January 23, 2022
De parte de Nodo50
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Despu茅s de semanas de meter miedo en los medios de comunicaci贸n sobre una supuesta invasi贸n militar rusa de Ucrania, hay la oportunidad de resolver el conflicto de manera negociada. Sin embargo, la conversaci贸n p煤blica sobre la actual escalada del conflicto ruso-occidental por Ucrania es bastante ir贸nica. Al menos en la superficie, se centra en obtener garant铆as de que Ucrania no se unir铆a a la alianza militar de la Organizaci贸n del Tratado del Atl谩ntico Norte (OTAN), que no solo est谩 lejos de invitar a Ucrania a unirse, sino a la que la mayor铆a de los ucranianos no quieren pertenecer.

Ucrania no est谩 solo jugando un papel secundario en el intercambio de amenazas y negociaciones sobre su destino. De una manera t铆picamente colonial, los comentaristas homogeneizan a los ucranianos y no reconocen la diversidad pol铆tica en una naci贸n de 40 millones de habitantes. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, tuite贸 recientemente sobre el principio 鈥淣ada sobre Ucrania sin Ucrania鈥, en contra de la inclinaci贸n del presidente ruso, Vladimir Putin, de negociar la membres铆a de Ucrania en la OTAN en el  estrecho c铆rculo de las grandes potencias. Sin embargo, el problema no es solo decidir 鈥渟in Ucrania鈥 sino tambi茅n decidir 鈥減or鈥 los ucranianos como si tuvieran opiniones id茅nticas sobre los importantes temas en cuesti贸n.

Una interpretaci贸n popular de la revoluci贸n de Euromaid谩n contribuye a este camuflage estrat茅gico. La historia es que en 2014, los ucranianos de diferentes regiones, que se fusionaron en un solo estado moderno solo durante la Segunda Guerra Mundial, finalmente se unieron verdaderamente como ciudadanos en la naci贸n  inclusiva nacida en la revoluci贸n de Euromaid谩n. Los ucranianos hicieron su 鈥渙pci贸n de civilizaci贸n鈥 a favor de la orientaci贸n geopol铆tica occidental y la defienden contra la agresi贸n rusa, que intenta reincorporar a Ucrania a su esfera de influencia. La guerra en el Donbas posterior a 2014 se presenta ante todo como una guerra interestatal y no como una continuaci贸n directa del violento conflicto civil que comenz贸 en los 煤ltimos d铆as de Euromaid谩n, incluso antes de cualquier movimiento militar por parte de Rusia.

En realidad, Euromaidan fue una revoluci贸n deficiente. No form贸 ninguna unidad nacional, pero los grupos de 茅lite que se beneficiaron de ella (junto con los animadores ideol贸gicos) necesitan mantener esta ilusi贸n de legitimidad interna y externa a trav茅s de una combinaci贸n de silenciar y reprimir. Por lo tanto, les interesa pintar las posiciones alternativas sobre el pasado, el presente y el futuro de Ucrania como 鈥渘o ucranianas鈥 o incluso 鈥渁ntiucranianas鈥, a pesar de que estas posiciones son compartidas por muchos (si no la mayor铆a) de los ciudadanos ucranianos. Como resultado, estos ucranianos se ven cada vez m谩s privados de voz en las esferas p煤blicas nacionales e internacionales.

Ucrania no se ha convertido simplemente en objeto del juego de las grandes potencias. De una manera especialmente humillante, Ucrania es explotada para encubrir los intereses imperialistas y tergiversarlos como un esfuerzo noble. Las referencias cargadas de patetismo a la soberan铆a de Ucrania son paralelas a la realidad del estado, que es m谩s dependiente pol铆tica, econ贸mica y militarmente de las potencias extranjeras que nunca desde el colapso sovi茅tico. Reconocer la diversidad de Ucrania y cambiar la discusi贸n hacia los intereses de los ucranianos es imprescindible no solo para la reducci贸n inmediata del conflicto, sino tambi茅n para cualquier soluci贸n sostenible para Ucrania y la paz en Europa.

驴Los ucranianos quieren unirse a la OTAN?

Rusia exige garant铆as f茅rreas de que Ucrania (y otros estados de la ex URSS) no se unir谩n a la OTAN, y que la OTAN no utilizar谩 el territorio de estos estados para su expansi贸n militar. La respuesta t铆pica de los funcionarios y observadores occidentales hasta ahora ha sido que corresponde a la OTAN y a Ucrania decidir, no a Rusia. Muchos comentaristas occidentales est谩n obsesionados con leer la mente de Putin: 驴C贸mo reaccionar铆a si la respuesta a sus ultim谩tums no fuera satisfactoria? Y se reflejan en las especulaciones virales sim茅tricas en el lado opuesto sobre si Biden estar铆a dispuesto a llegar a un acuerdo con Rusia. No muchos est谩n interesados 鈥嬧媏n lo que piensan los ucranianos sobre todo esto. 驴Los ucranianos realmente quieren unirse a la OTAN?

El estatus neutral de Ucrania, que la excluye de entrar en cualquier bloque militar, se inscribi贸 en los documentos fundacionales del estado ucraniano moderno: la Declaraci贸n de Soberan铆a (adoptada el 16 de julio de 1990) y la Constituci贸n de Ucrania (28 de junio de 1996). En diciembre de 2007, en v铆speras de la infame cumbre de Bucarest que estableci贸 que Ucrania y Georgia 鈥渟er谩n miembros de la OTAN鈥, menos del 20 por ciento de los ciudadanos ucranianos apoyaron unirse a la OTAN. La mayor铆a de los ucranianos se dividieron entre el apoyo a una alianza militar con Rusia o la retenci贸n del estatus neutral de no integrarse en ning煤n bloque.

Los ucranianos est谩n lejos de estar unidos en apoyo a la entrada en la OTAN.

La entrada en la OTAN sigui贸 siendo el objetivo de solo una peque帽a minor铆a dentro de la sociedad ucraniana hasta los tumultuosos eventos de 2014. Como resultado de la anexi贸n de Crimea por parte de Rusia y el comienzo de la guerra en el Donbas, el apoyo a la entrada en la OTAN aument贸 hasta alrededor del 40 por ciento. Sin embargo, todav铆a no fue apoyada por la mayor铆a de los ucranianos.

Dos cosas contribuyeron a este cambio en la opini贸n p煤blica. Algunos ucranianos previamente esc茅pticos comenzaron a ver la membres铆a en la OTAN como una protecci贸n contra futuras acciones hostiles de Rusia. Pero una raz贸n no menos importante para el aumento del apoyo fue que las encuestas ya no inclu铆an a los ciudadanos ucranianos m谩s prorrusos de los territorios que no est谩n bajo el control del gobierno ucraniano: Crimea y Donbas. Millones de ciudadanos ucranianos han sido efectivamente excluidos de la esfera p煤blica ucraniana.

En el resto de Ucrania, el apoyo a una alianza militar con Rusia se redujo dr谩sticamente desde 2014. Sin embargo, la mayor铆a de los antiguos partidarios de Rusia no se convirtieron en partidarios de la OTAN, sino que apoyaron un estado neutral, en una posici贸n de “condenar ambas casas”. Si se piensa en los siete a帽os de conflicto militar, que predominantemente se presenta (equivocadamente) como una guerra con Rusia, la reticencia a abrazar la OTAN por parte de una gran parte de los ucranianos es sorprendente.

Antes de las elecciones de 2019, el anterior presidente ucraniano, Petro Poroshenko, impuls贸 cambios en la constituci贸n de Ucrania para prepararla para unirse a la Uni贸n Europea (UE) y la OTAN. Y ello no evit贸 su devastadora derrota ante Zelensky.

El apoyo a la OTAN en Ucrania var铆a seg煤n la regi贸n. S贸lo en las regiones occidentales existe una mayor铆a s贸lida y estable a favor de la OTAN. Hay, tal vez, una pluralidad pro-OTAN en el centro de Ucrania. Pero en las regiones del este y del sur, la neutralidad es m谩s popular que la participaci贸n en la OTAN, a pesar de que esta parte de Ucrania probablemente ser铆a ocupada en caso de una verdadera invasi贸n rusa.

La relaci贸n entre el apoyo a la OTAN y las diferentes visiones de la identidad nacional ucraniana hace que el tema sea especialmente divisivo. Muchos ucranianos ven a la OTAN como una defensa contra Rusia. Muchos otros ucranianos sienten que la participaci贸n en la OTAN implicar铆a perder m谩s soberan铆a de Ucrania a manos de Occidente, lo que sienten que ha estado sucediendo desde 2014 y, al mismo tiempo, aumentar铆a las tensiones con Rusia, las tensiones internas entre ucranianos y arrastrar铆a a la naci贸n a una de las guerras “permanentes” de los EEUU, una de las cuales (Afganist谩n) termin贸 recientemente en una derrota humillante.

Existe alguna evidencia de que la acumulaci贸n militar rusa en la primavera de 2021 podr铆a aumentar el apoyo a la OTAN. Es bastante probable que los partidarios de la OTAN ganasen un posible refer茅ndum. Sin embargo, tales proyecciones sobre un refer茅ndum son menos v谩lidas a la hora de evaluar las preferencias de la poblaci贸n general de Ucrania sobre la estrategia de seguridad de Ucrania porque limitan la elecci贸n a un “s铆” o “no” y no tienen en cuenta a millones de ciudadanos ucranianos en Donbass y Crimea que no podr铆an votar en el refer茅ndum pero que tienen una opini贸n firme sobre el tema. Adem谩s, sigue siendo incierto c贸mo reaccionar铆a la opini贸n p煤blica de Ucrania ante los mensajes muy claros de que EEUU excluye el env铆o de tropas para luchar contra Rusia en caso de que invada Ucrania y sobre cualquier compromiso potencial en el curso de las negociaciones con Rusia.

Al criticar las exigencias de Putin para decidir la participaci贸n o no de Ucrania solo entre las Grandes Potencias, es importante no caer en una falacia similar y suponer que los ucranianos desean unirse a la OTAN. Los ucranianos est谩n lejos de estar unidos a la hora de apoyar la entrada en la OTAN. Es un tema pol茅mico que solo puede resolverse adecuadamente en un proceso pol铆tico en el que una gran parte de los ucranianos disidentes no sean marginados y estigmatizados por defecto como “traidores” o “t铆teres” de la propaganda rusa por ser esc茅pticos sobre la OTAN, con buenas razones.

Camino de salida y camino a seguir

El sector de oposici贸n puede representar una gran minor铆a o, incluso, la mayor铆a de los ciudadanos ucranianos, pero se ha movilizado y organizado peor en comparaci贸n con los sectores nacionalistas y neoliberales de la sociedad civil. Estos 煤ltimos han multiplicado su presi贸n a favor de sus impopulares agendas sobre el debilitado estado ucraniano. Las pol铆ticas nacionalistas cada vez m谩s radicales durante el gobierno de Poroshenko fueron seguidas, en 2021, por las sanciones y amenazas de Zelensky contra un l铆der del partido de oposici贸n popular, poderosos oligarcas y la mayor铆a de los principales medios de comunicaci贸n de la oposici贸n. A pesar de las cr铆ticas sobre las violaciones de los derechos humanos, esto no provoc贸 ninguna reacci贸n p煤blica significativa de Occidente, a diferencia de la represi贸n contra la oposici贸n rusa y bielorrusa. Muchos observadores aceptaron una explicaci贸n securitizante dudosa de que la represi贸n de las fuerzas supuestamente 鈥減rorrusas鈥 es inevitable, o incluso leg铆tima, en un pa铆s bajo amenaza extranjera. Sin embargo, las limitaciones adicionales a la representaci贸n pol铆tica y p煤blica de un gran segmento de la sociedad ucraniana no fortalecen a Ucrania, sino que la debilitan y la dividen a煤n m谩s.

Los Acuerdos de Paz de Minsk, que requieren la institucionalizaci贸n de un estatus especial para los territorios disidentes del Donbas, podr铆an ser una parte importante de la posible soluci贸n para Ucrania. Fueron firmados despu茅s de una serie de derrotas del ej茅rcito ucraniano en 2014-2015; sin embargo, poco se ha implementado desde entonces. Cabe destacar que incluso algunos partidarios los presentan como un “compromiso indeseable” cuyos “t茅rminos fueron impuestos por Rusia mediante la agresi贸n armada”.

Sin embargo, es importante entender los Acuerdos de Minsk no como algo que quiere Putin, sino como un camino posible hacia una Ucrania m谩s democr谩tica y pluralista que reconoce y acepta su propia diversidad pol铆tica. Simult谩neamente, los Acuerdos son tanto el fin como el medio en este proceso. Los Acuerdos de Minsk presuponen que la gente del Donb谩s se reincorpore como parte leg铆tima de la naci贸n ucraniana. En su mayor铆a, tienen opiniones muy diferentes sobre la historia y los eventos recientes, las pol铆ticas ling眉铆sticas y las alianzas internacionales que la sociedad civil y pol铆tica nacionalista que habla en nombre de la sociedad ucraniana pero representa escasamente su diversidad. Esto requerir铆a un cambio radical del discurso post-Euromaid谩n dominante en la esfera p煤blica de Ucrania y trabajar hacia una definici贸n m谩s inclusiva de la identidad nacional.

Por otro lado, al reintegrar en Ucrania a los millones de ciudadanos ucranianos del Donb谩s, los acuerdos de Minsk restablecen parte del equilibrio perdido (ahora protegido institucionalmente) en la pol铆tica ucraniana que diverg铆a de las actitudes y expectativas de la poblaci贸n en general. Los acuerdos de Minsk requieren y permiten simult谩neamente un di谩logo sustantivo sobre el futuro de Ucrania.

Hay riesgos, por supuesto. Existe una fuerte demanda de paz en la sociedad ucraniana, pero las cl谩usulas espec铆ficas del estatus especial para el Donbas (como la amnist铆a para los combatientes o la institucionalizaci贸n de las unidades armadas separatistas como 鈥渕ilicias populares鈥) no son populares. Sin embargo, la falta de apoyo mayoritario nunca ha sido la raz贸n principal por la que el gobierno ucraniano esquiv贸 la implementaci贸n de los Acuerdos de Minsk, ya que nunca han sido un obst谩culo para la campa帽a para el ingreso en la OTAN y mucho menos para las impopulares pol铆ticas nacionalistas y neoliberales. Es importante destacar que, a pesar de que los acuerdos de Minsk fueron el resultado de derrotas militares, la mayor铆a de los ucranianos los apoyaron tras su firma en 2015. Si muchos ucranianos est谩n decepcionados hoy, es principalmente por el poco progreso y la incapacidad para traer la paz a Ucrania, no porque los acuerdos sean fundamentalmente inaceptables.

M谩s importante fue la expl铆cita amenaza de violencia articulada por la sociedad civil nacionalista que encabez贸 las llamadas protestas 鈥渁nti-capitulaci贸n鈥. Eran bastante peque帽as y solo el 26 por ciento de los ucranianos expresaron su apoyo a las protestas, mientras que el 41 por ciento estaba claramente en contra de ellas. Sin embargo, bloquearon el progreso en la implementaci贸n de los Acuerdos de Minsk despu茅s de los avances iniciales que siguieron a la victoria aplastante de Zelensky en las elecciones de 2019.

Lo que est谩 en juego, sin embargo, no es la 鈥渃apitulaci贸n鈥 de Ucrania, sino un proyecto de construcci贸n nacional muy espec铆fico para Ucrania, donde Rusia juega ante todo el papel del 鈥淥tro鈥, contra el que los defensores de ese proyecto espec铆fico articulan su identidad nacional. El problema con ese proyecto es que el intento de asimilaci贸n de la diversidad cultural y pol铆tica interna de Ucrania (para repetir el problem谩tico camino de c贸mo se construyeron las naciones occidentales modernas desde el siglo XIX) es incompatible con la forma en que mucha gente entiende la democracia hoy. Podr铆a decirse que es tan incompatible como la repetici贸n de la pol铆tica de las grandes potencias de la 鈥渆dad de oro鈥 del imperialismo. Sin embargo, este proyecto de construcci贸n nacional tampoco es factible en las condiciones actuales porque no ser谩 apoyado por los procesos paralelos de modernizaci贸n. No se puede repetir elproceso de 鈥渃onvertir a los campesinos en franceses鈥 hoy en d铆a porque el Partido Comunista complet贸 esta tarea en Ucrania hace d茅cadas. No sorprende que el proyecto fundamentalmente anticomunista de la sociedad civil ucraniana haya fracasado continuamente a la hora de unificar a la naci贸n, a pesar de tres revoluciones en una sola generaci贸n y la supuesta amenaza del exterior. Hasta ahora, los intentos de impulsar este proyecto de construcci贸n nacional no resolvieron sino que intensificaron la profunda crisis postsovi茅tica de representaci贸n pol铆tica.

Una Ucrania diferente y pluralista que se desarrolle de una manera m谩s sint茅tica y dial贸gica, como un puente soberano entre Europa y Rusia, es ciertamente posible. Para llegar all铆, es vital reconocer la diversidad pol铆tica de Ucrania y establecer las condiciones para un di谩logo nacional institucionalmente protegido entre los ucranianos con puntos de vista opuestos. Si adem谩s de a los ucranianos le interesa a algui茅n m谩s es una cuesti贸n diferente.




Fuente: Sinpermiso.info