desde el autob煤s que llevaba trabajadorxs de una subcontrata a Astander. El cristal de una de las ventanas de dicho autom贸vil fue reventado en frente de qui茅n grababa y dicho v铆deo corri贸 como la p贸lvora en redes y medios. Ese mismo d铆a un grupo de trabajadorxs se dirigi贸 hacia el ORECLA ha mostrar su enfado y su rechazo a la patronal.

EL 13 de junio la direcci贸n de la empresa Astander denunci贸 en declaraciones a p煤blicas que 1.700 trabajadorxs directxs de Astander y de contratas de la empresa, no hab铆an podido entrar a las instalaciones debido a la actuaci贸n de los piquetes. A primera hora hubo altercados y se quem贸 un coche a las puertas de la empresa.

El 15 de junio durante una concentraci贸n se tiraron huevos, petardos y bengalas contra la sede de la Consejer铆a, gritando 芦Revilla dimisi贸n禄, 芦Ni un paso atr谩s禄 y 芦Marcano da la cara禄. Recordemos que las declaraciones del presidente de Cantabria durante las movilizaciones obreras, han sido nefastas y generaron mucho rechazo en los trabajadores del metal y sus entornos cercanos de familiares y amigxs. Revilla se vio obligado a cancelar su agenda el s谩bado 18. El mismo 15 de junio se produjo la segunda manifestaci贸n de la huelga, esta vez con unas 20.000 personas llenando por completo una de las principales arterias urbanas de Santander. Un acto al que se sumaron no s贸lo los sindicatos mayoritarios de la huelga sino tambi茅n sindicatos como  la CNT-AIT,la CNT y la CGT as铆 como colectivos sociales y personas solidarias con la lucha de lxs trabajadorxs. El acto transcurri贸 sin incidentes. La envergadura de la convocatoria hac铆a entender que esto no era un juego para el gobierno, para la patronal ni para las fuerzas de seguridad, acostumbradas a manifestaciones militantes minoritarias y sin el ambiente altivo ni la actitud combativa de dicho momento. La presi贸n medi谩tica y los juegos sucios para acabar con la tensi贸n se hac铆an cada vez m谩s evidentes. Comenz贸 a correr este mensaje por redes que ponemos a continuaci贸n;

Buenas noches compa帽eros del metal. Pymetal est谩 difundiendo informaci贸n falsa. No se ha llegado a ning煤n acuerdo y ma帽ana tenemos que seguir de huelga. Siguen esperando a que volvamos a un trabajar y cada vez juegan m谩s sucio para conseguirlo. Ma帽ana no podemos ceder, no tenemos que ir a trabajar, tenemos que seguir luchando y tenemos que ir todos de piquetes. Dadle la m谩xima difusi贸n a esto.

Finalmente, pasando por m谩s piquetes en distintos pol铆gonos industriales y otra concentraci贸n frente al ORECLA, lleg贸 el d铆a 19 de la huelga, donde el pol铆gono de Guarnizo amaneci贸 con neum谩ticos quemados y carreteras cortadas con barricadas de fuego.

Principio del fin en esta lucha donde sindicatos y patronal acordaron terminar la huelga mientras los twitters de Yolanda D铆az decoraban la actualidad medi谩tica con llamadas a la mediaci贸n y la salvaguarda de los derechos laborales.

Realismo sindical y las huelgas que vienen

Si bien es cierto que antes de terminar con la huelga, los grandes representantes sindicales convocaron una reuni贸n con lxs trabajadorxs del metal para hacer una votaci贸n de cara a decidir si estaban de acuerdo con finalizar el proceso y que una mayor铆a de los presentes vot贸 a favor de que as铆 fuera, tambi茅n es cierto que m谩s de 200 trabajadores en esa reuni贸n se negaron a finalizar, que s贸lo hubo unos 700 votos y que estamos hablando de 20.000 trabajadorxs afectadxs. Visto de esta manera y teniendo en cuenta que las pocas preguntas que se permitieron fueron dirigidas hacia la cr铆tica del papel de los sindicatos protagonistas, parece ser poco m谩s que un teatro. Otra cosa bien cierta es que lxs asistentes no eran la totalidad de lxs trabajadores del metal y sabemos de primera mano que tambi茅n existe la parte que pas贸 de acudir a la cita al entender que s贸lo iban a ir lxs delegadxs sindicales, optando de esta manera por la abstenci贸n.

Para quienes se rigen por sistemas de mayor铆as y entienden que llegar a acuerdos se hace votando a mano alzada quiz谩s no, pero desde aqu铆 resulta importante visibilizar esta otra parte, la de lxs currantes del metal que pasaron de sentarse en el palacio de festivales y practicaron la abstenci贸n.

En ese sentido, no parece para nada casual que casi todos los medios de comunicaci贸n, la opini贸n p煤blica e incluso buena parte de los movimientos sociales reconozcan como 煤nicos interlocutores v谩lidos a los sindicatos frente a la patronal. El sindicalismo de servicios como son los grandes sindicatos (CCOO Y UGT) son los perfectos agentes que toda patronal querr铆a tener en frente en el caso de asumir la inevitabilidad de presencia sindical en su plantilla. De esta manera, la auto-organizaci贸n entre currelas es m谩s complicada de extender y propagar. Mark Fisher nos recuerda que hoy parece 芦m谩s f谩cil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo禄. Desgraciadamente esta frase nos ayuda a hacer un paralelismo y comprobar que es m谩s f谩cil imaginar el final de una huelga, que una huelga autoorganizada al margen de los grandes sindicatos en el peor de los casos y que supere el sindicalismo en el mejor de los casos. Muchas son las condiciones materiales que pueden ayudar a explicar parte de esta incapacidad colectiva, de las cu谩les algunas pueden ser entendidas leyendo a Corsino Vela en la revista Ekintza Zuzena con el art铆culo 芦驴Sindicalismo alternativo o alternativas al sindicalismo?禄.

Sin embargo y a pesar de este hecho, la mayor parte de la praxis callejera durante las huelgas no nace de las c煤pulas sindicales, sino de la auto-organizaci贸n obrera y 茅ste es un asunto importante a resaltar. Acci贸n directa como la que hemos visto estas semanas que recordaba a antiguos disturbios en Astander, apoyo mutuo y solidaridad como nos contaban personas cercanas y tantas cosas que no sabemos por no haber estado en las entra帽as de dicha experiencia de lucha, son ejemplo de ello. El silenciamiento de los medios estatales ante unas semanas de lucha que ha sido capaz de recuperar pr谩cticas muy poco visibles en el territorio c谩ntabro en los 煤ltimos a帽os, es otro asunto a nombrar.

Para terminar, ser铆a importante mirar a nuestro alrededor y comprobar c贸mo, aunque esta huelga concreta nace por un motivo aparentemente expl铆cito que tiene que ver con un convenio no resuelto y unas demandas propias en la calidad de vida de lxs trabajadorxs (cuesti贸n m谩s que importante), lo cierto es que las huelgas del metal se est谩n produciendo en otros lugares. Lo vimos en C谩diz hace unos meses y muestras de ello tambi茅n podemos encontrar en Bizkaia y en Galicia. Si esto fuera poco, las huelgas en otros sectores no hacen m谩s que nacer como setas en oto帽o. Ser铆a dif铆cil y extra帽o pensar que cada una de ellas responde a aspectos parciales, exclusivos y puntuales fruto de la costumbre particular de cada jefe y patr贸n por formar parte de una panda de taca帽os, cada uno a su manera, cada uno en su sector.

En ese sentido, es interesante valorar las expresiones de solidaridad  como la de lxs trabajadorxs de CGT-Telepizza que se solidarizaron con la huelga del metal en Cantabria. Aventurada sea la postura o no, creemos que no s贸lo es un precepto ideol贸gico el pensar que el c煤mulo de huelgas a lo ancho y largo del planeta, pero en la parte que nos toca, la del occidente opulento en decadencia, tiene que ver con las contradicciones de un capitalismo cuyas 茅lites huyen hacia delante a costa de exprimir lo que queda en el vaso antes de que rompa y a pesar de que se est茅 rompiendo.

Por supuesto, el vaso no se rompe de repente por todos lados, sino que ya se est谩 resquebrajando, hecho que trae posibilidades a la vez que no necesariamente vislumbra un futuro mejor. Muchas huelgas sin conectarse entre s铆, son eso, s贸lo huelgas, parte de este mundo atomizado. Es por ello que romper con la parcialidad de las luchas sigue siendo una tarea pendiente.




Fuente: Briega.org