September 11, 2021
De parte de ANRed
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Antonio Modesto Inakayal

Empresario turístico explota la lengua mapuche como herramienta de márketing. Pero en sus salones y lobby se cuecen desde hace cinco años las políticas represivas contra el pueblo originario, que provocaron la desaparición seguida de muerte de Santiago Maldonado, el asesinato estatal de Rafael Nahuel, y los futuros negocios inmobiliarios en territorios mapuches. Por Adrián Moyano.


En la madrugada del 28 de febrero de 1863, Inakayal y su padre Wingkawala prestaron atención a las inquietudes de Guillermo Cox, que tenía intenciones de llegar hasta Carmen de Patagones. El viajero chileno-galés había fracasado en su cometido, al naufragar entre los rápidos del río Limay el esquife con que pretendía unir el Nawel Wapi y la población ribereña. Cuando arribó a las tolderías de sus anfitriones, el longko estaba de cacería en el sur, razón por la cual el encuentro demoró en concretarse. “Inacayal me agradó de momento, tiene el ademán franco y abierto, la cara inteligente y sabe algo de castellano; de cuerpo rechoncho pero bien proporcionado”, anotó el forastero, que había salido de Puerto Montt semanas antes. En primera instancia, el longko no se molestó por las intenciones de su inesperado huésped y además, se valió de sus servicios como secretario, es decir, lector y escribiente, para las negociaciones que por entonces, mantenía con el comandante Julián Murga. Juan “Chileno” Negrón, integrante del grupo de Cox, leyó una de las cartas del militar, a la que “traducía frase por frase” del castilla al mapuzungun. Según interpretó Cox, Murga invitaba “a los indios a que fuesen al Carmen con el objeto de hacer la paz. Para inducirlos, mandaba la lista de regalos que había recibido del Gobierno central para recompensar a los caciques”.

El viajero tenía apuro por concretar su cometido, pero los tiempos y las prioridades mapuches eran distintos. El mismo día, antes de que anocheciera, tuvo lugar un acontecimiento que obviamente, el visitante quiso menoscabar, al llegar a la toldería unos barriles de aguardiente. “En la tarde, el viejo Huincahual se ató la cabeza con un pañuelo nuevo y se puso su mejor poncho para presidir la ceremonia de la abertura del barril. El sol estaba a punto de ponerse. Hueñupan, elevado a la dignidad de maestro de ceremonias, fijó tres lanzas en el suelo como a cincuenta metros de los toldos. Huincahual convocó a los hombres de lanza de la toldería, y teniendo cada uno su cacho, se presentó para beber. El viejo, entonces, rodeado de sus altos barones, se acercó a las lanzas; todos tenían la cara hacia el oriente. Huincahual salpicó con aguardiente los mangos de las lanzas, y lanzó algunas gotas en la dirección del este hablando entre dientes. Cada uno de los asistentes hizo lo mismo, y enseguida, habiendo bebido lo que sobraba en los cachos, se volvieron a los toldos”.

El puertomontino intentó reducir la ceremonia a una especie de degustación etílica, pero cualquiera que pueda leer sin prejuicios advertirá que cada gesto tenía profundo significado: su mejor atuendo por parte de Wingkawala, tres lanzas para el rewe porque probablemente fueran tres los linajes allí reunidos, todos los participantes de cara al Puel (este), gotas de aguardiente para los waiki (lanzas) y para el mapu, palabras en mapuzungun que Cox no entendió para conectar con los diversos newen… Según el profesor Pablo Cañumil, se trató de un konchotun, que se pone en práctica para “profundizar la amistad”. Hoy también se recrea, pero en torno a una comida colectiva.

Mercantilización

En la costa urbana de San Carlos de Bariloche se erige el “Cacique Inacayal Lake & Spa Hotel”, de cuatro estrellas. Ofrece 67 habitaciones, 34 de ellas “superiores” y 10 “gran confort”. Cuenta además con piscina climatizada con “cuello de cisne y nado contra corriente”. También pone a consideración de sus huéspedes solárium, hidromasaje, duchas escocesas, sauna seco y finlandés.

Pero más allá de su infraestructura y de los atractivos que pueda ofrecer, su plus tiene ver con la ubicación: desde sus ventanas, es impecable la vista hacia el Nahuel Huapi, sus contornos montañosos y bosques. Según plataformas como Booking.com o Despegar, las tarifas oscilan entre los 8 mil pesos y los 18 mil. A raíz de la situación compleja que atraviesa el sector turístico, se trata de auténticas ofertas: 42 por ciento debajo de los precios habituales, siempre según esas plataformas.

El propietario del “Cacique Inacayal Lake & Spa Hotel” es Hugo de Barba, a través de Cordillera Compañía Hotelera, que posee otros tres establecimientos. El empresario supo ser titular de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Bariloche, cuya comisión directiva todavía integra en carácter de revisor de cuentas.

El 25 de agosto último se llevó a cabo en el cotizado establecimiento el autodenominado Foro Consenso Bariloche, cuya apertura corrió por cuenta de Arabela Carreras (Juntos Somos Río Negro). Su gobierno se niega finalizar el Relevamiento Territorial de Comunidades Indígenas (RETECI), que dispuso en 2006 la Ley 26.160. El líder del partido provincial que gobierna Río Negro es el senador Alberto Weretilneck (JSRN), quien, durante su mandato, impulsó una reforma en el régimen de tierras fiscales que motivó la movilización mapuche más importante de las últimas tres décadas. La cerrada oposición postergó sus planes. Al producirse los incendios que devastaron la Comarca Andina en marzo último, Weretilneck corrió hacia los canales capitalinos donde es bien recibido, para adjudicarlos a células mapuches terroristas. Todavía no se desdijo.

Asimismo, dio el presente la diputada nacional Lorena Matzen (UCR en Juntos por el Cambio), quien mostró su ofuscación en varias oportunidades durante los últimos meses contra el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) por reconocer la “ocupación tradicional, actual y pública” de varias comunidades en conflicto, entre ellas, Buenuleo y Quijada. Los conflictos no fueron desatados por los mapuche, sino por especuladores o inversores relativamente recién llegados, como el Grupo Burco. Matzen entiende que el INAI “entrega” tierras a ocupantes.

Protesta mapuche contra el Foro Consenso Bariloche. Foto: José Luis Zamora.

Del cónclave también fue parte de manera virtual Miguel Ángel Pichetto, cuya única convicción inconmovible es su odio anti-mapuche. Cuando todavía formaba parte del Frente para la Victoria, reclamó un despliegue del Ejército en la Patagonia para frenar las recuperaciones. También supo invocar estados pre-insurreccionales y otros desvaríos que guardan coherencia con su trayectoria política. Durante el hipotético foro -se llevó a cabo 20 días antes de las PASO- el actual auditor general de la Nación en representación del macrismo, insistió con la farsa de la extranjería, que adjudica chilenidad al pueblo mapuche y argentinidad al tehuelche. Y eso que 15 años atrás, impulsó la creación de nuevas universidades públicas… Las mismas que sus actuales compañeros y compañeras de ruta, defenestran.

Bullrich: la pacificadora

El de agosto no fue el único cónclave enemigo del pueblo mapuche que albergó el “Cacique Inacayal Lake & Spa Hotel”. En abril, había abierto sus puertas a un acontecimiento similar con el protagonismo estelar de Patricia Bullrich, la ex ministra de Seguridad del gobierno macrista y responsable política de las dos únicas muertes que se produjeron desde que operan las “células terroristas”: Santiago Maldonado y Rafael Nahuel. En declaraciones poco felices a un diario local, manifestó a modo de justificación: “Nosotros creemos en la pacificación, en lo que hicimos durante nuestra gestión y logramos aislar a los grupos más violentos”. En Chile, se utiliza el eufemismo Pacificación de la Araucanía para designar al proceso que, con matices, equivale a la Conquista del Desierto en la Argentina.

Desde 2017, el hotel viene fungiendo como sede de los encuentros donde se planificaron y aún se planifican los avances de la derecha -en sus diversas representaciones partidarias y empresariales- contra los derechos mapuches consagrados constitucionalmente. Funcionarios del Gobierno de Mauricio Macri recibieron allí a jefes de las fuerzas de seguridad federales, algunas horas antes de la represión de Gendarmería Nacional en pu lof en Resistencia Cushamen, que derivó en la desaparición de Santiago Maldonado durante 79 días.

Cox conoció a Inakayal y su gente cuando tenían su hogar a orillas del río Caleufu (Neuquén). Poco tiempo después, se instaló en la margen sur del lago Nahuel Huapi. Desde su vivac en el nacimiento del Limay, en 1876, Francisco Moreno observó sus tolderías, columnas de humo y sembradíos en las actuales jurisdicciones municipales de Dina Huapi y Bariloche. En 1881, Conrado Villegas parlamentó brevemente con Inakayal, Foyel, Chagallo y otros loncos a unos dos kilómetros del origen del río en dirección este. Esa vez, no hablaron las armas.

En la Argentina es de cumplimiento obligatorio el Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales. En el primer apartado de su artículo 6, dice que los gobiernos deberán “consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente”. La Municipalidad de San Carlos de Bariloche, a través de su Carta Orgánica, en el apartado primero de su artículo 210, “reconoce la preexistencia del Pueblo Mapuche y de los demás pueblos originarios de la región, adhiriendo al plexo normativo vigente en materia indígena”.

De Barba puede cobijar en las instalaciones de su establecimiento cuanta confabulación derechosa quiera, pero hacerse el exótico para el turismo del exterior con la denominación “Cacique Inacayal” vulnera no sólo la memoria lamentablemente trágica del longko, también burló la legislación nacional y municipal en vigencia, al soslayar la consulta “a los pueblos interesados” cuando se registró la marca o se otorgó la habilitación comercial.

Hijo de padre pewenche y madre gününa küna (tehuelche), en las tolderías bajo guía de Inakayal supo florecer una sociedad plurinacional en la que hasta criollos encontraron cabida. Que la sede hotelera del racismo organizado lleve su nombre, es una más en la larga serie de afrentas que debe soportar el pueblo mapuche. La hipocresía puede ser buen negocio, pero sólo en el corto plazo.

Fuente: En estos días





Fuente: Anred.org