July 26, 2021
De parte de SAS Madrid
253 puntos de vista


El coronavirus est谩 evolucionando. “Seguramente vamos a una pandemia de dos velocidades”, auguran los epidemi贸logos, en la que los pa铆ses se dividir谩n entre vacunados o no. Incluso dentro de muchos pa铆ses habr谩 dos grupos de poblaci贸n, inoculados o no. Es lo que la directora del CDC estadounidense (el Centro de Control y Prevenci贸n de Enfermedades), Rochelle P. Walensky, defini贸 hace unos d铆as como “una pandemia de no vacunados”.

Los datos en Espa帽a confirman esta tendencia: el 83% de los actuales contagios los sufren personas sin vacunar, frente al 5,5% de vacunados con las dos dosis y un 11,4% con una sola dosis, seg煤n el desglose que facilit贸 la ministra de Sanidad Carolina Darias el pasado martes. Los de Madrid, facilitados este viernes por la consejer铆a, ahondan en esta realidad: el 80% de los nuevos contagiados no est谩n vacunados, el 15% tiene una dosis y el 5% las dos. La buena noticia (para nuestro pa铆s) es que probablemente Espa帽a esquive esta divisi贸n porque la aceptaci贸n de las vacunas es masiva (por encima del 90%, seg煤n las 煤ltimas encuestas) y, aunque actualmente la situaci贸n s铆 responde a esta idea, es cuesti贸n de tiempo, y no mucho, que deje de serlo, explican los expertos.

“Es verdad que es circunstancial en Espa帽a, pero tambi茅n es verdad que est谩 pasando”, explica Pedro Gull贸n, epidemi贸logo. “La quinta ola est谩 afectando sobre todo a menores de 40 y de 30 (la edad media de contagio en Madrid es de 27 a帽os y la de ingresados de 37): la vacuna funciona en ese sentido. Tenemos un contexto muy bueno, con poca reticencia vacunal, que hace que aunque tengamos una IA (incidencia acumulada) alta el impacto en ingresos y fallecimientos sea menor”.

Es igualmente cierto que a煤n hay un 5% de personas que pese a tener la pauta completa se contagian, acaban ingresando en el hospital e incluso algunos pocos han fallecido. No hay que alarmarse por esto, piden los cient铆ficos. Es lo que se conoce como brecha vacunal: “Significa que no hay vacuna perfecta que proteja a todo el mundo de una enfermedad para toda la vida”, resume Antoni Trilla, investigador de ISGlobal y jefe del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiolog铆a del Hospital Cl铆nic de Barcelona. De hecho, las eficacias de entre el 92% y el 95% que est谩n mostrando las vacunas contra la COVID-19 son todo un 茅xito, explican los cient铆ficos, pero siempre habr谩 personas que se queden sin inmunizar.

La vacunaci贸n entre los mayores ya se nota en los enfermos graves y la mortalidad

Comparaci贸n de la evoluci贸n de los casos, muertes y hospitalizaciones con Covid-19 entre los que tienen m谩s de 80 a帽os (el primer grupo de edad en recibir la vacuna), entre 70 y 79 a帽os, 60 y 69 a帽os, 50 y 59 a帽os y el resto de grupos

“Hay casos en los que se est谩 ralentizando la vacunaci贸n porque hay pa铆ses con mala tradici贸n y gente reacia a vacunarse. Son las dificultades que est谩n encontrando pa铆ses como EEUU o Canad谩. Pero en Espa帽a es dif铆cil que pase, hay cobertura muy alta de las vacunas y es residual la gente reacia a hacerlo”, coincide Ildefonso Hern谩ndez, portavoz de la Sociedad Espa帽ola de Salud P煤blica (SESPAS) y exdirector General de Salud P煤blica del Gobierno.

Otros pa铆ses no pintan tan bien. En EEUU, que empez贸 la vacunaci贸n con muy buen ritmo pero se ha estancado, preocupa que el pa铆s se parta en dos. El doctor Antony Fauci, el Fernando Sim贸n nacional, ahond贸 en esta idea. “Cuando tienes un nivel tan bajo de vacunaci贸n superpuesto a una variante que tiene un alto grado de eficiencia de propagaci贸n [la delta], lo que ver谩s entre las regiones subvacunadas, ya sean estados, ciudades o condados, son estos tipos de repuntes”, dijo. “Es casi como si fueran dos Estados Unidos”.

Aunque la aceptaci贸n de la vacuna est谩 creciendo con car谩cter general, seg煤n datos del centro de estudios brit谩nico YouGov que se van actualizando regularmente, hay pa铆ses donde los niveles de personas que se declaran vacunadas o dispuestas a hacerlo no alcanzan 鈥搉i se acercan鈥 al 90% que los expertos consideran necesario para alcanzar la inmunidad de grupo con la variante delta. Es el caso por ejemplo del citado EEUU, que presenta una tasa de aceptaci贸n del 71%. Australia, Francia o Italia llegan el 80%; en los pa铆ses asi谩ticos, como la India, los porcentajes s铆 rondan el 90%. Espa帽a est谩 en la parte alta de la tabla con un 92% de aceptaci贸n de las vacunas (YouGov no tiene datos de pa铆ses africanos).

Sube la aceptaci贸n

La noticia positiva de esta estad铆stica es que en todos los pa铆ses de los que YouGov ofrece datos la estad铆stica est谩 subiendo desde que empezaron las campa帽as de vacunaci贸n, en enero. Mucha gente est谩 observando que la vacuna funciona y cambia su actitud hacia los preparados. Francia, un pa铆s con problemas de reticencias, ha pasado del 24% en enero a un 80% en julio. EE UU, de un 47% al actual 71%.

El problema es que en muchos pa铆ses, explica Gull贸n, las dificultades son de acceso. En muchos porque no hay vacunas disponibles (pa铆ses africanos, sudamericanos), en otros porque hay desconfianza hacia el Estado, como puede suceder en ciertos lugares de EEUU.

Y esto plantea retos. El m谩s acuciante, destacan los epidemi贸logos, es que en pa铆ses sin vacunas la gente se est谩 muriendo. Pero es que incluso desde un punto de vista ego铆sta, a los pa铆ses que s铆 se est谩n vacunando les interesa que el resto tambi茅n lo haga. Alcanzar la inmunidad de grupo como pa铆s, que en Espa帽a ocurrir谩 probablemente en alg煤n momento del oto帽o, ahorra muertes e ingresos en el corto plazo, pero puede resultar insuficiente. Que el virus siga circulando por el mundo “nos puede afectar, porque cuanto m谩s lo haga por m谩s lugares m谩s opciones habr谩 de que surja una variante que sea muy transmisible y adem谩s tenga escape vacunal”, explica Gull贸n, algo que de momento parece que se est谩 evitando (las vacunas actuales responden bien ante la variante delta). “No es que pueda ocurrir con tanta frecuencia, pero aumentar谩n las posibilidades si dejamos el virus circular”, argumenta.

驴Y el resto de pa铆ses?

Por estas razones se elevan las voces que exigen que las vacunas empiecen a llegar a los pa铆ses que no tienen. En Espa帽a se lleg贸 a plantear el debate, el pasado mes de junio, acerca de si era m谩s conveniente empezar a vacunar a los menores de edad 鈥搖n colectivo menos propenso a sufrir las consecuencias graves del coronavirus鈥 o donarlas a terceros pa铆ses. La dicotom铆a no pareci贸 durar mucho: algunas comunidades, y Ceuta y Melilla, ya est谩n inoculando a mayores de 16 o, al menos, han abierto el plazo para ello, y se prev茅 bajar hasta los 12 a帽os como prioridad.

Respecto a las donaciones, la situaci贸n empieza a recordar un poco a las cumbres internacionales extraordinarias para financiar la recuperaci贸n en pa铆ses que han sufrido cat谩strofes naturales: mucha promesa inicial, pocos hechos. La exministra de Exteriores, Arancha Gonz谩lez Laya, afirm贸 el pasado 8 de julio que empezar铆a a donar vacunas en “una o dos semanas”, plazo que se cumple este mismo s谩bado. Antes, el presidente S谩nchez hab铆a anunciado que Espa帽a aportar谩 15 millones de vacunas para terceros pa铆ses, que se suman a la donaci贸n de 7,5 millones para Am茅rica Latina que nuestro pa铆s anunci贸 en abril, lo que eleva la cifra total a 22,5 millones de vacunas para finales de 2021. Este diario ha preguntado a Sanidad si ya han empezado las donaciones o cu谩ndo lo har谩n, pero no ha obtenido respuesta.

El de la donaci贸n de vacunas es un asunto que est谩 levantando pol茅mica, no solo en Espa帽a. Primero los pa铆ses occidentales rechazaron levantar las patentes de los preparados, y hay expertos, como el presidente de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR) que sostienen que esa medida ser铆a m谩s efectiva que la donaci贸n. Y luego est谩 el mecanismo Covax. Esta “herramienta multilateral” se supone naci贸 para garantizar un reparto equitativo de las vacunas, pero ha acabado siendo un banco de donaci贸n ante el acaparamiento de dosis que han realizado los pa铆ses ricos. Es el caso de Espa帽a, que se plantea qu茅 hacer con todas las vacunas, especialmente de AstraZeneca, que van a sobrar.

Palo y zanahoria

La siguiente l铆nea de actuaci贸n, aventura Ildefonso Hern谩ndez, ser谩n las medidas para impulsar la vacunaci贸n, que de hecho ya est谩n implement谩ndose en algunos pa铆ses. Explica Hern谩ndez que hay dos v铆as para lograrlo: el est铆mulo y la imposici贸n, como ya est谩n haciendo Gobiernos como los de Francia o Italia.

“Las medidas de est铆mulo empezar谩n cada vez a ser m谩s intensas”, augura este epidemi贸logo. “Francia ya ha empezado con la obligatoriedad para algunos colectivos”, recuerda en alusi贸n a que el pa铆s galo ha impuesto a los sanitarios la vacunaci贸n antes del 15 de septiembre bajo amenaza de no pagar a qui茅n no est茅 inmunizado. Funcion贸: al anuncio del presidente Macron sigui贸 una avalancha de peticiones de citas para vacunarse: un mill贸n de personas solicitaron turno. En el pa铆s vecino tambi茅n es necesario tener un documento acreditativo de vacunaci贸n para asistir a teatros, cines, festivales, caf茅s, bares o restaurantes. Est铆mulos.

En esa misma l铆nea, Italia ya hab铆a cruzado la l铆nea con los sanitarios y el certificado de inmunidad o de ser negativo para acceder al interior de bares o restaurantes y tambi茅n Grecia lo va a imponer. Seg煤n el British Medicine Journal, el Reino Unido se lo est谩 planteando. “Tiene cierto sentido”, valora Hern谩ndez. “Si tienes derecho a la salud, el personal que te tiene que atender tiene que garantizar que no te va a contagiar, y no se puede hacer a base de pruebas porque un negativo nunca es 100% fiable”, argumenta. Espa帽a, de momento al menos, no se plantea estas medidas.

Enlace relacionado ElDiario.es (25/07/2021).




Fuente: Sasmadrid.org