June 23, 2022
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Desde que el 18 de junio sali贸 de prisi贸n su exmarido tras haber cumplido una condena de cinco a帽os y 11 meses por haber ejercido violencia de g茅nero contra ella y abusado sexualmente de su hija, Ana Mar铆a Guti茅rrez no ha vuelto a pisar la calle por temor a que la asesine.

Acci贸n feminista en Laredo en apoyo a Ana Mar铆a Guti茅rrez. / Fofo cedida por Gaia

En la Casa de Cultura de Laredo, una hilera de ni帽os y ni帽as se amontonan en la puerta. En sus cabezas llevan birretes y visten un traje 铆ndigo. Las personas que pasan frente al grupo, se quedan mirando y sonr铆en. Por su peque帽o tama帽o podr铆a ser la graduaci贸n de infantil. Las graduaciones ponen finales y abren principios. Ana Mar铆a Guti茅rrez cruza la calle agitando los brazos. 鈥溌ue no sale!, 隆que no sale!鈥, grita, rompiendo alegr铆a.

El s谩bado 18 de junio de 2022, su exmarido, qui茅n ejerci贸 violencia de g茅nero contra Ana Mar铆a y abus贸 sexualmente de su hija menor edad iba a salir de la c谩rcel, tras haber finalizado una condena de cinco a帽os y 11 meses en el centro penitenciario El Dueso, localizado en la zona oriental de Cantabria.

El s谩bado 18 de junio de 2022 es una fecha que Ana Mar铆a lleva recordando hace tiempo. 鈥淗ay momentos se帽alados en estos a帽os que he olvidado. Y el miedo empezaba a llegar cuando m谩s se acercaba este d铆a鈥, se帽ala. El jueves 16 de junio, recibi贸 una llamada en la que le comunicaban la noticia: 鈥淢e hab铆a pedido la semana posterior de vacaciones porque sab铆a que su salida me iba a afectar. No s茅 si habr茅is sido los medios鈥 que hab茅is dado voz a mi caso y por eso han decidido reconsiderar su salida鈥.

No iba a quedar en libertad, pero al final su exmarido, su agresor y abusador de su hija sali贸 el s谩bado 18 de junio de 2022 de la c谩rcel. Solo su hija e hijo, de 24 y 26 a帽os, tienen una orden de alejamiento. Ella no. A Ana Mar铆a le dijeron que su agresor no iba a salir de la c谩rcel, pero ha salido. Seg煤n la p谩gina web del Ministerio de Igualdad, el Sistema de Seguimiento por Medios Telem谩ticos de las Medidas y Penas de Alejamiento en el 谩mbito de la Violencia de G茅nero es el que permite verificar el cumplimiento de las medidas y penas de prohibici贸n de aproximaci贸n a la v铆ctima impuestas en los procedimientos que se sigan por violencia de g茅nero en los que la Autoridad Judicial acuerde su utilizaci贸n. Este sistema de protecci贸n proporciona informaci贸n actualizada y permanente de las incidencias que afecten al cumplimiento o incumplimiento de las medidas o penas, as铆 como de las posibles incidencias, tanto accidentales como provocadas, en el funcionamiento de los dispositivos electr贸nicos utilizados. A Ana Mar铆a Guti茅rrez tambi茅n le dijeron que a su agresor le pondr铆an un dispositivo de control telem谩tico a su salida, pero no se lo han puesto.

Cantabria: violencia de g茅nero y el Sistema VioG茅n

El Ministerio de Igualdad ha condenado 19 asesinatos a mujeres en lo que va de a帽o. Seg煤n feminicidio.net, en 2022, se han registrado 46 feminicidios y otros asesinatos de mujeres cometidos por hombres en Espa帽a. En 2007, el Ministerio del Interior cre贸 el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de G茅nero, conocido como Sistema VioG茅n (en cumplimiento de la Ley Org谩nica 1/2004 de Medidas de Protecci贸n Integral contra la Violencia de G茅nero).

La delegada de Gobierno de Cantabria, Ainoa Qui帽ones, se帽al贸 el 12 de abril durante su intervenci贸n en la Comisi贸n Territorial de Asistencia en Seguridad que Cantabria cuenta con m谩s de 900 casos activos de violencia de g茅nero en este sistema y, que de estos, 14 son de mujeres menores de edad. Los 贸rganos judiciales de Cantabria han registrado durante el primer trimestre de este a帽o, 514 denuncias por violencia de g茅nero: un incremento del 34,2 por ciento respecto al mismo periodo del a帽o 2021. Estas cifras suponen una media de 5,7 denuncias al d铆a y figuran como v铆ctimas 454 mujeres (un 18,5 por ciento m谩s) y tres menores de edad (frente a uno el pasado a帽o). 鈥淧ero de cu谩ntas mujeres,鈥 驴de 5.000, 10.000? Creo que no hay datos concretos. Una vez denuncias si no se aplica una orden de alejamiento tienes que seguir viviendo con el maltratador. Hab铆a gente en mi entorno que me dec铆a: 驴por qu茅 no lo denuncias? Y yo respond铆a: 鈥榖ien, 驴y qui茅n me garantiza que luego no lo vaya a volver a ver?鈥欌, explica Ana Mar铆a Guti茅rrez.

A trav茅s del Sistema VioG茅n, una vez que se produce una denuncia por violencia de g茅nero la actividad policial determinar谩 los factores referidos a la violencia sufrida por la mujer; las relaciones mantenidas con el agresor; los antecedentes del agresor y su entorno; las circunstancias familiares, sociales, econ贸micas y laborales de la mujer y su agresor; la retirada de denuncias, reanudaci贸n de la convivencia y la renuncia de la mujer agredida al estatuto de protecci贸n concedido. A trav茅s de esta informaci贸n, la polic铆a acordar谩 las medidas policiales de protecci贸n a trav茅s de una calificaci贸n de grado o nivel de riesgo: bajo, medio, alto y extremo.

Los agujeros de la protecci贸n

La Delegaci贸n del Gobierno para la Violencia de G茅nero en Espa帽a elabor贸 un estudio en 2019, a partir de 1.220 encuestas, sobre los motivos que retrasan la decisi贸n de las mujeres a denunciar los malos tratos o solicitar apoyo a un servicio especializado. Seg煤n este informe, el miedo al agresor, con un 50 por ciento total de las respuestas obtenidas, es el factor con mayor incidencia y, por tanto, el m谩s influyente en la decisi贸n de verbalizar o denunciar, retrasando o impidiendo as铆 el paso a dar por la mujer agredida.

Ana Mar铆a Guti茅rrez tiene ahora 53 a帽os y convivi贸 con su exmarido casi 20 a帽os. 鈥淣o hay un proceso en el que dices: hoy empiezan los malos tratos. Van poco a poco. No percibes lo que es la vida, no te das cuenta de absolutamente nada. No eres consciente del miedo en esos momentos, pero鈥 cuando sales y sacas la cabeza dices: qu茅 miedo ten铆a鈥 ten铆a m谩s miedo de lo que yo pensaba. Y cuando te ves libre, dices: 隆bufff, a vivir!鈥.

Otro de los motivos por los que las mujeres denuncian o piden ayuda, citados en el estudio en un 30 por ciento de los casos, es porque las hijas e hijos ya se estaban dando cuenta de la violencia dentro del hogar. Sin la ayuda de su hija, que sufri贸 abusos sexuales por parte de su padre durante a帽os, Ana Mar铆a no habr铆a podido tomar la decisi贸n de denunciar. 鈥溍塴 me anul贸 de tal manera que yo no pude detectar nada. Estaba nublada, ciega y sorda. Ella aguant贸 abusos desde peque帽a y con los a帽os empez贸 a entender lo que pasaba y un d铆a ya no pudo m谩s. Explot贸 en el colegio. Mi hija ha sido mi fuerza principal鈥, explica.

Tras haber denunciado, el juicio de Ana Mar铆a Guti茅rrez tiene lugar dos a帽os despu茅s, el 2 de diciembre de 2015. Su exmarido es condenado a cinco a帽os y 11 meses de c谩rcel. Sin embargo, 茅l continuaba en la calle y ella ten铆a una orden de alejamiento. 鈥淓n aquella 茅poca yo trabajaba en un bar. Casi todas las noches yo sal铆a de mi trabajo y 茅l andaba por ah铆. Conoc铆a su coche, el sonido del motor. Sab铆a que era 茅l. Un d铆a pas贸 por delante del bar y me salud贸. Una cosa era que estuviese en la calle y otra, que adem谩s me estuviera vacilando. Ah铆 llamamos a la polic铆a y ya le detuvieron鈥, cuenta. Al d铆a siguiente se celebr贸 un juicio r谩pido y su exmarido volvi贸 a la calle. Ana Mar铆a no pod铆a creerlo. 鈥淣o fue hasta que llam茅 a la prensa que le pusieron en b煤squeda de orden y captura. Entonces le detuvieron y le metieron en la c谩rcel鈥. Entr贸 en prisi贸n el 7 de febrero de 2016: dos meses despu茅s de haberse celebrado el juicio.

Gaia: red y acci贸n feminista

Cuando este caso lleg贸 al espacio feminista de Laredo Gaia, las integrantes quisieron hablar con ella y tomar acci贸n. 鈥淔ormamos el grupo hace aproximadamente dos a帽os, somos unas diez chicas de Laredo que nos juntamos cada 15 d铆as. Hemos hecho acciones por el 25 de noviembre y el 8 de marzo, mesas de debate y charlas鈥, cuenta Elisabet, una de las activistas, a trav茅s del tel茅fono. Gaia es la primera red feminista que se forma en Laredo. El colectivo no pod铆a pasar por alto este caso y decidi贸 movilizarse. Los 15, 29 de mayo y el 12 de junio se celebraron tres concentraciones en Laredo para que la ciudadan铆a sea consciente de este caso y sensibilizar sobre la violencia de g茅nero, la desprotecci贸n y la ausencia de medidas protectoras hacia Ana Mar铆a Guti茅rrez. Las concentraciones se han centrado en tres tem谩ticas: la esperanza, la comunidad y el vivir sin miedo.

芦Prefer铆a contar mi historia estando viva a terminar siendo otro nombre m谩s en la larga lista de mujeres asesinadas de este pa铆s禄 锘緾lic para tuitear

鈥淧ara m铆 son como mis hijas, ellas dicen que les doy fuerza, pero ellas tambi茅n me la dan a m铆鈥, cuenta Ana Mar铆a. En la 煤ltima concentraci贸n, que se produjo en la Casa de Cultura Doctor Velasco de Laredo, se sumaron un centenar de vecinos y vecinas. En el balc贸n del edificio Guti茅rrez ley贸 un manifiesto en el que explicaba que no solo estaba ah铆 por ella tambi茅n por todas las mujeres que han vivido y siguen viviendo con miedo. Por las que no est谩n. 鈥淢e di cuenta de que prefer铆a contar mi historia estando viva a terminar siendo otro nombre m谩s en la larga lista de mujeres asesinadas de este pa铆s鈥, contin煤a.

Desde Gaia critican que el sistema judicial se queda corto y que es necesario que exista un enfoque feminista de los y las profesionales ya que se sigue victimizando a las mujeres. Adem谩s recalcan que es necesario m谩s apoyo social y comunitario.

La realidad

Ana Mar铆a Guti茅rrez hab铆a conseguido un dispositivo de seguimiento para su agresor una vez saliese de la c谩rcel. As铆 qued贸 reflejado en algunos medios. El Diario Monta帽茅s se hac铆a eco de que con ella ya ser铆an 25 las mujeres c谩ntabras cuyos agresores llevan puesta la pulsera de localizaci贸n. Pero la realidad ahora es otra, su agresor est谩 libre sin pulsera. Desde su salida, Ana Mar铆a no ha querido pisar la calle todav铆a. D铆a y noche su casa mantiene protecci贸n policial. No pueden proporcionar medidas de alejamiento hasta que 鈥減ase algo鈥. Ana Mar铆a Guti茅rrez estaba muy feliz cuando le dijeron que su exmarido no iba a salir de la c谩rcel: 鈥淎lgo estaremos removiendo鈥, dec铆a. El d铆a previo a su supuesta puesta en libertad recibi贸 otra llamada: 鈥淢e dijeron que sal铆a y entonces, me derrumb茅 por dentro鈥. Las fuerzas policiales han clasificado su situaci贸n como riesgo inminente. Cuando quiera ir a la calle, la patrulla solo seguir谩 a ella, no a su hijo e hija. 鈥溍塴 es el peligro y lo dejan fuera. A 茅l le dan la libertad y a m铆 me la niegan鈥.

La semana pasada Ana Mar铆a Guti茅rrez volvi贸 a ser abuela. Estos d铆as los ha pasado tranquila con su nieto en casa. Al igual que estos 煤ltimos a帽os, en los que ha podido encontrar un trabajo mejor y hacer alg煤n viaje. 鈥淭odo ha ido mejor. Ha sido otra vida. Respirar. Me parec铆a raro hasta que mi pareja actual me propusiera ir a desayunar por ah铆鈥, cuenta. Ella tambi茅n teme por la vida de este, por la de su madre y su hija e hijo. Porque la violencia de g茅nero afecta directamente a los c铆rculos m谩s cercanos.

Existe un informe que se帽ala que la reinserci贸n de su exmarido es desfavorable y que, por contactos con funcionarios, Guti茅rrez sab铆a que ya hab铆a amenazado con matarla. 鈥淵 luego qu茅. 驴De qu茅 sirve una bandera a media asta, tres d铆as de luto y un minuto de silencio? 驴Por qu茅 no se toman medidas antes?鈥.


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Fuente: Pikaramagazine.com