August 13, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
375 puntos de vista

Jos茅 Perell贸

Hasta noviembre de 2018 en la actual calle de Vistabella, Periodista Enrique Llanes, pod铆a verse la placa con el apellido de uno de los m谩s feroces militares fascistas sublevados contra la II Rep煤blica: el general Yag眉e, conocido como el 鈥渃arnicero de Badajoz鈥, personaje que para escarnio y verg眉enza de cualquier dem贸crata, da nombre tambi茅n a una de las fundaciones franquistas. En nuestra regi贸n son muchos los municipios entre los 1.400 que en todo el Estado a煤n tienen v铆as p煤blicas dedicadas a Yag眉e, Calvo Sotelo, Sanjurjo, Mill谩n Astray, Jos茅 Antonio, On茅simo Redondo, Francisco Franco, etc… calles y plazas que han de sustituir sus nombres al amparo de la nueva Ley de Memoria Democr谩tica, cuyo principal objetivo es situar en primer plano a las v铆ctimas de la dictadura franquista, habida cuenta de que la anterior ley de Memoria promovida por Zapatero en 2007 se qued贸 a medias consigui贸 muy poco, ya que existe un vac铆o legal que no obliga a cumplirla.

驴Para qu茅 la Ley entonces? En este asunto todo depende de la voluntad de los gobiernos municipales; y su exigua aplicaci贸n no deja de ser un indicador de nuestra escasa calidad democr谩tica, como demuestra la desidia (cuando no la connivencia) de los sucesivos gobiernos municipales que no se han molestado en algo tan 鈥渘imio鈥 o han repuesto nombres franquistas retirados por el anterior concejo, como han hecho PP y Cs en C贸rdoba, por ejemplo.

Es intolerable que todav铆a hoy en Espa帽a se pretenda dar el nombre de un golpista como fue Juan de la Cierva al aeropuerto de Corvera y sean homenajeados asesinos fascistas como Queipo, Mola, el mismo Franco, o el general Yag眉e.

Este 煤ltimo (que a煤n tiene 32 calles en toda Espa帽a) fue el responsable de lo que la prensa extranjera conoci贸 como la 鈥渕atanza de Badajoz鈥 de la que este 14 de Agosto se cumplen 85 a帽os y de la que afortunadamente tenemos noticias directas gracias al valioso testimonio de unos cuantos periodistas extranjeros; a saber, Jay Allen, corresponsal del Chicago Tribune, Mario Neves del Diario de Lisboa, Ren茅 Brut de la Path茅 Journal, Marcel Dany, de la Agencia Havas, Jaques Berther corresponsal de Temps. Jean d鈥橢sme de L鈥橧ntransigeant, y John T. Whitaker del New York Herald Tribune.

La aportaci贸n de estos reporteros es capital, ya que a la realidad hist贸rica que fue la 鈥渕atanza de Badajoz鈥 en agosto de 1936, los historiadores franquistas opusieron ( y siguen oponiendo) la 鈥渓eyenda de Badajoz鈥, en un exitoso y persistente empe帽o de ocultar la verdad negando los espeluznantes hechos o atribuy茅ndolos a las exageraciones de la 鈥減ropaganda roja鈥; por ejemplo, la 鈥渇iesta鈥 que se mont贸 en la plaza de toros con un enfervorizado p煤blico de derechas ocupando los tendidos para aplaudir y jalear el fusilamiento de los republicanos que entraban al ruedo manos en alto o atados. Tal fiesta nunca existi贸, pero s铆 los ametrallamientos en masa en la arena de esa desaparecida plaza de toros, en cuyo solar se levant贸 por empe帽o personal de Rodr铆guez Ibarra (entonces presidente socialista de Extremadura) un Palacio de Congresos, en un alarde de desprecio por la memoria hist贸rica propio del PSOE de Felipe Gonz谩lez.

Francisco Espinosa, escribe en La Columna de la Muerte (Cr铆tica, Barcelona 2020): 鈥淟a plaza de toros de Badajoz y la matanza que all铆 tuvo lugar forman parte de la memoria inc贸moda, y su final, su transformaci贸n en as茅ptico palacio de congresos, demuestra simplemente -al cuarto de siglo de la muerte del dictador- que no se sab铆a qu茅 hacer con ella.鈥

La plaza de toros ya no existe, pero queda el testimonio de los reporteros:

Jay Allen se encontraba en Torremolinos el 18 de julio de 1936. Pocos d铆as despu茅s (27 de julio), consigui贸 entrevistar a Franco en Tetu谩n. A ra铆z de la entrevista, Allen public贸 un art铆culo con la siguiente conversaci贸n:

Allen: 芦驴Durante cu谩nto tiempo se prolongar谩 la situaci贸n ahora que el golpe ha fracasado?禄

Franco: 芦No puede haber ning煤n acuerdo, ninguna tregua. Salvar茅 a Espa帽a del marxismo a cualquier precio禄.

Allen: 芦驴Significa eso que tendr谩 que fusilar a media Espa帽a?禄

Franco: 芦He dicho a cualquier precio禄.

El periodista no tardar铆a en constatar que el general hablaba en serio. El plan B de los golpistas era una guerra de exterminio, como explicaba Mola el 31 de julio de 1936 en Radio Castilla de Burgos: 鈥淵o podr铆a aprovechar nuestras circunstancias favorables para ofrecer una transacci贸n a los enemigos; pero no quiero. Quiero derrotarlos para imponerles mi voluntad, y para aniquilarlos.鈥

El terrible debut tuvo lugar en Badajoz en agosto de 1936. Falangistas, voluntarios derechistas, guardias civiles que cambiaron de bando, 2.250 legionarios y 750 regulares marroqu铆es cometieron todo tipo de salvajadas. Desde Elvas (Portugal), donde se aloj贸 tras ser testigo de la masacre de Badajoz, Allen relat贸 la brutal represi贸n contra la poblaci贸n tras la ocupaci贸n de la ciudad por los sublevados. El 30 de agosto de 1936 El Chicago Tribune public贸 este art铆culo, titulado 芦Slaughter of 4,000 at Badajoz, City of Horrors禄 (Matanza de 4.000 en Badajoz, ciudad de los horrores), cr贸nica considerada una de las m谩s importantes de la historia del periodismo de guerra:

鈥淓sta es la historia m谩s dolorosa que me ha tocado escribir. La escribo a las cuatro de la madrugada, enfermo de cuerpo y alma鈥 Miles fueron asesinados sanguinariamente despu茅s de la ca铆da de la ciudad. Desde entonces de 50 a 100 personas eran ejecutadas cada d铆a. Los moros y legionarios est谩n saqueando. Pero lo m谩s negro de todo: la polic铆a internacional portuguesa est谩 devolviendo gran n煤mero de gente y cientos de refugiados republicanos hacia una muerte certera por las descargas de las cuadrillas rebeldes…鈥

El joven periodista portugu茅s Mario Neves describe (Di谩rio de Lisboa, 15 de agosto) la presencia en Badajoz de una columna de humo en constante combusti贸n. Era el modo en que los golpistas pretend铆an deshacerse de los cuerpos de las personas que estaban siendo asesinadas:

鈥淎cabo de presenciar tal espect谩culo de desolaci贸n y de pavor que tardar谩 en borrarse de mis ojos…Hace diez horas que la hoguera arde. Un olor horrible nos penetra en la nariz a tal punto que casi nos revuelve el est贸mago. Se oye de vez en cuando una especie de crepitar siniestro de la madera. Ning煤n artista, por genial que fuera, ser铆a capaz de reproducir esta impresionante visi贸n dantesca (鈥). En el fondo, en un agujero cavado en la tierra se encuentran, sobre travesa帽os de madera, semejantes a las que se usan en las l铆neas f茅rreas, en una extensi贸n tal vez de cuarenta metros, m谩s de 300 cad谩veres, en su mayor铆a carbonizados.鈥

El cronista pudo preguntar a Yag眉e sobre la matanza y la existencia de al menos 2.000 muertos, ante lo que este le espet贸: 芦No deben ser tantos…禄, sin negar la masacre en ning煤n momento, seg煤n cuenta.

Ren茅 Brut, de la Path茅 Journal, pudo burlar la censura franquista para sacar fuera de Espa帽a las famosas im谩genes grabadas en Badajoz, entre ellas, las escenas de numerosos cuerpos ya sin vida en el cementerio de San Juan o el cementerio viejo.

Los golpistas se alarmaron y reforzaron la censura. Se preguntaban 驴qu茅 pensar铆an en Par铆s cuando vieron la pel铆cula enviada por Brut con los muertos en los paredones y las hileras de cad谩veres calcinados o esperando serlo en el cementerio de Badajoz? Esas im谩genes , escribi贸 tiempo despu茅s otro periodista (Peter Wyden), eran una premonici贸n de Auschwitz.

Posiblemente Badajoz sea la ciudad espa帽ola que, en relaci贸n con su poblaci贸n, sum贸 un mayor n煤mero de personas asesinadas a consecuencia del golpe militar. Francisco Espinosa (op.cit.) documenta hasta 1.500 personas v铆ctimas de la represi贸n en el mes de agosto de 1936, con nombres y apellidos. Los historiadores piensan que la cifra se duplic贸, pues muchos nunca fueron registrados.

La matanza de Badajoz en agosto de 1936 fue, adem谩s de un ensayo general para la guerra de exterminio, un escarmiento a petici贸n de los terratenientes y una se帽al de lo que deb铆a esperar el resto de las zonas republicanas. En efecto, en Extremadura parec铆a que la reforma agraria iba a prosperar; y algo m谩s que la ideolog铆a hizo reaccionar a los grandes propietarios.

Todav铆a hay quien se pregunta para qu茅 sirve esto de la Memoria. Cuando se habla de 鈥渟uperar las heridas de la guerra por el olvido鈥 se est谩 cometiendo un gran error y sobre todo una tremenda injusticia con los que dieron su vida y fueron perseguidos por defender la Rep煤blica y una sociedad m谩s justa que superara las atroces condiciones de los trabajadores y las clases m谩s desfavorecidas.


La matanza de Badajoz en un peri贸dico franc茅s

El Diario




Fuente: Grupotortuga.com