October 11, 2021
De parte de SAS Madrid
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Mientras el coronavirus devoraba cientos de miles de vidas al d铆a, otra pandemia silenciosa, la de la salud mental, avanzaba sin piedad. La revista cient铆fica The Lancet ha publicado el primer estudio que cuantifica el impacto de la COVID-19 en la prevalencia de la depresi贸n y de la ansiedad en la poblaci贸n mundial. Las conclusiones son devastadoras: se calcula que el contexto epid茅mico aument贸 en 129 millones los casos de estos trastornos en 2020, un crecimiento de un 25%.

El coronavirus ha agravado una situaci贸n de base que ya era preocupante, sobre todo por la escasez de recursos para tratar la enfermedad mental. La investigaci贸n, bajo el t铆tulo Global prevalence and burden of depressive and anxiety disorders in 204 countries and territories in 2020 due to the COVID-19 pandemic y basada en datos del a帽o pasado, se帽ala que se produjeron 53,2 millones de casos m谩s de depresi贸n severa 鈥搇o que supone un incremento de un 27,6%鈥 y 76,2 millones de ansiedad 鈥搖n 25% m谩s鈥, y apunta a las mujeres y a los j贸venes como los principales damnificados. Dos tercios de los aumentos, en las dos trastornos, afectan a mujeres: 35,5 millones de casos adicionales de depresi贸n (frente a los 17,7 de hombres) y 51,8 de ansiedad (24,4 en hombres).

“Antes de la pandemia los recursos para salud mental estaban infradotados y desorganizados pese a la evidencia de que la prevenci贸n efectiva y las herramientas de intervenci贸n funcionan”, aseguran los investigadores, que subrayan que la COVID-19 ha hecho m谩s dif铆cil, adem谩s, adquirir medicaci贸n y tener atenci贸n presencial. Los resultados se basan en una revisi贸n de los estudios publicados en todo el a帽o 2020 sobre la prevalencia de estas enfermedades. Con esta informaci贸n se estimaron los cambios en funci贸n del sexo, la edad y la situaci贸n geogr谩fica.

La investigaci贸n hace una comparaci贸n con los casos que se habr铆an dado si no hubiese existido la pandemia y calcula la diferencia. La aproximaci贸n sugiere 193 millones de casos de trastorno depresivo severo (2.471 casos por 100.000 habitantes) en todo el mundo sin pandemia en 2020. Condicionado por ella, el an谩lisis revela que hubo hasta 246 millones de casos (3.153 por 100.000 habitantes), un incremento del 28%. M谩s de 35 millones se dieron en mujeres.

Con la ansiedad las cifras son a煤n mayores. Las estimaciones del modelo sugieren que se habr铆an dado 298 millones de casos de trastornos de ansiedad (3.825 por cada 100.000 habitantes) a nivel mundial en 2020 sin pandemia. Sin embargo, pudo haber unos 374 millones de casos (4.802 por 100.000) durante 2020, un 26%. De nuevo, casi 52 millones de los casos adicionales fueron en mujeres.

Alize Ferrari, coautora del estudio y l铆der del grupo de investigaci贸n de enfermedades mentales del Queensland Centre for Mental Health Research, subraya que la pandemia “ha exacerbado las desigualdades que exist铆an”. “Los cuidados y las responsabilidades dom茅sticas siguen recayendo en las mujeres y adem谩s sufren violencia de g茅nero, tambi茅n incrementada en varias etapas de la pandemia”, afirma.

En cuanto al impacto en los m谩s j贸venes, la investigadora vincula el malestar con el cierre de las escuelas y las restricciones que han limitado la interacci贸n social con iguales de los adolescentes. “Eso combinado por el incremento del riesgo de desempleo”, a帽ade. La prevalencia adicional se ha dado sobre todo en los j贸venes de entre 20 y 24 a帽os, seg煤n el estudio.

Sonia Calvo es psic贸loga en el Instituto de Psicolog铆a Positiva y confirma que nunca hab铆a tenido pacientes tan j贸venes en su consulta. “Trabaj谩bamos sobre todo con adultos, pero cada vez vienen m谩s familias muy preocupadas por la salud mental de sus hijos”, cuenta en conversaci贸n con elDiario.es.

Las organizaciones de infancia insisten en el impacto que la pandemia ha tenido en los ni帽os y adolescentes. El 煤ltimo informe anual de Unicef est谩 centrado en la salud mental y revela que el 58,3 % de los j贸venes entre 15 y 24 a帽os que viven en Espa帽a dice sentirse “a menudo” ansioso, nervioso y preocupado y el 36% “a veces”. M谩s de uno de cada siete adolescentes de 10 a 19 a帽os en todo el mundo tiene un problema de este tipo diagnosticado y durante la pandemia la poblaci贸n infantil del mundo ha vivido de media seis meses de confinamientos obligatorios, seg煤n un an谩lisis realizado por Save the Children.

La distribuci贸n a lo largo y ancho del mundo tampoco es homog茅nea. La investigaci贸n concluye 鈥揷on las limitaciones que se exponen m谩s adelante鈥 que las peores cifras en trastornos depresivos y ansiosos se dan en los pa铆ses con mayores tasas de infecci贸n y m谩s restricciones al movimiento de la poblaci贸n. El sur y oeste de Latinoam茅rica (Ecuador, Per煤, Bolivia, Chile y Argentina); Centroam茅rica y el sur de Estados Unidos; tambi茅n Egipto o Ir谩n en el este o la Rep煤blica de Sud谩frica han visto crecer la prevalencia de estos trastornos m谩s de un 36% entre su poblaci贸n.

Estos datos geogr谩ficos hay que tomarlos con cautela porque, avisa el estudio, no se dispone de los mismos estudios en todas las zonas del mundo. Hay mucha m谩s cantidad en pa铆ses desarrollados y se extrapola a trav茅s de f贸rmulas. Existen algunas limitaciones m谩s: los c谩lculos se basan m谩s en s铆ntomas que en diagn贸sticos, no se diferencia entre personas que han pasado o no la enfermedad y tampoco se distinguen las causas de los trastornos.

Los cient铆ficos insisten en que se trata de una aproximaci贸n que “subraya una necesidad urgente de fortalecer los sistemas de salud”. La dimensi贸n de la expansi贸n de los trastornos en 茅poca pand茅mica es a煤n “desconocida”. En el momento de la elaboraci贸n del estudio 鈥揺ntre enero de 2020 y enero de 2021鈥 la pandemia segu铆a activa. “Todav铆a hay que esperar para ver las secuelas, es como si estuvi茅ramos abriendo la puerta de casa despu茅s de un terremoto. Tenemos que evaluar c贸mo queda lo de dentro”, se帽ala Vanessa Fern谩ndez, doctora en Psicolog铆a en la Universidad Complutense de Madrid, especializada en la intervenci贸n del estr茅s y la ansiedad, que anticipa m谩s diagn贸sticos en el futuro cercano de trastornos de estr茅s postraum谩tico.

La Organizaci贸n Mundial de la Salud urge a todos los pa铆ses a invertir en salud mental. “Es preocupante que, pese a la evidente y creciente necesidad de servicios relacionados con la salud mental 鈥搈谩s a煤n durante la pandemia鈥, las buenas intenciones no se encuentran con inversi贸n”, ha remarcado Tedros Adhanom Ghebreyesus. “No hay salud sin salud mental”, ha zanjado.

“Solo se puede abordar con presupuesto y recursos”

La investigaci贸n estima que la prevalencia de los trastornos de ansiedad y depresivos han crecido en Espa帽a entre un 28 y un 32%. La infradotaci贸n del sistema p煤blico en atenci贸n a la salud mental era ya un problema acuciante antes del coronavirus que ahora ha explotado. La media europea estaba de manera previa a la pandemia en 18 profesionales de salud mental por cada 100.000 habitantes mientras los promedios espa帽oles se sit煤an en 2,19 psic贸logos cl铆nicos o 1,96 enfermeros especializados, seg煤n los datos que maneja la Asociaci贸n Espa帽ola de Neuropsiquiatr铆a (AEN) y la Sociedad Espa帽ola de Psiquiatr铆a (SEP), que son de 2011.

Los picos de depresi贸n, seg煤n los especialistas consultados, pueden llegar con “retardo”, cuando los contagios est谩n a la baja, porque la preocupaci贸n inicialmente se centr贸 en la enfermedad f铆sica. El riesgo por la falta de recursos p煤blicos es que se haga cr贸nica, contaba a Efe el presidente de la Sociedad Espa帽ola de Psiquiatr铆a, Celso Arango. “Faltan especialistas y eso hace que personas que no se pueden permitir la psicolog铆a privada recurran al f谩rmaco”, apunta Vanessa Fern谩ndez. Seg煤n la OMS, solo el 25% de los pa铆ses han integrado adecuadamente la salud mental en los servicios de Atenci贸n Primaria.

Amnist铆a Internacional recuerda que la Agencia Espa帽ola del Medicamento ha informado del aumento progresivo del consumo de benzodiacepinas, sedantes e hipn贸ticos por parte de la poblaci贸n espa帽ola a lo largo de 2020, llegando a las 91 dosis diarias por cada 1.000 habitantes. “De manera previa a la pandemia, Espa帽a ya aparec铆a como el pa铆s con mayor consumo de ansiol铆ticos en un estudio realizado por la Junta Internacional de Fiscalizaci贸n de Estupefacientes, que cubre 85 pa铆ses”, dice la organizaci贸n.

“Esto solo se puede abordar con presupuesto y con recursos. La salud mental debe estar encima de la mesa como una prioridad de la agenda pol铆tica”, afirma Nel Gonz谩lez, presidente de la Confederaci贸n Salud Mental Espa帽a, un conjunto de federaciones y asociaciones que lleva meses advirtiendo del empeoramiento de la salud mental en la poblaci贸n. Gonz谩lez lamenta que la Ley de Presupuestos Generales, al menos lo conocido hasta ahora, “no tiene una partida dedicada a salud mental”. “De momento, concluye, hablamos de voluntarismo pero no de hechos”. El Congreso de los Diputados ha dado el primer paso para aprobar la primera ley de salud mental, propuesta por Unidas Podemos, y el Ministerio de Sanidad est谩 ultimando una nueva estrategia.

Enlace relacionado ElDiario.es (09/10/2021).




Fuente: Sasmadrid.org