February 19, 2023
De parte de Lobo Suelto
303 puntos de vista

驴A qu茅 se debe esa extra帽a sensaci贸n que nos acompa帽a cuando percibimos como comentaristas a quienes hablan desde el lugar de la acci贸n pol铆tica? La acci贸n pol铆tica siempre es comentario, pero a veces el comentario se traiciona a s铆 mismo y dice lo contrario de lo que querr铆a decir. Eso sucede cuando el comentario se vuelve obediencia a la ley. El atractivo de la lengua pol铆tica es el hallazgo de la salida, justo ah铆 donde parec铆a no haberla. De all铆 la p茅rdida de eficacia de la buena voluntad de los dirigentes, cuando s贸lo pretenden posponer la decepci贸n general frente al estado de cosas. Vuelto incapaz de articular las transformaciones en nombre de las cuales pide atenci贸n, el discurso de la pol铆tica provoca el efecto involuntario de auspiciar su propia ca铆da. Franz Kafka tom贸 muy en cuenta en sus relatos (y en sus notables dibujos) la brecha o la distancia por momentos imperceptible entre la ley y la palabra, as铆 como el tiempo de la espera en la que los sujetos buscan los modos de eludir o posponer 鈥攊ndefinidamente鈥 la condena que pesa sobre ellos.

En 1914 Kafka publica 鈥淎nte la ley鈥, un breve relato que har谩 historia: un campesino acude a la puerta de la ley y solicita autorizaci贸n para ingresar. La puerta se encuentra abierta pero el guardi谩n lo hace esperar. Captando la ansiedad del campesino, el centinela le dirige estas palabras:

鈥擲i tu deseo es tan grande, haz la prueba de entrar a pesar de mi prohibici贸n.

Pero el aspecto del guardi谩n lo disuade. Y adem谩s parece haber guardianes a煤n m谩s poderosos custodiando las puertas de los salones subsiguientes. El campesino se desalienta y reflexiona que la ley deber铆a ser accesible a todos. Pero decide esperar. As铆 pasan d铆as y a帽os. En esas circunstancias, el campesino tiene tiempo de sobra para observar al guardi谩n, ese 鈥溍簄ico obst谩culo que lo separa de la Ley鈥. Y as铆 envejece. Hasta que antes de morir 鈥渄istingue un resplandor, que surge inextinguible de la puerta de la Ley鈥 y advierte que hay una pregunta importante que aun no ha formulado al custodio: 鈥淭odos se esfuerzan por llegar a la Ley 鈥攄ice el hombre鈥; 驴c贸mo es posible entonces que durante tantos a帽os nadie m谩s que yo pretendiera entrar?鈥 A lo que el centinela le responde: 鈥淣adie pod铆a pretenderlo porque esta entrada era solamente para ti. Ahora voy a cerrarla鈥.

Unos a帽os antes, en 1913, en 鈥淓l pasajero鈥, Kafka describe el monologo mental de una persona que espera el tranv铆a y se siente insegura de su propia situaci贸n en el mundo, en su ciudad e incluso en su familia. Si se le solicitase una justificaci贸n para su existencia, ser铆a incapaz de responder. En el tranv铆a observa con m谩ximo detalle a una mujer joven, como si pudiera palparla con los ojos, y se pregunta: 驴c贸mo es que ella no se asombra de s铆 misma y por qu茅 mantiene la boca cerrada?. La vacilaci贸n del pasajero lo sit煤a ante la ley. O m谩s bien, antes de la ley. La vida desprendida de la obediencia autom谩tica resulta violentamente arrebatada por el enigma de la existencia. 驴Por qu茅 los dem谩s parecen no hacerse preguntas?

En 鈥淯n informe para una Academia鈥, publicado en 1917, el expositor trata de su pasado simiesco. Antes mono libre, ahora sometido a 芦este yugo禄. Es la historia de una renuncia. De sus sensaciones simiescas s贸lo puede expresar aquello que la palabra humana logra captar y transmitir. Su periplo es tan fascinante como breve: herido y luego enjaulado en el vapor que lo tra铆a, comprendi贸 que no ten铆a ninguna salida. Pero ten铆a que encontrar alguna, porque sin ella no pod铆a vivir. Lo curioso es que jam谩s tuvo la idea de la libertad: solo buscaba una salida. Descartada una fuga suicida, abandon贸 todo proceder desesperado. Descubri贸 que en sus circunstancias, la 煤nica salida posible era imitar a los humanos. No lo hizo por admiraci贸n, sino por pura necesidad. Se esforz贸 en encontrar su voz, y en adquirir habilidades que lo destinaran al variet茅 (pues el zool贸gico no es una salida, sino una nueva jaula). Su conclusi贸n es que cuando se quiere encontrar una salida, se aprende y considera que su vida vali贸 la pena. Indiferente a todo inter茅s por el juicio humano, su mensaje a la academia es meramente informativo.

Los personajes de Kafka viven una espera sin fin. Formulan preguntas sin respuestas. Buscan una salida. Para ellos la ley resulta no indiferente sino desconocida, al igual que los jueces, que no contestan jam谩s de forma clara. Si el pueblo obedece se debe m谩s bien a que sabe deducir reglas de conducta del comportamiento de los nobles. Y si no renuncia a preguntar, es porque cuenta con el idioma como su bien m谩s preciado: su 煤nica oportunidad para tomar decisiones en el breve lapso que va entre la vida y la muerte. De all铆 el car谩cter paradojal que cargan sus relatos. Desde el momento en que se descubre que el lenguaje ha sido capturado por la ley (la narratividad es desde siempre esencial para la ley), queda instaurado el c铆rculo en el cual la ley y la lengua no pueden sino comparecerse, perpetuamente, la una ante la otra.

Jacques Derrida ha apuntado su mirada a esta mutua captura entre la ley y el lenguaje. No habr铆a salida alguna para los sujetos all铆 entrampados sino fueran capaces de convertir su espera ante la ley 鈥攕u desesperaci贸n鈥, en actividad de tipo descriptiva. Sin una reflexi贸n sobre el poder de las palabras, como sucede con el protagonista de 鈥淯n informe para una Academia鈥, no hay deserci贸n posible. Derrida denomin贸 芦prejuicios禄 a los modos de existencia que alcanzan esta suerte de anterioridad 鈥攐 desv铆o inicial鈥 del lenguaje con respecto a la ley. Los habitantes de este limbo discurren en una existencia sin juicio previo. Un limbo que Derrida asocia a una 鈥渏uridicidad subversiva鈥, que libera a los personajes de toda presuposici贸n de culpabilidad. Con esta subversi贸n nace la literatura, pero su liberaci贸n no se halla en sus contenidos ficcionales, sino m谩s bien en la imposibilidad de asegurarle a este uso de las palabras su propia identidad. La inocencia no surge de un inconcebible proceso exculpador. S贸lo se la alcanza en virtud de un equ铆voco referencial o un desv铆o inicial que permite a las palabras distraerse de todo cumplimiento de las leyes existentes.

En un art铆culo notable (鈥溌緼 qui茅n le pertenece Kafka?鈥; 2011), Judith Butler relata los t茅rminos en los que se desarroll贸 una disputa legal entre la Biblioteca Nacional de Israel y el Archivo Alem谩n de Literatura en Marbach, por la posesi贸n de kilos de textos hasta entonces in茅ditos que el escritor checo confi贸 a su amigo Max Brod (muerto en 1968) y este dej贸 en manos de su secretaria y amante Esther Hoffe (fallecida en 2007), para pasar finalmente a las hijas de ella. El argumento de la parte israel铆 aludi贸 a su pretensi贸n de ejercer el derecho estatal a reclamar la custodia de las obras pertenecientes a la cultura jud铆a. El fundamento de la contraparte fue su derecho sobre la lengua alemana en la escrib铆a el autor de 鈥淟a metamorfosis鈥. El argumento kafkiano de Butler interviene buscando una salida en el preciso instante en que el c铆rculo de la ley y la lengua se cierne sobre la obra del checo. Enfatizando en la kafkiana 鈥減o茅tica de la no-llegada鈥, en dispone el uso de las palabras a fin de posponer indefinidamente la sentencia, la fil贸sofa desmonta las pretensiones de ambos litigantes. Es tan problem谩tica la aspiraci贸n del Estado de Israel al monopolio de lo jud铆o (niega tanto su condici贸n de representante de poblaci贸n israel铆 no jud铆a, como su imposibilidad de representar lo jud铆o diasp贸rico); como la ambici贸n germana de apropiarse en nombre de la pureza de una lengua de un autor cuyo alem谩n est谩 impregnado del yiddish y del checo. La po茅tica kafkiana de la no-llegada, por el contrario, posee un potencial pol铆tico para un juda铆smo del exilio, y para una experiencia del pluri-ling眉铆stimo. La 鈥渘o-llegada鈥 y el perpetuo incumplimiento, concluye Butler, deber铆an proteger a Kafka del peso de la ley.

En el mismo sentido, Massimo Cacciari escribe que Kafka no deber铆a ser tratado exactamente como un literato. Porque su escritura no indaga sobre el estilo, sino sobre el car谩cter enigm谩tico de la ley. Su descubrimiento habr铆a sido el de la p茅rdida de 鈥渁lusividad鈥 del texto legal. Las palabras que en la tradici贸n 鈥攋ur铆dica, teol贸gica鈥 remit铆an a una justicia por llegar, funcionar铆an ahora como signos sueltos, huellas que deben ser interrogadas en s铆 mismas. La lengua que anta帽o narraba el advenimiento de la justicia narra ahora su ca铆da. La puerta de 芦Ante la ley禄 permanece abierta, todo est谩 a la vista. La redenci贸n s贸lo ser铆a posible en el reverso negativo de la historia.

En el relato p贸stumo 鈥淟a construcci贸n de la muralla china鈥, Kafka escribe sobre el m茅todo ca贸tico adoptado por la Conducci贸n para levantar una obra gigantesca, cuyo prop贸sito aparente es la defensa respecto de los pueblos n贸madas del norte. La muralla se construye por medio de segmentos arbitrariamente dispuestos (se la erige mediante enormes agujeros). Basta con echar un vistazo al recinto de la Conducci贸n (鈥渄贸nde quedaba y qui茅nes se sentaban all铆, era un misterio鈥) para sentir que lo que all铆 se decide nunca puede resultar arbitrario: en 茅l giraban 鈥渢odos los pensamientos y deseos humanos, y en c铆rculos contrarios todas las metas y realizaciones; pero por la ventana ca铆an sobre las manos que dibujaban planos los destellos de los mundos divinos鈥. Por lo que un observador imparcial que estuviera al tanto de las t茅cnicas de edificaci贸n, deber铆a concluir dos cosas a la vez: la falta de coordinaci贸n en la construcci贸n de la muralla (la Conducci贸n eligi贸 una 鈥渟oluci贸n de emergencia e inadecuada鈥), y la existencia de razones que justifican a la Conducci贸n. Esta doble conclusi贸n queda registrada en la m谩xima que circulaba entre los trabajadores durante el largo y agotador per铆odo de la construcci贸n: 鈥淭rata con todas tus fuerzas de comprender las disposiciones de la Conducci贸n, pero solo hasta cierto punto, despu茅s cesa en las reflexiones鈥.

El cohete a la luna




Fuente: Lobosuelto.com