June 20, 2021
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La pandemia parece controlada, hay cierto optimismo econ贸mico. El Banco Mundial ha aumentado las previsiones de crecimiento global a un 5,6% para este a帽o, si bien las diferencias entre los Estados son muy marcadas. El Reino de Espa帽a tiene una previsi贸n de un 5,9% de crecimiento para 2021. De hacer caso a determinadas fuentes econ贸micas, todo parece viento en popa. Nada m谩s lejos de la realidad. Este art铆culo consta de dos partes: la primera es un an谩lisis muy detallado de lo que ha supuesto para la mayor铆a de la poblaci贸n, con muchos datos desagregados, la situaci贸n social y econ贸mica desde 2008; la segunda es una exposici贸n y justificaci贸n de que los derechos deben garantizarse con dinero p煤blico y de porqu茅 es preciso un impuesto a la riqueza o, dicho de otra forma, una propuesta de relaci贸n mercados-estado en el Reino de Espa帽a muy diferente a la que hay actualmente.

Por Jordi Arcarons, Daniel Ravent贸s y Lluis Torrens

La evoluci贸n reciente de la econom铆a tras la crisis del 2008 muestra distintas etapas. Una primera etapa en forma de N invertida que va desde el inicio de la crisis con el pinchazo de la burbuja inmobiliaria hasta mediados del 2013, con una profunda recesi贸n que marc贸 m谩ximos hist贸ricos de la tasa de paro en ese a帽o, y que culmin贸 con el rescate bancario y unos enormes d茅ficit y endeudamiento p煤blicos, cuya financiaci贸n solo pudo sostenerse gracias al apoyo del BCE. Luego vino una segunda etapa de recuperaci贸n sostenida hasta el 2019, basada en la devaluaci贸n competitiva 鈥搑ebajando sueldos y con la reforma laboral contra la clase trabajadora- y en recortes en el gasto e inversiones p煤blicas, reduciendo la tasa de paro desde el 27% hasta por debajo del 14%, pero aun 6 puntos por encima de los m铆nimos precrisis del 2007. Y la actual etapa, la de la pandemia, en la que la velocidad de recuperaci贸n va a depender del sector tur铆stico esencialmente y en la que, de momento y gracias al mecanismo de los ERTEs y a la aparentemente barra libre de d茅ficit permitida por Europa (cerca de 200.000 millones de euros en un a帽o), se ha conseguido contener (aunque en parte sea artificialmente) la subida de la tasa de paro a solo dos puntos (en el 2008 fueron m谩s de 7 puntos en un solo a帽o).

Si nos fijamos en el periodo 2013-2016, la primera parte de la segunda etapa de recuperaci贸n, la creaci贸n de puestos de trabajo fue importante y se redujo la tasa de paro en 8 puntos, dos tercios del total de reducci贸n de la fase expansiva que dur贸 hasta el 2019. En ese per铆odo la balanza de pagos por cuenta corriente ya era superavitaria y las exportaciones tiraban de la recuperaci贸n econ贸mica, pero 驴a cuenta de qu茅 sacrificios?

La respuesta la podemos analizar gracias a la Encuesta Financiera de las Familias del Banco de Espa帽a (EFF), una encuesta trienal que se realiza desde el a帽o 2002 y cuya 煤ltima edici贸n publicada es la del 2017. La EFF sondea a m谩s de 6.000 hogares y es la 煤nica encuesta que pregunta sobre rentas, activos y pasivos de las familias simult谩neamente, siendo los datos de rentas las del a帽o anterior. Esto significa que disponemos de los datos de renta de 2007, 2010, 2013 y 2016, todos ellos, a帽os clave en la evoluci贸n de la econom铆a del Reino. La EFF, adem谩s, es una operaci贸n estad铆stica armonizada a nivel de pa铆ses de la zona Euro gracias a un acuerdo del Banco Central Europeo con los organismos estad铆sticos oficiales de 22 pa铆ses, mediante el Household Finance amb Consumption Survey.

Los hogares j贸venes lo han perdido casi todo

Disponemos adem谩s de la serie estad铆stica de Riqueza de las Familias del Banco de Espa帽a, que desglosa la riqueza bruta entre el valor de la vivienda (que es el patrimonio principal de los hogares del Reino de Espa帽a) del resto de patrimonio (b谩sicamente otros inmuebles y riqueza financiera, acciones, otro patrimonio empresarial, t铆tulos de deuda y efectivo).

La evoluci贸n de la serie desde el 2007 observa una profunda ca铆da del valor de la vivienda, algo m谩s de un tercio de su valor hasta 2013, y a partir de este a帽o una recuperaci贸n progresiva, aunque sin volver a igualar los valores de partida. Por el contrario, el resto de patrimonio solo se redujo en el a帽o 2008 y luego fue creciendo de manera sostenida hasta el 2019. El peso del patrimonio no de vivienda sobre la riqueza total de las familias ha pasado del 23,4% al 29,3%.

Pero esta serie no nos aporta informaci贸n sobre c贸mo se reparte este patrimonio entre las familias, ya sea seg煤n distintos estratos socioecon贸micos, ya sea por edades. Para ello debemos analizar los microdatos de la EFF, tal como se resumen en el cuadro2.

En primer lugar, se observa una ca铆da de la renta mediana del 10,2% en t茅rminos reales y del 6% de la media. Por estratos, y con la prevenci贸n de que aun contando la EFF con una muestra importante de hogares, las segmentaciones efectuadas pueden en algunos casos incidir en la significaci贸n estad铆stica del resultado, las caracter铆sticas con mayor reducci贸n son:

  • hogares cuyo sustentador principal (SP) es una persona jubilada.
  • hogares cuyo SP es la mujer, no en vano la mayor tasa de pobreza se da en los hogares monoparentales (32% de los hogares receptores del Ingreso M铆nimo Vital son monoparentales).

  • hogares cuyo SP es aut贸nomo.
  • hogares que no son propietarios de su vivienda habitual.
  • hogares cuyo SP tiene menos de 35 a帽os; si combinamos la ca铆da de sus ingresos con la situaci贸n de la vivienda ya intuimos qui茅n est谩 cargando con la crisis.

  • hogares cuyo SP tiene estudios secundarios (probablemente ya refleja la dualizaci贸n creciente de la especializaci贸n laboral).

  • hogares con menor patrimonio.

As铆, el retrato robot de los hogares m谩s afectados por la crisis ser铆a el de una mujer joven, soltera (o con hijos sin pareja) que tiene estudios secundarios sin especializaci贸n, aut贸noma, que vive de alquiler y no tiene ahorros (porque no puede, claro). Y no estamos hablando de cifras peque帽as de ca铆das de ingresos, sino de cifras superiores al 10 o al 20%. Especialmente importante debe considerarse la ca铆da en los hogares m谩s j贸venes.

Veamos el impacto en la riqueza neta (la riqueza total restando las deudas), cuya informaci贸n se resume en el cuadro3.

El empobrecimiento de la poblaci贸n durante estos a帽os ha sido masivo y generalizado. El hogar mediano, el que tiene la mitad de m谩s ricos por encima y la otra mitad por debajo, ha perdido un 40,9% de su patrimonio neto, y la media ha ca铆do un 19,1% en t茅rminos reales.

Los hogares j贸venes lo han perdido casi todo (el 93,9 % en mediana y el 70,8% en media). No recordamos haber visto nunca un indicador tan negativo.

Los segmentos de edad siguientes han perdido dos tercios o la mitad (un tercio en medias, parecida al dato de la estad铆stica del Banco de Espa帽a de riqueza en vivienda). Solo el primer tramo de las personas en edad de jubilaci贸n atempera la bajada.

Otros rasgos de la pauperizaci贸n son:

  • los hogares cuyo SP es mujer pierden m谩s que cuando lo es hombre
  • los hogares cuyo SP convive sin pareja pierden m谩s que cuando la tiene
  • los hogares cuyo SP tiene estudios secundarios pierden m谩s que los sin estudios o los universitarios

  • los hogares cuyo SP est谩 jubilado en general pierden m谩s que en los que es asalariado o desempleados

  • los hogares que no tienen la vivienda en propiedad obviamente han mejorado su posici贸n respecto a los que s铆 la tienen (aunque las diferencias son rid铆culas, de 1.679 euros de ahorros a 2.778) .

  • los hogares pobres y con bajos ingresos empeoran mucho m谩s que los ricos y de mayores rentas.

Estos datos nos corroboran lo que la estad铆stica de riqueza de las familias nos avanzaba, que la p茅rdida de valor de la vivienda ha afectado sobre todo a las clases medias y pobres, y sin mejorar a la clase media sin estudios y solo muy ligeramente (1.100 euros m谩s de riqueza familiar) a los que viven en alquiler.

驴Qu茅 ocurre si nos fijamos en la riqueza sin tener en cuenta la vivienda?, es decir la riqueza 鈥渄isponible鈥 que refleja m谩s la capacidad econ贸mica de las familias medias en el Reino, como se muestra en el cuadro 4.

En el anterior resultado se observa una mejor铆a general de la riqueza neta, pero el principal reflejo es que los hogares cuyo SP es joven han perdido m谩s de la mitad de sus ahorros en t茅rminos reales.

Veamos tambi茅n c贸mo estos cambios se han trasladado al gasto de los hogares.

La variaci贸n del gasto general se correlaciona con la reducci贸n de las rentas y muestra tambi茅n los comportamientos diferenciados seg煤n segmentos (aunque quiz谩s menos acentuados, por aquello de la hip贸tesis de la renta permanente: los hogares intentan mantener su nivel de estatus y, si es necesario y cuando pueden, gastan una parte de sus ahorros).

驴Qu茅 ocurre con la distribuci贸n de la renta y la riqueza? Con la informaci贸n expuesta hasta el momento se pueden intuir los cambios, pero no la magnitud, para lo que se requiere nueva informaci贸n de los microdatos de la EFF.

El resumen es que la renta, la riqueza neta que no se acumula en la vivienda principal y el gasto han pasado a ser mayoritariamente capturados y acaparados por los 鈥seniors鈥 (el segmento de m谩s 55 a帽os), mientras que los j贸venes han perdido m谩s de la mitad de su participaci贸n en la renta y casi las tres cuartas partes de su participaci贸n en sus ahorros. La riqueza sin vivienda es donde es m谩s acusado este trasvase: solo los mayores de 65 a帽os incrementan participaci贸n, a costa de los dem谩s segmentos. Y teniendo en cuenta que la esperanza de vida a los 65 a帽os est谩 ya por encima de los 86 a帽os, las posibles herencias ser谩n traspasadas mayoritariamente al segmento inmediatamente inferior (el de 55 a 65 a帽os), mientras los segmentos m谩s j贸venes languidecen sin capacidad de gasto ni de ahorro.

Una parte importante del acusado descenso de la participaci贸n de los segmentos de menor edad es demogr谩fica (el n煤mero de hogares j贸venes se ha reducido), pero esto tambi茅n se debe probablemente a la imposibilidad material de emanciparse: un c铆rculo vicioso.

Reproducimos tambi茅n la distribuci贸n y participaci贸n de los hogares sobre la Renta y la Riqueza neta para las otras principales segmentaciones que antes han sido analizadas, informaci贸n que se muestra en el cuadro 8.

Por estratos de renta la buena noticia es que el percentil 20 mejora ligeramente su participaci贸n, aunque por el contrario es el que pierde riqueza neta sin vivienda. La intuici贸n es que los hogares sin recursos o endeudados entran en una espiral de empobrecimiento de la que les es dif铆cil salir.

Respecto a la tenencia de vivienda, existe una reducci贸n del peso en la renta y en la riqueza de los hogares propietarios, pero este cambio se debe a que han reducido su participaci贸n en 6 puntos.

Para finalizar el an谩lisis, mostramos la evoluci贸n de los 铆ndices de desigualdad.

Para el 铆ndice de Gini los valores negativos se han igualado a cero. En el a帽o 2008 hab铆a 2,19 millones de hogares con riqueza neta negativa, por valor 42.000 millones de euros de deuda neta, con una renta de 66.835 millones de euros. En el 2017, hab铆a 2,097 millones de euros de hogares con riqueza neta negativa, por valor de 26.700 millones de deuda neta y con unas rentas de 53.478 millones. Menos deuda y menos renta, o menos renta y menos capacidad de endeudamiento. Lo que se observa, pues, es un empeoramiento de la renta y de la riqueza bruta, mientras que mejora el indicador de riqueza neta sin vivienda, debido a la reducci贸n del peso de la vivienda y a cierta mejor铆a (rid铆cula, pero mejor铆a) del percentil 25. No obstante, y a pesar de la significativa reducci贸n que se observa de 2008 a 2017, sigue siendo escandaloso que en 2017 el ratio 75p/25p sea 64 y el 90p/25p sea 177.

La creciente acumulaci贸n de la riqueza

Si observamos la variaci贸n de los principales conceptos de renta, riqueza, deuda y gastos vemos que, pr谩cticamente en todos, la situaci贸n empeora relativamente para el 25% m谩s pobre respecto al 90% m谩s rico en t茅rminos de riqueza neta. Algunos indicadores de la ca铆da de la renta y la riqueza son muy representativos de la pauperizaci贸n, como que se han reducido en m谩s de un tercio los hogares pobres que poseen su vivienda principal, que el capitalismo popular (acciones cotizadas) ha desparecido del 25% inferior y se concentra en un 87% en el 10% m谩s rico (y de manera similar ocurre con la renta fija) o que el valor de las deudas del 25% inferior baja excepto en las m谩s usurarias (tarjetas de cr茅dito).

Y lo mismo sucede si vemos los importes medios condicionados por hogar para las principales variables. Se observa como excepto en la riqueza neta de endeudamiento, y m谩s debido probablemente a la incapacidad de los hogares pobres de acceder a hipotecarse para la vivienda, los dem谩s indicadores empeoran m谩s para los hogares pobres, as铆 como la desigualdad.

Finalmente podemos ver un caso estilizado de c贸mo la variaci贸n de las rentas ha afectado al 25% m谩s pobre y al 10% m谩s rico. Lo hemos estimado en valores per c谩pita y sin deflactar.

Se vuelven a observar las grandes diferencias en acumulaci贸n de riqueza. El 25% inferior ha perdido 7.157 euros, todos en vivienda (7.414), mientras que el 10% m谩s rico ha visto m谩s que compensada su reducci贸n en vivienda por el incremento neto en 58.340 euros. A nivel de rentas, el 25% m谩s pobre ha debido apretarse el cintur贸n en alimentaci贸n y bienes duraderos el doble que los ricos (lo que en t茅rminos porcentuales es mucho m谩s elevado).

El coste de los derechos y la necesidad de un impuesto sobre la riqueza

Hace ya d茅cadas que los defensores del llamado 鈥渆stado m铆nimo鈥 que incluye impuestos m谩s reducidos, asocian esta propuesta con una mayor libertad. Una de las representantes carpetovet贸nicas-trumpistas actuales de esta forma de entender el mundo, la presidenta de Madrid, muy recientemente ha defendido una nueva rebaja de impuestos en su comunidad aut贸noma. En nombre de la libertad (sic). Alguno de nosotros ya tuvo ocasi贸n de escribir sobre la disyuntiva imb茅cil de 鈥渟ocialismo o libertad鈥 que tanto 茅xito dio a los ultras del estado m铆nimo (que no incluye, claro est谩, la supresi贸n de la monarqu铆a ni la reducci贸n del ej茅rcito, garantes de su manera de entender la libertad).

Parecer铆a seg煤n esta gente que con menos impuestos, menos interferencia del Estado en el 鈥渘ormal funcionamiento鈥 de la econom铆a, m谩s libertad econ贸mica, mayor crecimiento para todo el mundo y los perros ser铆an atados con longanizas. Hace a帽os que sabemos que las cosas no son as铆, pero se repiten digan lo que digan la racionalidad y los datos disponibles. Para ellos la libertad se basa en acaparar el m谩ximo de riqueza explotando la riqueza previa acumulada y los funcionamientos imperfectos (oligop贸licos, rentistas, etc.) de los mercados y que este acaparamiento sea intocable. De ah铆 su m谩xima repulsa a la tributaci贸n sobre los rendimientos del capital, o sobre el propio capital o sobre las herencias. Lo que est谩 provocando que el defectuoso sistema fiscal sea mayoritariamente regresivo y est茅 llevando a una transferencia continua de renta y riqueza de los pobres hacia los ricos y que se considere la propiedad privada el pilar supremo de la libertad, equiparable a un derecho natural, y por encima de los derechos humanos de las clases crecientemente despose铆das. Eso s铆, todo envuelto bajo el celof谩n de la libertad de elegir, la meritocracia y la aparente igualdad de oportunidades, imposibles de que sean efectivas si las condiciones materiales de existencia no est谩n garantizadas socialmente.

Y recordemos que la propiedad privada es una creaci贸n legal del Estado. La propiedad, para los que somos de la larga tradici贸n republicana, es un derecho reconocido socialmente que se otorga a personas o entidades, es decir, debe estar regulada por el derecho p煤blico. Los derechos de propiedad privada est谩n concedidos por el soberano que es (o debe ser para el republicanismo democr谩tico) el conjunto de la ciudadan铆a. Y proteger este derecho a la propiedad privada cuesta una fortuna al Estado, como en general proteger todos los derechos tienen costos econ贸micos, si no son poco m谩s que un brindis al sol.

Depender谩 de las convicciones pol铆ticas de cada cual que se considere que haya derechos que no deber铆an existir y que no haya otros que deber铆an hacerlo. O que hay derechos que deber铆an modificarse por ser insuficientes o por ser demasiado generosos con una parte de la poblaci贸n. Todo esto es cierto, pero una vez establecido un determinado sistema legal, los derechos cuestan dinero. En nuestro modelo de sociedad, los tribunales, la polic铆a, el ej茅rcito defienden encarecidamente la propiedad privada tal como ha sido establecida, aun a costa por ejemplo de suicidios de gente desahuciada a la que se priva de su derecho humano fundamental de cobijo digno. Es una opci贸n de pol铆tica econ贸mica y social de los gobiernos. Podr铆an elegir otras, pero鈥

La libertad de expresi贸n tambi茅n cuesta dinero, la libertad de manifestaci贸n, el derecho a la sanidad o como hemos dicho el derecho a la vivienda tambi茅n. Repetimos: no estamos analizando la correcci贸n o no de determinadas regulaciones de estos derechos que deben ser analizados detenidamente y depender谩, una vez m谩s, de las opiniones pol铆ticas de cada cual lo adecuado o no que sean, sino que de una u otra forma regulados, de tomarse en serio debe tambi茅n a帽adirse d贸nde hay que poner dinero p煤blico y cu谩les son los derechos prioritarios que defender. De ah铆 que la disyuntiva de 鈥渕ercados o estado鈥 es mucho m谩s tema habitual de bullshitters que de cualquier cosa que tenga que ver remotamente con la verdad. Cualquiera que quiera aproximarse al tema ya sea hist贸rica o econ贸micamente sabe que la disyuntiva es exactamente esta: qu茅 mercados y qu茅 gobierno de estado.

Pues bien, veamos un caso concreto de relaci贸n mercados-estado (o mercados-gobierno, como prefieren decirlo en EEUU) en el Reino de Espa帽a. O dicho de otro modo: una forma de regulaci贸n impositiva determinada en esta monarqu铆a. A la vista de los datos de la EFF y observando la evoluci贸n de los a帽os 2018, 2019 y 2020 de la estad铆stica de riqueza de las familias, se intuye que en los pr贸ximos a帽os se va a producir un m谩ximo hist贸rico de riqueza en manos de las familias, pero con una creciente desigualdad en favor de los ricos (que se acentuar谩 a mayor recuperaci贸n del mercado inmobiliario) y de los 鈥渟eniors (>55 a帽os)鈥. Los j贸venes y los segmentos m谩s pobres se han convertido en sectores despose铆dos de patrimonio, inquilinos en su relaci贸n con la vivienda, y por lo tanto transfieren continuamente sus rentas menguantes o estancadas hacia los propietarios, de manera creciente. Y si bien el pinchazo inmobiliario redujo los precios de alquiler y venta hasta el a帽o 2013, luego estos empezaron a subir de nuevo y los 煤ltimos datos nos dicen que en 8 comunidades aut贸nomas, en 31 provincias y en 43 capitales de provincia los precios de alquiler han alcanzado m谩ximos hist贸ricos en 2020 o 2021. Solo cierta mejor铆a en los salarios y la ocupaci贸n de las franjas m谩s j贸venes durante el periodo 2016-2019 (la siguiente oleada de la EFF) permiten aventurar alguna m铆nima mejora鈥 que habr谩 quedado arrasada por la crisis actual.

As铆, partiendo del punto m铆nimo de la serie 2007-2020, que fue el a帽o 2013 y hasta diciembre de 2020, el patrimonio bruto de las familias del Reino de Espa帽a se ha incrementado en 1,7 billones de euros. 驴Cu谩nto han tributado estos patrimonios?

En 2018, 煤ltimo ejercicio del que la Agencia Tributaria ha publicado informaci贸n detallada, el impuesto extraordinario sobre el patrimonio de las personas f铆sicas (IPPF), en el territorio fiscal com煤n (que excluye el Pa铆s Vasco y Navarra), gener贸 una base imponible de alrededor de 400.000 millones de euros, las liquidaciones superiores a los 1,5 millones de euros representaron m谩s de los dos tercios del total declarado y el 30% de las efectuadas, que fueron poco m谩s de 200.000. Es ilustrativo se帽alar que el patrimonio considerado exento en la liquidaci贸n ascendi贸 a m谩s de 285.000 millones de euros; y que entre las exenciones se incluye, adem谩s de bienes y derechos afectos a actividades econ贸micas (3,4%), la vivienda principal (8,1%) y, sobre todo, acciones y participaciones en el capital social o en los fondos propios de entidades jur铆dicas (88,5%), que en su inmensa mayor铆a forman parte de negocios y empresas familiares. La recaudaci贸n ascendi贸 a la paup茅rrima cifra de 1.123,45 millones de euros, es decir el 7% de lo recaudado por IBI y ITVM. En el caso del IPPF, Catalu帽a (512,85; 45,65%), la Comunidad Valenciana (142,08; 12,65%), Galicia (82,44; 7,34%) y Andaluc铆a (81,86; 7,29%), estas cuatro comunidades representan casi el 73% de la recaudaci贸n total. Cabe se帽alar que la comunidad de Madrid, a la que le habr铆a correspondido recaudar en ese ejercicio de 2018 alrededor de 900 millones de euros, tiene bonificada a 0 su cuota desde el a帽o 2008. La tarifa del IPPF tiene 8 tramos y una horquilla de tipos marginales que va del 0,2% para el primer tramo (167.129 euros) y el 3,75% para el 煤ltimo tramo (a partir de 10,7 millones de euros). Las comunidades aut贸nomas que son quienes lo recaudan tienen competencia normativa para variar los tipos marginales y para fijar bonificaciones en la cuota.

Por otro lado, en 2018, las entidades locales recaudaron 15.943 millones en impuestos de bienes inmuebles (IBI) y en impuestos sobre veh铆culos de tracci贸n mec谩nica (IVTM).

En total, pues, la recaudaci贸n sobre la riqueza y/o propiedad ascendi贸 17.076 millones, lo que supone el 0,6% de la riqueza neta (sin vivienda principal ni sus cargas) que se contabiliza en la EFF de 2017. Y tambi茅n es bueno se帽alar que parte de los impuestos locales son pagados por entidades, no familias, por lo que la presi贸n fiscal sobre las familias es en realidad a煤n menor.

Otro cap铆tulo aparte es el de las herencias y donaciones. En 2018, se recaud贸 por el impuesto de Sucesiones y Donaciones 2.348,76 millones de euros. Catalunya (463,5; 19,7%), la Comunidad de Madrid (374,4; 15,9%), Andaluc铆a (299,3; 12,7%), la Comunidad Valenciana (256,1; 10,9%) y Galicia (199,4; 8,5%), estas 5 comunidades representan el 68% de la recaudaci贸n total. Es otro impuesto cedido y gestionado por las comunidades aut贸nomas, que tienen capacidad normativa para establecer las reducciones sobre la base imponible (con ciertas restricciones), la tarifa por tramos y tipos marginales y las bonificaciones sobre la cuota.

Estas cifras rid铆culas se deben a una fiscalidad sobre la riqueza tremendamente baja y en lo que concierne al IPPF completamente obsoleta, que se combina con una fiscalidad sobre las rentas tambi茅n reducidas y que tambi茅n se ha ido degradando por lo que hace a las herencias o donaciones. Un caso concreto de relaci贸n mercados-gobierno en el Reino de Espa帽a. No existe un mecanismo fiscal eficaz en este momento para impedir que la riqueza se acumule en las clases altas y de mayor edad, que se convierten en extractoras de rentas (inmobiliarias y financieras) de las clases medias y bajas y sobre todo de los j贸venes (inquilinos y precarizados laboralmente). Es urgente y necesario recuperar un sistema fiscal m谩s equitativo que pare este proceso y esto pasa necesariamente por una mayor imposici贸n sobre la riqueza, tanto en el momento de su transmisi贸n (intervivos o por herencia) como, sobre todo, en el propio stock que crece desaforadamente a base empobrecer a los dem谩s. Lo que ser铆a otro caso concreto diferente de relaci贸n mercados-gobierno al que hemos aludido.

Como se pone de manifiesto en el anterior cuadro 13, que establece la relaci贸n entre la renta bruta y la riqueza neta (sin vivienda principal ni cargas reales), el cruce entre el percentil 90-100 de renta y riqueza, acumula una cifra de riqueza neta (sin vivienda principal ni cargas reales) que supera los 1,3 billones de euros, lo que significa una concentraci贸n de riqueza aproximadamente del 41%. En t茅rminos de renta supondr铆a una cifra de 0,113 billones de euros y una concentraci贸n muy cercana al 18% del total de la renta. Los dos resultados afectan a poco m谩s 830.000 hogares que representan el 4,5% del total. Un impuesto de por ejemplo el 1% sobre la Riqueza neta (sin vivienda ni cargas reales) aplicado al 10% m谩s rico y que est谩 entre los que cobran el 10% m谩s elevado 鈥攅l 4,5% indicado鈥 representar铆a una recaudaci贸n de m谩s de 10.000 millones de euros anuales. Pero, si se aplicara el tipo marginal m谩ximo del actual IPPF del 3,75%, el resultado aportar铆a cerca de 40.000 millones de impuestos a las arcas p煤blicas. Y si se aplicaran tipos impositivos realmente serios, otra forma de relaci贸n mercados-gobierno, la recaudaci贸n ser铆a mucho mayor y, nos permitimos a帽adir, mucho m谩s justa republicanamente.

Con una propuesta de este estilo, adem谩s de mitigar la desmesurada concentraci贸n y la patente desigualdad en la riqueza de las familias observada, finalidad que ya la justificar铆a sobradamente, se podr铆a contribuir a una parte de la financiaci贸n requerida para poner en pr谩ctica una renta b谩sica universal, que como hemos explicado otras veces sirve para garantizar la existencia material y a la vez redistribuye la renta de los ricos y mayores hacia los menos ricos y j贸venes (sobre todo mujeres). Lo que, una vez m谩s, ser铆a una relaci贸n mercados-estado en el Reino de Espa帽a muy diferente a la que hay actualmente. Ser铆a una apuesta republicana por la libertad.

Notas:




Fuente: Pressenza.com