July 2, 2022
De parte de Nodo50
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La Cumbre de la Organizaci贸n del Tratado del Atl谩ntico Norte (OTAN) celebrada en Madrid los dos 煤ltimos d铆as de junio se sald贸 nada menos que con el relanzamiento oficial de la guerra fr铆a que en la segunda mitad del siglo pasado enfrent贸 a Estados Unidos y sus aliados con el extinto bloque sovi茅tico. La ret贸rica empleada por los l铆deres occidentales en sus alocuciones, as铆 como el 鈥淐oncepto Estrat茅gico鈥 acordado entre las partes, no dejan margen de dudas: en lo sucesivo, Rusia ser谩 considerado el enemigo a vencer, y no se escatimar谩n recursos para imponer la visi贸n y los intereses de Occidente frente a Mosc煤 o a cualquier otro actor. Entre otras disposiciones, se acord贸 brindar apoyo militar ilimitado a Ucrania, aumentar los presupuestos militares de casi todos sus Estados integrantes e incorporar a Suecia y Finlandia, pa铆ses que permanec铆an neutrales.

Prueba de la creciente beligerancia de la OTAN y de su voluntad de involucrarse en la lucha por el poder global, rebasando ampliamente sus pretendidos fines defensivos, es que, por primera vez, el documento en el que los miembros de la Alianza Atl谩ntica definen sus prioridades para los pr贸ximos 10 a帽os incluye entre sus preocupaciones a China, pese a que esta potencia se ubica en el 谩mbito del Pac铆fico.

Para entender el giro estrat茅gico m谩s importante de la OTAN desde la ca铆da de la Uni贸n Sovi茅tica en 1991, es preciso mirar las causas inmediatas y las profundas. Las primeras, claro est谩, se refieren a la invasi贸n lanzada por Rusia sobre su vecina Ucrania en febrero pasado y al consecuente p谩nico europeo por la supuesta amenaza rusa a su integridad territorial. De manera m谩s amplia, incluyen tambi茅n la anexi贸n rusa de la pen铆nsula de Crimea y el apoyo prestado por Mosc煤 a los separatistas prorrusos de las regiones ucranias de Donetsk y Lugansk a partir de 2014, momento en que se puede ubicar el arranque del actual ciclo de alejamiento entre la potencia euroasi谩tica y la OTAN.

Pero las causas profundas se remontan m谩s atr谩s, por lo menos hasta la disoluci贸n de la URSS y del Pacto de Varsovia hace tres d茅cadas, acto con que la existencia misma de la Alianza Atl谩ntica perdi贸 toda raz贸n de ser, puesto que desaparecieron los actores geopol铆ticos a los que buscaba contener. Como se sabe, lejos de seguir la ruta de la sensatez y construir relaciones basadas en la confianza mutua con la potencia nuclear heredera del bloque socialista, Washington y sus aliados europeos se envanecieron con el derrumbe de su rival, articularon un orden en el que Rusia fue sistem谩ticamente ignorada 鈥揷uando no humillada鈥 y sentaron las bases para una permanente hostilidad al integrar a la OTAN a la pr谩ctica totalidad de las naciones ex sovi茅ticas, con lo que Mosc煤 termin贸 rodeada de bases militares e instalaciones de misiles que apuntan contra ella. El punto culminante de la marcha hacia el Este lleg贸 en el referido 2014, cuando se aup贸 al poder en Kiev a un r茅gimen rus贸fobo que rompi贸 todo equilibrio en el espacio postsovi茅tico. Todas estas maniobras se han acompa帽ado de una hipocres铆a monumental en la que se finge no entender los motivos de la incomodidad rusa ni las reacciones del Kremlin a medidas que resultar铆an intolerables para sus contrapartes. As铆, se quiere hacer pasar como normal la presencia de tropas estadunidenses en las fronteras y los alrededores rusos, cuando es sabido que el Pent谩gono considerar铆a casi una declaraci贸n de guerra el env铆o de soldados de esa naci贸n a M茅xico o Canad谩.

En suma, durante 30 a帽os la OTAN ha incubado un conflicto geopol铆tico que hoy atiza con decisiones que ponen al mundo entero en peligro de una guerra de proporciones catastr贸ficas al confrontarse de manera directa con Rusia y asumirse como parte beligerante en Ucrania. Si con esta involuci贸n Washington busca frenar o maquillar su inexorable declive, los l铆deres europeos deber铆an mostrarse m谩s cautelosos en apostar toda su estrategia de seguridad a ponerse bajo la sombra de un aliado que ya demostr贸 su veleidad hace escasos a帽os, cuando el gobierno de Donald Trump dio la espalda a la Alianza Atl谩ntica y dej贸 patente su desinter茅s por las preocupaciones de seguridad de sus socios.




Fuente: Prensarural.org