August 24, 2022
De parte de Briega
182 puntos de vista

La memoria de la casa tap贸n

 

De la calleja de las 脕nimas a la calle Alc谩zar de Toledo, un itinerario hist贸rico

No es f谩cil ser edificio hist贸rico en Santander. Incendios, explosiones, derrumbes s煤bitos, reformas inauditas, ruinas imparables, la pol铆tica urban铆stica del Ayuntamiento de turno鈥 Demasiados factores adversos para perdurar. Las posibilidades pueden aumentar si se trata de una construcci贸n vinculada al poder, bien espiritual, bien temporal, pero aun as铆 resulta complicado. Si, adem谩s, hablamos de un inmueble sin una apariencia exterior destacable, que el tiempo no ha tratado demasiado bien y al que caracterizaron como casa tap贸n, la suerte est谩 echada.

Y, sin embargo, en contraste con ese aspecto anodino, el edificio, cuya 煤ltima direcci贸n conocida fue Alc谩zar de Toledo 14, hab铆a tenido una existencia sustancial, entre afanes, zozobras y desdichas. En fin, con una historia que contar y una memoria que deber铆a haberse preservado.

La calle

La v铆a p煤blica donde se encontraba el edificio ha tenido desde sus or铆genes diversos nombres. Comunicaba la plaza del Reenganche, hoy Juan Carlos I, con la calle Alta. Explica Sim贸n Cabarga que inicialmente fue conocida como calleja de Las 脕nimas y, en la d茅cada de 1880, con la mejora del vial adquiri贸 la categor铆a de calle. Su denominaci贸n era referencial: alud铆a al paso de las comitivas f煤nebres que discurr铆an hasta el antiguo cementerio de San Fernando, situado en lo que posteriormente (1935) ser铆a la prisi贸n provincial.

En 1911 el Ayuntamiento aprob贸 el cambio de nombre por el de Primero de Mayo a petici贸n de Eduardo Rado y Macario Rivero, dirigentes de la Federaci贸n Local de Sociedades Obreras de Santander y concejales de la Agrupaci贸n Socialista (el 煤ltimo ser铆a adem谩s el primer alcalde de Santander durante la II Rep煤blica). Como se ver谩 la modificaci贸n atend铆a a la jornada de conmemoraci贸n del movimiento obrero en relaci贸n obvia con la ubicaci贸n del Centro Obrero. Tras la ca铆da de Santander en la Guerra Civil, el ayuntamiento franquista la renombr贸, en oto帽o de 1937, como Alc谩zar de Toledo, acorde con la mitolog铆a del nuevo r茅gimen. Y hasta hoy. La tentativa de adaptaci贸n a la normativa de Memoria Hist贸rica ha contado con la oposici贸n de buena parte del vecindario, que encontraba 鈥榯茅trica y extempor谩nea鈥 la vuelta a la denominaci贸n original de Las 脕nimas.

Etapa inicial

En mayo de 1881 el Ayuntamiento de Santander adopt贸 un acuerdo por el que conced铆a permiso 鈥渁 don Hilario Toledo para construir una casa de nueva planta en la calle llamada de las 脕nimas鈥 [BOPS 10 de junio de 1881]. Con anterioridad ya le hab铆a sido concedido otro permiso 鈥減ara edificar a la inmediaci贸n de la carretera llamada calleja de 脕nimas鈥 [BOPS 12 de junio de 1878] que no pudo llevar a t茅rmino. Hilario Toledo Forcada era propietario de un taller de claveter铆a, una forja, en la calle Cervantes. Defensor de la causa republicana, fue miembro activo del Partido Federal, en la 贸rbita de Pi y Margall, y, con pr谩ctica seguridad, integrante de una logia mas贸nica. Se帽alemos en este punto la afinidad entre el republicanismo y la masoner铆a, patente sobre todo a partir de la Revoluci贸n de 1868, que dio paso al Sexenio Democr谩tico.
Las caracter铆sticas constructivas del edificio, con despachos, biblioteca, zonas de reuni贸n, gran sal贸n central abierto a la segunda planta y abalconado en la parte superior, etc., adem谩s de la simbolog铆a que coronaba el frontispicio (comp谩s, escuadra y tri谩ngulo) muestran con claridad que fue pensado, ex profeso, para uso de una colectividad, concretamente de una logia mas贸nica, de hecho fue sede de la logia Luz de Cantabria, fundada en junio de 1870 y de obediencia al Gran Oriente de Espa帽a y al Grande Oriente Nacional de Espa帽a.

Centro Obrero: sede de la Federaci贸n Local de Sociedades Obreras y de la Agrupaci贸n Socialista

En el a帽o 1893 se produjo el traslado del Centro Obrero de Santander (constituido en noviembre de 1891) y la Agrupaci贸n Socialista al edificio de Las 脕nimas, entonces n煤mero 12, tras la cesi贸n de locales y enseres por parte de la logia. El Centro Obrero estaba integrado en ese momento por, aproximadamente, un millar de miembros distribuidos en diez sociedades, todas ellas adscritas a la UGT: tip贸grafos, metal煤rgicos, trabajadores del muelle, trabajadores de la madera y tapiceros, alba帽iles, pintores, zapateros, canteros, panaderos y sociedad de trabajadoras (exclusivamente de mujeres, la mayor parte del muelle).

Plano del edificio de la Calleja de las 脕nimas

El motivo del cambio de domicilio, como se帽alan Cecilia Guti茅rrez y Antonio Santove帽a en el libro U.G.T. en Cantabria (1888-1937), se debi贸 al crecimiento experimentado en aquellos a帽os por el asociacionismo obrero, que precisaba de unos locales de mayor tama帽o que los que ven铆a ocupando en el R铆o de la Pila 15 de la ciudad. Las actividades inclu铆an la instrucci贸n, formaci贸n, recreo de los trabajadores, celebraci贸n de reuniones, conferencias y, en general, la difusi贸n de los valores de la organizaci贸n. La inauguraci贸n oficial se celebr贸 el 30 de abril y el primer mitin, en el sal贸n central, tuvo lugar al d铆a siguiente con motivo del Primero de Mayo. Pablo Iglesias dio sendos m铆tines el 15 y el 16 de agosto de 1896 en los que frente a la explotaci贸n capitalista incitaba al asociacionismo obrero.

En esta d茅cada el n煤mero de secciones sindicales y la afiliaci贸n fue variando acorde con distintas circunstancias que fue registrando el movimiento obrero en Santander, en estrecha relaci贸n con las coyunturas econ贸micas que se atravesaban. El comienzo del siglo XX mantuvo al alza el asociacionismo. Con el fin de reforzar las estructuras organizativas y centralizar la toma de decisiones de especial relevancia se decidi贸 la creaci贸n de la Federaci贸n Local de Sociedades Obreras en un congreso que se llev贸 a cabo del 7 al 9 de agosto de 1901. En 茅l estuvieron representados m谩s de 3000 trabajadores a trav茅s de 14 colectividades de las que, por su n煤mero de miembros, destacaban las de jornaleros del muelle, carpinteros y ebanistas, metal煤rgicos y alba帽iles.

Hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial (1914), el proceso de proletarizaci贸n se afianz贸 de la mano del auge de la industria y la miner铆a, como principales motores. El desarrollo asociativo y el crecimiento de la afiliaci贸n fue notable, especialmente despu茅s de 1909. Para entonces ya hab铆an empezado a ser perceptibles en la Federaci贸n las tensiones entre la tendencia socialista y la anarquista (la CNT se fund贸 en 1910).

Dentro de la Federaci贸n se afanaron en atraer a los trabajadores a la cultura, a actividades c铆vicas y l煤dicas, etc. As铆, en 1906 se instal贸 un teatro, de corte modernista, en el primer piso del Centro Obrero para impulsar las actividades del 鈥淐uadro Art铆stico Socialista鈥 que, creado en 1904, era la secci贸n m谩s popular.

Otra interesante iniciativa relacionada con el suministro a las clases populares de un producto b谩sico, el pan, fue la constituci贸n de la Cooperativa Socialista Obrera La Equidad, de producci贸n y consumo, que celebr贸 su primera junta general ordinaria el 7 de mayo de 1912 en su domicilio social del Centro Obrero. Arranc贸 con 茅xito notable; la tahona se ubic贸 en la calle San Pedro y en 1914 sumaba a unos 500 cooperativistas. Tuvo recorrido hasta finales de la d茅cada: en septiembre de 1920 la Agrupaci贸n Socialista de Santander desautorizaba a la Cooperativa La Equidad a usar la denominaci贸n de 鈥渟ocialista鈥.
El Centro Obrero vivi贸 momentos dif铆ciles. Fue clausurado por la autoridad gubernativa en alg煤n momento, coincidiendo con la declaraci贸n de estados de guerra, como ocurri贸 a finales de marzo de 1917, durante tres semanas, tras el manifiesto conjunto de UGT y CNT, que fue seguido de la suspensi贸n de garant铆as constitucionales decretada por el Gobierno Romanones. En agosto de 1917 con motivo de la convocatoria de huelga general por la UGT y el PSOE (la suspensi贸n se prolong贸 entre agosto y octubre) o en febrero de 1920, con el conflicto desencadenado en Santander.

A finales de la d茅cada de 1910 los desencuentros entre socialistas y anarquistas llegaron a un punto en el que la convivencia bajo un mismo marco organizativo se hizo inviable. Para entonces la Federaci贸n Local de Sociedades Obreras hab铆a alcanzado los 6.000 miembros. Las crisis econ贸mica y pol铆tica conllev贸 una conflictividad que iba en aumento. La radicalizaci贸n de las respuestas de las organizaciones sindicales, mayor en el caso de las de inspiraci贸n 谩crata, era un hecho.
El respaldo creciente que contaba la posici贸n anarcosindicalista dentro de la Federaci贸n y los cada vez m谩s frecuentes desencuentros con la UGT motiv贸 la celebraci贸n, en marzo de 1920, de un congreso extraordinario en el que se discutir铆a la reforma de los estatutos. El tel贸n de fondo no era otro que dirimir la gobernanza de la Federaci贸n y el control de la misma. La mayor铆a acab贸 decant谩ndose por eliminar la obligatoriedad de pertenencia de las secciones sindicales a la UGT y desligar al Centro Obrero de cualquier organizaci贸n pol铆tica o religiosa, lo que en la pr谩ctica supon铆a la salida de la Agrupaci贸n Socialista y de las Juventudes Socialistas. Es decir, se impuso la l铆nea anarcosindicalista sobre la ugetista y socialista.

En el verano de 1921 la ruptura, ya definitiva, hab铆a dado paso a una nueva organizaci贸n que aglutinar铆a a las secciones que mantuvieron su adhesi贸n a la UGT: la Federaci贸n Obrera Monta帽esa, cuya sede, la Casa del Pueblo, radicar铆a a partir de 1922 en la calle Magallanes.

 

Sede la Federaci贸n Local de Sindicatos (CNT) y del Ateneo Obrero

A partir de agosto de 1922 la Federaci贸n Local de Sociedades Obreras pasa a denominarse, con car谩cter general, como Federaci贸n Local de Sindicatos, afecta a la CNT. El golpe de estado del general Primo de Rivera, en septiembre de 1923, y el periodo de dictadura que se prolongar铆a hasta enero de 1930 conllev贸 la prohibici贸n de los sindicatos de la CNT, si bien las secciones, por su parte, pudieron continuar actuando sobre las condiciones laborales.

El mes antes de dimitir Primo de Rivera, el Centro Obrero anunciaba la creaci贸n de un Ateneo Obrero en sus mismos locales. Se presentaba como un 鈥榠nstrumento de combate, dedicado exclusivamente a hacer prosperar la cultura de las clases populares santanderinas鈥, con el objetivo, pues, de promoci贸n y difusi贸n de la cultura entre las personas con menores posibilidades de acceso a la misma. Se diferenciaba del Ateneo Popular, que funcionaba desde 1925, como se帽ala Fernando Vierna, en la conciencia proletaria de sus creadores y socios, en la prioritaria orientaci贸n pedag贸gica hacia la clase obrera y el car谩cter gratuito. La repercusi贸n fue considerable, superando, pasado un a帽o, los doscientos socios a los que se a帽ad铆a, adem谩s, una fracci贸n femenina.

Su actividad, hasta el comienzo de la Guerra Civil, fue intensa. Primeramente, se centraron en la creaci贸n de una biblioteca para ir desarrollando un amplio programa de conferencias de variada tem谩tica (pol铆tica, filosof铆a, econom铆a, salud鈥) y de estudios (m煤sica, educaci贸n f铆sica, ingl茅s, dibujo, contabilidad mercantil鈥). Se establecieron secciones de m煤sica, literatura, estudios pol铆ticos y sociales, naturismo y esperanto, adem谩s de un cuadro art铆stico. Adem谩s, se programaban frecuentes excursiones al interior de la provincia, estrechando relaciones con colectivos de similar 铆ndole. Paralelamente desarrollaron actividades de naturaleza pol铆tica: campa帽a pro-amnist铆a de presos pol铆ticos y sociales, petici贸n de restauraci贸n de garant铆as constitucionales, adhesi贸n a manifestaciones a favor de los presos de la CNT, cuestaciones para compa帽eros encarcelados, etc.

El Ateneo Obrero y la Federaci贸n Local de Sindicatos, como parte de la estructura organizativa de la CNT, vieron c贸mo, al hilo de los acontecimientos, el Centro Obrero fue clausurado en distintos momentos en la d茅cada de 1930, antes y durante la II Rep煤blica. A saber, en diciembre de 1930, tras el fusilamiento de los capitanes Gal谩n y Garc铆a Hern谩ndez, despu茅s del fracaso de la sublevaci贸n de Jaca, se desarrollaron incidentes por toda Espa帽a; en Santander falleci贸 un manifestante y otro result贸 herido de gravedad (ambos socios del Ateneo Obrero); las actividades del Centro Obrero fueron proscritas hasta febrero de 1931. En mayo de 1933, a帽o de especial efervescencia del movimiento anarquista, se convoc贸 una huelga de 48 horas para denunciar el trato que recib铆an sus compa帽eros en prisi贸n; tras incidentes y detenciones el Centro fue suspendido hasta principios de junio. Antes de finalizar el a帽o, en diciembre, experiment贸 otro cierre (que se prolong贸 por casi cinco meses) despu茅s de la huelga general de naturaleza insurreccional que sigui贸 a las elecciones a Cortes de noviembre. Por 煤ltimo, en diciembre de 1934 el Centro fue de nuevo clausurado tras otra huelga general; sus actividades estuvieron prohibidas por casi un a帽o, hasta el comienzo de diciembre de 1935.

Durante la II Rep煤blica la sede del Centro Obrero, que pas贸 a tener el n煤mero 14 de la calle Primero de Mayo, fue lugar de reuni贸n de la logia mas贸nica Augusto Gonz谩lez de Linares, creada inicialmente como tri谩ngulo en 1931, que paso a ser una logia al a帽o siguiente. Formaba parte de la Gran Logia Regional del Noroeste de Espa帽a, de obediencia al Gran Oriente Espa帽ol. En agosto de 1937, ante la inminente ca铆da de Santander, sus miembros se vieron impelidos a abatir columnas y, los que pudieron, a emprender el camino del exilio.

El a帽o 1937 fue el de la desaparici贸n de la vida p煤blica de las organizaciones pol铆ticas y sindicales y, por tanto, de las actividades del Centro Obrero, afectadas completamente por el desarrollo de la Guerra Civil y de la movilizaci贸n de sus integrantes en defensa de la Rep煤blica.

Etapa franquista: Hogar del Camarada y sede de la Guardia de Franco

El r茅gimen franquista tard贸 alg煤n tiempo en asignar al edificio, en esos momentos empadronado en el n煤mero 14 de la calle Alc谩zar de Toledo, una funci贸n estable. Aparec铆a alg煤n suelto en prensa en el a帽o 1941 como sede del ropero de la Secci贸n Femenina, y poco m谩s.

Finalmente, los locales quedaron adscritos al entramado de Falange Espa帽ola Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET y de las JONS), el partido 煤nico del r茅gimen, es decir, el Movimiento. A partir de 1944 all铆 estuvo domiciliado el Hogar del Camarada (una especie de sede social) y una organizaci贸n de corte paramilitar, la Guardia de Franco, fundada ese mismo a帽o. Ten铆a rango de Lugartenencia, paralela a las Delegaciones (Auxilio Social, Secci贸n Femenina, Frente de Juventudes鈥). Fuertemente jerarquizada, estaba conformada -de arriba a abajo- por escuadras, falanges y centurias. La afiliaci贸n era voluntaria y aglutin贸 a excombatientes de la Guerra Civil, de la Divisi贸n Azul, a integrantes de la Vieja Guardia (falangistas de primera hora)鈥, o sea, a franquistas de prietas las filas.

En los primeros tiempos las labores encomendadas inclu铆an, como cuerpo auxiliar de la Guardia Civil y la Polic铆a Armada, la vigilancia e informaci贸n cara al mantenimiento del orden p煤blico e, incluso, la represi贸n de la guerrilla antifranquista. Partiendo de unos contenidos profundamente doctrinales, fascistas, fue mudando, sobre todo a partir de la segunda mitad de la d茅cada de los cincuenta, en una organizaci贸n de contenidos ligados al tiempo libre, fomento de diferentes deportes y propaganda, al hilo del abandono de la autarqu铆a y el aislamiento pol铆tico internacional por parte del franquismo.

Algunas actividades registradas durante los 33 a帽os (hasta 1977) que estuvieron ocupando el edificio fueron: actos de conmemoraci贸n de la muerte de Jos茅 Antonio Primo de Rivera, conferencias, misas, actos de adhesi贸n al r茅gimen, reparto de juguetes por Navidad, demostraciones deportivas y hasta un seminario de formaci贸n pol铆tica con charlas como 鈥淗ablemos de anticomunismo鈥, 鈥淟o que vi en Rusia鈥, 鈥淎sia contra Europa鈥 o 鈥淟iteratura y pol铆tica: del romanticismo al comunismo鈥, entre otras. En fin, la vida del inmueble fue languideciendo al tiempo que fue deterior谩ndose interior y exteriormente.
Los ideales primigenios que hab铆an alentado la construcci贸n de la vieja casa de Las 脕nimas y que hab铆an sido sus primeros inquilinos, all谩 por la d茅cada de 1880, como la promoci贸n de la libertad, la fraternidad, la educaci贸n o la raz贸n, por esas iron铆as de la historia, se hab铆an mudado y hab铆an dejado paso a otros como la obediencia, la camarader铆a, el adoctrinamiento y la fe.

De la Transici贸n a Casa Tap贸n o un ox铆moron en el callejero

La muerte de Franco, la restauraci贸n de la monarqu铆a, la legalizaci贸n de sindicatos y partidos pol铆ticos, la Constituci贸n鈥 En enero de 1979 el edificio pas贸 a ser sede del Partido Comunista de Espa帽a en Cantabria -y a partir de 1986 tambi茅n de Izquierda Unida- y del Ateneo Popular, comenzando una etapa, la 煤ltima, en la que la memoria directa es m谩s factible. Adem谩s del d铆a a d铆a de la organizaci贸n, secretar铆a y 贸rganos pol铆ticos, el local alberg贸 diversas actividades relacionadas con la participaci贸n directa de afiliados, simpatizantes y ciudadanos en unos momentos de efervescencia pol铆tica y cultural, en plena Transici贸n: mesas redondas y charlas sobre temas de actualidad, informaci贸n directa sobre la actividad pol铆tica de los concejales del PCE en el Ayuntamiento de Santander, celebraci贸n del 60 aniversario de la fundaci贸n del PCE, con cine, actuaciones musicales, etc. y hasta cotillones. Por cierto, que tras una reforma en la fachada del edificio reapareci贸 la simbolog铆a mas贸nica original que hab铆a sido oportunamente ocultada.

Por su parte, el Ateneo Popular, autodefinido en esta 茅poca de la Transici贸n como una secci贸n cultural del PCC-PCE, puso en marcha un programa de actividades que tuvo gran aceptaci贸n, con debates sobre temas de actualidad (paz, solidaridad, internacionalismo, modelos de estado), ciclos de conferencias o de cine, teatro, exposiciones pl谩sticas, actividades infantiles, etc. Especialmente relevante fue el homenaje de poetas de Cantabria a Rafael Alberti en agosto de 1980. La asociaci贸n no pudo sustraerse a las frecuentes convulsiones y crisis que experiment贸 el Partido en los a帽os setenta y ochenta.
Hay que rese帽ar que apenas hab铆an transcurrido dos a帽os desde el establecimiento del PCE, cuando un grupo ultraderechista autodenominado 鈥淐omando Aut贸nomo Tres Estrellas鈥 coloc贸 una bomba ante la puerta de la sede, coincidiendo con la visita a Cantabria del entonces secretario general, Santiago Carrillo, el 8 de febrero de 1981. La explosi贸n caus贸, adem谩s, importantes destrozos en numerosas viviendas de los alrededores. Este tipo de acciones fueron recurrentes en Cantabria en algunos a帽os de la Transici贸n. La ultraderecha cont贸 con la tolerancia del aparato policial; tanto es as铆 que en la desarticulaci贸n de la banda, que se produjo ese mismo mes de febrero, hubo de intervenir la Jefatura de Polic铆a de Oviedo.

Y llegamos a 2010, cuando, falta de mantenimiento y condenada desde hac铆a tiempo como casa tap贸n, fue derribada para dar salida a la calle Isaac Peral. Su memoria remite a la historia del asociacionismo, del sindicalismo, de la pol铆tica y la cultura en Santander y Cantabria. Un patrimonio cuyo valor trascend铆a lo material y que ahora forma parte de la larga lista de los intangibles de la ciudad. No, no es f谩cil ser edificio hist贸rico en Santander.




Fuente: Briega.org