May 4, 2022
De parte de CGT Valencia
247 puntos de vista

La se帽ora Calvi帽o, vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Econom铆a, cuyo sueldo representa unas ocho veces el SMI, sigue insistiendo en que la moderaci贸n salarial -que la mayor铆a padecemos desde hace d茅cadas- es la mejor gu铆a para evitar la espiral inflacionista. Menos mal que otra gran experta en asuntos econ贸micos confirma el pron贸stico que han mantenido gobiernos, empresarios, banqueros y agentes sociales en general desde los los Pactos de la Moncloa.

Sabiendo que el enemigo a batir son los salarios de los trabajadores y las pensiones de los mayores espa帽oles (bastante m谩s modestos que los de los principales pa铆ses europeos, todo sea dicho) no ha sido necesario hasta ahora poner coto a los beneficios de la banca, las el茅ctricas, las constructoras y otros sectores que acostumbran a repartir buenos dividendos cada a帽o entre su accionariado, haya o no haya crisis, y a pagar a sus directivos emolumentos que incluso dejan en rid铆culo las retribuciones de la propia Nadia Calvi帽o y sus compa帽eros de trabajo en el Consejo de Ministros.

Y aunque la productividad media ha aumentado un 15% en los 煤ltimos veinte a帽os, los salarios pr谩cticamente no se han movido desde la crisis de 2007. Es m谩s, en muchos sectores se ha producido una bajada real de las retribuciones netas de los trabajadores, hasta el extremo de que el mileurismo (cobrar alrededor de mil euros mensuales) ha pasado en este tiempo de ser una definici贸n claramente peyorativa a convertirse en poco menos que un anhelo para millones de personas, sobre todo j贸venes, mujeres e inmigrantes, condenadas de por vida a la precariedad y la b煤squeda de cualquier tipo de empleo.

Tras estas dos d茅cadas de recortes econ贸micos y reformas laborales (a peor, evidentemente) para la mayor铆a social y de crecimiento descontrolado de los ben茅ficos y fortunas de las clases adineradas, los verdaderamente ricos (apenas el 5% de la poblaci贸n espa帽ola) han pasado de disfrutar del 10% de la renta nacional anual a m谩s del 15%. Con estos datos parece indiscutible que no son los salarios y pensiones los que tienen la culpa de que los precios se disparen, el gasto p煤blico supere las recomendaciones de las autoridades comunitarias y la inflaci贸n aparezca amenazadora en lontananza. Sin embargo pa铆ses como Noruega, Suecia, Alemania, Francia, etc. tienen salarios m谩s elevados y mejores servicios p煤blicos y sus econom铆as no est谩n bancarrota, precisamente.

Ser铆a razonable que los sectores que m谩s se han enriquecido soportaran una mayor presi贸n fiscal para as铆 aplicar objetivos que tiendan hacia una justa redistribuci贸n de la riqueza, pero en lugar de ello el 20% de las familias m谩s pobres pagan casi lo mismo en impuestos que el 10% de las m谩s ricas: el 28% y el 33% de sus ingresos, respectivamente; eso los que pagan, porque el 76% de las grandes fortunas (m谩s de 30 millones de euros) no abona un c茅ntimo del impuesto de patrimonio, por ejemplo.

Pese a ello, seg煤n los expertos m谩s neoliberales, seguir谩n siendo los sueldos y derechos de la clase trabajadora las v铆ctimas a sacrificar en los altares del libre mercado y la econom铆a capitalista cada vez que una de sus guerras, comerciales o militares, desequilibre ligeramente sus previsiones de crecimiento. Para otras muchas personas, cuyos conocimientos de la ciencia econ贸mica vendr铆an avalados 煤nicamente por nuestra experiencia en llegar a fin de mes, una fiscalidad progresiva -que grave con impuestos mucho mayores a medida que sube el volumen de las fortunas- y un l铆mite a los beneficios de bancos y grandes empresas ser铆a mucho m谩s efectivo que pretender solucionar los problemas generados por el propio sistema exprimiendo todav铆a m谩s a los que menos tienen.

Antonio P茅rez Collado




Fuente: Cgtvalencia.org