July 18, 2021
De parte de CNT
1,103 puntos de vista

鈥淪i nos superamos, si conquistamos nuestra capacidad y nos colocamos en condiciones de actuar de modo en茅rgico, de hacer frente a toda posibilidad de ataque, seremos respetados, atendidos y nos impondremos鈥.

Salvador Segu铆. Congreso de Sants, 1918.

El siglo XXI ha tra铆do a la humanidad dos agendas acuciantes. La consolidaci贸n definitiva del neoliberalismo de una parte y la necesidad de un cambio ecol贸gico de las sociedades industriales del planeta de otra.

Liquidado el socialismo real como bloque antag贸nico a las sociedades capitalistas, y ante la necesidad de un cambio en el modelo productivo que evite la autodestrucci贸n en cuesti贸n de d茅cadas del ecosistema del planeta, en lo que supondr铆a la desaparici贸n de la humanidad como la conocemos hoy d铆a, es urgente enfrentar los retos que se plantean a las clases trabajadoras del mundo.

Sabemos que la soluci贸n al problema ecol贸gico s贸lo tiene dos salidas posibles: una en la que la justicia social, las libertades colectivas e individuales y el respeto al ecosistema se coaliguen. La otra es un mundo neofascista donde el control social, la acumulaci贸n de tecnolog铆a y riqueza, y el uso de la violencia sean las formas de administrar las medidas de contenci贸n ecol贸gica para que una minor铆a social mantenga su nivel de vida y su posici贸n de poder. Obviamente la segunda es la v铆a f谩cil, donde solo hay que bajar la cabeza.

En este escenario se han introducido multitud de conceptos que vienen a servir al inter茅s del discurso neoliberal, acu帽ando nuevos conceptos individualistas aunque vestidos de liberales y otros que vienen a negar el an谩lisis material de las desigualdades sociales. Se ha puesto de moda pensar que los peque帽os gestos son los importantes para quitarnos de encima la responsabilidad de organizarnos a gran escala y afrontar los enormes problemas que tenemos delante.

Es en este contexto que vamos a afrontar en diciembre de 2022 el XII Congreso de la CNT, un comicio que deber谩 ser decisivo para afrontar de forma urgente los problemas que sobrevendr谩n al proletariado en los pr贸ximos a帽os. Ante las tentativas de hacer de la Confederaci贸n un ente social m谩s pr贸ximo al asistencialismo de una ONG, los sindicatos de la CNT debemos dotarnos igual que anta帽o de todos aquellos recursos necesarios para volver a estructurar un proyecto revolucionario en pleno siglo XXI.

Pese a los discursos que pretenden se帽alar que el mundo del trabajo va a ser un escenario donde no se disputa la construcci贸n de una alternativa al actual sistema social y econ贸mico, nosotros los y las anarcosindicalistas venimos a sentenciar que nada m谩s lejos de la realidad. Las distintas luchas sociales son fragmentos de una lucha general que es la de las clases explotadas y precarias de siempre contra la acumulaci贸n de riqueza, contra el patriarcado y contra la patronal y los estados que la defienden.

Precisamente son los gobiernos de toda 铆ndole quienes ratifican una y otra vez las directrices y pol铆ticas neoliberales de la Uni贸n Europea. Pese a todos los discursos las reformas sociales que se plantean siguen flexibilizando el mercado laboral, fragmentando la clase trabajadora, reduciendo la libertad sindical y protegiendo la propiedad privada y la capacidad de acumulaci贸n riqueza de una minor铆a a costa de la mayor铆a. Las medidas de car谩cter social, a煤n insuficientes, en realidad no dejan de aceptar la creaci贸n de bolsas de pobreza y precariedad estructural que los pa铆ses del sur de Europa venimos acumulando desde la anterior crisis de 2008.

En este contexto se vuelve a realzar como algo necesario y positivo para el conjunto de la sociedad, y en conclusi贸n tambi茅n para la clase trabajadora, el concierto social entre gobierno, sindicatos mayoritarios y patronales. Ante ello debemos ser claros en nuestro discurso y explicar que dicho modelo s贸lo beneficia a quienes ya disponen de la mayor铆a de los beneficios. Es decir, aquellos que nunca van a aceptar que la gente humilde y trabajadora, el pueblo, pueda acceder a una parte justa del reparto de la riqueza.

Ante ello debemos confrontar el di谩logo social con medios propios, dotando los centros de trabajo de una estructura sindical basada en las ideas libertarias de democracia directa y lucha de clases, coaligado con sindicatos que vuelvan a contar por miles sus asociados, cuya solidaridad econ贸mica permita la plena independencia de la CNT de cualquier agente externo, que permita tener los recursos t茅cnicos, militantes y econ贸micos necesarios para no s贸lo asesorar los conflictos sindicales, sino tambi茅n planificar la propuesta de la clase trabajadora a la transici贸n industrial y econ贸mica que la ecolog铆a impone a nuestras sociedades hoy.

El reto que tenemos ante nosotros pues, no s贸lo es imperativo sino que adem谩s es urgente. No dispondremos de d茅cadas para desarrollarlo, debemos redoblar esfuerzos y hacer de la acci贸n sindical de nuestros sindicatos el principal ariete frente la desorganizaci贸n y fragmentaci贸n de la clase obrera en los centros de trabajo. Una acci贸n sindical que, a su vez, recupere la capacidad pedag贸gica de nuestros ideales libertarios y emancipadores planteando la necesidad de confrontar no s贸lo las cuestiones econ贸micas, sino sobre todo la reducci贸n del tiempo de trabajo, el fin de la discriminaci贸n de g茅nero y de cualquier otro tipo, levantando la libertad sindical y la huelga como piedra angular de la construcci贸n de cualquier sociedad donde la econom铆a est茅 al servicio de las personas y no al rev茅s.

En definitiva, la CNT afronta el reto de volver a ser un sindicato con miles de afiliados -el crecimiento sostenido del conjunto de la Organizaci贸n en los 煤ltimos a帽os as铆 lo atestigua- que sea una herramienta eficaz en el d铆a a d铆a de la lucha laboral, pero que por nuestras caracter铆sticas libertarias posibilite una alternativa real al sistema pol铆tico y econ贸mico vigente. Tenemos las herramientas a nuestro alcance, lo que no tendremos es una segunda oportunidad para volver a llegar a este momento. Si no somos muchos y muchas, si no somos inteligentes y eficaces, los ricos y poderosos se volver谩n a imponer.




Fuente: Cnt.es