November 16, 2020
De parte de Editorial Imperdible
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Por cada pregunta, una historia; por cada historia, una lecci贸n; y en todas y cada una de estas, la misma idea: luchar por mantener la libertad de disentir

VAL脠NCIA. Artista transg茅nero y activista pre-queer. Rampova recibe a este redactor y a la fot贸grafa con unas mascarillas que se ha personalizado. Son higi茅nicas, pero adem谩s les ha puesto varias fundas de lentejuelas y animal print. Cuando posa en las calles del Cabanyal, donde se desarrollar谩 la entrevista algo m谩s tarde, Rampova no baja de aquellos escenarios que revolucion贸 con el Kabaret Ploma 2. Vino turbio mediante, la grabadora se enciende y las dos horas restantes convierten la entrevista en un testimonio paralizante sobre su vida. Por cada pregunta, una historia; por cada historia, una lecci贸n; y en todas y cada una de estas, la misma idea: luchar por mantener la libertad de disentir.

Las luces y las sombras de una vida siempre brillante las ha plasmado, junto a personas que han estado a su lado, en Kabaret Ploma 2. Socialicemos las lentejuelas (Editorial Imperdible), una cr贸nica alternativa de la Val猫ncia que disfrutaba mientras era amenazada por la intolerancia y la opresi贸n del sistema heteropatriarcal. En vez de responder a ciertas preguntas a partir del libro, Rampova aprovecha estas para contarse. Ciertas palabras valen m谩s que mil im谩genes.

1潞 historia: sobre un despertar sexual y dos c谩rceles

A Rampova nunca le insultaron en el colegio pero a los 14 a帽os, fue por primera vez a la c谩rcel. La primera vez que le detuvieron fue cuando exploraba una de sus primeras experiencias sexuales en las rocas de la playa de Las Arenas con un joven mayor que 茅l. No ocurri贸 nada, 鈥渘i una felaci贸n鈥, pero cuando Rampova vio una rata, grit贸 y alert贸 a los guardias. Con catorce a帽os y cuatro meses, ingres贸 en la Modelo de Val猫ncia, donde vivi贸 la crudeza de sus primeros golpes, sus primeras violaciones.

Exiliado en Barcelona por precauci贸n, un d铆a paseaba por 鈥減or instinto鈥 por barrios de ambiente de la ciudad y se meti贸 en los cines Princesa porque quer铆a ver una pel铆cula. Sin embargo, un hombre se le acerc贸 casi al empezar la sesi贸n para que le hiciera una felaci贸n. Al salir, el hombre le estaba esperando para auparle hasta su altura y lanzarle contra el suelo. Le rompi贸 las costillas llev谩ndole a rastras por la Via Laietana los 200 metros que separaban los cines del calabozo. Tras varias palizas en el interrogatorio, conoci贸 en el hospital de la c谩rcel Modelo a un argentino, Federico, del que se enamor贸 hablando de Massiel. Ten铆a decidido suicidarse al entrar en la c谩rcel, pero la idea de coincidir con 茅l le devolvi贸 cierta esperanza.

Los mi茅rcoles a la hora de la siesta, un guarda psic贸pata, visitaba el pabell贸n para apalizar a los presos. Todos los mi茅rcoles. Era su rutina. Un d铆a, cuando un preso de confianza se enter贸 de que tambi茅n recib铆a esa violencia su novia, fue y apaliz贸 hasta la muerte al guardia. Fue la primera persona muerta que Rampova ve铆a. Ten铆a 15 a帽os.

鈥淐onfieso que me han herido, pero he sobrevivido鈥, dice Rampova en el libro.

2潞 historia: sobre los estadios y un programa de radio

En la exposici贸n Contracultura. Resistencia, utop铆a y provocaci贸n en Valencia se dedicaban dos salas al trabajo de dos personas: una a Margot, otra a Rampova, que son la cara y la cruz de la misma provocaci贸n: el transformismo. Margot representa m谩s el aspecto l煤dico: 鈥淵a viene la democracia a pasos agigantados, y podemos ver a un camionero de B茅tera haciendo de Sara Montiel鈥, dec铆a el periodista Rafa Mar铆.

Ploma 2 y Rampova buscaban otra cosa: hacer pol铆tica con las lentejuelas. Sus actuaciones eran radicales, provocadoras y desafiantes. 鈥淓so fue lo que nos diferenci贸 de otras muchas cabareteras, y lo que nos llev贸 por los estadio de toda Espa帽a. Lo que nosotras hac铆amos no lo hac铆a nadie en todo el pa铆s, y nos llamaban para actuar hasta en m铆tines o Conciertos de Viveros鈥, cuenta.

Empezaron a hacer tambi茅n un programa ic贸nico en Radio Klara, La Pinteta Rebel (algunos de los episodios han sido recuperados y subidos a Ivoox por Lambda), un espacio donde intentaban trasladar su provocaci贸n y sus sketches mientras pon铆an m煤sica y explicaban, desde su prisma, la actualidad. Se lleg贸 a rumorear que el programa ten铆a m谩s audiencia escuch谩ndose solo en Val猫ncia que R脿dio 9 en toda la Comunitat Valenciana. En 1985, por ejemplo, hablan de la posible aprobaci贸n de una ley de matrimonio igualitario en Dinamarca. El debate entre las diferentes personas del programa es que, a pesar de estar de acuerdo con la igualdad de derechos entre heterosexuales y homosexuales, si deber铆a abrirse el mel贸n de la abolici贸n de la instituci贸n del matrimonio.

Pre-queer es la palabra con la que se define esta visi贸n pionera que tuvo en todo momento el programa, que se mantuvo en antena (aunque pas贸 a llamarse Polstergai) hasta la d茅cada de los 90. Rampova utilizaba otro t茅rmino antes que queer, maribollotrans.

3潞 historia: hoy

Con todo lo vivido, es imposible no sentir curiosidad por lo que piensa de la actualidad, en un momento de especial hostilidad ante la disidencia sexual y de g茅nero. Este a帽o recibi贸 un homenaje por parte del proyecto Museari en Las Naves, aunque padece a煤n algo de agorafobia por la cantidad de episodios violentos que ha vivido en la calle a lo largo de su vida, por lo que hace gran parte de su vida en casa.

驴Se puede ser optimista ante la situaci贸n en la que nos encontramos? 鈥淢ientras haya un partido pol铆tico como Vox en el Congreso, 驴de qu茅 podemos sentirnos tranquilos?鈥, plantea directamente. 鈥淓s verdad que se ha avanzado. Antes nos cortaban la cabeza y la tiraban en el r铆o Hudson, pero no s茅 si puede ser optimista a煤n. Pasan los a帽os y el problema sigue estando鈥, a帽ade.

Rampova confiesa c贸mo duele el ataque de ciertos sectores del feminismo acad茅mico que ataca a las personas trans con argumentos supuestamente biol贸gicos: 鈥淢e gustar铆a recordarles a esas personas, que Stonewall y en otros tantos episodios de conquista feminista y LGTB, quien estaba en primera l铆nea para luchar y qui茅nes recib铆an los golpes era las personas trans鈥.

Han pasado dos horas y solo ha dado tiempo ha plantearlo cinco preguntas. Ni siquiera las responde, Rampova quiere contarlas, cruzar su vida con las referencias y las pel铆culas de Marlene Dietrich que se han ido cruzando en su vida. En cada respuesta, una historia; y en cada historia, una lecci贸n; en todas y cada una de estas, una misma idea: la de luchar por mantener viva la disidencia y las ganas de que la vida que quiere vivir no tiene nada de malo.

脕lvaro G. Dev铆s

Extra铆do de: https://valenciaplaza.com/la-lucha-de-rampova-en-sus-propias-palabras




Fuente: Editorialimperdible.com