December 8, 2021
De parte de Todo Por Hacer
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El desarrollo de la lucha obrera en Am茅rica Latina ha tenido una naturaleza singular marcada por los procesos de decolonialidad, primeramente tras la independencia de Espa帽a y Portugal, y luego marcada por las resistencias frente a la nueva metr贸poli colonizadora del continente: los Estados Unidos. En este art铆culo hablaremos de un suceso protagonizado por el movimiento obrero de Argentina del cual se ha cumplido el centenario en este a帽o, una huelga de trabajadores en la actual provincia de Santa Cruz que llev贸 a un enfrentamiento directo con los soldados argentinos durante el a帽o 1921; se trata de la lucha en la Patagonia Rebelde. La inusitada represi贸n del teniente coronel H茅ctor Benigno Varela enviado por el presidente Hip贸lito Yrigoyen supuso el asesinato de 1.500 obreros argentinos.

El movimiento obrero y el anarcosindicalismo en Argentina, las luchas por la tierra como origen de resistencia

Las ra铆ces de la historia del movimiento obrero contempor谩neo argentino deben buscarse en la Independencia argentina (1810-1825), si bien antes de ese proceso, frente al r茅gimen racista de castas y la servidumbre de la Encomienda espa帽ola, hubo numerosas guerras de resistencia y levantamientos ind铆genas. La abolici贸n jur铆dica de la esclavitud conllev贸 la entrada de una corriente liberal que sentaban las bases ideol贸gicas del Estado argentino en el siglo XIX y las violencias que impondr铆a esta nueva autoridad. Se estar铆a conformando al mismo tiempo una nueva forma de tenencia de las tierras y una esclavitud renovada donde ind铆genas, gauchos (ganadero rural semi-n贸mada de la regi贸n argentina) y afrodescendientes ser铆an perseguidos y masacrados.

M谩s de seis millones de trabajadores inmigrantes, provenientes en primer lugar de Italia y en segundo lugar de Espa帽a, ingresaron en Argentina entre 1870 y 1930. La econom铆a exportadora agr铆cola e industrial argentina era controlada por la expansi贸n mundial del Imperio Brit谩nico. Esas transformaciones econ贸micas y laborales abrieron una enorme discriminaci贸n social y explotaci贸n hacia la clase trabajadora tanto nativa como migrante, y por supuesto, especialmente hacia las mujeres obreras, muy numerosas en la industrial textil, como maestras y tambi茅n cuidadoras en casas particulares. Hubo publicaciones obreras exclusivamente femeninas, como La Voz de la Mujer (1896-1899), dirigida por la anarcosindicalista Virginia Bolten, que ten铆a el lema de 鈥Ni dios, ni patr贸n, ni marido鈥.

La influencia del anarquismo en el movimiento social argentino fue determinante desde 1885 hasta el primer tercio del siglo XX, espec铆ficamente en la fundaci贸n de la FORA (Federaci贸n Obrera Regional Argentina), con un peri贸dico vinculado y conocido como La Protesta Humana (1897-actualidad). Las acciones de la lucha obrera argentina se centraban en un conflicto abierto contra el sistema latifundista de propiedad de la tierra y la fuerte estratificaci贸n social que fue acaparando privilegios para las 茅lites nacionales. Fruto de este sistema se prepar贸 el camino hacia el peronismo, sustentado en familias de la antigua clase privilegiada que se impon铆an sobre la masa obrera argentina y los miles de migrantes reci茅n llegados de otras partes del mundo tras la Segunda Guerra Mundial.

Durante los inicios del siglo XX se constituyeron centrales de acci贸n sindical que permitieron la expansi贸n del movimiento obrero, y presentarse como un bloque, no ya como grupos locales de trabajadores solamente. Las huelgas aumentaron y tambi茅n la represi贸n hacia estas organizaciones obreras, sus locales eran allanados, sindicalistas y revolucionarios detenidos o expulsados del pa铆s, y tambi茅n asesinatos de trabajadores destacados. En este ambiente de creciente organizaci贸n popular sobrevinieron acontecimientos como la Huelga de inquilinos de 1907, la Semana Roja en mayo de 1909 con m谩s de cien obreros muertos y la respuesta del anarquista Sim贸n Radowitzky ejecutando al jefe de la polic铆a de Buenos Aires, Ram贸n Lorenzo Falc贸n, por su sanguinaria represi贸n. La huelga de ferroviarios en 1917 fue la antesala del comienzo de una nueva pol铆tica de masacres y represiones al movimiento obrero.

De la Semana Tr谩gica argentina a la Patagonia Rebelde, huelga general y conflicto rural de clase

El presidente argentino Hip贸lito Yrigoyen adoptaba una nueva pol铆tica de mediaci贸n estatal ante conflictos laborales promoviendo su resoluci贸n en negociaciones colectivas y arbitrajes; favoreciendo la desmovilizaci贸n social. Sin embargo, cuando esta mediaci贸n fracasaba, se echaba mano de una terrible represi贸n contra los trabajadores, incluyendo la conformaci贸n de grupos parapoliciales de choque antiobreros, como la Liga Patri贸tica Argentina, de Manuel Carl茅s. Durante la Semana Tr谩gica argentina centenares de personas fueron masacradas en enero de 1919, en la huelga de la f谩brica metal煤rgica de los Talleres Vasena en actos descarnados de terrorismo de Estado.

En noviembre de 1920 estallaba en Santa Cruz, provincia situada al sur de la regi贸n patag贸nica, una huelga de peones rurales y trabajadores de la industria, organizados en la Sociedad Obrera R铆o Gallegos, donde destacaba el anarquista espa帽ol Antonio Soto, afiliado a la FORA. Esta regi贸n destacaba por la producci贸n de lana con fines de exportaci贸n, y desde el final de la Primera Guerra Mundial hab铆a ca铆do mucho el precio de la lana globalmente. Esto repercuti贸 sobre las din谩micas laborales de los trabajadores que viv铆an en unas condiciones miserables, la jornada laboral de los obreros era de seis d铆as semanales, de unas 12 horas diarias, y la de los esquiladores y arrieros de unas 16 horas diarias, salarios 铆nfimos o pagados en bonos o moneda extranjera de menor valor al momento de cambiarla en los comercios.

Algunas de las demandas obreras eran la exigencia de no dormir m谩s de tres trabajadores en recintos de 16 m虏, que se entregase un paquete de velas a cada obrero mensualmente, que no se trabajase en s谩bado, la mejora de las raciones de alimentos, un sueldo m铆nimo mensual de 100 pesos argentinos, y el reconocimiento de la Sociedad Obrera como 煤nico representante leg铆timo de los trabajadores. El rechazo por parte de los estancieros de este pliego de peticiones obreras es lo que motiv贸 la primera huelga general en todo el territorio santacruce帽o.

Durante el mes de noviembre de 1920 la patronal increment贸 sus ataques a sindicalistas, de hecho, el propio Antonio Soto estuvo a punto de ser asesinado, huyendo clandestinamente a Buenos Aires en busca de apoyos en el Congreso de la FORA. En diciembre se extend铆a la huelga a otros sectores, y la polic铆a asesin贸 al huelguista Domingo F. Olmedo. En enero, los huelguistas contraatacaron tomando como rehenes a polic铆as y estancieros rurales, incautando armas y alimentos para el sustento de las columnas obreras movilizadas. Algunas partidas anarquistas asaltaban las estancias, uni茅ndose a ellos la peonada de jornaleros, y movi茅ndose r谩pidamente para evitar emboscadas policiales. La prensa local confraternizaba con la patronal y destacaban la violencia obrera para tratar de implicar al gobierno nacional en el conflicto, e incluso la Embajada de Gran Breta帽a solicit贸 esta intervenci贸n para defender los intereses de sus empresarios en territorio argentino.

El presidente Yrigoyen da las 贸rdenes de mediar en el conflicto para llegar a un acuerdo en enero de 1921, nombr贸 a un nuevo gobernador, 脕ngel Yza, pero tambi茅n respald贸 con el env铆o del coronel H茅ctor Benigno Varela, al mando de un regimiento de soldados. El conflicto llega a un principio de soluci贸n el 22 de febrero de 1921, aceptando la mayor铆a de las demandas obreras a cambio de la liberaci贸n de los rehenes estancieros y la deposici贸n de las armas. Inmediatamente despu茅s de que las tropas de Varela regresen a Buenos Aires, los estancieros organizados en la Sociedad Rural se saltaron cualquier acuerdo y tomaron dur铆simas represalias contra los obreros utilizando a los grupos parapoliciales.

Segunda huelga en la Patagonia, represi贸n militar y memoria de los nadie

Durante los siguientes meses las organizaciones obreras trataron de reorganizarse, a pesar de las m煤ltiples escisiones que hubo debido a las posturas reformistas y pacificadoras de algunas secciones. El 24 de octubre de 1921 se clausuraron locales de la Federaci贸n Obrera R铆o Gallegos, Puerto Deseado, o Puerto de Santa Cruz, entre otros enclaves. Detenidos sus dirigentes obreros y torturados por la polic铆a, se impuls贸 la huelga y la toma de estancias rurales. Antonio Soto y Ram贸n Outerello, entre otros, enarbolaron la bandera rojinegra y movilizaron a los peones que se unieron en columnas obreras, dirigi茅ndose hacia los puertos para romper el aislamiento debido a las detenciones y deportaciones de destacados sindicalistas en las ciudades costeras.

A principios de noviembre el presidente Yrigoyen vuelve a enviar al coronel Varela al mando de un regimiento de doscientos hombres bien armados, mientras que los huelguistas ascend铆an a unos dos mil obreros organizados en columnas en distintos territorios. Desde el 11 de noviembre se le otorgaron poderes para ejecutar por pena de muerte inmediata a los huelguistas que se capturasen, y fue de esa manera que el coronel Varela recorri贸 las distintas estancias rurales deteniendo y fusilando a cientos de huelguistas. El 1 de diciembre, tendieron una emboscada al grupo del anarquista Ram贸n Outerello, que result贸 asesinado, mientras al d铆a siguiente sal铆an en persecuci贸n de las columnas lideradas por Antonio Soto. Tras regar toda la regi贸n de cad谩veres que fueron quemados y enterrados sin se帽alamiento alguno, los soldados de Varela al mando del capit谩n Vi帽as Ibarra dieron con Soto y ochenta hombres en la estancia de La Anita, fusilando a la mayor铆a de ellos. El 9 de diciembre Antonio Soto y otros doce compa帽eros lograron huir cruzando la frontera chilena y jam谩s pudo ser atrapado por los soldados argentinos.

La 煤ltima columna obrera en ser doblegada fue la liderada por Jos茅 Font, anarcosindicalista argentino conocido como Fac贸n Grande, quien en solidaridad con sus compa帽eros dirigi贸 a un grupo de cuatrocientos huelguistas que se enfrent贸 a balazos contra los soldados en la estaci贸n de Tehuelches del ferrocarril patag贸nico el 21 de diciembre. Se refugiaron en el cercano campamento del Ca帽ad贸n del Carro, extenuados y acorralados decidieron parlamentar con Varela quien les prometi贸 respetar su vida si se entregaban. Al contrario de lo prometido inicialmente, 茅ste fusil贸 a Fac贸n Grande y medio centenar de huelguistas. La represi贸n continu贸 durante ese mes de diciembre fusilando a centenares de huelguistas y aplastando militarmente la rebeli贸n obrera en la Patagonia, finalizando la operaci贸n de exterminio de obreros el 10 de enero de 1922. Adem谩s, de los l铆deres obreros fusilados por su tenacidad y estrategia en la lucha, muchos de los peones masacrados fueron trabajadores migrantes chilotes, procedentes del archipi茅lago chileno de Chilo茅, compon铆an un gran porcentaje de los trabajadores rurales movilizados y sufrieron especialmente una criminal represi贸n.

El gobierno de Yrigoyen nunca hizo oficial una lista de las personas asesinadas ni realiz贸 ning煤n informe de las operaciones. Un a帽o despu茅s de la finalizaci贸n de la matanza en la provincia de Santa Cruz, en la ma帽ana del 27 de enero de 1923, el coronel Varela fue ejecutado cuando sal铆a de su casa de Palermo por Kurt Gustav Wilckens, un obrero alem谩n de ideas anarquistas, que le arroj贸 una bomba y le dispar贸 cuatro tiros, emulando los cuatro tiros que ordenaba dar el mismo Varela durante sus represiones.

El fusilamiento de obreros en la Patagonia fue intencionadamente escondido y olvidado; sin embargo, el historiador y escritor Osvaldo Bayer public贸 medio siglo m谩s tarde el ensayo Patagonia Rebelde, que servir铆a como base para la pel铆cula dirigida por H茅ctor Olivera en 1974 y censurada hasta una d茅cada m谩s tarde en Argentina.

No fue hasta 2014, que el gobierno argentino inici贸 la b煤squeda de los restos de los trabajadores fusilados en la Patagonia, para darles una digna sepultura. Un ejemplo m谩s de la vida de los nadie que mencionaba el pensador Eduardo Galeano, que valen menos que la bala que los mata. Tambi茅n una tarea pendiente para rescatar la memoria social de los movimientos populares en cualquier parte del mundo y sus luchas como mapa que nos muestra el camino de la emancipaci贸n y una vida digna.

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Fuente: Todoporhacer.org