September 19, 2022
De parte de SAS Madrid
215 puntos de vista

La desigualdad tambi茅n puede da帽ar seriamente la salud. Un informe de la Consejer铆a de Salud de la Junta de Andaluc铆a refleja que casi el 21% de los casos de tuberculosis registrados en esta comunidad entre 2019 y 2021 se dieron en zonas desfavorecidas por su situaci贸n de pobreza y exclusi贸n social. Y 27 de esos n煤cleos de poblaci贸n ya superan o se aproximan a las tasas de tuberculosis de pa铆ses de 脕frica como Burundi, Ruanda o Senegal, con 脥ndices de Desarrollo Humano y esperanza de vida bastante inferiores a los de Espa帽a.

El informe publicado el pasado 24 de junio en el Sistema de Vigilancia Epidemiol贸gica de Andaluc铆a, de la Consejer铆a de Salud, analiza la incidencia de la tuberculosis en 99 zonas desfavorecidas que “comparten niveles similares de paro, alfabetizaci贸n, pobreza econ贸mica y material (viviendas en estado ruinoso, malo o deficiente)”. Y en esas zonas 鈥搇a mayor铆a barrios de municipios de m谩s de 50.000 habitantes- viven un total de 1.141.116 personas, el 17% de la poblaci贸n andaluza.

El estudio revela que de los 1.993 casos de tuberculosis declarados en Andaluc铆a entre 2019 y 2021, el 20,8% -416- se registraron en las zonas desfavorecidas, sobre todo de las provincias de Almer铆a, Sevilla y C谩diz, que aglutinan entre el 30 y el 15% de las incidencias notificadas en los n煤cleos de poblaci贸n m谩s pobres. La Mojonera-Roquetas (Almer铆a), con 37 casos; Tres Barrios-Amate (Sevilla), con 29; El Ejido Centro (Almer铆a), con 27; Zona Sur de Algeciras (C谩diz); con 21, y La Plata-Padre P铆o-Palmete y Pol铆gono Sur (Sevilla) con 20 cada una, son las zonas con una mayor incidencia.

Esas zonas coinciden, adem谩s, con lo que reflejan las tablas de Indicadores Urbanos del Instituto Nacional de Estad铆stica, donde 11 de los 15 barrios con la menor renta media anual por habitante y tres de los cinco municipios de Espa帽a con menor esperanza de vida se encuentran en Andaluc铆a.

Los autores del informe publicado en el Sistema de Vigilancia Epidemiol贸gica de Andaluc铆a destacan que 27 de las Zonas Desfavorecidas “superan el umbral de baja endemicidad” propuesto por la OMS (Organizaci贸n Mundial de la Salud) -40 casos por cada 100.000 habitantes- y se帽alan que sus tasas “son similares a las reportadas por pa铆ses como Marruecos o Bolivia”. “La tasa de incidencia en las Zonas Desfavorecidas de Andaluc铆a 鈥揳帽aden- alcanza e incluso supera en incidencia a pa铆ses del segundo y tercer mundo”.

De acuerdo con los datos del Banco Mundial referidos al a帽o 2020, las tasas de tuberculosis de los 27 barrios pobres andaluces con mayor incidencia 鈥揺ntre 41,84 y 182 casos por cada 100.000 habitantes- llegan a duplicar la de Ruanda -58- y a igualar o superar en algunos casos con creces las de Mauritania -87-, las de Senegal -117- Bolivia -105- o Marruecos -98-, entre otros pa铆ses.

Como recomendaci贸n para reducir estas tasas en Andaluc铆a, los autores del informe subrayan que es “fundamental” entender que en los n煤cleos de poblaci贸n m谩s pobres “los determinantes sociales y estructurales juegan un papel crucial en la adquisici贸n y desarrollo de la enfermedad tuberculosa”. “Estas Zonas Desfavorecidas 鈥揺xplican- vienen dadas por la existencia de grandes desigualdades socioecon贸micas, que, a causa de la pandemia de la covid-19, se han visto incrementadas de forma alarmante”. Y para solucionarlo proponen abordar de manera integral la situaci贸n, “priorizando y actuando sobre las Zonas Desfavorecidas”.

Estos datos de los barrios pobres andaluces contrastan con los que figuran en un informe posterior que public贸 en agosto el Sistema de Vigilancia Epidemiol贸gica sobre la situaci贸n general de la tuberculosis en toda la comunidad andaluza, en el que se refleja una tasa de 6,27 casos por cada 100.000 habitantes entre 2019 y 2021, frente a los 9,19 del periodo 2013-2018, y en la que destaca sobremanera la de Almer铆a, con un 14,27.

Los condicionantes sociales de una enfermedad

Antonio Escolar trabaj贸 durante muchos a帽os en la vigilancia epidemiol贸gica andaluza, como jefe de secci贸n en el Hospital Puerta del Mar de C谩diz, como investigador asesor en la Delegaci贸n de Salud de la Junta en esa provincia y como autor de varios estudios sobre mortalidad y desigualdad. Y lo primero que le ha sorprendido del informe de sus colegas es la cantidad de personas que viven en las llamadas zonas desfavorecidas: “隆M谩s de un mill贸n de personas, un 17% de la poblaci贸n andaluza! S贸lo eso deber铆a de poner los pelos de punta a las autoridades”, exclama.

A juicio de Escolar, lo que refleja este informe es una realidad que no se quiere ver, unas cifras de empobrecimiento que se han elevado a煤n m谩s con la pandemia y que ayudan a propagarse a una enfermedad como la tuberculosis que encuentra su caldo de cultivo en la marginaci贸n, la mala alimentaci贸n y el hacinamiento. “La tuberculosis 鈥揺xplica- es una enfermedad indicadora de entornos sociales, habitacionales, en los que hay exclusi贸n, abandono. Indica que si est谩 creciendo en determinados lugares es porque no se est谩n resolviendo las causas primeras que la originan”.

Este experto, ya jubilado, que se denomina a s铆 mismo como “epidemi贸logo social”, considera esencial ir a las causas de las causas de la enfermedad, no limitarse a un enfoque puramente m茅dico o biol贸gico. “La salud 鈥揹ice- es el resultado de una interrelaci贸n con los condicionantes sociales. Hay ya un consenso cient铆fico muy grande sobre esto, aunque la investigaci贸n sobre los determinantes sociales de la salud sigue siendo escasa. Se hace mucho hincapi茅 en lo biol贸gico, pero somos seres sociales, no vivimos en una burbuja, y dependemos mucho de d贸nde vivimos y en qu茅 condiciones”.

El informe de la Junta sobre la tuberculosis en las zonas m谩s pobres es, seg煤n Antonio Escolar, muy contundente. Lo que viene a demostrar 鈥揳帽ade- es que “las estrategias no est谩n funcionando” para atajar la tuberculosis en esas partes de Andaluc铆a. Las deficiencias de la atenci贸n primaria, agravadas por la pandemia, el aumento de la privatizaci贸n del sistema sanitario y el deterioro general de los servicios p煤blicos juegan en contra, a su entender, de hallar la soluci贸n para este mal.

Una sanidad demasiado volcada en el coronavirus

Joan Carles March, profesor de la Escuela Andaluza de Salud P煤blica, de la que fue director, sostiene que la estrategia sanitaria que se ha seguido con la pandemia ha podido dejar flancos sueltos, como el de la atenci贸n a la tuberculosis en estas zonas. “Esto demuestra que cuando todo un sistema sanitario se centra en la covid, se trasladan recursos y se deja el resto con una pobre atenci贸n, pasan estas cosas”, afirma.

Seg煤n March, las dificultades de acceso a la atenci贸n primaria durante la pandemia han podido retrasar los diagn贸sticos y tratamientos de una enfermedad infecciosa como la tuberculosis, que suele afectar en mayor medida, adem谩s, a poblaciones m谩s vulnerables con problemas a帽adidos de drogodependencias, desestructuraci贸n severa y falta de vivienda, a las que resulta m谩s complicado hacer un seguimiento de su evoluci贸n.

Las esperas de d铆as y semanas para conseguir una cita en un centro de salud, en muchos casos s贸lo para una consulta telef贸nica, han hecho a煤n m谩s dif铆cil garantizar la atenci贸n m茅dica a pacientes de zonas vulnerables con menos recursos y muy complicadas situaciones personales y sociales, dice este profesor de la Escuela de Salud P煤blica: “Las zonas de transformaci贸n social necesitan m谩s recursos y los recursos p煤blicos son precisamente los que se han reducido en estos tiempos de covid en los que se ha centrado todo en la pandemia”.

La Sociedad Espa帽ola de Epidemiolog铆a ya advirti贸 el pasado marzo, con motivo del D铆a Mundial de la Tuberculosis, que la covid-19 segu铆a “frenando” el control de una enfermedad que es, despu茅s del coronavirus, la infecciosa que causa m谩s muertes en el mundo: 4.000 diarias. A juicio de esta organizaci贸n m茅dica, el acceso reducido a los servicios de diagn贸stico y tratamiento de la tuberculosis a causa de la pandemia ha favorecido un incremento de las muertes a nivel mundial, por lo que se requiere reforzar su vigilancia y la prevenci贸n.

Quienes trabajan diariamente en estas zonas, en los barrios pobres de Andaluc铆a, conocen muy bien los problemas que sufren sus habitantes para salir adelante cada d铆a. Valent铆n M谩rquez, coordinador del programa de Inclusi贸n de M茅dicos del Mundo en esta comunidad, organizaci贸n que forma parte de la Red Andaluza de Lucha contra la Pobreza y la Exclusi贸n Social (EAPN), ha visto c贸mo la tuberculosis va de la mano de la pobreza y el hacinamiento muy habitual en unos barrios donde muchas personas tienen que compartir pisos de treinta o cuarenta metros cuadrados en p茅simas condiciones, lo 煤nico que pueden pagar.

No obstante, Valent铆n M谩rquez cree que habr铆a que corroborar los datos del informe de la Junta sobre las tasas de tuberculosis en los 煤ltimos a帽os en estos barrios: comprobar si obedecen a lo que ocurri贸 durante la pandemia, cuando el acceso a los centros de salud estaba muy limitado, o a otros factores que no se explican 煤nicamente por los efectos de la covid-19. Lo que s铆 tiene claro este portavoz de la EAPN es que la situaci贸n de los servicios sociales es “la peor de la historia”, con listas de espera para ser atendido que pueden durar meses. Y eso, a su entender, repercute en una peor atenci贸n a la poblaci贸n m谩s vulnerable y propicia a contraer enfermedades como la tuberculosis.

Sin dinero para comprar medicamentos

La mayor dificultad para acceder a los programas de ayuda social se suma a las carencias econ贸micas que tienen muchas familias para poder pagar los medicamentos en las farmacias. En la ciudad de Sevilla, M茅dicos del Mundo agot贸 ya en julio el presupuesto que ten铆a para todo el a帽o para su plan de ayuda a la medicaci贸n a personas con pocos recursos, asegura M谩rquez. “Si la gente tiene ya problemas para comer, gasta lo que tienen en comprar comida, no en medicamentos”, resume.

El estudio de FOESSA y C谩ritas del a帽o 2021 sobre Integraci贸n y Necesidades Sociales revel贸 que el 66,8% de la poblaci贸n espa帽ola en situaci贸n de exclusi贸n severa y el 48,5% de la que se encontraba en exclusi贸n hab铆a dejado de seguir un tratamiento m茅dico, de comprar medicamentos, por problemas econ贸micos. “Nos encontramos antes un curioso c铆rculo vicioso que forman la crisis sanitaria y la social y terminan retroaliment谩ndose: la crisis de origen sanitario genera una crisis social que afecta con intensidad a la salud de las personas que viven en los hogares m谩s desfavorecidos, lo que, en 煤ltima instancia, reduce sus posibilidades de integraci贸n social”, se destaca en el informe.

Luis Lara fue durante doce a帽os el jefe del programa de atenci贸n a la tuberculosis en la Junta de Andaluc铆a y ahora forma parte del movimiento de las Mareas Blancas que defiende una sanidad p煤blica fuerte. Y a este neum贸logo, ya retirado, le sorprenden los datos del informe del Sistema de Vigilancia Epidemiol贸gica, sobre todo porque considera que se centra en exclusiva en la situaci贸n de las zonas vulnerables y no analiza lo que ocurre en el resto.

Lo que viene a decir Luis Lara es que la Junta ha tratado de focalizar el problema de la tuberculosis en unas zonas determinadas, sin entrar en el fondo de la cuesti贸n: la situaci贸n de la atenci贸n primaria, que es donde debe centrarse, a su entender, la estrategia para afrontar esta enfermedad infecciosa. La estrategia est谩 basada en hacer un diagn贸stico precoz para evitar un contagio masivo, luego un tratamiento correcto y un estudio de los contactos del enfermo. Y todo eso 鈥揺xplica este neum贸logo- le corresponde hacerlo a los profesionales de la atenci贸n primaria.

“Mientras existan tantos obst谩culos para que el m茅dico te vea, que s贸lo puedas hablar con 茅l por tel茅fono, no se solucionar谩 nada. Con la situaci贸n actual de la atenci贸n primaria, las cosas ir谩n de mal en peor. Y que se dejen de inventos, lo que tienen que hacer es restablecer todos los programas de atenci贸n primaria que se estaban desarrollando”, subraya el portavoz de las Mareas Blancas de Andaluc铆a.

En su informe publicado el pasado junio, el Sistema de Vigilancia Epidemiol贸gica de Andaluc铆a avisa: “En el futuro pr贸ximo se prev茅 que la situaci贸n actual empeore debido a las desigualdades socioecon贸micas que la pandemia ha incrementado. Aunque poco a poco las unidades de tratamiento y manejo de tuberculosis van recuperando la actividad normal, se calcula que hemos retrocedido al menos 10 a帽os en la lucha contra esta enfermedad”.

Por su parte, la OMS ha advertido de que aunque la incidencia de la tuberculosis est谩 disminuyendo en el mundo -un 11% entre 2015 y 2020-, un mill贸n y medio de personas murieron a causa de esta enfermedad en ese 煤ltimo a帽o, cuando por primera vez en una d茅cada aument贸 la mortalidad. Por esa raz贸n, la Organizaci贸n Mundial de la Salud ha reclamado “urgentemente” inversiones, ayudas, atenci贸n e informaci贸n para luchar contra la tuberculosis, fundamentalmente en los pa铆ses de 脕frica, Asia y Am茅rica con una mayor tasa de infecci贸n.

La tuberculosis est谩 causada por una bacteria que casi siempre afecta a los pulmones y se transmite a trav茅s del aire. Cuando alguien desarrolla tuberculosis activa, los s铆ntomas (tos, fiebre, sudores nocturnos, p茅rdidas de peso) pueden ser leves durante meses, advierte la OMS. Esto puede provocar que la persona afectada tarde en buscar atenci贸n m茅dica, con el consiguiente riesgo de que transmita el bacilo a otras personas.

Enlace relacionado Publico.es (17/09/2022).




Fuente: Sasmadrid.org