February 4, 2023
De parte de Acracia
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Resulta, efectivamente incre铆ble la historia de Hildegart Rodr铆guez (pseud贸nimo de Carmen Rodr铆guez Carballeira), pero hay veces que la realidad supera a la ficci贸n y esto ocurri贸 en este pa铆s que llamamos Espa帽a; un ser vivo concebido para moldearlo con un objetivo concreto. Hildegart naci贸 en Madrid en diciembre de 1914; su madre, Aurora, decidi贸 desde el momento de su concepci贸n que Hildegart ser铆a un modelo para la transformaci贸n radical de la sociedad, para la revoluci贸n sexual, la liberaci贸n del proletariado y, parad贸jicamente, para la emancipaci贸n de la mujer.

Y, desde luego, los avanzados m茅todos de aprendizaje de Aurora, funcionaron; Hildegart fue desde temprana edad una aut茅ntica ni帽a prodigio: con apenas 8 a帽os, dominaba ya varios idiomas y con 14 accede ya a la universidad para estudiar Derecho, acab贸 por tener tres carreras, por ejercer de periodista y escritora, con infinidad de art铆culos y libros, y por impartir conferencias siendo todav铆a adolescente. Hay que decir que el sistema educativo de Aurora Rodr铆guez ya parec铆a haber funcionado antes, cuando lo emple贸 con su sobrino, que aprendi贸 precozmente a tocar el piano con gran habilidad y acab贸 conviiti茅ndose en el reconocido m煤sico conocido como Pepito Arriola.

Pero, vayamos con Hildegart Rodr铆guez y con su pensamiento y actividad pol铆ticos, que comenzar谩 en 1928 con la edad de 13 a帽os al acabar el Bachillerato; hay que decir que si apost贸 en ese momento por el socialismo, fue por influencia de diversos profesores universitarios y por encontrarse la CNT, el sindicato anarquista, en la clandestinidad durante la Dictadura de Primo de Rivera; su madre Aurora era al parecer m谩s partidaria de que su hija se incorporara al anarquismo, pero respet贸 su decisi贸n esperando que su propia evoluci贸n la llevara hacia el movimiento libertario. Hildegart ingres贸 en la Juventud Socialista y en la UGT, sindicato af铆n al partido.

Cuando en abril de 1931 lleg贸 a Espa帽a la II Rep煤blica, se abri贸 un periodo esperanzador que empuj贸 a un horizonte mayor para una transformaci贸n social y econ贸mica de un pa铆s profundamente atrasado; en el nuevo r茅gimen, convivieron diferentes sectores pol铆ticos, pero la frustraci贸n de las expectativas revolucionarios de los m谩s avanzados, entre los que se encontraba el movimiento anarquista, no tardar铆an en llegar. Un peri贸dico madrile帽o, La Tierra, ser谩 uno de los portavoces de esos sectores radicales, bien abiertamente libertarios (con la CNT como principal referente), bien de un republicanismo revolucionario cr铆tico con el desarrollo de unos acontecimientos, que parec铆an quedarse en el maquillaje de un mero cambio pol铆tico sin revoluci贸n social.

Hildegart Rodr铆guez, en 1932, estar谩 ya fuera del Partido Socialista, descontentos sus l铆deres con su pensamiento revolucionario; aunque recibi贸 bien a la Rep煤blica, pronto consider谩 que la pol铆tica del partido no coincidir谩 en absoluto con su pensamiento transformador. Hildegart, ya fuera de las filas socialistas, se convertir谩 en columnista de La Tierra y escribir谩 numerosos art铆culos compartiendo la cr铆tica antes mencionada a la tibieza de la Rep煤blica, y al propio socialismo, y apostando por la revoluci贸n social.

Se dice que otra de las razones de la baja de Hildegart del Partido Socialista fue la pol铆tica de Largo Caballero, ministro de Trabajo, beneficiosa para el sindicato af铆n, la UGT, con la marginaci贸n de la CNT y su principal l铆nea de acci贸n directa. Hildegart apostaba tambi茅n por un frente sindical unido (algo que se llevar铆a a la pr谩ctica a帽os m谩s tarde) y consider贸, incluso, que la pol铆tica represiva del gobierno republicano era una continuidad del r茅gimen anterior con la formaci贸n de una nueva fuerza de orden: la famosa Guardia de Asalto. Ese frente 煤nico, formado por la UGT y la CNT, encarnar铆a para Hildegart la s铆ntesis de las tendencias obreristas garantizando su independencia de cualquier partido, prescindiendo de dirigentes y luchando en diversos 谩mbitos por la revoluci贸n social.

Hay que decir que Hildegart, aunque muy cr铆tica con Marx (le acusaba de haber copiado la mayor parte de su pensamiento de los socialistas ut贸picos), se consideraba marxista sin partido; a pesar de ello, cre铆a que la futura revoluci贸n en Espa帽a no seguir铆a la l铆nea doctrina del Marx, ya que pensaba que se hab铆a mostrado ya err贸nea. Se ha dicho que el pensamiento de Hildegart pod铆a encontrarse a medio camino entre el socialismo revolucionario y el anarquismo con la militancia en el Partido Democr谩tico Republicano Federal, dirigido por Eduardo Barriobero con cierta afinidad con sectores anarcosindicalistas.

Aurora Rodr铆guez, madre de Hildegart, profesaba un anarquismo de corte individualista y de ah铆 puede derivarse las simpat铆as de la hija hacia el campo libertario. Aunque la, digamos, ortodoxia anarquista pod铆a rechazar la militancia de Hildegart en un partido pol铆tico, ella consideraba que la revoluci贸n ser铆a interclasista; tambi茅n, hay que recordar que Eduardo Barriobero, dirigente de dicho partido, ten铆a tambi茅n la militancia cenetista. La propia Hildegart explic贸 en un art铆culo que el PRDF donde militaba no era un un partido burgu茅s, ni tampoco exclusivamente obrerista; de alguna manera, criticaba as铆 la imposici贸n de una clase sobre otra, aunque hay que decir que apostaba sin duda por la lucha de clases como factor hist贸rico, as铆 como por la final desaparici贸n del Estado (lo que acercar铆a el marxismo al anarquismo).

Una de los factores que atra铆an en Hildegart al anarquismo era su af谩n por educar a la clase trabajadora repartiendo elogios a las publicaciones tan valiosas de los libertarios. Otra t谩ctica viable para Hildegart era la acci贸n directa, que colocaba en el lado opuesto a las leyes sociales promovidas por el Partido Socialista. Hay que decir, no obstante, que Hildegart nunca se consider贸 totalmente anarquista, ya que no desde帽aba la t谩ctica parlamentaria, por ejemplo, siempre que tuvieran fines verdaderamente revolucionarios; a pesar de ello, creemos que puede decirse que se encontraba m谩s cerca de la CNT, por considerarla la organizaci贸n que el pa铆s necesitaba para una transformaci贸n social radical, para administrar las f谩bricas y la tierra de manera m谩s efectiva que el Estado.

El individualismo libertario tuvo tambi茅n una obvia influencia en Hildegart preservando as铆 la libertad de pensamiento y acci贸n de cada uno en la sociedad; una forma de preservar las mejores cualidades de cada individuo para aportar al grupo. Apostaba, como no pod铆a ser de otra manera, por la solidaridad, pero m谩s originada en lo biol贸gico que en lo social, y era una decidida partidaria de la reforma de car谩cter sexual. Particularmente, creo que hablamos de una figura importante y original en el contexto de la II Rep煤blica espa帽ola, tratando de sintetizar socialismo, anarquismo y republicanismo federal dentro de una estrategia decididamente revolucionaria. Desgraciadamente, el final de Hildegart Rodr铆guez fue tr谩gico, muerta por su propia madre, una persona supuestamente libertaria, pero finalmente desp贸tica y asesina, que le hab铆a dado la vida para tratar de moldearla a su gusto.

Aurora consider贸 que diversos factores trataban de apartar a su hija de su lado; entre ellos, un posible enamoramiento de un joven abogado y un supuesto complot internacional para que Hildegart abandonara Espa帽a. Adem谩s, si como padre de su hija Aurora eligi贸 a un tipo sano y supuestamente sin vicios, m谩s tarde descubri贸 que no era as铆 y llevaba una vida disoluta, por lo que crey贸 que su hija pod铆a seguir finalmente el mismo camino; esta visi贸n era parte de sus teor铆as eugen茅sicas, seg煤n las cuales deb铆an procrear individuos sanos.

Con tan solo 18 a帽os, en junio de 1933, Hildegart Rodr铆guez fue asesinada por su propia madre. Aurora Rodr铆guez se entreg贸 voluntariamente a la pol铆cia para ser juzgada y condenada a 26 a帽os de c谩rcel; siempre defendi贸 que no fue presa de ninguna locura, algo que origin贸 todo un debate en la 茅poca entre psiquiatras. Por ejemplo, el muy reaccionario Vallejo-N谩gera consider贸 que se trataba de un ejemplo de que las ideas progresistas conduc铆an al crimen, algo a todas luces descabellado. Cuando en julio de 1936 se produce la insurrecci贸n militar, paralelamente estalla la revoluci贸n social y los milicianos abren las puertas de las c谩rceles, Aurora se encontr贸 en libertad; aunque se pensaba que muri贸 en la guerra, tiempo despu茅s se sabr铆a que muri贸 de c谩ncer en los a帽os 50 en el centro psiqui谩trico de Ciempozuelos.

Mucho se ha escrito sobre este caso. Eduardo Guzm谩n, periodista libertario de enorme inter茅s (recomiendo fervorosamente sus tres libros de memorias), tambi茅n fue redactor de La Tierra, hab铆a seguido el caso en su momento tratando, tanto a la madre, como a Hildegart; escribi贸 en 1973 Aurora de sangre, que se estructura a trav茅s de las conversaciones que tuvo con Aurora Rodr铆guez en la C谩rcel de Mujeres de Madrid. En este libro se basa la conocida pel铆cula de 1977, escrita por Rafael Azcona y dirigida Fernando Fern谩n G贸mez, Mi hija Hildegart, que no resulta una obra redonda en mi opini贸n, pero s铆 de gran inter茅s. Para profundizar en el pensamiento pol铆tico de esta mujer, desgraciadamente desaparecida muy joven, recomiendo el art铆culo 鈥淓l pensamiento pol铆tico de Hildegart Rodr铆guez鈥, en Germinal. Revista de Estudios Libertarios.

Capi Vidal




Fuente: Acracia.org