February 2, 2021
De parte de La Haine
387 puntos de vista

No cabe duda de que nuestro mundo se encuentra estrechamente interconectado. Dicha interrelaci贸n se manifiesta de muchas maneras: en los sistemas opresores contra los que luchamos, tales como la supremac铆a blanca, el colonialismo y el patriarcado; en nuestras identidades complejas y en nuestras propias relaciones.

La Alianza Pachamama, organizaci贸n establecida en Estados Unidos que colabora con los pueblos ind铆genas Achuar de Ecuador, public贸 un meme en el a帽o 2012 que mostraba a dos ind铆genas debatiendo sobre un 鈥渄escubrimiento cient铆fico鈥 reciente: nuestro mundo se encuentra estrechamente interconectado. Evidentemente, el chiste se basa en que unos cient铆ficos puedan 鈥渄escubrir鈥 un concepto que forma parte de la sabidur铆a milenaria de los pueblos ind铆genas de todo el mundo. Me entusiasm贸 la doble genialidad de la caricatura, la manera en la que resaltaba la importancia de comprender el mundo en el que vivimos a la vez que planteaba expl铆citamente los peligros de la apropiaci贸n cultural e intelectual.

No es la primera vez que la ciencia se pone al d铆a con el conocimiento tradicional en este asunto de la interseccionalidad. Y no ser谩 la 煤ltima. Tal y como se aborda en el blog complementario de la Alianza Pachamama, 鈥渓a investigaci贸n cient铆fica est谩 cerrando el c铆rculo del conocimiento del mundo natural al implantar una autoridad biol贸gica y te贸rica a la sempiterna verdad de la sabidur铆a ind铆gena鈥. Adem谩s, entre todas estas verdades permanentes, la interseccionaldiad es una de las piezas clave. 鈥淓s muy posible que la perspectiva ind铆gena m谩s universal sea el concepto de un mundo estrechamente interconectado a todos los niveles y a trav茅s del tiempo鈥, relata la Alianza Pachamama.

Como coordinadora en el movimiento por la justicia clim谩tica y, m谩s recientemente, en el movimiento por la justicia migratoria, suelo reflexionar sobre c贸mo la sabidur铆a ancestral influye en mi an谩lisis, mis acciones y mi compromiso al tiempo inactivo de resistencia y curaci贸n. En mi opini贸n, la interrelaci贸n se manifiesta de muchas maneras: en los sistemas opresores contra los que luchamos, tales como la supremac铆a blanca, el colonialismo y el patriarcado; en nuestras identidades complejas y en nuestras propias relaciones. Conf铆o tambi茅n en que todo nuestro trabajo de organizaci贸n se beneficiar谩 no solo de un entendimiento firme de lo que es la interseccionalidad, sino tambi茅n de las diferentes maneras en las que este an谩lisis pueda traducirse en nuestras luchas y coordinaci贸n diaria.

Es muy posible que la perspectiva ind铆gena m谩s universal sea el concepto de un mundo estrechamente interconectado a todos los niveles y a trav茅s del tiempo.

Los or铆genes de la interseccionalidad

En el a帽o 1989, la catedr谩tica de derecho afroamericana Kimberl茅 Crenshaw acu帽贸 el t茅rmino interseccionalidad para describir estas conexiones estrechamente entrelazadas. Nos recuerda que la teor铆a ya exist铆a pero que fueron sus propias experiencias las que la llevaron a darle nombre. Seg煤n la definici贸n oficial, la interseccionalidad es 鈥渓a idea de que las mujeres sufren m煤ltiples opresiones en diversas formas y grados de intensidad. Los patrones culturales de la opresi贸n no s贸lo est谩n relacionados entre s铆, sino que se encuentran unidos e influenciados por los sistemas intersectoriales de la sociedad. Ejemplos de todo esto incluyen la raza, g茅nero, clase, capacidad e identidad 茅tnica鈥.

En la 茅poca en la que Crenshaw estaba desarrollando este t茅rmino, se percat贸 de la existencia de d茅cadas de borrado [erasure] en el movimiento feminista establecido: un espacio organizativo en el que las mujeres de color son invisibles a plena vista. Treinta a帽os despu茅s, la organizaci贸n interseccional sigue siendo importante y muy necesaria en los grupos feministas, donde el feminismo convencional todav铆a ignora, y demasiado frecuentemente, el solapamiento de las realidades de clase, cultura y raza. (Un ejemplo que me toca es la creciente obsesi贸n de algunas feministas europeas y blancas por 鈥渟alvarnos鈥 a nosotras, pobres mujeres 谩rabes, de nosotras mismas a trav茅s de acciones como las de FEMEN, posando despechugadas por las calles de Europa con el fin de liberar a las hermanas musulmanas de la supuesta dictadura del velo. Mediante la implantaci贸n de sus propias normas culturales, estas feministas occidentales se imponen a s铆 mismas como autoridad moral mientras que suprimen nuestra cultura y tradiciones propias, as铆 como el derecho de mis hermanas a decidir por s铆 mismas si quieren llevar velo o no.

No obstante, es obvio que el concepto de interseccionalidad es 煤til m谩s all谩 del feminismo. Un an谩lisis de la interseccionalidad enmarcado en el movimiento por la justicia clim谩tica ayuda a explicar por qu茅 reducir las emisiones contaminantes, detener la deforestaci贸n y utilizar energ铆as renovables como la solar o la e贸lica no es lucha suficiente por una versi贸n m谩s ecol贸gica y limpia del sistema actual. El colapso de nuestros ecosistemas y desastres como huracanes o vertidos de petr贸leo siempre han impactado m谩s a unas personas que a otras. Generalmente, son esas mismas comunidades las que tienen un menor acceso a recursos 鈥攖ales como una vivienda segura鈥 que les ayudar铆an a sobrevivir a la devastaci贸n econ贸mica que acompa帽a al colapso ecol贸gico. Advertimos ese impacto desproporcionado en el distrito Lower Nith Ward de Nueva Orleans despu茅s del hurac谩n Katrina, y m谩s recientemente en la pen铆nsula Rockaway de la ciudad de Nueva York tras el hurac谩n Sandy. La justicia clim谩tica y la defensa de la tierra, a diferencia del ecologismo, est谩n arraigadas en esta noci贸n de que la degradaci贸n ambiental perpet煤a las injusticias sociales y econ贸micas ya existentes. Es por ello que las soluciones deben seguir su ejemplo.

Examinemos, por ejemplo, c贸mo los movimientos en defensa y recuperaci贸n de la tierra emergen de un an谩lisis interseccional. El asunto de la desigualdad en la propiedad de la tierra existe a causa de m煤ltiples opresiones interseccionales. El colonialismo, que es el robo y la apropiaci贸n de tierras, se basa en la supremac铆a blanca: ideas como la doctrina del destino manifiesto, que propugna que la raza blanca se merece esas tierras. La desigualdad resultante en cuanto a la propiedad de terrenos ha llevado a la destrucci贸n ecol贸gica de franjas enteras de tierra y a la aceleraci贸n del cambio clim谩tico. Como contrarr茅plica, los movimientos en defensa y recuperaci贸n de la tierra que apoyan la lucha de los pueblos ind铆genas en pos de la soberan铆a y el derecho de autodeterminaci贸n ofrecen una ruta para luchar contra el cambio clim谩tico y al mismo tiempo desmantelar el colonialismo y la supremac铆a blanca. 

Los y las que abren camino

Por suerte para nosotros, existen algunos grupos que encabezan la marcha en la implementaci贸n de estas pol铆ticas de interseccionalidad. Por ejemplo, el Movement Generation Justice and Ecology Project (Proyecto de Justicia y Ecolog铆a Movement Generation) en la Bah铆a de San Francisco trata de organizarse en torno a la crisis ecol贸gica de manera que tambi茅n influencie la justicia econ贸mica y racial en las comunidades de color, al tiempo que honran el liderazgo que proviene de la periferia social.

Gopal Dayaneni, uno de los miembros del n煤cleo del colectivo Movement Generation, me explica que el enfoque del grupo se origina en la comprensi贸n de que todas las cuestiones, personas y seres vivos son partes de un todo unificado. La crisis de las relaciones personales de hoy en d铆a, se帽ala Dayaneni, crea 鈥渧铆nculos rotos entre las personas, que conllevan nuestra disociaci贸n de otras relaciones鈥, tales como la que tenemos con los ecosistemas de los que dependemos para nuestra supervivencia. Movement Generation contempla estos v铆nculos rotos como el problema central de nuestra era. Por consiguiente, gran parte del trabajo del grupo se centra en aunar a las personas a trav茅s de retiros y talleres de acci贸n estrat茅gica, as铆 como en compartir habilidades basadas en la tierra, como por ejemplo la recogida del agua de lluvia. Mediante estas reuniones y conversaciones, las personas investigan objetivos comunes y dejan atr谩s su mentalidad de silo aislado e inconexo.

Seg煤n Dayaneni, este tipo de organizaci贸n interseccional no deber铆a considerarse como un ideal inalcanzable sino como la 煤nica forma de avanzar. 鈥淣o se trata s贸lo de una situaci贸n beneficiosa para todos鈥, dijo. 鈥淓s la 煤nica salida. Nos enfrentamos a una crisis realmente existencial y simplemente no tenemos ni tiempo ni recursos como para desentendernos de sus or铆genes鈥.

Dayaneni puntualiza que una de las soluciones del grupo se centra en avanzar hacia una 鈥渆conom铆a regenerativa basada en la tierra鈥, y reconocen que muchas de las personas que se encuentran al frente de las desigualdades econ贸micas, como los emigrantes, provienen de alg煤n tipo de econom铆a basada en la tierra. La creaci贸n de un huerto en un descampado cerca de sus casas no solo aborda las necesidades econ贸micas m谩s directas de las comunidades migratorias sino que tambi茅n apela a su conocimiento ancestral sobre la tierra y el trabajo.

Meme publicado por la Alianza Pachamama sobre c贸mo los descubrimientos cient铆ficos no hacen m谩s que ponerse al d铆a con el conocimiento ind铆gena inmemorial. (Pachamama Alliance)

Entrelaz谩ndonos unos con otros y con nuestro trabajo 

El gran reto es c贸mo trasladar esta comprensi贸n de la interseccionalidad a nuestro trabajo y relaciones sobre el terreno. Gracias a mi trabajo de organizaci贸n y el de otros, he observado algunos m茅todos que funcionan bien.

A t铆tulo personal, debemos aminorar la marcha y auto-educarnos con el fin de identificar los sistemas t贸xicos en los que vivimos. Tenemos que volver a aprender las historias reales de la tierra, de los movimientos de resistencia y lo que les ha costado sobrevivir a las comunidades. Tambi茅n debemos dedicar tiempo a explicar en detalle todas las conexiones con el fin de construir un an谩lisis m谩s profundo acerca de las crisis a las que nos enfrentamos. Durante este proceso, es muy importante que nos comprometamos a seguir el ritmo sosegado caracter铆stico de la creaci贸n de v铆nculos genuinos, sobre todo mientras aprendemos a adentrarnos de manera respetuosa en comunidades de las que no formamos parte. Es entonces cuando creamos un espacio para escuchar genuinamente las historias de otros y unir a las personas de manera que, tal y como dice Dayaneni, 鈥減odamos vernos reflejados en los dem谩s鈥.

A medida que vamos aunando esfuerzos, debemos recordar que la interseccionalidad no es un concepto 煤nicamente estructural sino tambi茅n personal. La mayor铆a de nosotros lleva consigo capas superpuestas de privilegios y opresiones. Como mujer de color emigrante y nacida en el seno de una familia trabajadora, entiendo lo que supone encontrarse al frente de opresiones diversas, pero tambi茅n tengo el privilegio de disfrutar del acceso social y econ贸mico que me han otorgado mi educaci贸n universitaria, mi mezcla racial y la transici贸n de parte de mi familia a la clase media. Si pasamos por alto estas distinciones tan reales, acabaremos por permitir que las opresiones hist贸ricas contin煤en su avance de forma indiscutible, minimizando, silenciando y suprimiendo ciertas voces.

A gran escala, necesitamos facilitar los recursos y el acceso a aquellos que no los tienen pero no solo de forma meramente simb贸lica. Los organizadores deben interrumpir su discurso sobre el 鈥渆mpoderamiento鈥 de las personas de los m谩rgenes, como si no tuvieran ya poder propio. Se trata de quitarse de en medio para que otros ocupen ese espacio, a la vez que se valora el hecho de que el poder ya existe en las comunidades marginadas. Tambi茅n se trata de comprender nuestras propias identidades, c贸mo nos beneficiamos o no del sistema, y de asumir la responsabilidad de nuestras capas de privilegio a la hora de movernos por el mundo. Se trata de que las organizaciones establecidas mantengan una actitud vigilante ante las desigualdades que perpet煤an, sobre todo en cuanto al acceso a los recursos y al mercado laboral dentro del entorno sin 谩nimo de lucro. De este modo, debemos comprometernos a trabajar despacio a pesar de la urgencia de nuestras crisis y asumir la responsabilidad cuando surjan din谩micas destructivas.

Por 煤ltimo, cuando perdamos el rumbo, podremos recurrir a la sabidur铆a y verdades ancestrales que han sobrevivido al paso del tiempo. V铆ctor Puertas, migrante e inconformista de la comunidad ind铆gena yagua del (supuesto) Per煤, recuerda la manera en que su abuela explicaba la interseccionalidad. 鈥淓lla dec铆a, a su manera, que tejer es como nosotros, como nuestras comunidades: por separado solo somos hilos, partes separadas de algo maravilloso y poderoso pero sin una finalidad. En el entramado, sin embargo, todo se encuentra relacionado, vinculado y conectado, de la misma forma en que muchos hilos diferentes con un 煤nico fin forman un tejido hermoso鈥.

Producido por Guerrilla Translation bajo una Licencia de Producci贸n de Pares

Texto traducido por Lara San Mam茅s, editado por Susa O帽ate

Art铆culo original publicado en Waging NonViolence
Imagen de portada de Terence Faircloth     Imagen de art铆culo de Elliot Blackburn 

Henia Belalia: De procedencia franco-argelina, Henia Belalia es directora de teatro y activista de justicia clim谩tica, una defensora de la tierra y los derechos, una facilitadora y una mujer inquieta que sue帽a con el d铆a en el que llegar谩 la liberaci贸n colectiva. Ha sido directora de Peaceful Uprising y, en estos momentos trabaao con el colectivo Deep Roots United Front. Ver bio completa

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Fuente: Lahaine.org