June 14, 2021
De parte de Memoria Libertaria
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La historiadora espa帽ola Almudena Rubio, una de las investigadoras del IISH, trabajando el pasado mayo en los documentos de la Guerra Civil espa帽ola.

La historiadora espa帽ola Almudena Rubio, una de las investigadoras del IISH, trabajando el pasado mayo en los documentos de la Guerra Civil espa帽ola.Marc Driessen

Parte de la memoria de la Guerra Civil espa帽ola (1936-1939) y el anarquismo se conserva en los Pa铆ses Bajos, en concreto en el International Institute of Social History (IISH), de la capital neerlandesa, fundado en 1935, y que atesora el archivo hist贸rico de la CNT-FAI 鈥攍as conocidas como 47 cajas de 脕msterdam鈥 junto con una extensa colecci贸n sobre el activismo obrero y los movimientos sociales. Sacado de Espa帽a para evitar que Franco lo reclamara durante la contienda o en a帽os posteriores, entre los m谩s de 20 kil贸metros de estantes del instituto figura la orden de viajar a Madrid dada por el propio sindicato en 1936 al l铆der anarquista Buenaventura Durruti. All铆 caer铆a despu茅s en extra帽as circunstancias. El IISH guarda tambi茅n los archivos de la resistencia antifranquista y de la editorial Ruedo Ib茅rico, los de sindicalistas y feministas libertarias, cartas originales del escritor P铆o Baroja, as铆 como miles de im谩genes de la contienda que se cre铆an perdidas. Entre estas, las captadas por las fot贸grafas Margaret Michaelis y Kati Horna, cuya atribuci贸n fue posible gracias a la labor de la historiadora espa帽ola Almudena Rubio. Es el legado de una situaci贸n extrema puesto a disposici贸n de los investigadores.

La nota sobre Durruti, firmada por los comit茅s regionales de la CNT-FAI, estaba fechada el 9 de noviembre de 1936, sin sellar, y ordena 鈥渜ue el compa帽ero Durruti, sin m谩s dilaci贸n parta para Madrid (鈥) para intervenir decididamente en la defensa de la capital de Espa帽a鈥. Seg煤n Almudena Rubio, que ha recuperado esta circular, es la prueba documental de que 鈥渓a c煤pula de la Confederaci贸n Nacional del Trabajo y la Federaci贸n Anarquista Ib茅rica estaba detr谩s de aquella decisi贸n, mientras que Durruti quer铆a tomar Zaragoza鈥, explica en una videollamada.

Cartas de P铆o Baroja a Ada Mart铆 Vall. Marc Driessen

A帽ade que no todas las 贸rdenes de la CNT-FAI iban selladas, y hab铆a un distanciamiento entre el sindicato y sus bases, 鈥減ero parece que se consider贸 a Durruti imprescindible para la lucha antifascista en la capital鈥. Al desviar al leon茅s de su idea original, 鈥渟al铆an beneficiados los comunistas, que tomaban ya posiciones en Madrid, y Stalin, que estaba en contra de la revoluci贸n social perseguida por Durruti鈥, apunta. Los firmantes indican 鈥渓as posibilidades enormes de 茅xito [de nuestros camaradas] si les llega nuestra ayuda鈥, y apelan al 鈥渁nhelo del pueblo de Madrid, que nos reclama鈥. La realidad fue bien distinta. Durruti muri贸 de un balazo d铆as despu茅s de llegar y hay varias teor铆as sobre lo ocurrido. Su ch贸fer, Clemente Cuy谩s, dijo en 1993 que hab铆a sido v铆ctima de un disparo fortuito de su propio fusil y el sindicato exigi贸 silencio a los testigos. Otras versiones hablan de su muerte en combate o por la bala de un traidor.

La llegada a los Pa铆ses Bajos del archivo de la CNT-FAI fue convulsa. 鈥淐uando en 1939 se vio que el bando republicano no ganar铆a la Guerra Civil, representantes del sindicato lo llevaron a la sucursal que ten铆a en Par铆s el IISH. Lo hicieron en calidad de particulares, para evitar que el nuevo Estado fascista pudiera reclamarlo despu茅s por ser de una organizaci贸n espa帽ola鈥, explica Leo Lucassen, su director de investigaci贸n, en otra videollamada.

Nota de la CNT-FAI ordenando la marcha de Durruti a Madrid.Marc Driessen

Poco antes del estallido de la II Guerra Mundial, el archivo parisino fue trasladado al Reino Unido y regres贸 a 脕msterdam en 1947. Cerrado durante tres d茅cadas, hasta la muerte de Franco, en los a帽os ochenta fue ordenado y se hizo inventario. Lucassen subraya que la Guerra Civil espa帽ola gener贸 ideas a escala internacional cuyo efecto es indiscutible: 鈥淧rueba de ello es que entre las Brigadas Internacionales hubo centenares de holandeses comprometidos en una lucha presentada como ejemplar: entre el bien y el mal鈥. La vuelta a los Pa铆ses Bajos de este grupo fue muy dolorosa y supuso casi su muerte civil. 鈥淪e quedaron sin pasaporte por haber luchado para una fuerza extranjera. Eran vistos como unos traidores a su patria, pero tambi茅n como un icono libertador鈥, apunta. La nacionalidad les fue devuelta en 1970, y 脕msterdam les dedic贸 en 1986 un monumento en una plaza llamada Spanje (Espa帽a) 1936-1939.

Las cartas de Baroja

Entre la abundante correspondencia espa帽ola conservada hay tres cartas originales del escritor P铆o Baroja. Incluidas en el Archivo de la Resistencia Espa帽ola, que recoge documentos hasta 1974, est谩n dirigidas a Concepci贸n Mart铆 Vall (Ada Mart铆). Era una escritora y periodista anarquista que le admiraba, aunque m谩s tarde se distanci贸 porque le parec铆a que Baroja hab铆a traicionado el car谩cter social de sus primeras obras. Fechadas en 1936, cuando ella ten铆a 21 a帽os y 茅l 64, parecen un intercambio entre un idealizado profesor y su alumna, y Baroja le confiesa su pasi贸n de 鈥渧ivir para escribir, escribir para vivir鈥. Al mismo tiempo, le dice cosas como esta: 鈥淵o ya no necesito br煤jula porque estoy anclado en el puerto. Usted s铆 es la que debe estar atenta a la aguja de marcar鈥. Encontradas por la misma experta espa帽ola, fuentes del Ateneu Enciclop猫dic de Barcelona, que tiene una fotocopia de estas misivas, indican que desconoc铆an la presencia de los originales en 脕msterdam.

M谩s informaci贸n

El centro holand茅s acoge, por otro lado, el archivo de Ruedo Ib茅rico, la editorial fundada en Par铆s en 1961 por cinco refugiados espa帽oles de la Guerra Civil. Ah铆 estaba el manuscrito de Viaje al Sur, el libro que los editores le encargaron a Juan Mars茅. Supuestamente desaparecido, el escritor record贸 que lo hab铆a titulado Andaluc铆a, perdido amor con el seud贸nimo de Manolo Reyes, y fue publicado tras su muerte, en 2020, por Lumen.

Un archivo de archivos

Fundado en 1935 por Nicolaas Posthumus (1880-1960), un profesor holand茅s de Historia Social y Econ贸mica, el IISH se ha convertido en un archivo de archivos 鈥攈ay papeles de Marx, Engels, Bakunin o la anarquista Emma Goldman鈥 con un mill贸n de libros y publicaciones, 5.400 colecciones y 1,5 millones de piezas de material audiovisual. 鈥淎 Posthumus le interesaban las ra铆ces intelectuales de las ideas anarquistas y socialistas, liberales o democristianas. Hacia 1930, cuando los movimientos de la izquierda estaban amenazados en Europa por el fascismo y el nacionalsocialismo, empez贸 a recibir documentos de organizaciones sociales. Sacados muchas veces de forma clandestina de los pa铆ses de origen, 茅l mantuvo la independencia del nuevo centro鈥, se帽ala Leo Lucassen. Con el tiempo, 鈥渃olecciones enteras de publicaciones de izquierda de pa铆ses latinoamericanos como Argentina y Bolivia, nos han sido confiadas鈥, a帽ade. Un patrimonio que sigue llegando hoy desde otros lugares donde persisten conflictos similares.

La historiadora Rubio espera presentar una exposici贸n en 2022 con el material de la Guerra Civil de la fot贸grafa h煤ngara Kati Horna, y de su colega de origen polaco, Margaret Michaelis, recuperado a partir de 2015. El sindicato les encarg贸 el testimonio gr谩fico de la revoluci贸n social que pretend铆a implantar, y las fotos estaban en el archivo fotogr谩fico de las oficinas de propaganda exterior de CNT-FAI, incluido en las cajas de 脕msterdam.

Milicianos de la Columna Ascaso, en Banast谩s (Huesca), en  1937.

GALER脥A | El archivo de Kati Horna sobre la Guerra Civil

REPORTAJE | La guerra perdida de Kati Horna




Fuente: Memorialibertaria.org