March 9, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
46 puntos de vista


Si no estamos familiarizados con el t茅rmino, podr铆amos entender (y har铆amos bien) que la militarizaci贸n consiste en el control militar de un territorio sobre el que, normalmente, alguna empresa transnacional tiene ciertos intereses (petr贸leo, minerales, infraestructuras de comunicaci贸n, etc.). Pero es mucho m谩s que eso. No necesariamente tiene que haber un tanque o un ej茅rcito para que algo est茅 militarizado. Basta con que las jugueter铆as est茅n llenas de armas, o que, en el cine, la v铆a m谩s f谩cil de solucionar conflictos sea matando.

El militarismo no s贸lo se ha infiltrado en nuestras vidas con el uniforme caqui de camuflaje, sino a trav茅s de la promoci贸n sutil de los valores y las l贸gicas propias del cuartelillo: la cadena de mando, la sumisi贸n, la obediencia ciega, el autoritarismo, la idea del 鈥渆nemigo鈥, el control social, la exaltaci贸n patri贸tica, la xenofobia鈥 Hasta el punto de que hemos interiorizado, sin darnos cuenta, muchas de estas actitudes en estructuras de la sociedad tales como la familia, la escuela o el mundo laboral. Porque el militarismo no s贸lo busca intervenir fuera de nuestras fronteras, sino reprimir la disidencia dentro de ellas.

Seg煤n la activista Carmen D铆ez, vivimos en una 鈥渃ultura de guerra鈥. Y su fin es la justificaci贸n de las intervenciones en el extranjero, de la sobredotaci贸n del ej茅rcito, de la jerarquizaci贸n social o del gasto militar. En este art铆culo, indagaremos en ello con un caso cercano: la militarizaci贸n en Canarias.

Estamos en guerra en las fronteras

En su Estrategia de Seguridad Nacional de 2017, vigente a煤n a comienzos del a帽o 2021, el Gobierno de Espa帽a define como 鈥渁menazas y desaf铆os鈥 para la seguridad, entre otros, el crimen organizado, el terrorismo y los flujos migratorios irregulares. De este 煤ltimo 鈥減eligro鈥, se encarga el Frontex, la Agencia europea de detecci贸n, vigilancia, gesti贸n y control de fronteras. Aunque su sede general est谩 en Polonia, en Canarias existe una de las m谩s importantes.

El Frontex, adem谩s de deportar personas y bloquear los accesos a la UE por mar y tierra, se encarga de lo que llaman la 鈥渆xternalizaci贸n de fronteras鈥. Para ello, establecen controles y otras operaciones de disuasi贸n lo m谩s cerca posible de los puntos de partida de los migrantes. La l贸gica es frustrar los intentos de emigraci贸n cuanto antes, para invisibilizarlos a los ojos europeos. Con estos fines, Espa帽a proporciona apoyo log铆stico y adiestramiento de los ej茅rcitos locales en el Golfo de Guinea o pa铆ses como Afganist谩n, Mauritania, Senegal o T煤nez.

De las veinte intervenciones militares que tiene Espa帽a en el exterior, 鈥渜ue siempre nos las pintan tan as茅pticas y humanitarias鈥 -seg煤n Koldobi Velasco, profesora de la ULPGC y miembro de la plataforma Alternativa Antimilitarista de Canarias (MOC)- diez tienen lugar en el continente africano. Canarias aqu铆 cumple un papel esencial. Seg煤n Pedro Luis de la Puente, almirante comandante del Mando Naval de Canaria, las islas funcionan como una frontera 鈥榓vanzada鈥 en 脕frica por albergar 鈥渁lgunas de las unidades m谩s modernas con las que cuenta la Armada鈥.

Las instalaciones militares o de doble uso ocupan un 1% del territorio canario, sin contar con otros 50 km cuadrados 鈥渄e inter茅s de defensa鈥, es decir, de disponibilidad inmediata para que destacamentos de los ej茅rcitos de la OTAN puedan repostar, descansar o reparar armamento. Jordi Calvo, investigador y coordinador del libro Mentes militarizadas, sintetiza muy bien la doble funci贸n de todas estas maniobras en nuestro territorio: 芦una, su propio entrenamiento, el d铆a a d铆a de los militares es entrenarse para ir a la guerra; y por otro lado, las maniobras tambi茅n sirven para normalizar su presencia. Salir a los lugares civiles sirve para generar empat铆a e intercambio y ayuda a que se acepte su existencia禄.

Pero, 驴cu谩les son estas 鈥溍eas restringidas鈥?

En la zona este de La Isleta (Las Palmas) y en Adeje (Tenerife) existen basureros de armas de todo el Estado. 鈥淐anarias es un lugar de tr谩nsito, comercio y tr谩fico (tanto legal como ilegal) de armas鈥, denuncia Koldobi.

Junto al Puerto de la Luz (Las Palmas), se encuentra la base naval del Arsenal, sede de las fuerzas de reacci贸n r谩pidas de la OTAN: los buques de guerra Rayo (P-42) y Rel谩mpago (P-43).

En el aeropuerto de Gran Canaria, en Gando, disponen de una base los aviones de pa铆ses aliados de Espa帽a en la OTAN que han bombardeado Mali para 鈥渓uchar contra el terrorismo de Al Qaeda鈥 en 2013.

En Maspalomas (Gran Canaria) y la monta帽a de La Muda (Fuerteventura) existen dos centros de escucha del espionaje espa帽ol dirigidos a 脕frica.

La Isleta (Las Palmas) y P谩jara (Fuerteventura) han sido convertidos en centros de entrenamiento de tropas de la OTAN para la guerra en 脕frica o Afganist谩n, debido a sus ambientes des茅rticos.

En Lanzarote, se ha establecido una base de grandes drones militares cuyo fin ser铆a 芦hacer incursiones de vigilancia禄 en 脕frica.

En El Hierro, existe la intenci贸n de instalar un radar para vigilancia a茅rea en el Pico de Malpaso, como el que ya existe en el Pozo de las Nieves (Gran Canaria).

En Canarias, hay un militar por cada 145 habitantes (si incluimos tanto soldados como guardias civiles). Koldobi Velasco nos pone como ejemplo al otro lado de la balanza el hecho de que, en el 2017, hubiera una trabajadora social contratada (鈥減rofesi贸n que s铆 que sirve a la vida鈥) por cada 24000 habitantes. Otro ejemplo bastante ilustrativo es que en Canarias contamos con 11 matronas por cada 100.000 habitantes, siendo uno de los territorio con el ratio m谩s bajo de todo el Estado espa帽ol. En este sentido, la activista y profesora de la ULPG a帽ade: 鈥渓a militarizaci贸n est谩 tan incorporada en la estructura en la que vivimos que necesita de maquillaje para no escandalizar鈥. Una forma de hacerlo es 鈥渙enegeiz谩ndose鈥, es decir, actuando en 谩mbitos en los que un ej茅rcito, bien mirado, pinta m谩s bien poco:

En la educaci贸n secundaria. Las visitas 鈥渄id谩cticas鈥 a los institutos, las invitaciones a ferias y a instalaciones militares, los concursos y premios del Ministerio de Defensa鈥 鈥淓s de lo que m谩s nos preocupa: intentan que lo naturalicemos desde la infancia鈥, explica Koldobi.

En las universidades. Tanto la Universidad de La Laguna como la de Las Palmas de Gran Canaria participan en proyectos I+D+I militares. Por otro lado, la ULPGC colabora con el Banco Santander y el BBVA, los dos bancos m谩s 鈥渁rmados鈥 de Espa帽a (tres de cada cuatro armas no se podr铆an fabricar sin la financiaci贸n de los bancos).

En celebraciones nacionalistas. Desfiles armados, jura de banderas en distintos municipios鈥 鈥淓l nacionalismo espa帽ol suele ir relacionado con la militarizaci贸n鈥, apunta Koldobi.

En los deportes. Participaci贸n en maratones, como la de Gando (Gran Canaria) cada primero de mayo, en carreras ciclistas鈥

En actividades culturales. Exposiciones, libros, m煤sica鈥 鈥淟a banda militar es un maquillaje m谩s. 驴Qu茅 hace un soldado tocando la pandereta?鈥. ironiza Koldobi.

En el cine. En Fuerteventura, por ejemplo, el ej茅rcito ha acompa帽ado el rodaje de pel铆culas extranjeras de gran presupuesto.

En lo religioso. Presencia en romer铆as y otras celebraciones, la encomienda en misas antes de ir a las guerras鈥

En el medioambiente. La Unidad Militar de Emergencia (UME) ayud贸 repoblar el Bosque Doramas en Moya, califican de 鈥渟ostenibles鈥 las maniobras en el campo de tiro de P谩jara (Fuerteventura)鈥 鈥淐uando no s贸lo son uno de los principales culpables de la emergencia clim谩tica, sino que adem谩s atacan a los activistas de Greenpeace que se acercan a las plataformas petrol铆feras de Repsol鈥, apunta Koldobi.

En actividades de acci贸n social. Participan en bancos de alimentos, o a trav茅s de 鈥淐谩ritas castrense鈥 (la versi贸n de la ONG hecha por y para militares)鈥

驴C贸mo desmilitarizamos Canarias?

鈥淟o primero que hay que tener en cuenta es que las propuestas de desmilitarizaci贸n est谩n agarradas por el bolsillo鈥, explica Koldobi Velasco, ya que 鈥渓a funci贸n principal de los ej茅rcitos es proteger determinados intereses鈥. Precisamente por ello, 鈥渁cceder a la informaci贸n es muy dif铆cil: es un tema tab煤 en los medios de comunicaci贸n鈥.

Entonces, 驴qu茅 nos queda? 鈥淧otenciar una cultura de paz鈥, responde Koldobi. Para ello, hay un concepto clave: la defensa popular noviolenta. Seg煤n Mar铆a de Lluc Bagur, coautora del libro 鈥楳entes militarizadas鈥, la cultura de la defensa militar es 鈥渦na estrategia pol铆tica que tiene por objetivo crear 鈥榗onciencia de defensa鈥, es decir, conseguir que la sociedad se haga cargo de las amenazas que acechan a su seguridad y comprenda la necesidad de disponer de un ej茅rcito para garantizar su protecci贸n禄. 鈥淣os regalan miedo para vendernos seguridad鈥, a帽ade Koldobi.

La defensa popular no violenta, en cambio, se basa en alternativas surgidas en procesos comunitarios: confluir en Centros Sociales Autogestionados; construir espacios de soberani虂a (alimentaria, energe虂tica, democra虂tica鈥) y de cooperativismo (de producci贸n y consumo de energ铆as renovables, bancas 茅ticas鈥) y luchar pac铆ficamente por la Justicia social y contra las desigualdades y opresiones (fomentando, por ejemplo, el comercio justo).

Entonces, 驴qu茅 nos queda? 鈥淧otenciar una cultura de paz鈥, responde Koldobi. Para ello, hay un concepto clave: la defensa popular noviolenta.

鈥淓l objetivo 煤ltimo es que Canarias sea un lugar de paz y solidaridad, libre de ej茅rcitos y militarizaci贸n鈥, concluye Koldobi. Ya existen zonas as铆 en el mundo, llamadas 鈥榥eutrales鈥, como las Islas 脜land (Finlandia), el archipi茅lago de Svalbard (Noruega) o la Ant谩rtida. Pero no hace falta irse tan lejos para encontrar referentes: La Asamblea Canaria por el Reparto de la Riqueza en La Orotava (Tenerife) e Iniciativa por La Orotava consiguieron aprobar en un pleno en 2010, pese a los votos en contra del Partido Popular y el Partido Socialista Canario, la declaraci贸n oficial del municipio como 鈥榩acifista y antimilitarista鈥, convirti茅ndose en el primero del Estado con esta consideraci贸n. En su manifiesto publicado el 26 de noviembre de 2010, la Asamblea celebraba que 鈥渄esde hoy quedan abolidos de nuestras calles todo acto llevado a cabo por el ej茅rcito espa帽ol, tanto de exaltaci贸n como de captaci贸n, quedando as铆 tambi茅n libres de la represi贸n que ello representa鈥.

Referencias bibliogr谩ficas

Cantero, M. (2019) Un oasis de seguridad. El D铆a.

Ceballos, I. (2016) 芦Tres de cada cuatro armas no existir铆an de no ser por el apoyo de los bancos禄. El Diario.

D铆ez, C. (2017) 芦La cultura militarista impuesta por los sectores pudientes la trasladamos a nuestra vida cotidiana禄. El Diario.

Gil, A. (2017) Svalbard, distop铆a 谩rtica. El Orden Mundial.

Gobierno de Espa帽a (2017) Estrategia de Seguridad Nacional. Ministerio de Defensa.

Mungu铆a, I. (2009) Islas 脜land, un archipi茅lago sueco en Finlandia. Diario Del Viajero.

Navarro D铆az, J. C. (2019) 驴Qu茅 hacemos con la defensa? Promover Canarias como plataforma de paz en un contexto de remilitarizaci贸n.. El Salto Diario.

Redacci贸n El Salto. (2019) Espa帽a se consolida como s茅ptimo pa铆s exportador de armas a nivel mundial.. El Salto Diario.

Uni贸n Europea (2020) Estrategia de Uni贸n de la Seguridad.

Fuente: https://alegando.com/la-militarizac…




Fuente: Grupotortuga.com