March 25, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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Author(s)

Tara Tabassi (Liga de Resistentes a la Guerra) y Andrew Dey (Internacional de Resistentes a la Guerra)
Members of Indonesia鈥檚

Como activistas antimilitaristas estamos bien posicionados para ver el poder que ejerce la polic铆a en industrias de armamento y agendas militaristas tan amplias. La comprensi贸n de este poder policial en los distintos contextos del mundo es clave para que los activistas que luchan contra la militarizaci贸n puedan mantener el control sobre el poder policial en nuestras comunidades. Las fuerzas policiales suelen actuar para mantener una distribuci贸n del poder statu quo injusta en la sociedad y tienden hacia enfoques hegem贸nicos donde unos tienen el poder sobre otros, en especial cuando la percepci贸n de amenaza es alta 鈥 la polic铆a es una forma de control social y la militarizaci贸n aumenta su poder. La militarizaci贸n significa fusiles, tanques armados y drones, pero tambi茅n es un estado de 谩nimo. Las mentalidades militarizadas han impregnado muchas fuerzas policiales y han aumentado radicalmente la fuerza de la violencia policial contra nuestras comunidades.

鈥淪i uno ve a la polic铆a como lo que es 鈥 una serie de pr谩cticas facultadas por el Estado para hacer cumplir la ley y mantener el control social y la hegemon铆a a trav茅s del uso de la fuerza 鈥 tal vez le sea m谩s f谩cil reconocer que el objetivo quiz谩s no deber铆a ser mejorar la labor de la polic铆a sino reducir su papel en nuestras vidas鈥

Rachel Herzing, Oakland, U.S.

Este art铆culo proporciona ejemplos de c贸mo las fuerzas policiales en todo el mundo est谩n atravesando un proceso de militarizaci贸n. 驴Qu茅 es la militarizaci贸n policial? Militarizarse es tanto un proceso social y psicol贸gico como lo es t茅cnico 鈥 una visi贸n militarizada considera los cambios una amenaza y cree que la violencia (a menudo extrema) es una manera primordial de luchar contra esa amenaza (percibida). Ejemplos de esto son el discurso de 鈥渓ucha contra el terrorismo鈥 y la 鈥済uerra contra las drogas鈥, que en varios contextos han llevado a los ciudadanos de un estado a ser tratados pr谩cticamente igual que un enemigo militar externo; la l铆nea que separa los papeles de la polic铆a y del ej茅rcito no est谩 clara. Una mentalidad militarizada quiere decir que:

la escalada de violencia siempre est谩 disponible como soluci贸n;

las fuerzas policiales se basan sobre el control, el uso o la amenaza del uso de la fuerza y la cultura del miedo;

las minor铆as 茅tnicas y pobres de un pa铆s o los activistas pol铆ticos son enemigos y deshumanizados;

la polic铆a es extremadamente disciplinada, est谩 completamente jerarquizada, tiene anonimato y una hipermasculinidad patri贸tica.

Para alimentar este proceso, las empresas de fabricaci贸n de armas est谩n desarrollando nuevo armamento y enfoques comerciales. En la actualidad existen varias exposiciones comerciales enfocadas a unir a la industria armament铆stica con las fuerzas policiales y de seguridad. Al igual que los puntos de venta, las empresas son internacionales, algo que se refleja en nuestro movimiento de resistencia. Tras la ocupaci贸n militar de las comunidades negras de Ferguson en EEUU en 2014, cientos de palestinos apoyaron a activistas estadounidenses a trav茅s de las redes sociales aconsejando c贸mo pod铆an aliviar los efectos del gas lacrim贸geno y en la identificaci贸n de las empresas de fabricaci贸n de este gas.

A medida que aumenta la presi贸n que ejercen el cambio clim谩tico, la desigualdad econ贸mica, el crecimiento demogr谩fico y los conflictos por los recursos sobre las poblaciones, es f谩cil ver c贸mo los estados tienden cada vez m谩s a militarizar sus fuerzas policiales como 鈥渞espuesta鈥 a esta presi贸n, y lo hacen a trav茅s de la militarizaci贸n de las fuerzas policiales dom茅sticas, las fuerzas paramilitares, la guardia nacional, las patrullas fronterizas o las instituciones encargadas de los planes en casos de emergencia. A medida que nuestros movimientos para exigir justicia econ贸mica, racial y de g茅nero se van organizando, iremos viendo la constante militarizaci贸n de la polic铆a en la primera fila de las manifestaciones en su intento de reprimir y controlar el poder del pueblo.

En la superficie (y en las calles) esta militarizaci贸n se ve en el uso de armamento m谩s pesado y de una violencia m谩s extrema. Los equipos y armamentos que utilizan las fuerzas policiales son un indicador de unos patrones y pr谩cticas mucho m谩s profundas de la represi贸n estatal y el mantenimiento de las jerarqu铆as sociales a trav茅s de la fuerza bruta. Como organizadores, que a menudo nos enfrentamos a la militarizaci贸n policial contra nuestras acciones y revueltas noviolentas, invitamos a los activistas de todo el mundo a que se pregunten por qu茅 la polic铆a forma parte de nuestras vidas, qu茅 ideas de seguridad han creado nuestras sociedades para defender y mantener las instituciones policiales, y a compartir qu茅 alternativas a la vigilancia y acci贸n policial estamos llevando a cabo, como la reducci贸n de la tensi贸n en ciertas situaciones, la transformaci贸n de la violencia, la creaci贸n de un tejido social por parte de nuestras comunidades para mantenernos a salvo.

Estados Unidos

La militarizaci贸n en los Estados Unidos no se puede separar de la brutalidad diaria de la polic铆a comunitaria en barrios de todo el pa铆s que da帽an y violan con impunidad y de manera regular y desproporcionada a las comunidades de color. Los departamentos policiales mantienen las injusticias arraigadas en la f谩brica racista que es la sociedad estadounidense. Por ejemplo, una persona negra es asesinada cada 28 horas por alguien que trabaja o que es protegido por la polic铆a; las personas trans o no conformes con el g茅nero son mucho m谩s propensas a sufrir la violencia policial que otras personas; hay unidades de polic铆a enteras que se dedican a la vigilancia de musulmanes. Estas injusticias dependen del clima de miedo, donde las emergencias siempre son inminentes, causadas por el racismo contra los negros, los inmigrantes y los musulmanes, por la normatividad de g茅nero obligatoria, la criminalizaci贸n y la reacci贸n policial a las luchas por la libertad, y la respuesta siempre debe incluir tanques SWAT (Armas y T谩cticas Especiales, en sus siglas en ingl茅s), gas lacrim贸geno y rifles de asalto.

Mientras que la militarizaci贸n de la polic铆a como industria y como resultado de la fusi贸n de la polic铆a nacional estadounidense con el complejo militar internacionalizado de los EEUU lleva existiendo d茅cadas (algunos incluso argumentar谩n que puesto que la polic铆a en EEUU fue creada para 鈥渃azar鈥 a las personas esclavizadas que escapaban, la polic铆a siempre ha sido un ej茅rcito), el fen贸meno de la militarizaci贸n policial como parte de la guerra contra el terrorismo es un fen贸meno y una industria bastante nueva. Seg煤n el catedr谩tico Pete Kraska de la Escuela de Estudios de Justicia de la Eastern Kentucky University, en 2015 hubo 50.000 redadas por parte de los equipos de SWAT; los equipos SWAT se visten con uniforme militar y utilizan armas militares, asaltan hogares y entran por la fuerza, a menudo lanzando antes granadas. Esto se calcula ser铆an unas 137 redadas al d铆a en todo el pa铆s. Seg煤n ha ido aumentando el n煤mero de equipos SWAT a nivel nacional, tambi茅n lo han hecho las redadas.

La militarizaci贸n policial es un proceso directamente financiado por el gobierno federal y los departamentos militares. Por ejemplo, la Iniciativa de seguridad en las zonas urbanas (UASI, por sus siglas en ingl茅s), un programa de subvenci贸n federal del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de casi 600 millones de d贸lares, proporciona financiaci贸n a ciudades de todos los EEUU para entrenamientos y exposiciones de armas (como el Urban Shield), pero tambi茅n para que los departamentos policiales obtengan juguetes de guerra, como las c谩maras de vigilancia de Chicago, los tanques BearCat en Frago, Dakota del Norte y Keene o los coches blindados en New Hampshire y Long Beach.

Israel/Palestina

Un tercio de las fuerzas policiales en Israel son MAGAV (鈥淧olic铆a Fronteriza鈥). Esta unidad recluta a trav茅s del servicio militar y forma parte tanto del ej茅rcito israel铆 como de la polic铆a de Israel. Mientras que el nombre 鈥淧olic铆a Fronteriza鈥 indica que se encarga sobre todo de asegurar las fronteras, en realidad MAGAV se encarga sobre todo de las fronteras entre poblaciones, entre jud铆os israel铆es y palestinos, y tambi茅n ayuda a la polic铆a antidisturbios en el 鈥渃ontrol de manifestaciones鈥, por lo tanto difuminando las l铆neas que separan la 鈥渓ucha contra el terrorismo鈥 y 鈥渆l control de manifestaciones鈥. MAGAV dibuja la l铆nea que separa ambos conceptos en funci贸n del grupo 茅tnico al que pertenecen en lugar de la acci贸n en s铆.

Puesto que el ej茅rcito israel铆 no est谩 luchando contra un ej茅rcito palestino formal, en realidad la polic铆a y ej茅rcito israel铆es hacen lo mismo, controlar a la poblaci贸n civil en nombre de la 鈥渟eguridad鈥. La diferencia principal es la situaci贸n jur铆dica de la poblaci贸n objetivo y si act煤an en funci贸n del r茅gimen militar en Cisjordania o seg煤n el control estatal en Israel. MAGAV ha llevado a cabo redadas en pueblos no reconocidos como Al-Arakib, que se encuentra dentro de las fronteras israel铆es de 1967, de un modo similar a las redadas del ej茅rcito en Cisjordania. La ley proh铆be a la polic铆a el uso de munici贸n real y balas de goma utilizadas por el ej茅rcito, sin embargo, la polic铆a s铆 que utiliza armas tales como el gas lacrim贸geno, el l铆quido p煤trido mofeta y balas de espuma, a menudo utilizadas por el ej茅rcito en Cisjordania, para dispersar manifestaciones tambi茅n dentro de la L铆nea Verde. Estas acciones se observan sobre todo en Jerusal茅n oriental, en manifestaciones de minor铆as como los ultra ortodoxos, jud铆os israel铆es de origen et铆ope, y claro est谩, en las de los ciudadanos palestinos de Israel.

Reino Unido

A ra铆z de los atentados de Londres del 27-J, de 鈥榣as revueltas de Londres鈥 en 2013 y de los atentados de Daesh en Par铆s en 2015, ha aumentado el n煤mero de peticiones para que la polic铆a en el Reino Unido lleve armas de fuego, y para que los agentes de polic铆a sean entrenados en el uso de pistolas el茅ctricas. Son las comunidades pol铆ticamente marginadas las m谩s propensas a sentir el impacto de la violencia policial, tal y como describe Betsy Barkas en una edici贸n anterior de la revista El Fusil Roto de la IRG, 鈥渓as comunidades negra y emigrante del Reino Unido siempre han sufrido de manera desproporcionada la actuaci贸n policial鈥 existe una larga y vergonzosa historia del uso de la fuerza letal por parte de los agentes de polic铆a del Reino Unido.鈥

Recientemente se han llevado a cabo varios ejercicios de entrenamiento para agentes de polic铆a de alto perfil, con el objetivo de poner a prueba su respuesta en el caso de un atentado terrorista 鈥渕erodeador鈥 extremadamente violento. Dichos entrenamientos han sido divulgados continuamente por la prensa.

El Reino Unido tambi茅n celebra la feria anual de 鈥淪eguridad y Vigilancia鈥. Seg煤n la Campa帽a Contra el Comercio de Armas, la feria es un evento anual secreto organizado por el Ministerio de Interior y la entidad comercial de la industria armamentista, Air Defense Security Space (ADS).鈥 Los organizadores promueven la seguridad y la vigilancia como 鈥渆l principal evento de seguridad y cuerpos de seguridad del Reino Unido鈥. La feria recibe a empresas como BAE Systems, Heckler and Koch, el Grupo Gamma y The Hacking Team, que promocionan sus productos a 66 pa铆ses, incluyendo aquellos que cometen abusos contra los derechos humanos.

Turqu铆a

Turqu铆a tiene una historia de dictadura militar y las fuerzas policiales forman parte de esta historia. El 脰zel Harekat Timleri (o 鈥楨quipo de Operaciones Especiales鈥) fue creado en los a帽os 80 por el gobierno militar y contin煤a en activo. Es un equipo fuertemente armado, que trabaja en estrecha colaboraci贸n con el ej茅rcito y se les ha otorgado amplios poderes en un reciente proyecto de ley sobre seguridad, incluyendo cacheos al desnudo y registro de autom贸viles, llevar a cabo detenciones (anteriormente s贸lo la judicatura ten铆a este poder), m谩s autonom铆a en el uso de armas de fuego y aumentar el tiempo que la polic铆a puede realizar escuchas telef贸nicas sin el permiso de un juez. Tras un atentado con bomba en Ankara en octubre de 2015, el m谩s mort铆fero en la historia de Turqu铆a, la polic铆a utiliz贸 gas lacrim贸geno para evitar que los pol铆ticos pro-kurdos y personas en duelo dejasen flores en el lugar del atentado.

Sud谩frica

Tras el final del Apartheid en 1994 hubo intentos de 鈥榙esmilitarizar鈥 a la polic铆a. Durante los a帽os del Apartheid tanto la polic铆a como el ej茅rcito eran utilizados para mantener el statu quo opresivo y la polic铆a ten铆a amplios poderes. Durante la transici贸n del Apartheid se introdujeron nuevos rangos para 鈥榙esmilitarizar鈥 a la polic铆a, y se volvi贸 a entrenar a sus agentes para 鈥榤anejar鈥 en lugar de 鈥榗ontrolar鈥 a las multitudes. Sin embargo, con las altas tasas de criminalidad, est谩n aumentando las llamadas a un aumento de las capacidades de la polic铆a, y a que hagan frente a la delincuencia con 鈥榤ano de hierro鈥. Los rangos militares fueron reintroducidos en la polic铆a en 2010 y el Servicio de Polic铆a de Sud谩frica ha sido entrenado por la polic铆a francesa con t茅cnicas que son descritas como 鈥榩aramilitares鈥 y que se basan en las demostraciones de fuerza. En oto帽o de 2012, fuerzas policiales fuertemente armadas dispararon contra 34 mineros en huelga en la ya c茅lebre masacre de Marikana. La BBC inform贸 que ese d铆a entre el armamento a disposici贸n de la polic铆a estaba una ametralladora de 40mm montada sobre un veh铆culo.

Chile y Per煤

La relaci贸n entre la polic铆a, la militarizaci贸n y las industrias extractivas fue analizada en detalle en una edici贸n anterior de la revista 鈥楨l fusil roto鈥 de la IRG. C茅sar Pedilla describ铆a c贸mo el rechazo del extractivismo como modelo econ贸mico por sectores de la poblaci贸n est谩 dando lugar a un mayor uso de la polic铆a y el ej茅rcito para imponer un modelo econ贸mico fallido en todo el continente sudamericano. En Chile, por ejemplo, las 鈥楩uerzas Especiales鈥 fueron enviadas al pueblo de Caiman para romper un bloqueo noviolento de tres meses en contra del impacto de una mina. De modo similar, la mina Yanacocha en Per煤 es famosa por la violencia utilizada por sus guardas de seguridad privados.

Brazil

En los preparativos de la Copa del Mundo de 2014 y los Juegos Ol铆mpicos de 2016, el gobierno brasile帽o ha dependido en gran medida de armas, entrenamientos y experiencia israel铆es para el aparato de 鈥渟eguridad鈥 que rodea a estos mega eventos. El comit茅 ol铆mpico local ha contratado a la empresa israel铆 International Security and Defence Systems (ISDS) para coordinar todo el aparato de seguridad de los juegos con un presupuesto de unos 2,2 millones de d贸lares. Aqu铆 se puede ver una cr铆tica detallada contra el contrato. En 2013 hubo protestas generalizadas en Brasil; 鈥渓as fuerzas policiales, mal preparadas y con una respuesta desmesurada, sorprendieron a los manifestantes, que eran en su mayor铆a de clase media. La polic铆a, utiliz贸 armas 鈥渘o letales鈥 como el gas pimienta y balas de goma mientras vest铆an de pies a cabeza con el equipo de combate como si se tratase de ninjas.鈥 (Fuente: WOLA).

Afganist谩n

Como parte de la ocupaci贸n de Afganist谩n, tanto el ej茅rcito estadounidense como la polic铆a afgana con el respaldo de EEUU utilizan a menudo una t谩ctica que se conoce como 鈥渞edadas nocturnas鈥 cuyo objetivo son los hogares en plena noche y que llevan a cabo tropas fuertemente armadas que irrumpen en las casas, deteniendo, agrediendo, aterrorizando y en ocasiones asesinando a personas. En un informe de 2011, 鈥淸Tras haber matado a tiros a su padre y hermano mayor] Abudullah, en segundo de bachillerato, fue encapuchado, esposado y llevado a prisi贸n donde fue detenido para ser interrogado y despu茅s puesto en libertad.鈥 A pesar de haber causado cientos de muertes en los 煤ltimos 14 a帽os y de haber provocado indignaci贸n en todo el pa铆s, las fuerzas de Operaciones Especiales de los EEUU contin煤an realizando estas redadas nocturnas en hogares que sospechan est谩n asociados a los Talibanes, sin proceso judicial y con un alto n煤mero de v铆ctimas civiles.

Francia y B茅lgica

Fuente: http://www.democracynow.org/2015/12…

Como resultado de los atentados de Daesh en Paris, se llevaron a cabo 2.200 redadas en toda Francia, adem谩s de 330 arrestos domiciliarios, el cierre de 3 mezquitas y la interrogaci贸n de cientos de personas. Otras tres mezquitas (que ya estaban bajo mayor vigilancia) fueron arrasadas por las autoridades francesas. En una de estas redadas un ni帽o de seis a帽os fue herido por la metralla de los disparos de la polic铆a a trav茅s de la puerta. Bajo el estado de emergencia la polic铆a francesa puede asaltar cualquier casa sin supervisi贸n judicial. La gran mayor铆a de aquellos que han sufrido estas redadas han sido musulmanes.

Los atentados coincidieron con la planificaci贸n del COP21, cuando los representantes de los estados de todo el mundo iban a debatir las respuestas internacionales al cambio clim谩tico. El estado de emergencia supuso que los activistas que participaban en manifestaciones pac铆ficas, noviolentas y legales fueran amenazados con detenciones masivas y graves consecuencias legales, mientras que eventos corporativos y mercados navide帽os fueron autorizados a continuar.

Burundi

Las protestas masivas de abril de 2015 como resultado de la decisi贸n del presidente Pierre Nkurunziza de presentarse a un tercer mandato, dieron lugar a revueltas pol铆ticas y matanzas por parte de las fuerzas de seguridad y los grupos armados de la oposici贸n. La polic铆a hizo uso de una fuerza excesiva y dispar贸 de manera indiscriminada a los manifestantes. 20.000 personas huyeron de Burundi por miedo a una nueva guerra civil. Tras las disputadas elecciones presidenciales de julio que devolvieron al presidente Nkurunziza al poder, las fuerzas gubernamentales, grupos armados de la oposici贸n y asaltantes desconocidos asesinaron a cientos de personas. El gobierno detuvo a cientos de sospechosos de la oposici贸n, a menudo de manera arbitraria, lanz贸 una ofensiva contra los activistas de la sociedad civil y periodistas, y prohibi贸 las manifestaciones.

Fuente: https://www.hrw.org/africa/burundi

M茅xico

Aunque la posesi贸n de armas es ilegal para la mayor铆a de personas en M茅xico, entre 2010 y 2015 (la 茅poca m谩s violenta que se recuerda en el pa铆s) el ej茅rcito vendi贸 255.712 armas no-militares de diversos tipos (pistolas, rifles, escopetas, etc.) a las agencias policiales, empresas privadas y a la poblaci贸n general, incluyendo deportistas de tiro, cazadores y para la protecci贸n de tierras y hogares. Durante ese mismo periodo, los ingresos del ej茅rcito por estas ventas 鈥 a trav茅s de la Direcci贸n para Comercio de Armas y Munici贸n perteneciente a la Oficina General de la Industria Militar 鈥 lleg贸 a los 570 millones de pesos (unos 34 millones de d贸lares americanos). Los ingresos de estas ventas del ej茅rcito mexicano aumentaron en m谩s del doble durante ese periodo, de 58 millones de pesos en 2010 a 127,6 millones en 2014. M谩s del 98% de las armas vendidas fueron importadas por el ej茅rcito mexicano. S贸lo 4.761 fueron fabricadas en el pa铆s y la mayor铆a fueron importadas de EEUU. La venta de armas a las agencias policiales estatales muestra que 156.419 fueron compradas por la polic铆a local, incluyendo 16.759 armas para el estado de M茅xico y 10.846 para Michoac谩n (la mayor铆a en 2010).

Fuente: http://afsc.org/story/mexican-milit…

Egipto

Fuente: Issa, Ali. 鈥淩esistencia y perseverancia: Una entrevista con Aida Seif al-Dawla del Centro El Nadeem鈥, The Abolitionist #25, Invierno de 29016.

Las revueltas de 2011 ten铆an or铆genes anti-policiales debido a la historia de brutalidad policial en Egipto. El asesinato de Khaled Said en 2010 y las terribles im谩genes de su asesinato as铆 como la determinaci贸n de su familia se volvi贸 viral en las redes sociales, convirti茅ndole en un icono del movimiento contra la tortura y la polic铆a. Esto, unido a la retirada temporal de la polic铆a de la Plaza Tahrir en 2011, reforz贸 el sentimiento de triunfo entre los manifestantes y as铆 continu贸 el desaf铆o a la autoridad policial en los meses que siguieron al derrocamiento de Mubarak. La revuelta de enero se mantiene como punto de referencia debido al liderazgo de las mujeres all铆 presentes y que luego se tuvieron que someter a pruebas de virginidad, detenciones, difamaciones por parte de los medios y violaciones organizadas en la Plaza Tahrir y otros puntos de encuentro. Centros como el de El Nadeem contin煤an trabajando en la rehabilitaci贸n psicol贸gica de las v铆ctimas de tortura, tanto personas pobres y marginadas, como activistas pol铆ticos. El Nadeem reconoci贸 que la tortura se realizaba de manera 鈥渄esenfrenada y con diversos objetivos m谩s all谩 de forzar las confesiones 鈥 tambi茅n para inducir terror, castigar y resaltar el poder policial鈥 y encontr贸 que la tortura es practicada en las comisar铆as, prisiones, centros de seguridad, campus, estaciones de metro y la sede de la seguridad estatal. Como dijo Aida Seif al-Dawla, 鈥渓a tortura mantiene el poder de los gobernantes.鈥 (En la actualidad El Nedeem se enfrenta a una amenaza de cierre por el gobierno egipcio, pero 隆se compromete a luchar hasta el final!).

Resumen

A trav茅s de ejemplos de todo el mundo hemos visto c贸mo la l铆nea que separa a los ej茅rcitos estatales tradicionales de las fuerzas policiales civiles est谩 difuminada, y c贸mo las guerras de los estados est谩n siendo libradas dentro de sus fronteras 鈥 a menudo contra sus propias poblaciones 鈥 por las fuerzas policiales. Sin embargo, la resistencia contra estos procesos tambi茅n va en aumento 鈥 cada vez que los activistas reivindican sus derechos de reuni贸n y de expresi贸n, y cuando participan en manifestaciones por el cambio social, que tanto necesitamos, a pesar del peligro de violencia extrema por parte de la polic铆a. Tambi茅n est谩n resistiendo estos procesos de militarizaci贸n, declarando que no funcionar谩n. Nos gustar铆a recibir informaci贸n sobre casos de militarizaci贸n de la polic铆a en otros pa铆ses, m谩s detalles sobre sus causas e impacto, e historias de resistencia contra estos procesos.

Tomado de: https://wri-irg.org/es/story/2016/l…




Fuente: Grupotortuga.com