July 5, 2022
De parte de Nodo50
189 puntos de vista

Acaba de denunciar al Estado Mexicano ante la ONU por falta de justicia en el asesinato de su hija María del Sol Cruz Jarquín. Afirma que “las madres nos hemos convertido en México en un ente político”. Soledad Jarquín Edgar, lleva cuatro años reclamando justicia. La falta de acceso a la justicia y la dejadez institucional para investigar los casos de feminicidio en el país, “han convertido a las madres desde finales del siglo pasado en un nuevo actor que se ha ido apoderando de las plazas, las calles, la protesta, con un papel clave para buscar el fin de la violencia, y sobre todo, para buscar justicias hacia sus hijas”, explica en esta entrevista a Público.

Afirma que la normalidad en México es la impunidad. Que el asesinato de mujeres se quede sin resolver o investigar es la norma. “De las 11 mujeres asesinadas cada día, quizá alguna llegue a tener un proceso judicial. Lo cual no quiere decir que el culpable sea sentenciado. Se calcula que la impunidad en los feminicidios alcanza en México al 97% de los casos. Es decir, es gigantesca la falta de acceso a la justicia para las mujeres”.

El caso de Jarquín no es una excepción. Su hija María del Sol Cruz Jarquín fue asesinada hace cuatro años en la población Juchitán de Zaragoza, en el estado de Oaxaca. Reportera gráfica y vieógrafa, María del Sol viajaba acompañando a uno de los candidatos del Partidos Revolucionarios Institucional (PRI) en campaña electoral en la zona. Una tarea que excedía con mucho sus responsabilidades como funcionaria. El 4 junio de 2018, fue asesinada junto a una de las candidatas del PRI (Patricia Terán) y el chófer que las transportaba. Cuatro años después, las investigaciones no han avanzado y el caso se ha sobreseído.

Jarquín denunció al Gobierno Mexicano ante la ONU por la falta de justicia

A pesar del empeño de esta madre en buscar justicia y sentar en el banquillo a los autores materiales e intelectuales del asesinato de su hija, las irregularidades en el proceso, la falta de investigación y de seguridad de las pesquisas judiciales, la han impulsado a buscar ayuda internacional. Hace pocos días presentó ante al Comité antidiscriminación contra la mujer de Naciones Unidas (CEDAW, por sus siglas en inglés) una “denuncia contra el Gobierno mexicano por la falta de justicia para María del Sol” y emprendió un periplo por varias ciudades europeas (Bruselas, París, Ginebra, Berlín, Barcelona y Madrid) buscando apoyo institucional y de organizaciones para esta causa.

“En el caso de mi hija María del Sol se cometieron tres delitos: un delito electoral, por enviarla de forma ilegal a una comisión electoral, siendo ella una funcionaria. El delito de feminicidio de ella y de la regidora que murió en el mismo ataque y el robo de sus cámara y equipo, imagino que para borrar evidencias” explica Soledad Jarquín, periodista, defensora de los derechos humanos y que en 2006 ganó el Premio Nacional de Periodismo. 

“El cargo de feminicidio está basado en el hecho de que dos de las asesinadas eran mujeres”, pero, sobre todo, explica, “en la evidente misoginia empleada en el acto del asesinato, donde se usaron armas de muy alto poder y se ha visto odio en la ejecución”. En el atentado murieron tres personas, incluida el chofer, Adelfo Jiménez Guerra, Pamela Terán (que era la segunda candidata del PRI en la zona) y María del Sol Cruz Jarquin.

“No hay voluntad de investigar”

“En México lo que menos hay es investigación. No existe una investigación científica policial. Es como un sueño que eso pudiera ser. Tampoco existe la voluntad de hacer una investigación en el terreno. En el caso del asesinato de mi hija fue pasando el tiempo, las cosas se fueron quedando a la mitad del camino. Hubo dos detenidos. El primero a los seis meses que no fue vinculado al proceso. El segundo se detuvo al año y sí se lo vinculó al proceso. Pero cuando revisamos el expediente nos dimos cuenta que había sido saqueado, que no tenía las pruebas fundamentales y que las poquísimas pruebas periciales que se habían hecho no estaban, entre ellas la de balística, y que se había inventado un supuesto testigo”. A partir de ahí el caso fue sobreseído. Ya no había mucho que hacer en la justicia formal. “Han pasado cuatro años y se han perdido o sustraído pruebas”.

En noviembre de 2021, el asesinato de María del Sol Cruz Jarquín fue incluido en un tribunal feminista. Una corte pública puesta en marcha por organizaciones de la sociedad civil, que busca soluciones y sortear el bloqueo de la justicia y reparar a las víctimas buscando algún tipo de solución a los casos.

“Invitamos a cinco expertas mexicanas, algunas de ellas habían tenido que ver con exitosos litigios internacionales como el del Campo Algodonero [por el que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó a México por la muerte de tres mujeres jóvenes] y el caso Digna Ochoa. En ese tribunal hubo una sentencia sobre los siete casos presentados. Y en el caso de mi hija María del Sol concluyeron que la única vía posible para acceder a la justicia era la vía internacional. En los otros casos se hicieron una serie de recomendaciones al Gobierno porque al menos en cuatro estaban identificados los perpetradores pero las autoridades ni siquiera los habían detenido, a pesar de que había órdenes de aprensión y se sabía donde trabajaban, donde viven, que hacen.

“En México tenemos un 97% de los casos de mujeres asesinadas que nunca son aclarados”

“Esperamos que la CEDAW acepte el caso e investigue y pueda hacer recomendaciones a México. Es un país que ha firmado todos los convenios internacionales para proteger la vida de las mujeres y contra la violencia. Incluso tenemos un andamiaje jurídico y legal fantástico. Se han reformado las leyes en los últimos años que da envidia a otros países. Pero la justicia, la seguridad, el progreso, el desarrollo de las mujeres sigue estancado debido a que quienes no han hecho su parte es específicamente el ejecutivo. Los gobiernos, tanto el estatal, el federal como el municipal no hacen su trabajo.

“No hay políticas de prevención, y donde también se estanca es en el acceso a la justicia. Repito, tenemos un 97% de los casos de mujeres asesinadas que nunca son aclarados. Estamos hablando de más de 3.000 mujeres asesinadas por año en México. Eso es escandaloso. Es como si estuviéramos en un país en guerra pero no estamos en un país en guerra. Las mujeres tendríamos que vivir tranquilas, participar, construir… Con ese andamiaje legislativo deberíamos estar en otro nivel pero no es así.

Y por eso queremos que las instituciones internacionales llamen la atención sobre lo que ocurre allí. Tal vez no pase nada, pero por lo menos habremos puesto el punto sobre la i y que nos sirva de reparación. Que la CEDAW haga un llamado de atención y recomendaciones al Gobierno Mexicano, para mí es un acceso a la justicia. Esa que nos negaron. No tenemos a los criminales en las cárceles , ni a los criminales materiales o intelectuales pero necesitamos la justicia social y la justicia internacional”, concluye.




Fuente: Publico.es