February 5, 2022
De parte de Arrezafe
1,101 puntos de vista


La
Haine
– 04/02/2022

Monumento de la Guerra
Mundial contra el terrorismo, una guía ilustrada del horror

Guía incompleta y
limitada, que se queda corta ante la magnitud de los crímenes de los
EEUU en su Guerra Terrorista contra el mundo que se rebela

“Las incesantes
transformaciones de los instrumentos de destrucción masiva
encabezados por EEUU –y el provocativo impacto global de esta
obsesión tecnológica– son en gran medida ignoradas […]

La concepción bélica
tradicional estadounidense ha tendido a concentrarse en las ‘tres D’
(derrotar, destruir, devastar)”.

John W. Dower, El
violento siglo americano. Guerras e intervenciones desde el fin de la
Segunda Guerra Mundial
, Editorial Crítica, Barcelona, 2018, pp.
17 y 21.

El Senado de los EEUU
aprobó en diciembre de 2021, luego de numerosas dilaciones la
construcción de un Monumento de la Guerra contra el Terrorismo, es
decir, un lugar a donde se le va a rendir culto a sus matones.

Este proyecto venía
siendo impulsado desde hace algunos años por una fundación creada
por el Senado y de la que formaban parte veteranos de las guerras de
agresión de EEUU, con la finalidad de promocionar la idea y recaudar
fondos. Esa Fundación señalaba que su propósito era lograr la
construcción del monumento “para honrar a nuestros guerreros
caídos, miembros del servicio de los EEUU, sus familias y todos
aquellos que han servido en la guerra más larga de nuestra nación”
.
Informaba en 2019: “Desde el 11 de septiembre de 2001, casi 3
millones de estadounidenses se han desplegado en apoyo de GWOT [The
Global War on Terrorism Memorial]. De esos miembros del servicio,
cerca de 8.500 han muerto, con 52.000 heridos en acción y
aproximadamente el 20 por ciento de los veteranos que regresan a casa
lidiando con las heridas invisibles de la guerra, como el estrés
postraumático y lesión cerebral traumática. La GWOT Memorial
Foundation cree que nuestros miembros del servicio, sus familias y el
pueblo estadounidense merecen un monumento apropiado donde nuestro
país pueda aprender, reflexionar y honrar su resistencia y
sacrificio”
.

Si se en verdad se
tratara de aprender y reflexionar lo primero que se debería hacer es
no construir un monumento para rendir culto a las guerras criminales,
y a sus militares, que tienen de todo, menos resistencia y
sacrificio. En lugar de eso, si se hiciera un Monumento que quisiera
registrar la esencia de la Guerra Terrorista de EEUU contra el mundo,
debería contener una mirada panorámica a sus crímenes de guerra y
lesa humanidad
.

A raíz de dicha
aprobación, podemos sugerir algunos de los elementos que deberían
formar parte de ese monumento. En esa dirección acá van algunas
ideas, muy pocas en verdad, si tenemos en cuenta que para
registrar los crímenes ‘Made in USA’ se necesitarían miles de
páginas
. Dada la diversidad de esos crímenes es necesario
diseñar un proyecto lo más amplio posible y por ello dividimos el
Monumento, que en realidad debería ser un museo gigante, en varias
Salas como planteamos a continuación.


Sala de crímenes de
guerra y de lesa humanidad

En esta sala debe
incluirse la diversidad de acciones criminales de EEUU desde el 2001,
aunque no puede involucrarse plenamente su interminable prontuario
asesino. El Museo comienza en la fecha señalada porque en ese
momento inició la mal llamada Guerra contra el Terrorismo, librada
por el peor Estado terrorista de todos los tiempos. Acá van algunas
sugerencias de los temas de esta Sala:


● Las imágenes de los
presos en Guantánamo, sometidos a torturas y vejámenes que violan
los más elementales códigos legales y morales del derecho
humanitario y de la dignidad humana.


● Las imágenes de Abu
Ghraib
en Irak, una verdadera vergüenza para la humanidad, aunque
enorgullezca a la mayor parte de estadounidenses. En esas imágenes,
que fueron noticia en su momento, se observa a militares, hombres y
mujeres, abusar en forma sádica de los prisioneros iraquíes. Entre
esas imágenes pueden incorporarse obras artísticas de denuncia de
esas torturas, como las que elaboró el pintor colombiano Fernando
Botero.


● El rostro y los
nombres de algunos de los millones de seres humanos que, en Irak,
Afganistán, la antigua Yugoslavia, Libia, Siria, Colombia… han
sido masacrados directa o indirectamente por tropas de los EEUU
o a
su servicio en los últimos veinte años.


● Un dron asesino con
el lema “Matamos con precisión, no importan los daños
colaterales”
, eufemismo con el que se nombra a los niños,
mujeres y ancianos que mueren por órdenes directas del poder
imperialista de los EEUU
.


● Un mapa de Israel,
aliado estratégico de los EEUU
, acompañado de imágenes,
testimonios, reportajes sobre el sufrimiento del pueblo palestino.
Aunque ese hecho no se originó en los últimos veinte años, el
genocidio y etnocidio de los palestinos se acentuó en este período
con el respaldo incondicional de Washington a su principal socio de
la región. Desde luego, la criminalidad de Israel en sí misma
requiere un museo propio
.


● Una estatua del
General de Irán Qasem Soleimani, asesinado por orden directa de
Donald Trump
en enero de 2020.


● Un mapa de cada uno
de los 85 países en las que EEUU tiene presencia militar directa,
como resultado de su pretendida lucha contra el terrorismo, y alguno
de los elementos que lo han hecho apetecible para el voraz
imperialismo estadounidense. Así, como ejemplo, para Irak el
petróleo, para Colombia su biodiversidad y envidiable posición
geoestratégica.


● Imágenes de hombres,
niños y mujeres de Cuba, Venezuela, Irak y los países bloqueados
por los EEUU, que ha generado una cadena de hambre, dolor y
desolación
. Acá puede aparecer una maqueta de una de las estaciones
de gasolina de la Citgo, en los EEUU, propiedad del estado venezolano
y robada por los gobiernos de la primera potencia mundial para darla
en administración a su lacayo Juan Guaido, auto embestido como
presidente del país sudamericano.


● No pueden faltar dos
símbolos que revelan la esencia de la Guerra Terrorista de EEUU: Un
dólar chorreando sangre y un barril de petróleo con este aviso: “Es
nuestro por derecho propio en donde quiera que esté y si nos lo
niegan mataremos sin compasión”.


● Otro símbolo
infaltable es una estrecha celda, húmeda y mal oliente, con
instrumentos de tortura y un pozo de agua, para representar los
centros de detención clandestina de los EEUU regados por medio
mundo, donde la CIA tortura a hombres y mujeres
. Estas cárceles han
sido construidas con beneplácito de diversos Estados, entre ellos 14
de la “civilizada” Unión Europea
.


Sala especial dedicada
a niños y mujeres pobres

En esta Primera Sala, por
la magnitud de acciones criminales contra niños y mujeres se
recomienda abrir un salón especial. Allí debería hacerse
referencia a aspectos como los que se recomiendan a continuación:


● Las mujeres violadas
por los marines. Acá se deben incluir a las propias estadounidenses
que son violadas por soldados y oficiales de su propio país en las
bases e instalaciones militares. Si en este caso se habla de miles de
violaciones y agresiones sexuales, cuando se supone que no hay
completa impunidad, no es difícil imaginar lo que implica el
imperialismo sexual para las mujeres de los países a los que se
invade y ocupa, como ya lo sabemos en Colombia.


● La fotografía de los
nueve afganos, entre ellos ocho niños, que fueron masacrados por las
tropas de los EEUU el último día de la ocupación militar de ese
país, antes de que salieran huyendo como ratas.


● Los niños que han
muerto atravesando las fronteras en diversos lugares del mundo, como
resultado de las guerras locales promovidas por los EEUU en distintos
momentos de la historia reciente. Pueden destacarse dos imágenes del
costo humano de las migraciones, forzadas por la guerra y el libre
comercio: el niño sirio Alan Kurdi, de tres años, que murió
ahogado en el mar en Grecia, como emblema de los millones de
migrantes que huyen de las guerras que provoca EEUU y sus socios
europeos en diversos lugares de África y Asia; y la de los
salvadoreños Oscar Martínez y su hija Valeria, ahogados en el Rio
Bravo, cuando intentaban ingresar a territorio de los EEUU. A ellos,
del sueño americano no les quedó ni la tumba
.


● Como símbolos de
esta sala especial deben incluirse los muñecos y juguetes que
quedaron luego de muchos bombardeos de los EEUU contra campamentos en
Afganistán, Irak, Somalia, Yemen
… Pueden exhibirse algunos de los
dibujos que hacen los niños que sobreviven a esos bombardeos y al
acoso criminal de los ocupantes estadounidenses. También caben los
dibujos y relatos de los niños que, solos o con sus padres, migran
hacia EEUU y terminan en prisiones de alta seguridad donde son
maltratados y sufren distinto tipo de vejámenes.


Sala Especial dedicada
a Colombia

Colombia, por derecho
propio, amerita una sala particular, si se tiene en cuenta que desde
hace 75 años es una ficha incondicional del imperialismo
estadounidense y uno de los laboratorios del Terrorismo de Estado y
la contrainsurgencia avalada desde Washington y cuenta con récord de
violencia y represión
, que lo hace especial en Latinoamérica. Se
destacan algunos aspectos:


● Un mapa de Colombia
donde se resalte la presencia de tropas, mercenarios y asistentes
militares de los EEUU.


● Una copia del
documento oficial de los EEUU donde aparece registrado el
narcotraficante Número 82, también conocido como El Matarife. Este
siniestro personaje ha sido uno de los ejecutores del Plan Colombia,
plan de guerra y muerte que se inscribe directamente en la denominada
Guerra Mundial contra el Terrorismo.


● El acta judicial de
condena de una corte de EEUU a la Chiquita Brands, por un monto de 25
millones de dólares, por patrocinar, financiar y armar a los
paramilitares en Urabá, que dejaron miles de muertos. Hay que
recordar que esa condena no tuvo ninguna incidencia penal, ni en EEUU
y mucho menos en Colombia, donde es normal que las multinacionales
patrocinen y armen a sicarios que matan a lideres sindicales y
dirigentes populares.

Construir una pequeña
avenida con este nombre: Calle No. 82, Paracos Way como replica a la
que existe en Miami en honor al Matarife.


● Fotos, testimonios y
documentos de las Madres de Soacha, cuya actuación dio a conocer a
Colombia y el mundo los asesinatos de Estado, mal llamado Falsos
Positivos, que durante el régimen criminal de los uribeños
alcanzaron la cifra de, por lo menos, diez mil humildes colombianos.
Esta parte del Museo debe ir acompañada de logos y reproducción en
pequeña escala de la Escuela de las Américas, puesto que la mayor
parte de los militares colombianos que comandaron esta masacre fueron
entrenados, adiestrados y formados en los EEUU.


● Fotos y objetos
personales de Verónica Natalia Velázquez Ramírez, Soren Ulises
Avilés Ángeles, Fernando Franco Delgado y Juan González del
Castillo
, los cuatro estudiantes mexicanos masacrados en Sucumbíos
(Ecuador) el primero de marzo de 2008, en una acción del Estado
colombiano, asesorada y dirigida por militares de los extranjeros,
como parte del Plan Colombia, elaborado por EEUU para asegurar el
control estratégico de Sudamérica. Es bueno recordar que uno de los
principales impulsores de ese Plan ha sido Joe Biden.


● Una copia del infame
contrato, firmado por Juan Guaidó como supuesto Presidente de
Venezuela, en el que acuerda con fuerzas mercenarias de los EEUU un
ataque armado contra ese país. Este contrato se firmó en Washington
el 16 de octubre de 2019. En tan miserable documento, con pocos
antecedentes en la historia del servilismo cipayo ante EEUU, se
acuerda que, a cambio de la captura o el asesinato del Presidente
Maduro, los mercenarios de esa empresa quedarían como fuerzas de
ocupación y su dueño ocuparía el cargo de jefe de todas las
fuerzas armadas de Venezuela. El mercenario en cuestión es Jordan
Goudreau, exmilitar estadounidense con amplia experiencia como
criminal de guerra y quien encabezó la fallida invasión a
territorio venezolano
. Este hecho concierne directamente a Colombia,
porque la Operación Gedeón se planificó, organizó y armo desde
nuestro territorio y con participación de los gobiernos de Iván
Duque y Donald Trump. Se llevó a cabo a comienzos de mayo de 2020 y
fracaso estrepitosamente, pero quedó como un hecho histórico de
sumisión, entrega y acción criminal de EEUU en su guerra hibrida
contra el pueblo venezolano
. Y por lo mismo debe ocupar un lugar en
un Museo de la Guerra Terrorista.


● La foto del
presidente de Haití, Jovenel Moïse, asesinado en 2021 por
mercenarios del Ejército colombiano, una gran parte de los cuales
fueron adiestrados en los EEUU
. También deben aparecer videos y
grabaciones de los sicarios colombianos, junto con diagramas en los
que se muestran sus nexos institucionales, y hasta familiares, con
miembros del régimen de los uribeños.


● Como símbolos
distintivos de la Sala Colombia deben figurar, sin discusión alguna,
motosierras y hornos crematorios –algunos de los instrumentos de
tortura y muerte usados por los paramilitares– para sembrar terror
entre la población colombiana. Esos paramilitares, defensores
incondicionales del libre mercado, fueron creados en diversos
momentos por sugerencia directa de los EEUU y con el asesoramiento de
mercenarios de Israel e Inglaterra
.


Sala de Crímenes de
lesa cultura

La Segunda Sala está
formada por un componente variopinto de crímenes de lesa cultura,
algo propio de los EEUU, cuyo habitante y soldado promedio cree que
la cultura se reduce a Disney, Mike Mouse, el Pato Donald, la
hamburguesa, la coca cola y el inglés. Todo lo demás es barbarie y
debe ser destruido en esa lógica racista y etnocida
. Aquí algunos
de los elementos de esta sala:


● Un Manual de
psicología de la tortura, para recordar que la CIA pagó 80
millones dólares a un grupo de psicólogos para que le diseñaran
métodos eficaces de tortura
. Y estos lo hicieron. Entre ellos se
encontraban James E. Mitchel y Bruce Jessen, responsables de idear,
probar, implementar y evaluar las técnicas de tortura que utilizó
la CIA en sus bases secretas, tras la caída de las Torres Gemelas.
Mitchel, quien personalmente les aplicó el submarino a algunos
presos en Guantánamo, dijo que no se arrepentía del programa o de
la forma en la que estuvo involucrado.


● Los museos saqueados
en Irak
en los que se destruyeron joyas, reliquias y monumentos de la
cultura universal, muchos de ellos de 7000 años de antigüedad, y
que terminaron en manos de coleccionistas privados de EEUU y Europa.


● El Manual FM 3-07.22,
de Operaciones de Contrainsurgencia, diseñado por los Antropólogos
operacionales (mercenarios) al servicio de la CIA y los EEUU.
Recordemos que la antropóloga Montgomery McFate ha dicho que en la
estrategia contrainsurgente la “antropología puede ser un arma
más efectiva que la artillería”
.


● Películas, libros y
series de televisión sobre el Far West (Lejano Oeste) en el que los
valientes vaqueros masacraban a los indígenas y les cortaban sus
caballeras para recibir tierras y dinero a cambio
. Esto no es un
anacronismo en esta Sala, sino un recuerdo de los antecedentes
históricos que se ligan con el presente cuando EEUU ha querido
convertir al mundo en su lejano oeste y ha replicado los
“humanitarios” métodos de conquista y sometimiento del
siglo XIX.


● Como símbolo
representativo de esta sala aparece un libro con una calavera encima
como representación de las universidades de los EEUU y de otros
lugares del mundo que han sido propulsoras de las guerras de agresión
del imperialismo. El libro que se muestra corresponde a un ejemplar
del Manual de Campo de contrainsurgencia, en una edición de bolsillo
editada por la Universidad de Chicago en 2007. Este texto fue
coordinado por un criminal de guerra, el general David Petraeus. Ese
manual da instrucciones para perseguir, matar, torturar seres humanos
en “oscuros rincones del mundo”, en los cuales se precisa
la luz civilizatoria de Washington. Esta es una muestra de los
académicos a sueldo del imperialismo estadounidense.


Sala de Crímenes de
Lesa Naturaleza

En esta Sala sobresalen
los elementos que muestran la magnitud de crímenes y daños
ambientales
que realiza EEUU cuando agrede, ataca, bloquea, invade,
sabotea un país de forma directa o indirecta
. Como el ecocidio es un
aspecto por lo general olvidado, pese a la importancia decisiva que
tiene sobre el presente y el futuro de los habitantes de un país, es
necesario resaltarlo, y de paso recordar que los crímenes
ambientales de EEUU se remontan a las ocupaciones de Filipinas y
varios países de Centroamérica y el Caribe desde finales del siglo
XIX y tiene como hecho más emblemático la Guerra de Vietnam. En
esta Sala sobresalen estos crímenes:


● El uso de uranio
empobrecido
. El uranio empobrecido es un residuo del proceso de
enriquecer uranio. Es un material radiactivo que es pirofórico, o
sea, que arde al contacto con el aire a altas temperaturas y también
se dispersa en forma de aerosol. Contamina tierras, agua y aire y
puede ser respirado o ingerido por animales y seres humanos, siendo
altamente peligroso dentro del organismo.

El ejército de EEUU
tiene gran cantidad de armamentos revestidos de uranio empobrecido,
lo cual los dota de una gran capacidad de penetración en tanques y
carros de combate.

Su utilización comenzó
en la Primera Guerra del Golfo en 1991-1992 y luego en La Guerra de
los Balcanes a finales de la década de 1990. Su uso posterior, otra
vez, en Irak y en otros lugares atacados por los EEUU está
documentado. Aquí se exhiben fotos y testimonios de soldados
estadounidenses que soportan el llamado Síndrome de la Guerra del
Golfo y Síndrome de los Balcanes. Se calcula que 100 mil veteranos
de guerra de los EEUU sufren ese síndrome, producto del carácter
tóxico del uranio empobrecido, un material radiactivo, que tiene una
vida media de 4500 millones de años.

Cuando el uranio
empobrecido explosiona contamina los lugares y las formas de vida
circundantes. Además, el viento lo dispersa a muchos kilómetros de
distancia de donde se empleó. Su uso representa una violación de
los Convenios de Ginebra, Protocolo Adicional Primero, que prohíbe
el uso de armas que provoquen “males superfluos o sufrimientos
innecesarios” y la utilización de armas con efectos
indiscriminados o provoquen efectos que no se puedan limitar o
controlar.


● Contaminación
generada por la destrucción de pozos de petróleo
. Durante treinta
años, el territorio de Irak ha sufrido la guerra por parte de los
EEUU, quien es responsable directo por acción y omisión de la quema
de centenares de pozos de petróleo, como estrategia de guerra.
Cuando se quema un pozo de petróleo se elevan densas columnas de
humo en el horizonte e impiden ver el cielo, lo cual contamina aire,
tierra y agua, destruye diversas formas de vida y afecta a los
pobladores de los lugares afectados. Sus efectos se prolongarán
durante décadas. No otra cosa puede esperarse de un crimen ambiental
que se manifiesta en el hecho de vivir permanentemente bajo un cielo
oscurecido por los humos tóxicos del petróleo.


● Destrucción del
bosque en Afganistán
: En los 40 años de guerra que ha soportado ese
país se ha destruido la mitad de sus bosques y en algunas áreas la
deforestación alcanza la cifra del 95%. Esto ha sido resultado
directo por el empobrecimiento de la población y el colapso del
Estado. Esta situación se agravó durante los veinte años de
intervención de EEUU. La pérdida del manto forestal aumenta la
vulnerabilidad a diversos desastres, tales como inundaciones,
avalanchas y deslizamientos de tierras.


● Destrucción de la
riqueza hídrica y biológica en Irak
: Las 42 áreas de su territorio
donde se albergan aves han sido alteradas o destruidas por los
bombardeos, quema de petróleos y otras acciones bélicas de EEUU. De
la misma forma, se ha alterado parte del rico humedal mesopotámico,
que constituía el 15% de su territorio antes de la guerra de 1991.
Esa guerra los redujo al 5%, lo que se agravó con la nueva agresión
de los EEUU en 2003, hasta el punto de que EEUU es responsable de un
ecocidio con nombre propio: el asesinato de los humedales
mesopotámicos.


● Contaminación
química y radioactiva en las zonas de guerra de los EEUU
: EEUU usa
explosivos y municiones de toda índole, que al estallar depositan
contaminantes en el suelo, el aire y el agua, ya que liberan plomo y
otros metales pesados, que son tóxicos para personas y animales. Se
producen cenizas tóxicas que contienen sustancias que contaminan las
tierras de cultivo y sus aguas. Por eso, cuando las personas ingieran
vegetales cultivados allí sufren enfermedades (conocidas en los
animales como saturnismo y en los animales como plumbismo).

La contaminación química
afecta a los ríos de las regiones atacadas
, alterando los
ecosistemas acuáticos y los de las aves que de allí se alimentan.
La contaminación se traslada a las cadenas tróficas y agrava la
contaminación del suelo y genera enfermedades, como el tifus, que en
Irak aumentaba a medida que se expandía el ejército invasor de EEUU
en su territorio.


● Alteración del clima
mundial y calentamiento global provocado por el aparato de guerra de
EEUU
: En el prontuario ambiental de los EEUU, el principal
responsable del calentamiento global, sobresale el papel que
desempeñan sus fuerzas armadas, cuya huella de carbono es mayor que
la generada por 140 países del mundo. “En 2017 las fuerzas
militares norteamericanas compraron unos 269.230 barriles de petróleo
al día y emitieron más de 25.000 kilotoneladas de dióxido de
carbono con la quema de esos combustibles. Las Fuerzas Aéreas de los
EEUU adquirieron combustible por valor de 4.900 millones de dólares,
la Armada, 2.800 millones, seguida por el Ejército, con 947
millones, y los Marines, con 36 millones”. [Disponible en:
https://theconversation.com/el-ejercito-de-estados-unidos-contamina-mas-que-140-paises-se-impone-reducir-esta-maquinaria-de-guerra-119562]

El Pentágono por sí
solo es el mayor consumidor institucional de hidrocarburos del
planeta
. las Fuerzas Armadas de EEUU han generado, desde el 2001, 1.2
millones de toneladas métricas de gases de efecto invernadero, una
cantidad que equivale a un poco más del doble de las emisiones
anuales de todos los automóviles estadounidenses. No puede ser de
otra forma porque su aparato de guerra se basa en el uso de petróleo
para mover aviones, tanques, carros de combate, barcos, portaviones,
y ese combustible fósil es indispensable para mantener a diario a
miles de hombres y mujeres de ese tétrico aparato de guerra y de
muerte en los cinco continentes
.


● Entre los símbolos a
incluir en esta Sala se encuentran restos de artefactos bélicos con
uranio empobrecido, fotografías y videos de pozos de petróleo
ardiendo en Irak, de seres humanos y animales bombardeados y
contaminados. Asimismo, una reproducción en plástico de la “Madre
de todas las bombas”
, en tamaño natural, junto con un vídeo en
el que se registra su explosión sobre terreno en Afganistán, en
2017, con el poderoso efecto humano y ambiental y la destrucción de
todo lo que encuentra a su paso. Esa descomunal bomba deja un cráter
de 300 metros de diámetro y su deflagración tiene un alcance de un
kilómetro y medio. Esta bomba tiene nueve metros de longitud, diez
toneladas de peso y contiene hasta once toneladas de explosivos. Por
su potencia y poder destructivo, solo es superada por las bombas
atómicas.


Sala de Crímenes de
Lesa Desinformación y mentira

Para terminar con el
proyecto del Museo es indispensable incorporar un elemento en el cual EEUU ha dado muestras de un cinismo sin límites, consistente en
las argucias a las que recurren para justificar por anticipado o a
posteriori sus crímenes. Por supuesto, en este terreno cuenta con la
complicidad de la autodenominada “prensa libre”, mejor
conocida como falsimedia, y de numerosos telectuales (si así
telectuales, y no intelectuales de esos ya no existen, que son
aquellos tertualianos que frecuentan la televisión y, ahora, las
redes antisociales). En esta sala deberían destacarse los siguientes
aspectos:


● El video de Colin
Powell en la ONU
en el que con pruebas falsas sobre las supuestas
armas de destrucción masiva justificaba la agresión contra el
pueblo iraquí, una mentira que ha dejado millones de muertos.


● Algún acta secreta
de los “martes de la muerte” que instituyó el liberal
Barack Obama, día en el cual se escogía a quien o a quienes los
EEUU iban a asesinar en esa semana. Como resultado de esa decisión
criminal de aplicar la pena de muerte en cualquier lugar por parte de
los EEUU fueron asesinadas miles de personas.


● Un diccionario del
nuevo desorden mundial, que debe llevar términos imprescindibles que
fueron impuestos por los EEUU en los últimos veinte años en su
Guerra Terrorista, entre los que cabe mencionar los siguientes:

Daños colaterales =
Asesinatos

Estados canallas =
Enemigos de EEUU

Combatientes ilegales =
Prisioneros de guerra

Paisitos de Mierda = De
dónde vienen los “sucios” migrantes que llegan a EEUU

Guerra preventiva = Antes
se llamaban guerras de agresión

Técnicas de
investigación mejoradas = En lugar de torturas

Black Sites
(“Sitios negros”) = eufemismo para las cárceles de la
tortura de la CIA en varios países del mundo

Waterboarding
(simulación de Ahogamiento) = antes se llamaba submarino

Interrogatorio mejorado =
tortura


● Como símbolos
distintivos de esta sala aparecen ejemplares de los periódicos de
EEUU, entre ellos The New York Times, con las noticias en las que
respaldan los crímenes de los EEUU y vomitan odio y mentiras a
granel. Pero el principal símbolo de esta sala es una estatua de
Julian Assange, perseguido con saña por los EEUU, con la complicidad
los delincuentes de la “Comunidad Internacional”
. Este es
el principal símbolo de lo que es la libertad de prensa para los
EEUU y cómo debe pagar el que se atreve a desafiarla.


● ● ●

Por supuesto, que esta es
una guía incompleta y limitada, que se queda corta ante la magnitud
de los crímenes de los EEUU en su Guerra Terrorista contra el mundo,
que comenzó en septiembre de 2001 y que continúa, aunque Joe Biden
haya anunciado oficialmente que terminó con la derrota en Afganistán
en 2021. Es una Guía preliminar que deber ampliarse con documentos,
libros, películas, vídeos y símbolos que pongan de presente el
carácter genocida, ecocida, clasista y racista de los EEUU. De esa
forma, se honraría la memoria de millones de seres humanos que han
sufrido y caído por obra de la mano asesina de EEUU, un imperio que
se arroga el derecho de matar a cualquiera en cualquier lugar del
mundo, cuando lo considere conveniente para mantener su irracional
modo de existencia
.

El Colectivo




Fuente: Arrezafe.blogspot.com