January 18, 2022
De parte de Terraindomite
178 puntos de vista

Las ovejas se pasan la vida temiendo al lobo, pero acaban siendo devoradas por el pastor
(Proverbio popular)

A estas alturas deber铆a estar claro que la covid-19 es, esencialmente, un s铆ntoma de que el capital financiero est谩 desbocado. M谩s ampliamente, es un s铆ntoma de un mundo que ya no es capaz de reproducirse aprovechando el trabajo humano, por lo que depende de una l贸gica compensatoria de dopaje monetario perpetuo. Mientras la contracci贸n estructural de la econom铆a basada en el trabajo infla el sector financiero, la volatilidad de este 煤ltimo s贸lo puede contenerse a trav茅s de las emergencias globales, la propaganda masiva y la tiran铆a de la bioseguridad. 驴C贸mo podemos salir de este c铆rculo vicioso?

Desde la tercera revoluci贸n industrial (la microelectr贸nica en los a帽os 80), el capitalismo automatizado se ha dedicado a abolir el trabajo asalariado como sustancia propia. Ahora hemos superado el punto de no retorno. Debido al creciente avance tecnol贸gico, el capital es cada vez m谩s impotente frente a su misi贸n de exprimir la plusval铆a de la fuerza de trabajo. Con el desencadenamiento de la inteligencia artificial esto se convierte realmente en una misi贸n imposible: se acab贸 el juego.

Esto significa que los fundamentos de nuestro mundo ya no residen en el trabajo socialmente necesario contenido en mercanc铆as como los coches, los tel茅fonos o la pasta de dientes. M谩s bien, residen en especulaciones altamente inflamables apalancadas en deuda sobre activos financieros como acciones, bonos, futuros y, especialmente, derivados, cuyo valor se tituliza indefinidamente. S贸lo la creencia religiosa de que la masa de estos activos produce valor nos impide ver el abismo que se abre bajo nuestros pies. Y cuando nuestra fe disminuye, la providencia divina interviene envi谩ndonos a una hipnosis colectiva a trav茅s de relatos apocal铆pticos de contagio y sus correspondientes narraciones de salvaci贸n.

Sin embargo, la realidad es tozuda y sigue llamando a nuestra puerta. A medida que el tumor financiero se extiende por el cuerpo social, el capital opta por desatar su doble leviat谩nico, un vampiro que se alimenta de las emergencias globales y de los modelos de negocio anclados en la tecnolog铆a digital con el potencial de asegurar la totalidad de la vida en la tierra. La escritura est谩 en la pared, una 鈥渄ictadura blanda鈥 ya nos est谩 mirando. Hoy, resistir la marea significa defender la dimensi贸n inviolable de la dignidad humana, punto de partida innegociable para la construcci贸n de un proyecto social alternativo. Todav铆a estamos a tiempo, pero necesitamos conciencia cr铆tica, coraje y despertar colectivo.

Pandexit en el pa铆s de los unicornios

驴Estamos cerca del Pandexit? El siguiente extracto de un reciente art铆culo de Bloomberg tiene la respuesta m谩s probable: 鈥淧ara cualquiera que espere ver la luz al final del t煤nel de Covid-19 en los pr贸ximos tres a seis meses, los cient铆ficos tienen malas noticias: prep谩rense para m谩s de lo que ya hemos pasado鈥. Para desentra帽ar esta afirmaci贸n, supongamos que nuestro futuro se caracteriza por los siguientes acontecimientos 1. Los bancos centrales seguir谩n creando cantidades desmesuradas de dinero, en su mayor铆a destinadas a inflar los mercados financieros; 2. La narrativa del contagio (o similar) continuar谩 hipnotizando a poblaciones enteras, al menos hasta que los Pasaportes Sanitarios Digitales est茅n totalmente implantados; 3. Las democracias liberales ser谩n desmanteladas, y eventualmente reemplazadas por reg铆menes basados en un pan贸ptico digitalizado, un Metaverso de tecnolog铆as de control legitimadas por un ensordecedor ruido de emergencia.

驴Demasiado oscuro? No, si tenemos en cuenta que la monta帽a rusa de la crisis sanitaria (cierres seguidos de aperturas parciales que se alternan con nuevos cierres provocados por mini-olas) se parece cada vez m谩s a un juego de roles global, en el que los actores se pasan la pelota para asegurarse de que el fantasma de la emergencia sigue circulando, aunque debilitado. La raz贸n de este escenario depresivo es sencilla: sin el virus que justifica el est铆mulo monetario, el sector financiero apalancado por la deuda se colapsar铆a de la noche a la ma帽ana. Sin embargo, al mismo tiempo, el aumento de la inflaci贸n unido a los cuellos de botella en la cadena de suministro (especialmente en los microchips) amenaza con una recesi贸n devastadora.

Este c铆rculo vicioso parece imposible de superar, por lo que las 茅lites no pueden dejar de lado la narrativa de la emergencia. Desde su perspectiva, la 煤nica salida parece implicar la demolici贸n controlada de la econom铆a real y su infraestructura liberal, mientras los activos financieros siguen infl谩ndose artificialmente. Esto 煤ltimo incluye trucos c铆nicos de lavado verde financiero como la inversi贸n en valores ESG, una laguna legal disfrazada de medio ambiente para legitimar una mayor expansi贸n de la deuda. Con el debido respeto a las Greta Thunberg de nuestro entorno, esto no tiene nada que ver con salvar el planeta.

M谩s bien, estamos asistiendo a la disoluci贸n acelerada del capitalismo liberal, que ya est谩 obsoleto. El panorama es objetivamente deprimente. Los intereses financieros y geopol铆ticos mundiales estar谩n asegurados por la recolecci贸n masiva de datos, los libros de contabilidad en cadena de bloques y la esclavitud por medio de aplicaciones digitales que se venden como innovaci贸n potenciadora. En el centro de nuestro predicamento se encuentra la despiadada l贸gica evolutiva de un sistema socioecon贸mico que, para sobrevivir, est谩 dispuesto a sacrificar su marco democr谩tico y abrazar un r茅gimen monetario apoyado por la ciencia y la tecnolog铆a de propiedad corporativa, la propaganda de los medios de comunicaci贸n y las narrativas de desastre acompa帽adas de un nauseabundo filantrocapitalismo pseudohumanitario.

Al apelar a nuestro sentimiento personal de culpa por 鈥渄estruir el planeta鈥, los pr贸ximos bloqueos clim谩ticos son la continuaci贸n ideal de las restricciones de Covid. Si el Virus fue el aperitivo aterrador, ya se est谩 sirviendo una generosa porci贸n de ideolog铆a de la huella de carbono mezclada con la escasez de energ铆a como comida principal. Uno a uno se nos est谩 convenciendo de que nuestro impacto negativo en el planeta merece ser castigado. Primero aterrorizados y regimentados por Virus y ahora avergonzados por da帽ar a la Madre Tierra, ya hemos interiorizado el mandato medioambiental: nuestro derecho natural a vivir debe ganarse mediante el cumplimiento de los diktats ecol贸gicos impuestos por el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, y ratificados por los gobiernos tecn贸cratas con su polic铆a. Este es el realismo capitalista en su forma m谩s c铆nica.

La introducci贸n de los Pasaportes Sanitarios Digitales (隆hace s贸lo un a帽o ridiculizados como teor铆a de la conspiraci贸n!) representa una coyuntura cr铆tica. El etiquetado de las masas es crucial para que las 茅lites se ganen nuestra confianza en una estructura de poder cada vez m谩s centralizada que se vende como una oportunidad de emancipaci贸n. Tras cruzar el Rubic贸n de la identificaci贸n digital, es probable que la represi贸n contin煤e suave y gradualmente, como en la famosa an茅cdota de Noam Chomsky: si arrojamos una rana a una olla de agua hirviendo, saldr谩 inmediatamente con un salto prodigioso; si, por el contrario, la sumergimos en agua tibia y aumentamos lentamente la temperatura, la rana no notar谩 nada, incluso disfrutar谩 de ella; hasta que, debilitada e incapaz de reaccionar, acabar谩 hirviendo hasta morir.

La predicci贸n anterior, sin embargo, debe contextualizarse en un escenario conflictivo y profundamente incierto. En primer lugar, ahora hay pruebas (aunque muy censuradas) de una aut茅ntica resistencia popular a la pandemia psico-op y al Gran Reajuste en general. En segundo lugar, las 茅lites parecen estar estancadas y, por lo tanto, confusas en cuanto a la forma de proceder, como lo demuestra el hecho de que varios pa铆ses hayan optado por desescalar la emergencia sanitaria. Merece la pena reiterar que el enigma es, fundamentalmente, de naturaleza econ贸mica: c贸mo gestionar la extrema volatilidad financiera mientras se mantienen los capitales y los privilegios. El sistema financiero mundial es un enorme esquema Ponzi. Si los que lo dirigen perdieran el control de la creaci贸n de liquidez, la explosi贸n resultante har铆a estallar todo el tejido socioecon贸mico de abajo. Simult谩neamente, una recesi贸n privar铆a a los pol铆ticos de toda credibilidad. Por ello, el 煤nico plan viable de las 茅lites parece consistir en sincronizar la demolici贸n controlada de la econom铆a (colapso de la cadena de suministro global que da lugar a una 鈥渆scasez de todo鈥), con el despliegue de una infraestructura digital global para la toma de posesi贸n tecnocr谩tica. El tiempo es esencial.

Adicci贸n de emergencia

Con respecto a una posible recesi贸n, el analista financiero Mauro Bottarelli resumi贸 la l贸gica de los vasos comunicantes de la pandeconom铆a de la siguiente manera: 鈥渆s preferible un estado de emergencia sanitaria semipermanente a un desplome vertical del mercado que convertir铆a el recuerdo de 2008 en un paseo por el parque鈥. Como intent茅 reconstruir en un art铆culo reciente, la 鈥減andemia鈥 fue un bote salvavidas lanzado a una econom铆a que se ahogaba. Estrictamente hablando, es un evento monetario destinado a prolongar la vida de nuestro modo de producci贸n impulsado por las finanzas y enfermo terminal. Con la ayuda del virus, el capitalismo intenta reproducirse simulando unas condiciones que ya no existen.

He aqu铆 un resumen de los fundamentos econ贸micos del covid. El rescate de septiembre de 2019 del sector financiero -que, tras once dichosos a帽os de Quantitative Easing, estaba de nuevo al borde de un ataque de nervios- supuso una expansi贸n sin precedentes del est铆mulo monetario: la creaci贸n de billones de d贸lares con la varita m谩gica de la Reserva Federal. La inyecci贸n de esta cantidad desmesurada de dinero en Wall Street s贸lo fue posible apagando el motor de Main Street. Desde el punto de vista del topo capitalista miope, no hab铆a alternativa. No se puede permitir que el dinero creado por ordenador en forma de bytes digitales caiga en cascada sobre los ciclos econ贸micos sobre el terreno, ya que esto provocar铆a un tsunami inflacionista a la manera de los a帽os 20 de Weimar (que dio paso al Tercer Reich), s贸lo que mucho m谩s catastr贸fico para una econom铆a estancada y globalmente interconectada.

Inevitablemente, la (cautelosa) reapertura de las transacciones basadas en el cr茅dito en la econom铆a real ha provocado un aumento de la inflaci贸n, lo que ha supuesto un mayor empobrecimiento sobre el terreno. El poder adquisitivo de los salarios se ha visto mermado, al igual que los ingresos y el ahorro. Vale la pena recordar que los bancos comerciales se sit煤an en la interfaz entre el mundo m谩gico del dinero digital de los Bancos Centrales y el p谩ramo arrasado por la emergencia que habita la mayor铆a de los mortales. Por lo tanto, cualquier expansi贸n salvaje de las reservas de los Bancos Centrales (dinero creado de la nada) desencadena la inflaci贸n de los precios tan pronto como los bancos comerciales filtran el efectivo (es decir, la deuda) a la sociedad.

El prop贸sito de la 鈥減andemia鈥 era acelerar la macrotendencia preexistente de expansi贸n monetaria, a la vez que se pospon铆an los da帽os inflacionarios. Siguiendo a la Reserva Federal, los banqueros centrales del mundo han creado oc茅anos de liquidez, devaluando as铆 sus monedas en detrimento de las poblaciones. Mientras esto contin煤a, el turbo-capital transnacional de las 茅lites sigue expandi茅ndose en la 贸rbita financiera, absorbiendo aquellas peque帽as y medianas empresas que ha deprimido y destruido. En otras palabras, no existe el almuerzo gratis (para nosotros). La m谩quina de imprimir dinero del Banco Central s贸lo funciona para el 0,0001% 鈥 con la ayuda de Virus, o una amenaza global de igual tracci贸n.

En la actualidad, parece que los banqueros centrales se est谩n entregando al noble arte de la procrastinaci贸n. El consejo de la Fed se reunir谩 de nuevo a principios de noviembre de 2021, y se anuncia que el taper (reducci贸n del est铆mulo monetario) comenzar谩 en diciembre. Sin embargo, con la burbuja de Covid que se est谩 desinflando, 驴c贸mo van a afrontar las 茅lites los tipos de inter茅s cero y la financiaci贸n directa del d茅ficit? En t茅rminos m谩s expl铆citos: 驴qu茅 nuevo 鈥渆vento contingente鈥 o 鈥渋ntervenci贸n divina鈥 les sacar谩 del apuro? 驴Ser谩n los extraterrestres? 驴Un ataque ciberterrorista al sistema bancario? 驴Un tsunami en el Atl谩ntico? 驴Juegos de guerra en el sudeste asi谩tico? 驴Una nueva guerra contra el terrorismo? La lista de la compra es larga.

Mientras tanto, los ciudadanos de a pie est谩n atrapados en un doble v铆nculo asfixiante. Si el cr茅dito debe ponerse a disposici贸n de las empresas, los Bancos Centrales deben contener la inflaci贸n, lo que s贸lo pueden hacer鈥 隆drenando el cr茅dito! La inflaci贸n galopante s贸lo puede evitarse conteniendo los efectos perturbadores de la creaci贸n excesiva de dinero; es decir, poniendo de rodillas a las sociedades basadas en el trabajo. La mayor铆a de nosotros acabamos aplastados entre la inflaci贸n de los precios de los bienes esenciales y el drenaje deflacionario de la liquidez a trav茅s de la p茅rdida de ingresos y la erosi贸n de los ahorros. Y en una econom铆a estancada con una inflaci贸n fuera de serie, cada transacci贸n comercial suprimida se canaliza hacia los activos financieros.

Una herramienta que impide que la liquidez llegue a la econom铆a real es el mecanismo de reposiciones a la inversa a un d铆a (RRP) de la Reserva Federal. Mientras sigue inundando los mercados financieros con dinero reci茅n impreso, gracias a los repos la Reserva Federal absorbe cualquier exceso de ese mismo efectivo que bombea a Wall Street. Efectivamente, un juego de suma cero de dar y recibir: por la noche, los operadores financieros depositan su exceso de liquidez en la Reserva Federal, que entrega como garant铆a los mismos bonos del Tesoro y valores respaldados por hipotecas que drena del mercado durante el d铆a como parte de sus compras de QE. En agosto de 2021, el uso de la Reserva Federal de RRP super贸 el bill贸n de d贸lares, lo que llev贸 al Comit茅 Federal de Mercado Abierto (FOMC) a duplicar el l铆mite de RRP a 160.000 millones de d贸lares, a partir del 23 de septiembre de 2021.

Aqu铆, pues, est谩 el elefante en la habitaci贸n: 驴c贸mo cuadrar谩 el taper de la Fed con repos inversos de esta magnitud astron贸mica? 驴Es posible la tan esperada reducci贸n del est铆mulo monetario con una burbuja financiera mundial alimentada por el apalancamiento a tipos de inter茅s cero y el endeudamiento estructural? Pero, al mismo tiempo, 驴c贸mo pueden los banqueros centrales seguir ampliando su balance, cuando el doble golpe de estancamiento y aumento de la inflaci贸n (estanflaci贸n) est谩 a la vuelta de la esquina?

La l贸gica de este mecanismo monetario es perversa. La 鈥渄anza loca鈥 solipsista del capital financiero se ha descontrolado mucho m谩s all谩 de su locura habitual, y el d铆a del ajuste de cuentas se acerca r谩pidamente. 驴Se puede evitar una recesi贸n devastadora? La respuesta pol铆tica actual parece movilizar la antigua sabidur铆a de que 鈥渢iempos extremos requieren medidas extremas鈥, lo que se traduce en que no se puede descartar ning煤n crimen contra la humanidad cuando se niega tan obstinadamente la implosi贸n sist茅mica. 驴No es esto lo que la historia nos ha ense帽ado siempre?

La crisis que estamos viviendo no es epidemiol贸gica. En primer lugar, se trata de ocuparse de la exposici贸n financiera potencialmente catastr贸fica al riesgo t贸xico y de la gesti贸n asociada de la inflaci贸n. Basta con se帽alar que los banqueros centrales no consiguen aumentar los tipos de inter茅s al 2%, cuando en los a帽os 70 los subieron al 20% para combatir la inflaci贸n. Sin embargo, como nos recuerda Covid, las acrobacias financieras de la magnitud actual s贸lo funcionan bajo una cobertura de emergencia: bloqueos, cierres, restricciones, etc. El objetivo del encubrimiento es doble: 1. Ocultar el hundimiento del Titanic (la 鈥渟ociedad del trabajo鈥 impulsada por las finanzas); 2. Coordinar la aplicaci贸n de un colosal reseteo monetario basado en la depresi贸n econ贸mica y el control centralizado de la vida de las personas.

Fascismo digital

Las consecuencias del capitalismo de emergencia son enf谩ticamente biopol铆ticas. Tienen que ver con la administraci贸n de un excedente humano cada vez m谩s superfluo para un modelo reproductivo ampliamente automatizado, altamente financiarizado e implosivo. Por ello, el 鈥減asaporte v铆rico鈥, la 鈥渧acuna鈥 y el 鈥減ase cov铆dico鈥 son la Sant铆sima Trinidad de la ingenier铆a social. Los 鈥減asaportes de virus鈥 est谩n destinados a entrenar a las multitudes en el uso de carteras electr贸nicas que controlan el acceso a los servicios p煤blicos y el sustento personal. Las masas despose铆das y redundantes, junto con los incumplidores, son los primeros en ser disciplinados por los sistemas digitalizados de gesti贸n de la pobreza supervisados directamente por el capital monopolista. El plan es tokenizar el comportamiento humano y colocarlo en los libros de contabilidad de la cadena de bloques gestionados por algoritmos. Y la propagaci贸n del miedo global es el palo ideol贸gico perfecto para conducirnos hacia este resultado.

Mientras los debates p煤blicos son silenciados por la censura y la intimidaci贸n, estamos siendo escoltados hacia una distop铆a biotecnocapitalista cuyo car谩cter infernal probablemente se manifestar谩 plenamente con la pr贸xima crisis global. Esto justificar铆a el despliegue de las Monedas Digitales de los Bancos Centrales (CBDC), que, en palabras de Agust铆n Carstens (director general del Banco de Pagos Internacionales), otorgar谩n 鈥渦n control absoluto sobre las normas y regulaciones que determinar谩n el uso de ese pasivo del Banco Central [es decir, el dinero], y tendremos la tecnolog铆a para hacerlo cumplir鈥. El dinero digital vinculado a la identidad digital es la abreviatura de la servidumbre monetaria de alta tecnolog铆a, que se extender谩 primero a los desempleados (por ejemplo, los beneficiarios del UBI), y potencialmente a la mayor铆a de nosotros. Cuando Larry Fink (director general de BlackRock) dice que 鈥渓os mercados prefieren los gobiernos totalitarios a las democracias鈥, ser谩 mejor que le creamos.

Separar a la poblaci贸n en funci贸n de su estado de vacunaci贸n es un logro de 茅poca propio de los reg铆menes totalitarios. Si la resistencia es sofocada, se introducir谩 un DNI digital obligatorio para registrar la 鈥渧irtuosidad鈥 de nuestro comportamiento y regular nuestro acceso a la sociedad. Covid era el caballo de Troya ideal para este avance. La Alianza ID2020, respaldada por gigantes como Accenture, Microsoft, la Fundaci贸n Rockefeller, MasterCard, IBM, Facebook y la omnipresente GAVI de Bill Gates, lleva tiempo planeando un sistema global de identificaci贸n digital basado en la tecnolog铆a blockchain. A partir de aqu铆, es probable que la transici贸n al control monetario sea relativamente suave. Los CBDCs permitir铆an a los banqueros centrales no s贸lo rastrear cada transacci贸n, sino especialmente cerrar el acceso a la liquidez por cualquier raz贸n que se considere leg铆tima. El proyecto de 鈥渄igitalizaci贸n de la vida鈥 tambi茅n incluye un 鈥減asaporte de Internet鈥 que, sujeto a revisiones peri贸dicas, excluir铆a de la red a cualquiera que se considere indigno. En caso de que la puntuaci贸n de cr茅dito social caiga por debajo de cierto nivel, encontrar un trabajo, viajar u obtener pr茅stamos depender铆a de someterse voluntariamente a 鈥減rogramas de rehabilitaci贸n鈥. Es de suponer que habr谩 un mercado negro para los marginados.

Una de las piedras angulares del fascismo hist贸rico fue la industria controlada por el gobierno sin dejar de ser de propiedad privada. Es bastante sorprendente que, a pesar de la abrumadora evidencia de las puertas giratorias sistem谩ticas entre el sector p煤blico y el privado, la mayor铆a de los intelectuales p煤blicos no se hayan dado cuenta todav铆a de que es hacia donde nos dirigimos. El escritor italiano Ennio Flaiano dijo una vez que el movimiento fascista est谩 formado por dos grupos: los fascistas y los antifascistas. Hoy en d铆a, cuando la mayor铆a de los autoproclamados antifascistas est谩n apoyando silenciosamente o con entusiasmo el giro autoritario medicalizado, esta paradoja es m谩s relevante que nunca.

De la teor铆a de la conspiraci贸n a la paranoia exitosa

La epistemolog铆a de la teor铆a de la conspiraci贸n impulsa gran parte de la propaganda actual como ret贸rica de la exclusi贸n. El rechazo a priori del 鈥減ensamiento paranoico鈥 deja a la narrativa oficial como 煤nica portadora de la verdad, independientemente de la verificaci贸n emp铆rica. Por lo tanto, como argumenta Ole Bjerg, 鈥渓a verdadera patolog铆a emerge del lado de las reacciones de la corriente principal contra los llamados te贸ricos de la conspiraci贸n [鈥 en forma de un estado epist茅mico de excepci贸n, que amenaza con socavar el funcionamiento del debate p煤blico y la cr铆tica intelectual鈥 (1). En otras palabras, la paranoia califica la posici贸n de esos Torquemadas modernos cuyos tribunales de inquisici贸n silencian cualquier pensamiento 鈥榟er茅tico鈥 que se atreva a apartarse de los dogmas del capitalismo de emergencia. La acusaci贸n generalizada contra los 鈥渘egacionistas paranoicos鈥 y los 鈥渁ntivacunas鈥 es sintom谩tica no s贸lo de la disoluci贸n del v铆nculo democr谩tico, sino sobre todo de un contagio de enfermedad ideol贸gica nunca antes experimentado a escala mundial.

Como sosten铆a Jacques Lacan en los a帽os sesenta, el poder capitalista funciona desapareciendo, haci茅ndose secreto e invisible, disimulando as铆 no s贸lo su autoridad sino tambi茅n su impotencia. Todo parece funcionar espont谩neamente en el capitalismo, como si nadie diera ni obedeciera 贸rdenes, sino que se limitara a seguir sus deseos espont谩neos: 鈥淟o que llama la atenci贸n, y lo que nadie parece ver, es que en virtud del hecho de que se han aireado las nubes de la impotencia, el significante maestro s贸lo parece a煤n m谩s inexpugnable [鈥 驴D贸nde est谩? 驴C贸mo se puede nombrar? 驴C贸mo localizarlo, si no es a trav茅s de sus efectos asesinos, por supuesto?鈥 (2). 驴Debemos alistar a Lacan en el ej茅rcito de los te贸ricos de la conspiraci贸n? Mientras que el amo tradicional se apoya en la autoridad simb贸lica, el amo capitalista delega la autoridad en la objetividad intangible de su modus operandi. Tal y como ha puesto de manifiesto el neoliberalismo, se renuncia oficialmente al dominio, pero simult谩neamente se reafirma en su forma renunciada, por ejemplo como 鈥渓iderazgo鈥. Y el punto de Lacan es que esta estratagema abre el espacio para formas m谩s profundas e insidiosas de manipulaci贸n.

Al igual que los medios de comunicaci贸n corporativos, hoy en d铆a a muchos lacanianos les encanta ridiculizar a los 鈥渢e贸ricos de la conspiraci贸n鈥. T铆picamente, lo hacen citando el lema de Lacan de que 鈥渘o hay tal cosa como un gran Otro鈥, as铆 que, en 煤ltima instancia, nadie puede estar conspirando detr谩s de las cortinas. O, citando un art铆culo reciente de Slavoj Zizek, 鈥渘o hay necesidad de inventar pandemias y cat谩strofes clim谩ticas, ya que el sistema las produce por s铆 mismo鈥. Pero estos argumentos no dan en el blanco, pues pasan por alto c贸mo el poder funciona precisamente ocupando la inconsistencia ontol贸gica del gran Otro, manipul谩ndola a su favor. Dicho de otro modo: si hay un inconsciente, la conspiraci贸n y la manipulaci贸n son inevitables. El 茅xito de cualquier estructura de poder depende de su capacidad para armar el estatus autocontradictorio de su universo de sentido contra las masas neur贸ticas.

A pesar de todo su hegelianismo, aqu铆 Zizek pasa por alto el car谩cter especulativo del poder (capitalista): las contradicciones sist茅micas son el fundamento mismo y la sangre vital de cualquier edificio de poder. La artima帽a especulativa elemental del poder es que convierte la inconsistencia ontol贸gica en condici贸n de posibilidad. Esto es claramente visible en el 鈥済iro autoritario鈥 del capitalismo contempor谩neo, que se basa en el uso ideol贸gico de las emergencias. En 煤ltima instancia, estas emergencias son reales s贸lo en la medida en que son emergencias capitalistas, desplegadas en el momento adecuado para promover los intereses del capital. La suposici贸n de que escapar谩n o subvertir谩n la estructura de poder existente ignora hasta qu茅 punto ya funcionan para el poder capitalista. Mi lectura de Covid como producto de la volatilidad financiera es coherente con esta postura especulativa: la contingencia pand茅mica es una necesidad capitalista, y como tal fue apoyada desde el principio por un formidable aparato ideol贸gico.

La ret贸rica de la exclusi贸n que anima el discurso p煤blico sobre el covid puede describirse a trav茅s de lo que Lacan, tomando prestado a Freud, denomin贸 鈥減aranoia exitosa鈥, que 鈥渂ien podr铆a parecer que constituye la clausura de la ciencia鈥 (3). Esencialmente, la 鈥渃lausura鈥 se refiere a la creencia positivista en la objetividad cient铆fica, que se construye sobre el rechazo (la exclusi贸n) del 鈥渟ujeto del inconsciente鈥 como fuente de cuestionamiento, duda y error. En el contexto de la teor铆a del discurso de Lacan, la paranoia exitosa se alinea con un sistema de creencias hiper-eficiente asegurado por la 鈥渃uriosa c贸pula entre el capitalismo y la ciencia鈥 (4). El poder de lo que hoy se promueve unilateralmente como 鈥渃iencia real鈥 (tan real que proh铆be la duda, proh铆be el debate y promueve la censura) se asemeja al poder de una nueva religi贸n, como advirti贸 Lacan en 1974: 鈥淟a ciencia est谩 en proceso de sustituir a la religi贸n, y es a煤n m谩s desp贸tica, obtusa y oscurantista鈥 (5). Y el capitalismo se apoya en la ciencia y la tecnolog铆a al igual que capitaliza la salud, uno de los negocios m谩s rentables del mundo.

La 鈥渃iencia鈥 que se nos ordena seguir est谩 secuestrada por las 茅lites financieras y sus compinches pol铆ticos, funcionando as铆 como una barrera contra la conciencia de que 鈥渘uestro mundo鈥 se est谩 desmoronando. La verdadera ciencia, que sigue operando detr谩s de la espesa cortina de la censura, nunca impondr铆a mandatos dictatoriales como los que siguen vigentes en los pa铆ses democr谩ticos de todo el mundo. La fe ciega en la 鈥渃iencia Covid鈥, por tanto, delata un deseo desesperado de aferrarse al poder capitalista, incluida su mutaci贸n autoritaria. Sin embargo, la historia del progreso cient铆fico muestra que la ciencia es, fundamentalmente, un discurso centrado enf谩ticamente en lo que le falta. Todos los grandes avances cient铆ficos se basan en un principio de insuficiencia: la conciencia de que la verdad, como causa del conocimiento, es ontol贸gicamente ausente. O, citando a Lacan 鈥淚l n鈥檡 a de cause que de ce qui cloche鈥 (鈥淪贸lo hay causa en lo que no funciona鈥)(6) Esta es la ciencia por la que vale la pena luchar.

Mientras que los presupuestos impulsores del sistema (la relaci贸n de creaci贸n de valor entre el capital y el trabajo) han dejado de funcionar, el se帽uelo de Covid permite al capitalismo, una vez m谩s, suspender cualquier indagaci贸n seria sobre su enfermedad estructural y su transformaci贸n en curso. La cl铆nica de la neurosis nos muestra hasta qu茅 punto el neur贸tico medio quiere un amo, cuya funci贸n es asegurarle que su mundo se asienta sobre bases s贸lidas. Los neur贸ticos est谩n a menudo tan desesperadamente apegados a su estructura de poder que se convierten en pervertidos para asegurar su funcionamiento, como un masoquista que entrega con entusiasmo el l谩tigo a su dominatrix. La perversi贸n funciona como una orden para disfrutar de la relaci贸n de poder, y los sujetos contempor谩neos a menudo se someten f谩cilmente al poder en un intento desesperado por consolidarlo. Por desgracia, las estructuras conservadoras de la neurosis y la perversi贸n suelen ser compartidas por las 鈥渕entes progresistas鈥 (incluidos los liberales y los izquierdistas radicales), cuyo compromiso se limita a se帽alar la virtud o a participar en los juegos de la verg眉enza de la teor铆a de la conspiraci贸n.

Sin embargo, no todo est谩 perdido. A pesar de la imparable convergencia de la ciencia y el capitalismo en el establecimiento de un sistema de creencias herm茅tico que excluye la disidencia, nuestro exitoso universo paranoico no lograr谩 totalizar su estructura. Parad贸jicamente, la actual represi贸n de la humanidad puede ser la mejor oportunidad para una oposici贸n radical al r茅gimen de acumulaci贸n capitalista que se avecina y a su implacable chantaje de emergencia.

Fabio Vighi

(Traducci贸n: mpr21.info)

Notas

(1) Ole Bjerg, Conspiracy Theory: Truth Claim or Language Game?, Theory, Culture & Society, 2016, pp. 1-23 (6).
(2) Jacques Lacan, The Seminar of Jacques Lacan, book 17, The Other Side of Psychoanalysis, trans. Russell Grigg, New York: Norton, 2007, pp. 177-78.
(3) Jacques Lacan, 脡crits. The First Complete English Edition, trans. Bruce Fink (New York: W. W. Norton, 2006), p. 742.
(4) Lacan, 2007, p. 110.
(5) Jacques Lacan, Freud Forever: An Interview with Panorama, trans. Philip Dravers, Hurly Burly 12, 2015, pp. 13-21 (18).
(6) Jacques Lacan, The Seminar of Jacques Lacan, Book 11, The Four Fundamental Concepts of Psychoanalysis, trans. Alan Sheridan, New York: W. W. Norton, 1998, p. 22.




Fuente: Terraindomita.blackblogs.org