June 19, 2021
De parte de Nodo50
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Por Vicente Barrachina Al Descubierto

As铆, se considera que tras la sustituci贸n de la sociedad feudal, constituida por estamentos r铆gidos, por la sociedad burguesa, basada en la supuesta igualdad ante la ley, existe un 鈥樷檃scensor social鈥欌 que permite que las personas de las clases m谩s bajas puedan progresar socialmente si se esfuerzan lo suficiente. Todo ello, dar铆a como resultado un sistema social en el que, gracias a la igualdad reconocida en la legislaci贸n, todo el mundo gozar铆a de las mismas oportunidades para, siguiendo la analog铆a del ascensor, subir de piso.

En todo caso, si en la pr谩ctica la sociedad no es tan meritocr谩tica como se dice, desde el liberalismo econ贸mico se argumenta que esto se debe, no a las desigualdades estructurales que se derivan de valores sociales y culturales arraigados y del propio sistema econ贸mico capitalista, sino de la excesiva intervenci贸n del Estado en la econom铆a que impide que haya un mercado realmente competitivo al clientelizar las sociedades. En otras palabras, consideran que cuantas menos 鈥樷檖aguitas鈥欌 haya, m谩s meritocr谩tica ser谩 la sociedad.

Adem谩s, esta premisa de la meritocracia no es simplemente una idea defendida por los sectores pol铆ticos neoliberales. Su esencia, esto es, que en nuestra sociedad el esfuerzo prima sobre los privilegios, es fundamental para el sostenimiento de los sistemas pol铆ticos y econ贸micos liberales occidentales. Es, en palabras del polit贸logo Pablo Sim贸n鈥樷檜no de los pilares legitimadores de nuestro tiempo鈥欌. En resumen, para que se mantenga el orden social establecido, la mayor铆a de la sociedad debe creer que puede progresar si se esfuerza lo suficiente.

En el momento en el que la gente tome conciencia de que, debido a problemas estructurales, por mucho que se esfuercen no podr谩n mejorar sus condiciones de vida, estar谩n m谩s cerca de problematizar la estructura social y poner en jaque la jerarqu铆a social preexistente. Es decir, cuando reparen en que las cartas est谩n trucadas de antemano, puede que decidan romper la baraja. Al menos esto sostienen ciertos polit贸logos y soci贸logos, como Sim贸n.

Esta toma de conciencia es por ahora un escenario lejano, ya que la ideolog铆a de la meritocracia se ha hecho hegem贸nica, es decir, que es una creencia asentada socialmente. Desde los sectores pol铆ticos y medi谩ticos se bombardea constantemente con mensajes que enarbolan el esfuerzo individual y con historias de superaci贸n de j贸venes emprendedores que empezaron en la habitaci贸n de la residencia para universitarios de Harvard o en un peque帽o taller textil de La Coru帽a.

Sin embargo, el aparato medi谩tico de la meritocracia esconde una doble trampa. Por un lado, presentan historias extremadamente inusuales, de esas que 煤nicamente le ocurren a una persona de entre un mill贸n, como representativas de la sociedad, a la vez que atribuyen este 茅xito a los m茅ritos individuales, cuando en la mayor铆a de los casos se debe simplemente a la suerte, como incluso algunos reconocenO a partir de ciertos privilegios de base, como contactos, familia, recursos鈥

Por el otro lado, de hecho, juega un papel fundamental la posici贸n social de cada persona. Cuando se ve todos los a帽os en el telediario a esa estudiante que acaba de sacar un 13,98 en la prueba de acceso a la universidad y que pretende estudiar biomedicina, nunca cuentan que su padre es tambi茅n profesor de universidad, que su familia pod铆a pagarle dos horas de repaso diarias o que ten铆a una calculadora de 50 euros.

Desde los aparatos pol铆ticos y medi谩ticos se inocula esta idea de que todo esfuerzo tiene siempre su recompensa porque, en mayor o menor medida, de esta creencia depende en parte que se mantenga el statu quo. Pero, 驴se corresponde esta idea con la realidad?驴Es el esfuerzo lo que determina el 茅xito social y econ贸mico?驴Funciona realmente el llamado ascensor social?

El ascensor social: averiado y en constante reparaci贸n

Para el credo neoliberal, el ascensor social de los pa铆ses occidentales funciona como el del famoso rascacielos de Dubai Burj Khalifa, una colosal y precisa obra de ingenier铆a que marcha a la perfecci贸n. Por el contrario, la evidencia emp铆rica dice que ese supuesto ascensor social, m谩s que al del Burj Khalifa, se parece al de la c茅lebre comedia The Big Bang Theoryaveriado y en constante reparaci贸n. Los estudios que se han llevado a cabo en pa铆ses como Italia, Reino Unido, M茅xico o Espa帽a as铆 lo corroboran.

Los economistas italianos Guglielmo Barone y Sauro Mocetti se propusieron desmontar las tesis que sostienen que las ventajas y desventajas econ贸micas de los antepasados desaparecen tras varias generaciones. Para ello, estudiaron la movilidad intergeneracional y la distribuci贸n de la riqueza en Florencia comparando los registros de 1427 de la ciudad italiana con los de 2011. En su investigaci贸n realizaron un hallazgo que no esperaban: las familias florentinas m谩s pudientes segu铆an teniendo los mismos apellidos 600 a帽os despu茅s.

A pesar de la trascendencia de esta conclusi贸n, este no es un fen贸meno exclusivo de Florencia. Otra pareja de economistas, esta vez brit谩nicos, llevaron a cabo un estudio muy parecido en este caso sobre los apellidos y la movilidad social en el Reino Unido. Los brit谩nicos concluyeron que, aunque la movilidad social hab铆a aumentado ligeramente con respecto a la sociedad preindustrial, los apellidos de los ingleses m谩s adinerados eran los mismos desde hace 800 a帽os.

Estudios como los realizados en Florencia o en Reino Unido ponen de manifiesto la doble cara de la mentira de la meritocracia. Por un lado, evidencian que por mucho que las clases trabajadoras se esfuercen, es muy inusual que salgan de la pobreza. El caso de M茅xico aporta datos en esta l铆nea, ya que el 74% de las personas mexicanas que nacen siendo pobres mueren siendo tambi茅n pobres, como refleja un informe sobre la movilidad social en M茅xico de 2019.

Esto se debe tanto a las estructuras socioecon贸micas de los pa铆ses, como a las desigualdades entre pa铆ses. As铆 lo pone de manifiesto el economista y experto en desigualdad Branko Milanovic, que explica en una entrevista c贸mo entre un 50 y 60% de las diferencias de ingresos entre personas se explican simplemente por el pa铆s en el que han nacido.

Por la otra cara, si ya es poco com煤n que los pobres lleguen a ser ricos a trav茅s del trabajo duro, es a煤n m谩s infrecuente que un rico pierda su posici贸n social. El sistema est谩 montado a medida de quienes ocupan los escalafones sociales m谩s altos. Un estudio de la CEPAL (la Comisi贸n Econ贸mica para Am茅rica Latina y el Caribe de la ONU) ofrece datos tan demoledores como los de Florencia o Reino Unido: menos de un 2% de los mexicanos adinerados pierde su posici贸n socioecon贸mica.

As铆 pues, el panorama que se nos revela es de una estructura social que se fundamenta en variables como el pa铆s de nacimiento, la instituci贸n en la que realizan los estudios o el apellido de la familia, entre otros. Es un hecho emp铆ricamente demostrado, como hemos podido constatar, que las tesis del ascensor social no solamente tienen puntos flacos, sino que no se sostienen en ning煤n caso.

El caso espa帽ol: la 鈥樷檓eritocracia鈥欌 franquista

Visita de Franco a Barcelona en 1942. Autor/a: Carlos P茅rez de Rozas. 27/04/2015.
Fuente: w151.bnc.cat (CC BY-SA 2.5)

Los intereses econ贸micos suelen estar detr谩s de la mayor铆a de las guerras y conflictos armados. La Guerra Civil espa帽ola de 1936 es un ejemplo paradigm谩tico de ello. En la contienda b茅lica, muchos empresarios o bien aprovecharon la coyuntura para obtener beneficios econ贸micos o bien directamente financiaron al bando golpista esperando obtener despu茅s una recompensa por los servicios prestados. As铆, algunas de las grandes fortunas espa帽olas amasaron su capital durante la guerra y la posguerra.

El periodista y documentalista Antonio Maestre se estren贸 en el g茅nero literario con Franquismo S.A., donde relata c贸mo consiguieron su patrimonio los multimillonarios espa帽oles que ocupan actualmente los puestos m谩s relevantes de la lista Forbes. Aunque estos son fieles seguidores de la ideolog铆a meritocr谩tica, la mayor铆a ascendieron socialmente gracias a sus relaciones con el r茅gimen franquista.

Es el caso de la familia Roig. El due帽o de Mercadona, Juan Roig, preside la organizaci贸n Trinidad Alfonso, que pretende implantar la 鈥樷檆ultura del esfuerzo鈥欌 en la sociedad valenciana. Sin embargo, no parece que 茅l se la aplique a s铆 mismo. Su padre, Francisco Roig, ya gozaba en 1979 de una fortuna de 2400 millones de pesetas.

Como explica Maestre, a la boda del patriarca de los Roig acudieron varios altos cargos franquistas y, en 1979, la COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos) denunciaba c贸mo el Ministerio de Agricultura estaba beneficiando a C谩rnicas Roig en el mercado de exportaciones de carne. Mientras pregonaban la ideolog铆a meritocr谩tica, no renunciaban a los favores del r茅gimen.

Un ejemplo parecido es el de la acaudalada empresaria Pilar Muro. Esta presidi贸 el Grupo Quir贸n, al que Isabel D铆az Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, adjudic贸 recientemente la privatizaci贸n de los rastreadores de COVID19, y se encuentra, seg煤n el diario El Mundo, entre las 200 personas m谩s ricas de Espa帽a.

Casualmente, su progenitor, Jes煤s Muro, fue jefe provincial de Falange Espa帽ola, el partido del dictador Francisco Franco, y tambi茅n jefe nacional de Sanidad de Falange, hecho que en ning煤n caso est谩 relacionado con que los Muro se enriquecieran en el sector de la sanidad privada. No debe extra帽ar que a la boda de Pilar tambi茅n asistieran l铆deres falangistas, como es costumbre en estos c铆rculos, o que su hija, Carmen Cord贸n Muro, propietaria del Gran Hotel Ingl茅s de Madrid, ataque a los 鈥樷檖odemitas que quieren acabar con los que tenemos algo que defender鈥欌 desde su columna en El Mundo.

Por otro lado, hay quienes no solo mantuvieron una estrecha relaci贸n con el aparato de la dictadura, sino que directamente financiaron al bando franquista en la guerra. Es el caso de Pedro Barri茅 de la Maza, quien fuera due帽o de FENOSA, ahora parte de la el茅ctrica Naturgy, y tambi茅n propietario del Banco Pastor, el que fuera el principal banco gallego y que ahora es parte del Banco Santander.

Este empresario gallego hizo fortuna en el sector el茅ctrico beneficiado por el fusilamiento de su competidor y diputado republicano Pepe Mi帽ones en 1936, al mismo tiempo que su estrecha relaci贸n con Franco, quien le concedi贸 el condado de Fenosa, le garantiz贸 una elevada rentabilidad gracias al apoyo de los vencedores de la guerra, en la cual les hab铆a financiado. As铆, pudo dejarle una 鈥樷檌ngente herencia鈥欌, dice Maestre, a sus familiares.

Tambi茅n es el caso de F茅lix Huarte, que puso a disposici贸n de Emilio Mola, el cerebro del golpe de estado del 36, todo su patrimonio y sus empresas. Este fue un procurador franquista, entre otros cargos pol铆ticos, y presidi贸 el Grupo Huarte hasta su muerte, que ahora forma parte de la conocida constructora OHL. Como cuenta Maestre, durante la contienda el Grupo Huarte proporcion贸 armamento a los sublevados contra la Rep煤blica y le fueron encargados tanto la construcci贸n del Santiago Bernab茅u como la del Valle de los Ca铆dos. Ahora, sus descendientes son fervientes defensores de la ideolog铆a meritocr谩tica y de que el 茅xito de un empresario se debe a su esfuerzo.

Estos y otros muchos nombres, como el del banquero Emilio Bot铆n, el del presidente del Real Madrid y de ACS Florentino P茅rez o el de Eugenio Espinosa de los Monteros, bisabuelo del diputado del partido de extrema derecha Vox Iv谩n Espinosa de los Monteros, aparecen en la obra de Antonio Maestre que acaba evidenciando como en el caso espa帽ol la oligarqu铆a empresarial y pol铆tica actual lleg贸 a ocupar esa posici贸n gracias a sus relaciones con la dictadura franquista.

驴Se puede reparar el ascensor?

Dicho todo esto, ahora cabe preguntarse si existe alguna forma de que se pueda, al menos, conseguir una sociedad m谩s justa en la que el 茅xito econ贸mico y social no venga determinado por el apellido, es decir, si se puede llegar a reparar de una vez el ascensor social.

Desde los sectores neoliberales se defiende que la manera de hacerlo es a trav茅s de la desregulaci贸n de los mercados, de tal forma que el Estado intervenga lo m谩s m铆nimo en la sociedad y se pueda dar una competencia real entre individuos 鈥樷檒ibres鈥欌. Sin embargo, la evidencia emp铆rica se帽ala, no solo que las pol铆ticas neoliberales son inefectivas para reducir la desigualdad y promover la movilidad social, sino que son directamente contraproducentes.

As铆 lo reflejan estudios como el del equipo de investigaci贸n social llamado Colectivo Io茅, que expone c贸mo las pol铆ticas neoliberales llevadas a cabo tanto por gobiernos del PSOE como del PP durante las d茅cadas previas a la crisis de 2008 y tambi茅n durante la misma crisis aumentaron la desigualdad, especialmente si se tienen en cuenta no solamente los ingresos sino tambi茅n la riqueza.

Los estudios realizados en pa铆ses donde el neoliberalismo fue llevado a cabo en su m谩xima expresi贸n, como Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet, arrojan datos en la misma direcci贸n.

Ser铆a ingenuo pensar que los defensores de la ideolog铆a meritocr谩tica decidan ignorar sistem谩ticamente toda evidencia emp铆rica y seguir defendiendo las pol铆ticas neoliberales por simple desconocimiento o ignorancia y no porque son precisamente los menos interesados en que el pueblo tome conciencia de esta realidad.

Cuando un empresario adinerado dice que lo que hace falta es menos intervenci贸n estatal y m谩s espacios de libre mercado, en realidad lo que est谩 diciendo es que lo que hace falta es menos poder de decisi贸n popular y m谩s espacios donde quien tiene la cuenta en n煤meros rojos y quien la tiene llena de ceros compitan como si estuvieran en 鈥樷檌gualdad de condiciones鈥欌. Solo si se decide obviar datos tan demoledores como que el 69% de la riqueza en Espa帽a se debe a la herencia, se pueden seguir manteniendo la mentira de la meritocracia y que lo que hace falta es menos regulaci贸n.

La reparaci贸n del ascensor social pasa necesariamente por que las clases trabajadoras tomen conciencia de que, por mucho que se esfuercen, lo van a tener mucho m谩s dif铆cil para alcanzar sus sue帽os que los hijos de los ricos y de que la soluci贸n a estas desigualdades no la traer谩n quienes est谩n en contra de la regulaci贸n del precio del alquiler o del Ingreso M铆nimo Vital.

Y es por eso que hay que dejar estas mentiras Al Descubierto.

馃 @Jorgebuxade nos explica la diferencias entre la propuesta de VOX de pagar el sueldo 铆ntegro a los trabajadores y aut贸nomos afectados por el coronavirus y la renta b谩sica socialcomunista.

鉁 Justicia social para los espa帽oles.
#Paguita clientelar y para menas. pic.twitter.com/sGff9DzbgH

— VOX 馃嚜馃嚫 (@vox_es) April 17, 2020

“>AlDescubierto




Fuente: Eulixe.com