January 21, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
211 puntos de vista

Desde el punto de vista de los intereses europeos, nada ser铆a m谩s sencillo que establecer estatutos de neutralidad y renunciar al despliegue de armas nucleares.

Que Rusia vaya a 鈥渋nvadir Ucrania鈥, ocupando todo el pa铆s, est谩 completamente descartado. En las calles de Budapest todav铆a se ven los rastros de la ocupaci贸n sovi茅tica de 1956. Lo de entonces en Hungr铆a ser铆a de risa al lado de lo que pasar铆a en Ucrania en tal caso. Eso es algo evidente para cualquiera m铆nimamente informado, as铆 que no merece la pena extenderse.

Otra cosa es que, ante la falta total de resultados de la reclamaci贸n de Rusia a Estados Unidos y la OTAN, exigiendo garant铆as de seguridad, deber铆a haber una respuesta 鈥渇uerte鈥 de Mosc煤. Rusia anunci贸 鈥渕edidas militares鈥. 驴Cu谩les? Como m铆nimo colocar misiles nucleares 鈥渢谩cticos鈥 en Bielorrusia, Kaliningrado y dem谩s. Como m谩ximo, una anexi贸n del Donbass con el benepl谩cito de la poblaci贸n local. Los actuales precios del petr贸leo al alza y la previsi贸n de que se mantendr谩n permiten con creces al Kremlin sufragar los costes econ贸micos de tales operaciones.

Podr铆an hacerse tambi茅n militarmente con la zona al sur del Donbass (Mariupol) para organizar un cintur贸n de seguridad en direcci贸n sur-oeste y empalmar las dos zonas rebeldes con Crimea, pero esto 煤ltimo me parece extremadamente arriesgado. La poblaci贸n de los distritos ucranianos de Zaporozhia y Jers贸n, mayoritariamente rusoparlantes como la de Odessa, no lleva su rusofilia hasta el extremo de desear ingresar en Rusia y romper con Ucrania, como fue claramente el caso de la poblaci贸n de Crimea en 2014. En esa hip贸tesis extrema, habr铆a mucha violencia y la ocupaci贸n rusa se convertir铆a en un infierno…

Lo que est谩 claro es que Mosc煤 har谩 algo. De lo contrario, todo parecer铆a un farol. El oso ruso, que despu茅s de veinticinco a帽os sin hacerle ni caso ha proclamado 鈥渓铆nea roja鈥 y tanto gru帽e, perder铆a la cara. Toda la movida que ha iniciado Mosc煤 con la exigencia de 鈥済arant铆as de seguridad鈥 no es teatro. Va en serio. Estar铆a bien que nuestros medios de comunicaci贸n, nuestros expertos y nuestros pol铆ticos informaran sobre (y se leyeran) los documentos propuestos por Mosc煤.

El proyecto de acuerdo propuesto a Estados Unidos para disminuir la tensi贸n se帽ala en su art铆culo 1 que las dos partes, 鈥渘o deben emprender acciones que afecten a la seguridad del otro鈥, y en el art铆culo 2 propone que las organizaciones internacionales y alianzas militares de las que forman parte, 鈥渟e adhieran a los principios contenidos en la Carta de las Naciones Unidas鈥. Hay muchos otros aspectos interesantes, por ejemplo en el art铆culo 7 se dice que 鈥渓as partes deben abstenerse de desplegar armas nucleares fuera de sus territorios nacionales y repatriar a su territorio las que ya tengan desplegadas鈥. El mismo art铆culo apunta que las partes 鈥渘o deben entrenar al personal civil y militar de los pa铆ses no nucleares para usar armas nucleares鈥, ni 鈥渞ealizar maniobras que contemplen el uso de armas nucleares鈥. Es la OTAN quien hace todo eso: mantiene armas nucleares en pa铆ses como B茅lgica, Alemania, Holanda, Turqu铆a e Italia, y sus militares son entrenados en el manejo de bombarderos con capacidad nuclear.

Rusia pide que la OTAN cese todo empe帽o en ampliarse hacia el Este, particularmente hacia Ucrania y Georgia. Que garantice que no estacionar谩 bater铆as de misiles en pa铆ses fronterizos con ella. Que se restablezca el acuerdo INF que Estados Unidos abandon贸 unilateralmente en agosto de 2019 y que se abra un di谩logo Este/Oeste en materia de seguridad. Todo esto es manifiestamente razonable y merece una discusi贸n p煤blica a todos los efectos.

Es obvio que Estados Unidos no quiere saber nada del asunto y las razones son claras: aunque el verdadero adversario de Washington est谩 en Asia, la gran potencia imperial americana dejar铆a de serlo en cuanto dejase de dominar Europa. Ese es, precisamente, el cometido de la OTAN. Henry Kissinger lo expresa as铆: 鈥淪in Europa, Am茅rica se convertir铆a en una isla distante de las costas de Eurasia, se ver铆a en la soledad de un estatuto menor鈥. As铆 que es imperativo mantener la tensi贸n en Europa y para ello hay que continuar meti茅ndole el dedo en el ojo al oso ruso. Pero, 驴tiene eso algo que ver con 鈥渋ntereses europeos鈥?

Salvo raras excepciones, los periodistas y expertos europeos contribuyen a esa insensata y ajena cruzada. Explican la cronolog铆a de la agresividad rusa comenzando con la invasi贸n rusa de Georgia de 2008, siguiendo con la anexi贸n de Crimea de 2014 y concluyendo con el fomento de la rebeli贸n separatista en la regi贸n del Donbass pocos meses despu茅s.

No explican que la entrada de los rusos en Georgia tuvo lugar despu茅s de que el ej茅rcito georgiano penetrara en Osetia del Sur 鈥搖na de las regiones 茅tnicas de Georgia peleadas con el gobierno de esa rep煤blica鈥 donde el ej茅rcito ruso ten铆a el estatus de fuerza de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas, en lo que fue un episodio de guerra rel谩mpago del presidente georgiano Mija铆l Sakashvili bendecido por el Presidente George W. Bush y aprovechando que Putin viajaba a China para la olimpiada de Pek铆n.

No explican que Rusia se anexion贸 Crimea solo despu茅s de que Estados Unidos y la Uni贸n Europea promovieran un cambio de r茅gimen sobre la ola de una gran protesta popular que derrib贸 al gobierno leg铆timo de Ucrania, y cuyo momento determinante fue el oscuro y mortal tiroteo de civiles en K铆ev, probablemente a cargo de los golpistas y sus padrinos occidentales.

Occidente, que nunca ha movido un dedo por la anexi贸n de Jerusal茅n Este y los Altos del Gol谩n por parte de Israel, por la ocupaci贸n del Sahara occidental a cargo de Marruecos, o por la ocupaci贸n de la mitad de Chipre por Turqu铆a, operaciones todas ellas realizadas contra la voluntad de la mayor铆a de la poblaci贸n, impuestas mediante la represi贸n y la limpieza 茅tnica, monta un gran esc谩ndalo por la anexi贸n rusa de Crimea, incruenta y que cont贸 con el aplastante apoyo de su poblaci贸n.

Nuestros periodistas y expertos tampoco quieren situar la actual crisis en su perspectiva de treinta a帽os y prefieren omitir las escenas en las que Putin lo explica con meridiana claridad. A cambio, nos ofrecen diariamente la pormenorizada cr贸nica de los desmanes y fechor铆as del r茅gimen de Putin, o de Xi Jinping, la mayor铆a de ellas completamente reales, sin cotejarla con los mucho peores cr铆menes y fechor铆as de las potencias occidentales. La eliminaci贸n de adversarios con polonio en Londres, la infame negaci贸n de responsabilidad en el derribo del vuelo de Malaysia Airlines del 17 de julio de 2014, con sus 300 muertos y las dem谩s flores de Mosc煤 coincidieron mas o menos con el tiempo en que un presidente de Estados Unidos galardonado con el Premio Nobel de la Paz se desayunaba cada d铆a en la Casa Blanca firmando las listas de la gente que su ej茅rcito eliminaba con drones por doquier en el mundo. Centenares de asesinatos extrajudiciales.

Brutal est谩 siendo la ilegalizaci贸n de la organizaci贸n rusa 鈥淢emorial鈥, dedicada a la memoria de los cr铆menes del estalinismo en los terribles a帽os treinta sovi茅ticos. El esc谩ndalo por el trato a esta organizaci贸n de furibundos liberales anticomunistas, cuyos promotores siempre han considerado las masacres de Stalin y su r茅gimen como una consecuencia l贸gica de la Revoluci贸n de Octubre, est谩 m谩s que justificado, pero siempre ser谩 un esc谩ndalo ambiguo e incompleto sin atender al holocausto de las guerras de Washington posteriores al 11-S de 2001. 驴A qu茅 memoria tendr谩n derecho en Occidente los 38 millones de desplazados que esas guerras han producido desde Afganist谩n a Libia, pasando por Yemen, Pakist谩n, Irak, Somalia, Siria o Filipinas?

Es posible que a causa de su estupidez estrat茅gica y de la mano de Estados Unidos, Europa se meta en una fase peligrosa y turbulenta con Rusia. Desde el punto de vista de los intereses europeos, nada ser铆a m谩s sencillo que renunciar a armas nucleares en la parte oriental del continente y establecer un estatuto de neutralidad para los pa铆ses del Este de Europa, o como m铆nimo para Georgia, Ucrania y los pa铆ses b谩lticos. La histeria con la que se replica a ese tipo de escenarios, diciendo que cualquier concesi贸n en esa direcci贸n supondr铆a un 鈥渘uevo Yalta鈥 (Borrell) o hacer de esos pa铆ses, 鈥渟at茅lites de Rusia鈥, es absurda. No fueron sat茅lites Austria (cuyo Staatsvertrag de 1955 le dio la plena soberan铆a, sin militares extranjeros a cambio de un estatus de neutralidad), ni Finlandia, en una 茅poca en la que el poder de Mosc煤 era infinitamente superior, y no lo ser谩n ahora. No es el sometimiento a Mosc煤 de ning煤n pa铆s lo que est谩 en juego. Es la seguridad de Rusia, pa铆s fr谩gil que no conviene agitar por su alto potencial de inestabilidad interna. Es la paz y la soberan铆a bien entendida, en Europa.


Fuente: https://ctxt.es/es/20220101/Firmas/…




Fuente: Grupotortuga.com