September 21, 2021
De parte de La Haine
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Al cambiar de casaca y reconocer la derrota en Afganist谩n, el hombre fuerte del r茅gimen estadounidense Joe Biden retoma la estrategia Rumsfeld-Cebrowski de la guerra sin fin

Ya no se trata de desplegar grandes cantidades de tropas en el terreno sino de multiplicar los “teatros” de intervenci贸n donde operar谩n drones “asesinos”, unidades de fuerzas especiales y mercenarios. La guerra s贸lo cambia de aspecto pero sigue extendi茅ndose.

El 18 de septiembre de 2001, una semana despu茅s de los hechos del 11 de Septiembre, el Congreso de EEUU aprobaba, gracias al voto conjunto de republicanos y dem贸cratas, la Ley P煤blica 107-40, donde se estipula:

芦El Presidente est谩 autorizado a utilizar toda la fuerza necesaria y apropiada contra las naciones, organizaciones y personas que 茅l considere que planificaron, autorizaron, cometieron o ayudaron en los ataques terroristas ocurridos el 11 de septiembre de 2001, o que hayan dado refugio a esas organizaciones o personas, con el objetivo de prevenir todo futuro acto de terrorismo internacional contra EEUU de parte de esas naciones, organizaci贸n o personas.禄

Esa ley, que confiri贸 al presidente republicano George W. Bush plenos poderes de guerra, hab铆a sido redactada por el senador dem贸crata Joe Biden, entonces presidente de la Comisi贸n de Relaciones Exteriores.

El presidente George W. Bush se ve铆a as铆 autorizado por el Congreso, en nombre de la 芦guerra contra el terrorismo禄, a utilizar la fuerza militar no s贸lo contra organizaciones o personas sino incluso contra naciones enteras, cuya culpabilidad ser铆a simplemente decretada por 茅l mismo, investido de la autoridad para emitir una sentencia sin juicio e inapelable, y ordenaba la inmediata ejecuci贸n de los “culpables” mediante una guerra.

S贸lo dos senadores han venido solicitando desde hace tiempo la anulaci贸n de esa ley: el dem贸crata Tim Kaine y el republicano Todd Young.

Pero no han tenido 茅xito. La ley del 18 de septiembre de 2001 sigue vigente y, despu茅s del presidente republicano George W. Bush, la han utilizado sucesivamente el presidente dem贸crata Barack Obama, el republicano Donald Trump y, ahora, el dem贸crata Joe Biden, quien antes fue vicepresidente en la administraci贸n Obama. Se calcula que esa ley ya ha sido utilizada para “legitimar”, durante los 煤ltimos 20 a帽os, operaciones militares efectuadas por las fuerzas armadas de EEUU -por orden presidencial- en al menos 19 pa铆ses, como Afganist谩n, Irak, Libia, Yemen, T煤nez, Kenya, Mali, Nigeria, Somalia, Camer煤n y N铆ger.

Tres semanas despu茅s de la adopci贸n de esa ley, el presidente George W. Bush ordenaba atacar e invadir Afganist谩n, oficialmente para capturar a Osama ben Laden, protegido por los talibanes. Tres meses despu茅s ordenaba la apertura de la prisi贸n de Guant谩namo, donde llegaban deportados y eran torturados presuntos terroristas de diferentes partes del mundo. A帽o y medio m谩s tarde, en respuesta a una solicitud de 77 senadores republicanos y dem贸cratas -encabezados por Joe Biden- George W. Bush ordenaba atacar e invadir Irak, acusando a ese pa铆s de poseer armas de destrucci贸n masiva, acusaci贸n que posteriormente result贸 ser falsa. Tambi茅n orden贸 aplastar la resistencia con mano de hierro, lo cual qued贸 confirmado por las im谩genes de las torturas aplicadas en la c谩rcel de Abu Ghraib -reveladas en 2004.

Tambi茅n bas谩ndose en la ley de 2001, que lo autorizaba a 芦utilizar toda la fuerza necesaria y apropiada禄, el presidente Barack Obama autorizaba la CIA -diez a帽os despu茅s- a realizar operaciones secretas en Libia para preparar la guerra de la OTAN, que destruir铆a el Estado libio.

Utilizando el mismo procedimiento “legal”, seg煤n documentaba el New York Times el 29 de mayo de 2012, se instituy贸 bajo la administraci贸n Obama la llamada 芦kill list禄, actualizada semanalmente, en la que se enumeran las personas de todo el mundo secretamente condenadas a muerte bajo la acusaci贸n de terrorismo, personas que -previa aprobaci贸n del presidente de EEUU- son f铆sicamente eliminadas, generalmente recurriendo al uso de drones asesinos. Ese fue el procedimiento utilizado en enero de 2020 por el presidente Donald Trump, al ordenar el asesinato del general iran铆 Qassem Suleimani, alcanzado por un drone estadounidense en el aeropuerto de Bagdad. Ataques similares con drones estadounidenses tambi茅n han sido “legalmente” autorizados en Afganist谩n, Irak, Libia, Pakist谩n, Somalia, Siria y Yemen.

El ataque m谩s reciente de un drone asesino fue realizado, con autorizaci贸n del presidente Joe Biden, el 29 de agosto pasado, en Kabul, contra un veh铆culo que supuestamente transportaba explosivos para Daesh. Una investigaci贸n publicada el 10 de septiembre en el New York Times revel贸 que el veh铆culo -que el operador del drone hab铆a seguido por mucho tiempo, a miles de kil贸metros de distancia- no transportaba explosivos sino dep贸sitos de agua. Pero el veh铆culo fue volado -en medio de un barrio densamente poblado- por un misil estadounidense Hellfire (literalmente, “Fuego del Infierno”), que mat贸 10 civiles, entre ellos 7 ni帽os.

il Manifesto




Fuente: Lahaine.org