October 7, 2021
De parte de Asociacion Germinal
378 puntos de vista


Desde que la cuesti贸n del calentamiento global entr贸 de lleno de la agenda medi谩tica y pol铆tica son cada vez m谩s voces los que afirman que para luchar contra el cambio clim谩tico son esenciales tanto el desarrollo como la implementaci贸n de la tecnolog铆a nuclear de fisi贸n a gran escala.

Desde que la cuesti贸n del calentamiento global entr贸 de lleno de la agenda medi谩tica y pol铆tica son cada vez m谩s voces los que afirman que para luchar contra el cambio clim谩tico son esenciales tanto el desarrollo como la implementaci贸n de la tecnolog铆a nuclear de fisi贸n a gran escala. Los defensores argumentan que esta tecnolog铆a es cada vez m谩s segura y eficiente. Aunque a d铆a de hoy, por lo menos en casi la totalidad de los pa铆ses occidentales, la mayor铆a de la gente no apoya la energ铆a nuclear y el mismo sector est谩 en crisis, la situaci贸n puede cambiar en pocos a帽os si la industria nuclear juega bien sus cartas.

El calentamiento global avanza imparable mientras que cada vez son m谩s notorios sus impactos. Ante un futuro poco prometedor para la especie humana, son muchos los que hablan de la transici贸n energ茅tica. Algunos afirman que lo necesario es transitar a un modelo socioecon贸mico diferente, donde el pilar ser铆a el decrecimiento, es decir, la disminuci贸n regular y controlada de la producci贸n, con la finalidad de establecer una nueva relaci贸n entre los seres humanos y el medioambiente. Uno de los elementos claves, al respecto, ser铆a la reducci贸n del consumo energ茅tico. Otros, sin embargo, defienden que la soluci贸n vendr谩 de la mano de la tecnolog铆a y subrayan que podremos seguir con los est谩ndares actuales de producci贸n y consumo, o incluso aumentarlos. Al respecto, dentro de este sector, se toman como algo natural las proyecciones que auguran un mayor consumo energ茅tico en el futuro.

La industria nuclear, que pertenece a este segundo grupo, se ha sumado a la creciente preocupaci贸n sobre el calentamiento global, ya que ve una oportunidad inmejorable para colocar en el mercado su tecnolog铆a. La industria nuclear se vio golpeada ampliamente por la conmoci贸n global que produjo el accidente nuclear de Chern贸bil en 1986. Treinta y cinco a帽os despu茅s, el 11 de marzo de 2011, el accidente nuclear de Fukushima da帽贸 casi irremediablemente, en lo referente a la opini贸n p煤blica, a esta industria en la mayor铆a de los pa铆ses occidentales. Sin embargo, en 2021, el fantasma de Fukushima casi se ha desvanecido y la crisis clim谩tica comienza a sacudir conciencias.

Por otro lado, en contraposici贸n al estancamiento que est谩 viviendo la industria nuclear en los pa铆ses occidentales (detr谩s de este hecho hay numerosos factores) pa铆ses como Rusia o China est谩n apostando fuertemente por ella, aumentando sus parques nucleares, produciendo nuevos dise帽os m谩s seguros, eficientes y rentables.

Si observamos los mensajes emitidos tanto por los portavoces de la industria como por los defensores de la energ铆a nuclear, nos daremos cuenta de que uno de los mensajes que m谩s resuenan es 鈥la energ铆a nuclear no emite CO2鈥. Se presenta a la tecnolog铆a nuclear como una tecnolog铆a verde, no contaminante y beneficiosa en la lucha contra el cambio clim谩tico. Lo que anta帽o se vend铆a como una tecnolog铆a que traer铆a consigo el progreso, actualmente se presenta como una tecnolog铆a que solucionar谩 los males de ese progreso.

Adem谩s, la industria nuclear cuenta con algunos miembros del movimiento ecologista que son firmes partidarios de la energ铆a nuclear. Se subrayan constantemente los perjuicios provocados por los combustibles f贸siles mientras que solamente se hace hincapi茅 en los beneficios de la tecnolog铆a nuclear (bajos costes de la producci贸n, no emite gases de efecto invernadero en la generaci贸n etc.) y ni se mencionan ni los riesgos asociados (no existe el riesgo 0) ni los problemas econ贸micos (retrasos, sobre costes etc.)  que atraviesa el sector en Europa

En el caso del Estado espa帽ol, por primera vez, la industria nuclear ha comenzado a jugar su partida en las redes sociales y son cada vez m谩s (aunque todav铆a sean pocos) los art铆culos en favor de la energ铆a nuclear que salen en los medios de comunicaci贸n digitales.

Aunque a d铆a de hoy el 茅xito de la campa帽a es limitado, es muy probable que, en los pr贸ximos a帽os, a medida que los impactos del calentamiento global se acent煤an cada vez m谩s y suba el precio de los combustibles f贸siles (habr谩 que ver qu茅 ocurre con las renovables), el n煤mero de partidarios de la energ铆a nuclear aumente considerablemente en los pa铆ses occidentales. Por ejemplo, en mayo de 2011, es decir, despu茅s del accidente nuclear de Fukushima, seg煤n el CIS, el 52% de la poblaci贸n espa帽ola afirmaba que 鈥渓os riesgos de la energ铆a nuclear, como fuente de energ铆a, superan los beneficios鈥, mientras que el 32% defend铆a que 鈥渓os beneficios de la energ铆a nuclear, como fuente de energ铆a, superan los riesgos鈥.

Si la crisis clim谩tica como otros factores hacen que en la balanza de los riesgos y beneficios estos 煤ltimos salgan ganando, es decir, que cambie la percepci贸n social al respecto, es posible que aumente el n煤mero de personas que apoyen la utilizaci贸n de la tecnolog铆a nuclear para producir electricidad o calor. Al respecto, si quiere sobrevivir, la industria nuclear har谩 todo lo que est谩 en su mano en los pr贸ximos a帽os para convencer a la opini贸n p煤blica de que la energ铆a nuclear 鈥渆s necesaria鈥 para luchar contra el calentamiento global y 鈥渕antener un elevado nivel de vida鈥.

Jap贸n y la influencia de la propaganda

A principios de la d茅cada de los 50, una amplia mayor铆a de japoneses rechazaba de plano la energ铆a nuclear. Por un lado, el trauma provocado por los bombardeos at贸micos de Hiroshima y Nagasaki estaba muy presente en la conciencia colectiva japonesa. Por otro lado, en 1954, una prueba nuclear estadounidense irradi贸 accidentalmente a los pescadores del pesquero Daigo Fukuryu Maru. Este 煤ltimo hecho caus贸 una importante movilizaci贸n social contra la energ铆a nuclear, ya que reaviv贸 los temores de la poblaci贸n hacia la misma. Sin embargo, durante la d茅cada de los 50, Jap贸n pas贸 de temer a la energ铆a nuclear a admirarla. Y este cambio se produjo en muy pocos a帽os. 驴C贸mo fue posible?

Seg煤n los investigadores Thierry y Nadine Ribault, en 1954 el gobierno japon茅s puso en marcha el primer programa de investigaci贸n nuclear del pa铆s con ayuda estadounidense. La ley de bases sobre energ铆a at贸mica se aprob贸 en diciembre de 1955. Afirman que ambos pa铆ses encontraron al candidato ideal para llevar a cabo sus planes de nuclearizaci贸n del pa铆s: Matsutaro Shoriki. Persona influyente y con poder, Shoriki se convirti贸 en el director del popular peri贸dico Yomiuri Shimbun en 1924. En 1941, este peri贸dico ten铆a la circulaci贸n m谩s grande de todos los diarios en el 谩rea de Tokio. Posteriormente, en 1952, fund贸 la primera estaci贸n de televisi贸n comercial de Jap贸n, la Nippon Televisi贸n Network Corporation.

En febrero de 1955, Shoriki fue elegido diputado. Como ministro de Energ铆a At贸mica en el Gobierno de Hatoyama en diciembre de 1955, lleg贸 a ser el primer presidente de la Comisi贸n Nacional de Energ铆a At贸mica. En 1956 fue nombrado director de la Agencia para la Ciencia y la Tecnolog铆a, y, seg煤n los investigadores 鈥渟e convirti贸 en un ardiente promotor de la energ铆a nuclear en Jap贸n, en colaboraci贸n con otros pol铆ticos, como Yasuhiro Nakasone 鈥損residente a la saz贸n de la Comisi贸n de la Energ铆a Nuclear en la c谩mara baja 鈥, que en 1959 ser铆a nombrado ministro de Ciencia en el gobierno de Nobusuke Kishi y primer ministro en 1982鈥.

En la misma 茅poca, seg煤n Thierry y Nadine Ribault, tanto la embajada estadounidense en Jap贸n como el USIS (United States Information Service) y la CIA lanzaron una colosal campa帽a de promoci贸n de la energ铆a nuclear en Jap贸n. Y Shoriki fue uno de los pilares de la misma. En enero de 1955, el diputado estadounidense Sidney Yates propuso que se construyera la primera planta at贸mica japonesa en Hiroshima. Fue entonces cuando Shoriki particip贸 en la organizaci贸n de una exposici贸n sobre 鈥渆l uso pac铆fico de la energ铆a nuclear鈥. Su peri贸dico, el Yomiuri Shimbun patrocin贸 la exposici贸n. Este peri贸dico ya public贸 en 1954 una serie de art铆culos destinados a popularizar la tecnolog铆a nuclear. La exposici贸n se inaugur贸 en Tokio en noviembre de 1955.

La exposici贸n permaneci贸 en Tokio durante seis semanas, para ser trasladada a continuaci贸n a Hiroshima y otra media docena de ciudades. En tres semanas se contaron 155.000 visitantes en Kioto y 110.000 en Hiroshima, entre los cuales hab铆a un gran n煤mero de escolares en excursi贸n. Seg煤n los investigadores, 鈥渓os m茅ritos de la 鈥榚nerg铆a nuclear pac铆fica鈥 se detallaban minuciosamente, desde las aplicaciones m茅dicas hasta la producci贸n de electricidad, pasando por la investigaci贸n, el control de plagas y la conservaci贸n de alimentos. Seguridad, abundancia y paz fueron los lemas [鈥鈥. Los Ribault subrayan que dos a帽os despu茅s de su finalizaci贸n, se present贸 la misma exposici贸n en Hiroshima. La misma fuente afirma que a lo largo de 50 d铆as, desde abril de 1958, visitaron el pabell贸n dedicado al 鈥渦so pac铆fico de la energ铆a nuclear鈥 unas 917.000 personas.

Las reiteradas y eficaces campa帽as de propaganda (mediante la creaci贸n de eventos, el uso masivo de la presa escrita y la televisi贸n etc.) que llevaron a cabo de forma conjunta las autoridades estadounidenses y japonesas lograron r谩pidamente dar un vuelco en la opini贸n p煤blica. Tal y como lo afirman los Ribault, 鈥渟eg煤n un informe de la USIS, en 1958 solo un 30% de los japoneses cre铆a que el 谩tomo era 鈥榥ocivo鈥, frente al 70% dos a帽os antes鈥. Los ingenieros sociales lograron su cometido. A partir de este momento, millones de japoneses pasar铆an a defender la energ铆a nuclear. Los tres primeros reactores entraron en funcionamiento en la d茅cada de los 60 y el parque nuclear aument贸 considerablemente en los pr贸ximos a帽os.

En 2011, antes del accidente nuclear de Fukushima, hab铆a en el pa铆s 54 reactores en estado de operaci贸n. Ocurrieron algunos accidentes de diversa consideraci贸n antes de este tr谩gico suceso, pero las autoridades japonesas supieron 芦neutralizar禄 su impacto. Sin embargo, el accidente de Fukushima, que provoc贸 la muerte indirecta de varios centenares de personas y la evacuaci贸n de 140.000 (muchos han regresado actualmente a sus hogares) gener贸 un devastador trauma nacional. En junio de 2011, en aquel pa铆s que llegaron a admirar tanto a la energ铆a nuclear, m谩s del 80% de los japoneses afirmaron que eran antinucleares y desconfiaban de la informaci贸n del gobierno sobre los niveles de radiaci贸n.

Conclusiones

El caso de Jap贸n ilustra claramente que es relativamente f谩cil convencer a una poblaci贸n que a priori se manifestaba reacia hacia la adopci贸n de la tecnolog铆a nuclear. Siempre y cuando se cuente con los medios adecuados y la financiaci贸n adecuada, es posible cambiar notoriamente la percepci贸n social sobre una determinada cuesti贸n. Sin embargo, es verdad que a煤n hoy en d铆a el accidente nuclear de Chern贸bil y, sobre todo, el de Fukushima, siguen estando muy presentes en la conciencia colectiva. Y la industria nuclear lo sabe. Por ello, desde este sector subrayan la excepcionalidad de estos accidentes y defienden que 鈥渘o han tenido impactos significativos en el p煤blico鈥.

Igualmente, defienden que los nuevos reactores son 芦muchos m谩s seguros禄 y que 芦los beneficios superan ampliamente a los riesgos禄. En un contexto de crisis global por el cambio clim谩tico y la escasez de los combustibles f贸siles, es posible que la conciencia sobre el riesgo nuclear vaya debilit谩ndose con el paso del tiempo en occidente y que cada vez m谩s gente comience a considerar la tecnolog铆a nuclear como una opci贸n viable. La industria nuclear sabe que esto es posible, por eso presenta a la tecnolog铆a nuclear como verde y como 鈥渦n pilar fundamental鈥 en la lucha contra el cambio clim谩tico.

Fuente: Eulixe




Fuente: Asociaciongerminal.org