August 1, 2021
De parte de La Haine
130 puntos de vista


Como no tienen fuerza pol铆tica dentro (ni fuera) de la Asamblea, estos delincuentes se proclaman damnificados del “r茅gimen dictatorial de Ortega”

Luis Carri贸n Cruz, ex comandante de la Revoluci贸n e integrante de Unamos, es ap贸cope de la nueva organizaci贸n que result贸 de la disoluci贸n del Movimiento Renovador Sandinista, peque帽o grupo disidente liderado por la peque帽a burgues铆a nica, con apenas 6.4 por ciento en las elecciones presidenciales de 2006 (ya no ha participado m谩s). Se equivoca al afirmar, en entrevista publicada en ‘Confidencial’, diario digital del autoexilado Carlos Fernando Chamorro, que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, pretende negociar con el gobierno del presidente de EEUU, Joe Biden, la liberaci贸n de los 鈥渞ehenes secuestrados por el r茅gimen鈥 (los 13 transgresores de la ley) a cambio de que el gobierno de ese pa铆s levante las sanciones econ贸micas contra Nicaragua.

Carri贸n, deliberadamente, omite la verdadera raz贸n por la que la Asamblea Nacional de Nicaragua aprob贸 por mayor铆a y promulg贸 el 21 de diciembre de 2020, la Ley de Defensa de los Derechos del Pueblo a la Independencia, la Soberan铆a y Autodeterminaci贸n para la Paz, conocida como Ley 1055, cuya aplicaci贸n legal llev贸 y llevar谩 a la c谩rcel a los que la violen, como sucede en cualquier pa铆s del mundo.

La 1055 es la respuesta a la Ley de Condicionalidad de Inversiones de Nicaragua, (NICA, por sus siglas en ingl茅s), promulgada en abril de 2017, que Ileana Ross-Lehtinen [cubana gusana], representante por Florida en el Congreso de EEUU, y promotora principal de esta agresiva e intervencionista ley, asegur贸 que ser谩 una herramienta poderosa que pondr谩 fin a las “atrocidades” que se producen en Nicaragua y revertir谩 su trayectoria actual.

Esta 鈥渉erramienta鈥 la usa Washington para bloquear los pr茅stamos que el gobierno de Nicaragua solicite ante entidades financieras multilaterales. La ley, perge帽ada por la adalid de la democracia al estilo estadounidense, se ha traducido en sanciones econ贸micas, sanciones por violaci贸n de los DDHH de acuerdo a su visi贸n imperialista (Guant谩namo, entre otras aberraciones, no cuenta) y por actos de corrupci贸n, seg煤n los c谩nones 茅ticos de los pol铆ticos estadunidenses que son la personificaci贸n de la podredumbre.

S贸lo dos a帽os despu茅s de la entrada en vigor de esa ley, y con millones de d贸lares entregados a la nueva contra nicarag眉ense, principalmente por parte de la Agencia de los EEUU para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en ingl茅s) y la Fundaci贸n Nacional para la Democracia (NED), se intent贸 el 18 de abril de 2018 [mediante un golpe blando] defenestrar al presidente de la rep煤blica electo democr谩ticamente en las urnas en 2016.

Hoy, los autovictimados precandidatos a la presidencia saltan a la palestra a煤n cuando faltan seis meses para las elecciones. Ya que los agentes de la embajada estadunidense en Managua no lograron investir un candidato de unidad de la nueva contra, los que quieren serlo se lanzaron desde ahora para sacar raja pol铆tica. Pero estos politicastros sin partido se volvieron delincuentes al violar la Ley 1055, que es muy clara:

鈥淟os nicarag眉enses que encabecen o financien un golpe de Estado (鈥) que inciten a la injerencia extranjera (鈥) que pidan intervenciones militares, se organicen con financiamiento de potencias extranjeras para ejecutar actos de terrorismo y desestabilizaci贸n, que propongan y gestionen bloqueos econ贸micos, comerciales y de operaciones financieras en contra del pa铆s y sus instituciones (鈥) ser谩n 鈥榯raidores a la patria鈥, por lo que no podr谩n optar a cargos de elecci贸n popular, esto sin perjuicio de las acciones penales correspondientes establecidas en el C贸digo Penal de la Rep煤blica de Nicaragua鈥.

Si todos estas y estos precandidatos, ex dirigentes sandinistas y regentas de ONG, no est谩n de acuerdo con dicha ley, ah铆 est谩 la Asamblea Nacional para dar la batalla pol铆tica por su derogaci贸n. Pero como no tienen fuerza pol铆tica dentro (ni fuera) de la Asamblea, estos delincuentes se proclaman damnificados del 鈥渞茅gimen dictatorial de Ortega鈥.

Los mayorcitos de estos nuevos contras tienen muy corta memoria; no recuerdan las m煤ltiples invasiones yanquis, incluida la de la d茅cada de los ’80. Piden a gritos que los yanquis regresen y 鈥渟aquen a Ortega鈥 sabiendo que cuando los marines (hoy Navy Seals) invaden, ya no se van (Irak, Afganist谩n) ah铆 se quedan a imponer un gobierno, ej茅rcito y polic铆a encargados de perpetrar el capitalismo salvaje de esta era.

La Jornada




Fuente: Lahaine.org