March 6, 2021
De parte de La Haine
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Ante la ausencia del FMLN y de un movimiento popular movilizado, Bukele privilegiara su alianza con sectores de la oligarqu铆a

Los logros del presidente Bukele (neofascista) y su partido Nuevas Ideas (NI, cuyas “ideas” no tienen nada de nuevo) han sido posibles a partir de dos elementos: un indiscutible respaldo popular y un profundo desgaste del sistema de partidos pol铆ticos surgidos de los Acuerdos de Paz de 1992.

Los resultados de las elecciones legislativas y municipales de este 28 de febrero, constituyen un golpe a la yugular del actual cuerpo pol铆tico y el quiebre de su columna vertebral, los partidos ARENA (derechista) y FMLN (socialdem贸crata).

Los resultados para la Asamblea Legislativa son los siguientes: Nuevas Ideas: 56 diputados, ARENA: 14, GANA: 5, FMLN: 4, PCN: 2, PDC: 1, Nuestro Tiempo: 1 y Vamos: 1. Adem谩s NI gana 13 de las 14 capitales departamentales, incluyendo la capital, San Salvador.

La derrota electoral de ARENA y el FMLN ya era una decisi贸n tomada por los sectores populares, pero postergada por el calendario electoral del orden olig谩rquico.

Tanto ARENA como el FMLN son barcos que fueron golpeados por la furia huracanada del rechazo popular electoral, y lo ir贸nico del caso es que cumplieron el triste y dif铆cil papel de -v铆a control del TSE- organizar unas elecciones 鈥渓impias y transparentes鈥 sabiendo de antemano que organizaban su propia derrota.

En el caso de ARENA, como derecha pol铆tica, debe decidir si dar la batalla por la sobrevivencia luchando o pensar que solo puede salvar su vida logrando previsibles arreglos con el nuevo poder.

Lo segundo es m谩s rentable econ贸micamente que lo primero y probablemente prevalecer谩 como criterio, incluso si es necesario sacrificar uno que otro chivo expiatorio.

En el caso del FMLN, como centro-izquierda pol铆tica, enfrenta la disyuntiva de permitir 鈥揷omo en el pasado reciente- que la inercia le resuelva su golpeada identidad o de evaluar que 煤nicamente puede sobrevivir a este naufragio, aferr谩ndose -r谩pida y autocr铆ticamente- al trozo de madera del debate y la organizaci贸n y lucha popular.

Lo primero es m谩s conocido que lo segundo y probablemente prevalecer谩, afectando a煤n m谩s la credibilidad de este sujeto pol铆tico. Y ojala pueda romperse a futuro el v铆nculo pol铆tico con ARENA que fue una de las principales razones del rechazo popular.

En s铆ntesis, en el plano pol铆tico, la contradicci贸n principal es entre el orden burgu茅s emergente de Bukele, representado por NI, y el orden olig谩rquico vencido pero no derrotado, simbolizado por ARENA, que con 14 diputados tratar谩 de encabezar la oposici贸n pol铆tica al r茅gimen autoritario y populista del presidente Bukele.

A continuaci贸n repasamos la actual correlaci贸n de fuerzas, los diversos mensajes derivados del evento electoral y concluimos con algunas reflexiones sobre los desaf铆os para enfrentar el naufragio de la izquierda salvadore帽a.

La actual correlaci贸n de fuerzas sociales y pol铆ticas

A partir de la desafortunada expulsi贸n de Nayib Bukele del FMLN en 2017, este comienza a ensamblar un proyecto pol铆tico que de manera ascendente ha venido acumulando fuerza social y pol铆tica, y que se expresa en 2019 en la conquista de la presidencia y hoy en esta arrolladora victoria electoral.

La cual fue tambi茅n lograda poniendo los recursos del Estado descaradamente al servicio de NI y desafiando abiertamente la legalidad electoral vigente, y que ahora le permitir谩 el control de Asamblea Legislativa y la mitad de alcald铆as del pa铆s. Bukele de manera subversiva se burl贸 de la legalidad olig谩rquica y garantiz贸 su triunfo.

Por otra parte, inicia a partir de 2019 un enfrentamiento social encarnizado entre Nuevas Ideas y su bloque de poder emergente y la vieja oligarqu铆a, que ve desafiada su dominaci贸n ancestral y reacciona airadamente mediante sus instrumentos pol铆ticos (ARENA), medi谩ticos (TV y prensa mayoritaria), ONGs (FUSADES, ESEN) y gremiales (ANEP, CCIES). Probablemente en esta guerra social, la siguiente batalla ser谩 contra la patronal ANEP y su emblem谩tico presidente comerciante, Javier Sim谩n.

Los logros del presidente Bukele y su partido NI han sido posibles a partir de dos elementos: un indiscutible respaldo popular y un profundo desgaste del sistema de partidos pol铆ticos surgidos de los Acuerdos de Paz de 1992. Hoy Nayib Bukele y su proyecto pol铆tico Nuevas Ideas controlan una parte sustancial del Estado: la presidencia y con esto buena parte de la Fuerza Armada y la Polic铆a Nacional Civil, la Asamblea Legislativa, y la mitad de gobiernos municipales.

A partir de esta victoria legislativa y municipal, NI se coloca en una situaci贸n de ventaja estrat茅gica que dif铆cilmente podr谩 ser revertida a corto plazo, y que seguramente le permitir谩 continuar el proceso de desmontaje del viejo sistema pol铆tico y construcci贸n de su propio modelo, de naturaleza populista y autoritario.

Incluso si el gobierno estadounidense de Biden adoptara una posici贸n de beligerancia frente al presidente Bukele, como sue帽an las fuerzas de la oligarqu铆a opositora -debilitadas pero no totalmente vencidas- esto vendr铆a a fortalecerlo. Es m谩s, hasta una actitud reservada de EEUU frente a Bukele vendr谩 a consolidarlo m谩s que afectarlo, ya que le dar谩 internacionalmente un aire de “independencia” frente al imperio.

En Nuevas Ideas y en la cabeza de Bukele parece predominar la idea que la mejor defensa es el ataque 鈥揺se es su estilo personal- as铆 que la pr贸xima plaza a ser conquistada 鈥搈ediante ya sea su neutralizaci贸n o incluso apoyo- ser谩 la Corte Suprema de Justicia y la Fiscal铆a.

Al lograr este prop贸sito todas las piezas del ajedrez del nuevo sistema pol铆tico de naturaleza populista y autoritaria estar谩n en su lugar. Entonces su problema va ser la de la ausencia de un enemigo a quien enfrentar y seguramente el enemigo se volver谩 interno.

A partir del 1 de mayo de 2021 el proyecto de NI deber谩 garantizar, para mantener su viabilidad, principalmente el respaldo popular mediante iniciativas que colaboren en un mejoramiento de la calidad de vida de los sectores populares, que son su principal base de apoyo. Asimismo necesitara, en el marco de la crisis provocada por la pandemia del coronavirus, incentivar la econom铆a.

Y garantizar que la delincuencia pandilleril contin煤e f茅rreamente controlada (mediante acuerdos con sus l铆deres, lo que no est谩 ni mucho menos garantizado). Y si a esto le agregamos una dosis de teatralidad -de espect谩culo, en que es especialista- puede confiar en el avance de su proyecto.

Pero adem谩s deber谩 resolver el cr铆tico problema de su continuidad en el tiempo, ya que en la actual constituci贸n no existe la figura de la reelecci贸n, y Bukele llega hasta el 2024. 驴Qui茅n le suceder谩 en el trono?

Los mensajes derivados del evento electoral

Este 28 de febrero deja muchos mensajes tanto para las fuerzas sociales como pol铆ticas. Ense帽a que la poblaci贸n ha realizado un aprendizaje del uso independiente de su fuerza electoral, lo cual sin embargo no refleja un alto nivel de criterio pol铆tico. Veamos los mensajes principales.

Para la derecha olig谩rquica, los resultados le se帽alan que su desplazamiento del poder pol铆tico iniciado en 2009 con la victoria del periodista Mauricio Funes del FMLN, se prolonga en el tiempo. Est谩n fuera del aparato de estado y lo seguir谩n estando.

Para la centro-izquierda aglutinada en el FMLN, que como sujeto pol铆tico debe entender que no es propietario de la voluntad popular, y que los sectores populares, la gente, son un ente cr铆tico. Son hasta tristes las expresiones de algunos que califican estos resultados electorales como expresi贸n de la 鈥渆stupidez de la gente.鈥 As铆 como de otros que lo ven como un rev茅s temporal, coyuntural, 鈥渦na moda.鈥

Y m谩s preocupante que otros conf铆en que sea el gobierno de Biden el que se encargue de enfrentar la 鈥渄ictadura鈥 de Bukele y 鈥渞establecer鈥 la democracia en el pa铆s. Y peor aun los “izquierdistas” que hoy asumen y divulgan por redes las opiniones de los intelectuales de la derecha olig谩rquica.

Lo que existe es la necesidad de reasumir la lucha social por la emancipaci贸n y redefinir el papel de lo electoral en la construcci贸n de poder popular.

Para Nuevas Ideas y Nayib Bukele, ojala que no crean que este sea un cheque en blanco, porque muy pronto se van a decepcionar. Lo que la gente les dice es lo siguiente: les entregamos esta cuota, nuestra confianza y respaldo para que lo usen a nuestro favor. No nos vayan a defraudar, ‘please’.

El mensaje para el movimiento popular: la ausencia o presencia de un movimiento popular que construya poder popular definir谩 el perfil de gobierno que realizar谩 Nayib de aqu铆 al 2024. Ante la ausencia de un movimiento popular movilizado privilegiara su alianza con sectores de la oligarqu铆a y afectar谩 a sectores populares para enfrentar la permanente crisis.

Si no hay quien le pase la factura a Bukele por la cena, este se ir谩 seguramente sin pagar. Si no enfrenta un movimiento popular que le haga demandas, se ver谩 libre para golpear sabiendo de antemano que no habr谩 respuesta. Debe Bukele saber que posiblemente habr谩 respuesta y que ser谩 contundente.

Asimismo debemos cuidarnos de una visi贸n sectaria que descalifique a ese mill贸n y medio de personas que hoy respaldan a NI, cuidarnos del lenguaje injurioso que nos aisla, y saber que nuestra tarea como izquierda es la de garantizar que realicen en la escuela de la lucha su aprendizaje pol铆tico.

El naufragio electoral, pol铆tico, ideol贸gico y 茅tico de la izquierda salvadore帽a. Quo vadis FMLN?

El FMLN como partido de centro-izquierda atraviesa una crisis m煤ltiple y aguda, con cuatro componentes principales: electoral, pol铆tico, ideol贸gico y 茅tico. Una comprensi贸n unilateral de esta crisis le ocasionara m谩s problemas que soluciones. Por otro lado, debemos de sacar lecciones de esta gran derrota. Repasamos cada uno de los componentes de esta crisis.

A nivel electoral el FMLN perdi贸 su voto duro, el que le permit铆a enfrentar cualquier evento electoral con la confianza que representaba un segmento significativo del electorado. Pero desde 2012 existe una tendencia a la baja y hoy con estos resultados, la v铆a electoral como opci贸n de futuro parece agotada.

Hoy electoralmente el FMLN ocupa un humillante cuarto lugar, despu茅s de NI, ARENA y GANA. Y ojala que la reducida fracci贸n legislativa electa no se convierta en fuerza de apoyo de ARENA sino que sepa con posiciones firmes e independientes, ganarse el respaldo popular.

A nivel pol铆tico perdi贸 su cuota legislativa y municipal. Y esto hace que en el marco del sistema pol铆tico vigente, o sea en la lucha parlamentaria, se vuelva una fuerza marginal e irrelevante. Por otra parte, a lo interno, hay voces que piden la renuncia de esta direcci贸n, lo cual creo que ser铆a un grave error. Lo mismo pretender desde una visi贸n legalista que una reforma de estatutos solucionara un problema que es pol铆tico.

Sobre todo por el abandono de la militancia realmente de izquierda, la de la calle, la sindical, la barrial, la que llevaba el mensaje revolucionario a la mayor铆a pobre de la poblaci贸n, la que consegu铆a que saliera a la calle a luchar contra las derechas. Desde la firma de los acuerdos de Paz, y sobre todo desde que gan贸 la presidencia, el FMLN se neg贸 a dos cosas: sacar a la gente a la calle para apoyar sus pol铆ticas (por creer en las instituciones de la democracia burguesa m谩s que la derecha) y darle cuotas de poder a los j贸venes (para impedir que desplacen a los aburguesados ex-oficiales de la guerrilla).

Pero hay que pautar un calendario para definir debate sobre rumbo estrat茅gico, que podr铆a concluir a nivel FMLN en un nuevo congreso, y a nivel amplio en un gran encuentro de la izquierda.

A nivel ideol贸gico, no hay un rumbo claro y durante este 煤ltimo periodo se ha sumado a la tesis de ARENA de -como criterio principal- la defensa de esta democracia liberal. Pero a la gente esta democracia liberal capitalista le resulta irrelevante, no le resuelve sus problemas.

Lo que la gente busca es la esperanza de un empleo decente para mantener a su familia, con educaci贸n y salud gratuita y de calidad. Si solo hace debate sin lucha popular, terminara aisl谩ndose mientras que si solo hace lucha popular sin definir rumbo, terminara en el reformismo.

A nivel 茅tico, la actuaci贸n de su dirigencia al adaptarse al sistema vigente y negarse a impulsar los cambios prometidos, provoc贸 la p茅rdida de la confianza popular y esta es de dif铆cil recuperaci贸n.

Conclusiones

Al cruzar este r铆o electoral de febrero de 2021 la izquierda salvadore帽a ha entrado en territorios peligrosos y desconocidos. Y la 煤nica br煤jula que le permitir谩 reagrupar sus fuerzas y recuperar la confianza popular perdida, es el compromiso real -no de palabra- con la organizaci贸n y la lucha popular.

Y para esto necesita recuperar el esp铆ritu autocr铆tico. No solo basta el muy parcial relevo generacional ocurrido en 2019. De no hacerlo y de continuar con el mismo discurso de confrontaci贸n sin proponer medidas progresistas, los resultados de mayor aislamiento pol铆tico son previsibles, como lo fueron desde el 2018, cuando perdi贸 la presidencia.

Bukele va intentar mantener a la izquierda aislada de la lucha popular, y puede lograrlo en la medida que lo electoral siga siendo el eje principal sobre el que gire la conducta del FMLN.

Han pasado tres a帽os desde el 2018 y parece ser que el mensaje popular de la necesidad de renovaci贸n 鈥揹e rostros, de discurso y de pr谩ctica pol铆tica- sigue sin escucharse. El peligro es el de convertirse en una secta, simb贸lica pero pol铆ticamente irrelevante. El desaf铆o es el de renovarse, crecer y avanzar.

Alai. Anotado por La Haine




Fuente: Lahaine.org