December 8, 2021
De parte de SAS Madrid
167 puntos de vista


Ayuntamientos de toda Espa帽a deciden ampliar los permisos para extender las terrazas de bares y restaurantes, mientras las comunidades vuelven a los aforos prepand茅micos y vecinos y vecinas reclaman el derecho a tener espacios comunes accesibles.

Si un padre camina por la Plaza de la Fuente Honda de Legan茅s (Madrid) con un carrito de beb茅, es imposible que no invada el espacio de los comensales, camareros, sillas, mesas, veladores y servilleteros que se desparraman por el espacio. O m谩s bien al rev茅s, es imposible que el conjunto de piezas que componen las terrazas de los bares no invadan el camino del transe煤nte con su hijo.

Esta plaza, que, como todas las del municipio y seg煤n la ordenanza vigente de 2013, debiera dedicar como m谩ximo un 30% de su espacio a las zonas de terraza, hoy se viste con un 70% de terreno dedicado a las ca帽as y tapas. El tiempo, la manga ancha y las medidas covid han favorecido que hoy ya no ejerza como espacio p煤blico, sino como territorio para hacer caja.

Con la vuelta a la desescalada y la expansi贸n de las terrazas como medida anticovid, el Ayuntamiento de esta ciudad, gobernado por el PSOE, decreto tras decreto y sin pasar por el pleno, ha ido ampliando el espacio de los bares en la zona. El 煤ltimo, firmado el pasado 19 de noviembre, asegura que, para este invierno 2021-2022, 鈥渄ebido a que contin煤a la transmisi贸n del virus covid-19鈥 y sigue existiendo 鈥渄ificultad para desarrollar la actividad en el interior de los locales鈥 por la 鈥渄esconfianza鈥 de los ciudadanos, aprueba una ampliaci贸n de las terrazas autorizadas as铆 como nuevos elementos asociados que no est谩n en la ordenanza, tales como cortavientos, mamparas, celos铆as, lonas o calefacciones (estufas de gas y el茅ctricas). E incluye un nuevo tope: mayo de 2022 cuando, asegura, no habr谩 pr贸rroga por causa alguna.

鈥淵 todo por decreto, como si sigui茅ramos en el estado de alarma鈥, se queja Fidel Gozalo, presidente de la Federaci贸n de Asociaciones Vecinales de Legan茅s, quien insiste en que estas medidas no se han consensuado con los otros grupos municipales 鈥渘i mucho menos con los vecinos y vecinas鈥. 鈥淎hora mismo todo el espacio p煤blico no est谩 dise帽ado para el ciudadano. No mantienen los espacios para que podamos caminar por la acera鈥, se queja.

Legan茅s es solo un min煤sculo escenario de un gran territorio, Espa帽a, que se debate entre las medidas de seguridad, las ganancias de los hosteleros y la p茅rdida de espacios comunales. La ley estatal que regula las distancias de seguridad, la 2/2021 del 29 de marzo, obliga a mantener una distancia de 1,5 metros entre clientes. Pero la mayor铆a de comunidades aut贸nomas han vuelto a la normalidad en los aforos en el interior de los locales. Son los Ayuntamientos quienes mediante ordenanzas o decretos los que, en su mayor铆a, est谩n optando por no coartar la actividad y facilitar el crecimiento de las terrazas. Pero pocos se sientan a negociar con las vecinas que habitan esos barrios.

Las zonas tensionadas de Madrid

Plaza de Olavide, Chamber铆. Uno de los pocos lugares comunes existentes en este barrio de hormig贸n y elegante ladrillo. Un hombre intenta cruzar con su silla de ruedas de lado a lado del lugar pero no encuentra la anchura libre de paso de 1,8 metros a la que obliga la normativa estatal. Al fondo, vecinos y vecinas realizan una cacerolada para denunciar la situaci贸n, y ya es la sexta.

En junio de 2020, el Ayuntamiento de Madrid, como bomba de ox铆geno al sector hostelero, permiti贸 ampliar la superficie de las terrazas e instalarlas sobre la calzada, aparcamientos, aceras, esquinas o zonas terrizas. Tambi茅n decidi贸 bonificar al 100% las tasas que pagan estos negocios. Desde esa fecha se han concedido 2.898 licencias para nuevas terrazas o para ampliaci贸n de las mismas, seg煤n los datos oficiales y se han suprimido 1.500 aparcamientos. Hoy en Madrid hay m谩s de 6.800 terrazas. Los barrios m谩s afectados: Salamanca, con 447 plazas de aparcamiento menos y Chamber铆, con 507, donde la oposici贸n vecinal es fuerte.

鈥淓n Chamber铆 no tenemos calles peatonales, solo tenemos plazas que ya no existen. Aqu铆 en Olavide han relegado a los ni帽os a un peque帽o espacio de juego. Esta plaza iba a ser el centro c铆vico del distrito y se ha convertido en un bar. Nos han ocupado cientos de plazas de aparcamientos y, adem谩s, los pocos espacios de socializaci贸n nos los han petado de terrazas. Nos los han destrozado鈥, se queja Pilar Rodr铆guez, presidenta de la asociaci贸n vecinal El Organillo. Un perjuicio tambi茅n para el comercio minorista, ya que la p茅rdida de accesibilidad en las calles tambi茅n compromete la accesibilidad a sus locales.

En el Consistorio se cocina una nueva ordenanza que llega rodeada de inc贸gnitas. El nuevo proyecto que ya ha aprobado la Junta de Gobierno y que presentaba la vicealcaldesa, Bego帽a Villac铆s, pone fin a las ampliaciones a 31 de diciembre de 2021. Pero todo, entrecomillas, tal y como advierten las asociaciones vecinales. La ordenanza indica que las que est谩n situadas en las aceras volver谩n a su tama帽o y situaci贸n anterior a la pandemia pero las situadas en las bandas de aparcamiento permanecer谩n hasta 2024 si no se encuentran en una Zona Ambientalmente Protegida (ZAP), en Zona de Protecci贸n Ac煤stica Especial (ZPAE) o en 鈥渮onas tensionadas鈥. Pero 驴qu茅 es una zona tensionada?

鈥淗ay una gran indefinici贸n. Las dos primeras zonas sabemos lo que son, la otra no鈥, denuncia Rodr铆guez. 鈥淎 estas alturas no tenemos ni idea de las que quitan y las que no quitan. Porque, si hablamos de zonas tensionadas, se tendr铆an que quitar todas鈥, insiste. 鈥淭odas las asociaciones vecinales de Madrid queremos que la situaci贸n vuelva a como estaba en mayo de 2020 y a partir de ah铆 empezamos a hablar sobre una nueva ordenanza鈥, concluye.

Alacant vs Val猫ncia: Dos modelos 

En el centro de la ciudad de Alacant (Pa铆s Valenci脿) han desaparecido las zonas peatonales y muchos de los aparcamientos. Jos茅 Vicent, secretario de la asociaci贸n de vecinos Centro Tradicional, calcula que se han esfumado m谩s de cien y advierte de que las zonas peatonales se han transformado en grandes terrazas contiguas y una persona invidente tiene muy dif铆cil atravesar las principales calles, como la calle San Ildefonso. 鈥淟a gente del Ayuntamiento no ha le铆do el diccionario, no saben lo que es una calle peatonal. Son todo terrazas donde el peat贸n no puede pasar鈥, se queja.

El centro de esta ciudad, de clima agradable, cercano al puerto y laureada como destino tur铆stico, pierde habitantes a marchas forzadas. Las asociaciones vecinales se quejan de que ya no es un lugar para vivir. El Ayuntamiento, gobernado por el popular Luis Barcala, ha impulsado hasta siete decretos de ampliaciones de terrazas en 茅poca covid. El 煤ltimo pone el tope a estas ampliaciones el 16 de enero de 2022. Pero el problema de este centro viene de antes, mucho antes.

Y no parece que la crisis del covid haya hecho mella en el sector de la restauraci贸n, aunque sea la excusa para ampliar espacios, seg煤n expresa el movimiento vecinal. 鈥淎qu铆 la crisis hostelera no se ha notado, al contrario, han surgido m谩s bares. Solo tenemos terrazas, edificios vacacionales y discotecas鈥, sentencia Vicent, quien asegura que desde la alcald铆a se niegan a reunirse con los vecinos. 鈥淓llos tienen ya una ruta marcada鈥, se queja.

Si Alacant mantendr谩 la ampliaci贸n de terrazas hasta 2022, en la misma comunidad, la ciudad de Val猫ncia se ha convertido en un ejemplo de todo lo contrario, cortando esta actividad el pasado 13 de octubre. De este modo, 670 establecimientos plegaron su exceso de sillas y mesas, y las calles volvieron a su ser prepand茅mico. Una excepci贸n, tanto entre las principales ciudades espa帽olas como dentro de la Comunitat Valenciana, teniendo en cuenta que sus grandes urbes han prolongado la ampliaci贸n de la superficie de las terrazas, como es el caso de Alacant, Castell贸, Elx, Torrent o Paterna. As铆 lo denuncia la Coordinadora de Hosteler铆a de los Barrios de Valencia, que no est谩 muy conforme con la decisi贸n.

Desde el Consistorio, gobernado por Comprom铆s y PSOE, mantienen que llegaron a un acuerdo 鈥渉ist贸rico鈥 entre dos partes que suelen estar enfrentadas. 鈥淐uando se acab贸 el confinamiento, se mont贸 una mesa donde estaban representadas las asociaciones de vecinos, hosteleros y ayuntamiento. Se entendi贸 que llevaban unos meses cerrados y con p茅rdidas, que lo hab铆an pasado mal. Se acord贸 que, por unos meses, mientras hubiera restricciones, se iba a permitir que, para compensar, se ampliar铆an las terrazas o bien aumentando el espacio o bien ocupando parte de la calzada. Adem谩s, se concedieron terrazas a bares que no ten铆an el permiso y se tramitaron un mont贸n de licencias鈥, explica Daniel Ortega, responsable de prensa de la Concejal铆a de Espacio P煤blico.

La clave, se帽ala Ortega, es que las negociaciones se sellaron con la condici贸n de que acabaran con el fin de las restricciones. Y eso sucedi贸 el 9 de octubre, cuando la Generalitat Valenciana decretaba la vuelta a la normalidad. 鈥淐on todo eso se decide convocar una nueva reuni贸n con vecinos y hosteleros, y trasladarles que se acababa el permiso extraordinario鈥, explica.

Bilbao, el tap贸n en el barrio de Abando

Marisa Fern谩ndez es vecina del barrio de Abando de Bilbao. Es miembro de la asociaci贸n de vecinas Uribitarte Anaitasuna, y asegura que la situaci贸n ya es insostenible. 鈥淟a calle Pozas se llega a taponar y los vecinos tienen que pedir auxilio a la polic铆a para entrar en su portal鈥, asegura . En 2020, el Consistorio, liderado por Juan Mar铆a Aburto (PNV), acordaba la ampliaci贸n sine die de espacios de bares y restaurantes en la calle. Hoy la Federaci贸n de Asociaciones Vecinales (FAVB) pide el fin de esta concesi贸n extraordinaria porque considera que han desaparecido las medidas que lo justificaban.

鈥淟as terrazas casi se han duplicado, hab铆a 1.180 antes de la pandemia y se han concedido 800 nuevas licencias o ampliaciones. La mayor parte se ha concentrado en Abando鈥, asegura Fern谩ndez. Esta vecina a帽ade, adem谩s, una diferencia con otras ciudades. 鈥淎qu铆 la gente puede sacar las consumiciones que compra en el bar a la calle. Esto, sumado a las terrazas, da una concentraci贸n muy importante de personas. Se producen taponamientos y mucho ruido. Se superan los 55 dB por la noche 鈥攅l umbral permitido鈥. Dif铆cil vivir as铆鈥, a帽ade.

Para Fern谩ndez, se habla mucho de las p茅rdidas econ贸micas que sufren los hosteleros pero 鈥渘unca鈥 de las que sufren las familias que viven en esas calles, por la devaluaci贸n del precio de sus viviendas. 鈥淓n Abando hay vecinos que por razones de salud quieren vender su piso e irse a otro sitio, pero ni bajando mucho el precio lo consiguen porque nadie quiere desarrollar su proyecto de vida en una calle as铆鈥. 鈥淵 m谩s 鈥攄estaca鈥 las personas con movilidad reducida que lo tienen imposible para pasar por las calles鈥.

Ciudades sin obst谩culos

鈥淟a proliferaci贸n de terrazas nos ha dificultado nuestros desplazamientos de forma aut贸noma y continua. En general, las terrazas de hosteler铆a presentan dificultades de accesibilidad impidiendo el acceso o el tr谩nsito peatonal en las zonas aleda帽as鈥. Son palabras de Jorge Donaire, responsable del 谩rea de Accesibilidad y Vida Independiente de la Confederaci贸n Espa帽ola de Personas con Discapacidad F铆sica y Org谩nica (COCEMFE), quien especifica a煤n m谩s las barreras que generan estos elementos.

Donaire hace referencia a las aglomeraciones de personas en espera que invaden el paso o la ubicaci贸n de mesas auxiliares y mobiliario junto a las paredes de los negocios, un perjuicio para las personas con discapacidad visual, pues rompen la continuidad de la l铆nea de fachada. Tambi茅n entorpecen el tr谩nsito las vallas que se colocan en las terrazas para delimitarlas. Y no solo hay obst谩culos para transitar, sino tambi茅n para utilizarlas. Eso sucede cuando se instalan tarimas y entablados que generan un desnivel y, 鈥渟i no tienen una rampa, se impide que todas las personas tengan igualdad de oportunidades en la elecci贸n y el acceso a los espacios de ocio鈥. Situaci贸n similar que se presenta con la proliferaci贸n de mesas altas, que 鈥渋mpiden el uso de las personas usuarias de sillas de ruedas鈥.

Desde COCEMFE han implementado una nueva categor铆a en su aplicaci贸n AccesibilidApp para reportar todas estas incidencias. Donaire pide, 鈥渃omo m铆nimo鈥, seguir los criterios de accesibilidad universal. Y hace referencia a la normativa estatal: la Orden VIV/561/2010, de 1 de febrero, en la que se establecen criterios m铆nimos para el dise帽o de itinerarios accesibles. Itinerarios que deben transcurrir siempre colindantes a la l铆nea de fachada, con una anchura libre de paso no inferior a 1,8 metros y sin escalones aislados ni resaltes. Estos itinerarios no pueden ser 鈥渋nvadidos ni alterados por ninguna actividad comercial鈥, seg煤n se apunta en esta norma.

Itinerarios que son invadidos en la leganense plaza de la Fuente Honda. El lugar, que debe su nombre a una fuente situada bajo el nivel de la plaza que surt铆a de agua a las viviendas de alrededor en el siglo XVII, ha visto a lo largo de la historia c贸mo los vecinos y vecinas organizaban desde mercados de verduras hasta fiestas locales. Hoy no hay espacio para lo comunal, sino para la individualidad de una ca帽a al sol con un pincho.

鈥淗ay que pensar qu茅 tipo de ciudades queremos, estamos regalando espacios p煤blicos para los hosteleros鈥, explica Fidel Gozalo mientras un padre con un carro zigzaguea entre mesas y regatea a un camarero en un complicado paseo.

Enlace relacionado ElSaltoDario.com 08/12/2021.




Fuente: Sasmadrid.org