November 29, 2021
De parte de Terraindomite
286 puntos de vista


Un a帽o y medio despu茅s de la llegada del virus, algunos habr谩n empezado a preguntarse por qu茅 las 茅lites gobernantes, habitualmente sin escr煤pulos, decidieron congelar la maquinaria mundial de obtenci贸n de beneficios ante un agente pat贸geno que se dirige casi exclusivamente a los improductivos (mayores de 80 a帽os). 驴Por qu茅 tanto celo humanitario? 驴Cui bono? S贸lo aquellos que no est谩n familiarizados con las maravillosas aventuras de GloboCap pueden enga帽arse pensando que el sistema decidi贸 cerrarse por compasi贸n. Seamos claros desde el principio: a los grandes depredadores del petr贸leo, las armas y las vacunas les importa un bledo la humanidad.

En los tiempos pre-covid, la econom铆a mundial estaba al borde de otro colosal colapso. He aqu铆 una breve cr贸nica de c贸mo se iba acumulando la presi贸n:

Junio de 2019: En su Informe Econ贸mico Anual, el Banco de Pagos Internacionales (BPI), con sede en Suiza, el 鈥淏anco Central de todos los bancos centrales鈥, hace sonar las alarmas internacionales. El documento destaca el 鈥渟obrecalentamiento [鈥 en el mercado de pr茅stamos apalancados鈥, donde 鈥渓os est谩ndares crediticios se han deteriorado鈥 y 鈥渓as obligaciones de pr茅stamos colateralizados (CLO) se han disparado, lo que recuerda el fuerte aumento de las obligaciones de deuda colateralizada [CDO] que amplific贸 la crisis de las hipotecas de alto riesgo [en 2008]鈥. En pocas palabras, el vientre de la industria financiera vuelve a estar lleno de basura.

9 de agosto de 2019: El BPI publica un documento de trabajo en el que pide 鈥渕edidas de pol铆tica monetaria no convencionales鈥 para 鈥aislar la econom铆a real de un mayor deterioro de las condiciones financieras鈥. El documento indica que, al ofrecer 鈥渃r茅dito directo a la econom铆a鈥 durante una crisis, los pr茅stamos del banco central 鈥減ueden sustituir a los bancos comerciales en la concesi贸n de pr茅stamos a las empresas鈥.

15 de agosto de 2019: Blackrock Inc, el fondo de inversi贸n m谩s poderoso del mundo (que gestiona alrededor de 7 billones de d贸lares en fondos de acciones y bonos), publica un libro blanco titulado 鈥淒ealing with the next downturn鈥. Esencialmente, el documento da instrucciones a la Reserva Federal de Estados Unidos para que inyecte liquidez directamente en el sistema financiero para evitar 鈥渦na ca铆da dram谩tica鈥. De nuevo, el mensaje es inequ铆voco: 鈥淪e necesita una respuesta sin precedentes cuando la pol铆tica monetaria se agota y la pol铆tica fiscal por s铆 sola no es suficiente. Esa respuesta implicar谩 probablemente ir directamente: encontrar la manera de que el dinero del banco central llegue directamente a las manos de quienes gastan en el sector p煤blico y privado鈥, evitando al mismo tiempo la 鈥渉iperinflaci贸n鈥. Los ejemplos incluyen la Rep煤blica de Weimar en la d茅cada de 1920, as铆 como Argentina y Zimbabue m谩s recientemente.

22-24 de agosto de 2019: Los banqueros centrales del G7 se re煤nen en Jackson Hole, Wyoming, para debatir el documento de BlackRock junto con las medidas urgentes para evitar el inminente colapso. En palabras premonitorias de James Bullard, presidente de la Reserva Federal de San Luis: 鈥淭enemos que dejar de pensar que el a帽o que viene las cosas van a ser normales鈥.

15-16 de septiembre de 2019: La desaceleraci贸n se inaugura oficialmente con un repunte de los tipos repo (del 2 al 10,5 por ciento). 鈥淩epo鈥 es la abreviatura de 鈥渁cuerdo de recompra鈥, un contrato en el que los fondos de inversi贸n prestan dinero contra activos de garant铆a (normalmente valores del Tesoro). En el momento del intercambio, los operadores financieros (bancos) se comprometen a recomprar los activos a un precio m谩s alto, normalmente a un d铆a. En resumen, los 鈥渞epos鈥 son pr茅stamos con garant铆a a corto plazo. Son la principal fuente de financiaci贸n de los operadores en la mayor铆a de los mercados, especialmente la galaxia de los derivados. Una falta de liquidez en el mercado de repos puede tener un efecto domin贸 devastador en los principales sectores financieros.

17 de septiembre de 2019: La Fed comienza el programa monetario de emergencia, bombeando cientos de miles de millones de d贸lares a la semana en Wall Street, ejecutando efectivamente el plan 鈥渋r directo鈥 de BlackRock. (Como era de esperar, en marzo de 2020 la Fed contratar谩 a BlackRock para gestionar el paquete de rescate en respuesta a la crisis del covid-19).

19 de septiembre de 2019: Donald Trump firma la Orden Ejecutiva 13887, por la que se crea un Grupo de Trabajo Nacional para la Vacuna contra la Gripe cuyo objetivo es desarrollar un plan nacional de 5 a帽os para promover el uso de tecnolog铆as de fabricaci贸n de vacunas m谩s 谩giles y escalables y acelerar el desarrollo de vacunas que protejan contra muchos o todos los virus de la gripe鈥. Esto es para contrarrestar 鈥渦na pandemia de gripe鈥, que, 鈥渁 diferencia de la gripe estacional [鈥 tiene el potencial de extenderse r谩pidamente por todo el mundo, infectar a un mayor n煤mero de personas y causar altas tasas de enfermedad y muerte en poblaciones que carecen de inmunidad previa鈥. Como alguien adivin贸, la pandemia era inminente, mientras que en Europa tambi茅n estaban en marcha los preparativos.

18 de octubre de 2019: En Nueva York, se simula una pandemia zoon贸tica mundial durante el Evento 201, un ejercicio estrat茅gico coordinado por el Centro de Bioseguridad Johns Hopkins y la Fundaci贸n Bill y Melinda Gates.

21-24 de enero de 2020: Se celebra la reuni贸n anual del Foro Econ贸mico Mundial en Davos (Suiza), en la que se habla tanto de econom铆a como de vacunas.

23 de enero de 2020: China pone en aislamiento a Wuhan y otras ciudades de la provincia de Hubei.

11 de marzo de 2020: El director general de la OMS califica el covid-19 de pandemia. El resto es historia.

Unir los puntos es un ejercicio bastante sencillo. Si lo hacemos, podr铆amos ver surgir un esquema narrativo bien definido, cuyo resumen sucinto dice lo siguiente: los confinamientos y la suspensi贸n global de las transacciones econ贸micas ten铆an como objetivo 1) Permitir a la Reserva Federal inundar los maltrechos mercados financieros con dinero reci茅n impreso a la vez que se aplazaba la hiperinflaci贸n; y 2) Introducir programas de vacunaci贸n masiva y pasaportes sanitarios como pilares de un r茅gimen neofeudal de acumulaci贸n capitalista. Como veremos, los dos objetivos se funden en uno solo.

En 2019 la econom铆a mundial estaba plagada de la misma enfermedad que hab铆a causado la crisis crediticia de 2008. Se asfixiaba bajo una monta帽a insostenible de deuda. Muchas empresas p煤blicas no pod铆an generar suficientes beneficios para cubrir el pago de los intereses de sus propias deudas y se manten铆an a flote 煤nicamente mediante la concesi贸n de nuevos pr茅stamos. Las 鈥渆mpresas zombi鈥 (con baja rentabilidad interanual, ca铆da de la facturaci贸n, m谩rgenes reducidos, flujo de caja limitado y un balance muy apalancado) surg铆an por doquier. El colapso del mercado de repos de septiembre de 2019 debe situarse en este fr谩gil contexto econ贸mico.

Cuando el aire est谩 saturado de materiales inflamables, cualquier chispa puede provocar la explosi贸n. Y en el m谩gico mundo de las finanzas, 鈥渢out se tient鈥: un aleteo de mariposa en un determinado sector puede hacer caer todo el castillo de naipes. En los mercados financieros alimentados por pr茅stamos baratos, cualquier aumento de los tipos de inter茅s es potencialmente catacl铆smico para los bancos, los fondos de cobertura, los fondos de pensiones y todo el mercado de bonos del Estado, porque el coste de los pr茅stamos aumenta y la liquidez se seca. Es lo que ocurri贸 con el 鈥渞epocalipsis鈥 de septiembre de 2019: los tipos de inter茅s se dispararon hasta el 10,5 por ciento en cuesti贸n de horas, el p谩nico se desat贸 afectando a los futuros, las opciones, las divisas y otros mercados en los que los operadores apostaban tomando prestado de los 鈥渞epos鈥. La 煤nica forma de desactivar el contagio fue arrojando toda la liquidez necesaria al sistema, como si los helic贸pteros lanzaran miles de galones de agua sobre un incendio forestal. Entre septiembre de 2019 y marzo de 2020, la Fed inyect贸 m谩s de 9 billones de d贸lares en el sistema bancario, lo que equivale a m谩s del 40 por ciento del PIB estadounidense.

Los confinamientos salvaron a los mercados financieros

Por lo tanto, la narrativa dominante deber铆a invertirse: el mercado de valores no se derrumb贸 (en marzo de 2020) porque se tuvieran que imponer confinamientos; m谩s bien, se tuvieron que imponer los confinamientos porque los mercados financieros se estaban derrumbando. Con los confinamientos lleg贸 la suspensi贸n de las transacciones comerciales, que dren贸 la demanda de cr茅dito y detuvo el contagio. En otras palabras, la reestructuraci贸n de la arquitectura financiera mediante una pol铆tica monetaria extraordinaria estaba supeditada a que se apagara el motor de la econom铆a. Si la enorme masa de liquidez bombeada al sector financiero hubiera llegado a las transacciones sobre el terreno, se habr铆a desencadenado un tsunami monetario de consecuencias catastr贸ficas.

Como afirm贸 la economista Ellen Brown, fue 鈥渙tro rescate鈥, pero esta vez 鈥渁l amparo de un virus鈥. Del mismo modo, John Titus y Catherine Austin Fitts se帽alaron que la 鈥渧arita m谩gica鈥 del covid-19 permiti贸 a la Fed ejecutar el plan de 鈥渋r directo鈥 de BlackRock, literalmente: llev贸 a cabo una compra sin precedentes de bonos del Estado, mientras que, en una escala infinitesimal, tambi茅n emiti贸 鈥減r茅stamos covid鈥 respaldados por el gobierno a las empresas. En resumen, s贸lo un coma econ贸mico inducido proporcionar铆a a la Reserva Federal el espacio necesario para desactivar la bomba de relojer铆a que estaba haciendo tictac en el sector financiero. Cribado por la histeria de las masas, el banco central estadounidense tap贸 los agujeros del mercado de pr茅stamos interbancarios, esquivando la hiperinflaci贸n, as铆 como el 鈥淐onsejo de Supervisi贸n de la Estabilidad Financiera鈥 (la agencia federal para la supervisi贸n del riesgo financiero creada tras el colapso de 2008). Sin embargo, el proyecto de 鈥渋r directo鈥 tambi茅n debe enmarcarse como una medida desesperada, ya que s贸lo puede prolongar la agon铆a de una econom铆a global cada vez m谩s reh茅n de la impresi贸n de dinero y la inflaci贸n artificial de los activos financieros.

En el centro de nuestro predicamento se encuentra un impasse estructural insuperable. La financiarizaci贸n apalancada por la deuda es la 煤nica l铆nea de fuga del capitalismo contempor谩neo, la inevitable ruta de avance-escape de un modelo reproductivo que ha alcanzado su l铆mite hist贸rico. Los capitales se dirigen a los mercados financieros porque la econom铆a basada en el trabajo es cada vez menos rentable. 驴C贸mo hemos llegado a esto?

La respuesta puede resumirse de la siguiente manera 1. La misi贸n de la econom铆a de generar plusval铆a es a la vez la de explotar la fuerza de trabajo y la de expulsarla de la producci贸n. Esto es lo que Marx llamaba la 鈥渃ontradicci贸n m贸vil鈥 del capitalismo (1). Aunque constituye la esencia de nuestro modo de producci贸n, esta contradicci贸n hoy en d铆a es contraproducente, convirtiendo la econom铆a pol铆tica en un modo de devastaci贸n permanente. 2. La raz贸n de este cambio de suerte es el fracaso objetivo de la dial茅ctica trabajo-capital: la aceleraci贸n sin precedentes de la automatizaci贸n tecnol贸gica desde los a帽os 80 hace que se expulse de la producci贸n m谩s fuerza de trabajo de la que se (re)absorbe. La contracci贸n del volumen de los salarios hace que el poder adquisitivo de una parte creciente de la poblaci贸n mundial disminuya, con el endeudamiento y la inmisericordia como consecuencias inevitables. 3. Como se produce menos plusval铆a, el capital busca rendimientos inmediatos en el sector financiero apalancado por la deuda en lugar de hacerlo en la econom铆a real o invirtiendo en sectores socialmente constructivos como la educaci贸n, la investigaci贸n y los servicios p煤blicos.

La conclusi贸n es que el cambio de paradigma en curso es la condici贸n necesaria para la supervivencia (dist贸pica) del capitalismo, que ya no es capaz de reproducirse a trav茅s del trabajo asalariado de masas y la utop铆a consumista que lo acompa帽a. La agenda pand茅mica fue dictada, en 煤ltima instancia, por la implosi贸n sist茅mica: la ca铆da de la rentabilidad de un modo de producci贸n que la automatizaci贸n desenfrenada est谩 haciendo obsoleto. Por esta raz贸n inmanente, el capitalismo es cada vez m谩s dependiente de la deuda p煤blica, los bajos salarios, la centralizaci贸n de la riqueza y el poder, el estado de emergencia permanente y las acrobacias financieras.

Si 鈥渟eguimos al dinero鈥 veremos que el bloqueo econ贸mico atribuido taimadamente a un virus ha logrado resultados nada despreciables, no s贸lo en t茅rminos de ingenier铆a social, sino tambi茅n de depredaci贸n financiera. Destacar茅 r谩pidamente cuatro de ellos.

1) Como se preve铆a, ha permitido a la Reserva Federal reorganizar el sector financiero imprimiendo un flujo continuo de miles de millones de d贸lares de la nada; 2) Ha acelerado la extinci贸n de las peque帽as y medianas empresas, permitiendo a los grandes grupos monopolizar los flujos comerciales; 3) Ha deprimido a煤n m谩s los salarios laborales y ha facilitado un importante ahorro de capital mediante el 鈥渢rabajo inteligente鈥 (que es especialmente inteligente para quienes lo aplican); 4) Ha permitido el crecimiento del comercio electr贸nico, la explosi贸n de las grandes tecnolog铆as y la proliferaci贸n de la industria farmac茅utica, que tambi茅n incluye la tan denostada industria del pl谩stico, que ahora produce millones de nuevas mascarillas y guantes cada semana, muchos de los cuales acaban en los oc茅anos (para alegr铆a de los 鈥渘uevos comerciantes verdes鈥). S贸lo en 2020, la riqueza de los cerca de 2.200 multimillonarios del planeta creci贸 en 1,9 billones de d贸lares, un aumento sin precedentes hist贸ricos. Todo ello gracias a un pat贸geno tan letal que, seg煤n datos oficiales, s贸lo el 99,8 por ciento de los infectados sobrevive, la mayor铆a de ellos sin experimentar ning煤n s铆ntoma.

Hacer el capitalismo de otra manera

El motivo econ贸mico de la 鈥渃aza鈥 del covid debe situarse en un contexto m谩s amplio de transformaci贸n social. Si rascamos la superficie de la narrativa oficial, empieza a tomar forma un escenario neofeudal. Masas de consumidores cada vez m谩s improductivos est谩n siendo regimentadas y desechadas, simplemente porque el Sr. Global ya no sabe qu茅 hacer con ellas. Junto con los subempleados y los excluidos, las clases medias empobrecidas son ahora un problema que hay que manejar con el palo de los cierres, los toques de queda, la vacunaci贸n masiva, la propaganda y la militarizaci贸n de la sociedad, en lugar de con la zanahoria del trabajo, el consumo, la democracia participativa, los derechos sociales (sustituidos en el imaginario colectivo por los derechos civiles de las minor铆as) y las 鈥渧acaciones bien ganadas鈥.

Por lo tanto, es ilusorio creer que el prop贸sito de los confinamientos es terap茅utico y humanitario. 驴Cu谩ndo se ha preocupado el capital por el pueblo? La indiferencia y la misantrop铆a son los rasgos t铆picos del capitalismo, cuya 煤nica pasi贸n real es el beneficio, y el poder que conlleva. Hoy en d铆a, el poder capitalista puede resumirse con los nombres de los tres mayores fondos de inversi贸n del mundo: BlackRock, Vanguard y State Street Global Advisor. Estos gigantes, situados en el centro de una inmensa galaxia de entidades financieras, gestionan una masa de valor cercana a la mitad del PIB mundial y son los principales accionistas de cerca del 90 por ciento de las empresas cotizadas. En torno a ellos gravitan instituciones transnacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el Foro Econ贸mico Mundial, la Comisi贸n Trilateral y el Banco de Pagos Internacionales, cuya funci贸n es coordinar el consenso dentro de la constelaci贸n financiera. Podemos suponer sin temor a equivocarnos que todas las decisiones estrat茅gicas clave -econ贸micas, pol铆ticas y militares- est谩n, como m铆nimo, muy influenciadas por estas 茅lites. 驴O queremos creer que el virus les ha cogido por sorpresa? M谩s bien, el SARS-CoV-2 -que, seg煤n admiten el CDC y la Comisi贸n Europea, nunca ha sido aislado ni purificado- es el nombre de un arma especial de guerra psicol贸gica que se despleg贸 en el momento de mayor necesidad.

驴Por qu茅 deber铆amos confiar en un megac谩rtel farmac茅utico (la OMS) que no se encarga de la 鈥渟alud p煤blica鈥, sino de comercializar productos privados en todo el mundo a las tarifas m谩s rentables posibles? Los problemas de salud p煤blica se derivan de las p茅simas condiciones de trabajo, de la mala alimentaci贸n, de la contaminaci贸n del aire, del agua y de los alimentos y, sobre todo, de la pobreza galopante; sin embargo, ninguno de estos 鈥減at贸genos鈥 figura en la lista de preocupaciones humanitarias de la OMS. Los inmensos conflictos de intereses entre los depredadores de la industria farmac茅utica, las agencias m茅dicas nacionales y supranacionales, y los c铆nicos ejecutores pol铆ticos, son ahora un secreto a voces. No es de extra帽ar que el d铆a en que el covid-19 fue clasificado como pandemia, el FEM, junto con la OMS, lanzara la Plataforma de Acci贸n contra el covid, una coalici贸n de 鈥減rotecci贸n de la vida鈥 dirigida por m谩s de 1.000 de las empresas privadas m谩s poderosas del mundo.

Lo 煤nico que le importa a la camarilla que dirige la orquesta de la emergencia sanitaria es alimentar la m谩quina de obtener beneficios, y cada movimiento se planifica con este fin, con el apoyo de un frente pol铆tico y medi谩tico motivado por el oportunismo. Si la industria militar necesita guerras, la industria farmac茅utica necesita enfermedades. No es casualidad que la 鈥渟alud p煤blica鈥 sea, con mucho, el sector m谩s rentable de la econom铆a mundial, hasta el punto de que las grandes farmac茅uticas gastan en grupos de presi贸n el triple que las grandes petroleras y el doble que las grandes tecnol贸gicas. La demanda potencialmente interminable de vacunas y brebajes gen茅ticos experimentales ofrece a los c谩rteles farmac茅uticos la perspectiva de flujos de beneficios casi ilimitados, especialmente cuando se garantizan con programas de vacunaci贸n masiva subvencionados con dinero p煤blico (es decir, con m谩s deuda que caer谩 sobre nuestras cabezas).

驴Por qu茅 se han prohibido o saboteado criminalmente todos los tratamientos covid? Como admite c谩ndidamente la FDA, el uso de vacunas de emergencia s贸lo es posible si 鈥渘o hay alternativas adecuadas, aprobadas y disponibles鈥. Un caso de verdad oculta a la vista. Adem谩s, la actual religi贸n de las vacunas est谩 estrechamente vinculada al auge del f谩rmaco-d贸lar, que, al alimentarse de las pandemias, est谩 llamado a emular las glorias del 鈥減etrod贸lar鈥, permitiendo a Estados Unidos seguir ejerciendo la supremac铆a monetaria mundial. 驴Por qu茅 toda la humanidad (隆incluidos los ni帽os!) debe inyectarse 鈥渧acunas鈥 experimentales con efectos adversos cada vez m谩s preocupantes pero sistem谩ticamente minimizados, cuando m谩s del 99 por ciento de los infectados, la gran mayor铆a asintom谩ticos, se recuperan? La respuesta es obvia: porque las vacunas son el becerro de oro del tercer milenio, mientras que la humanidad es material de explotaci贸n de 鈥溍簂tima generaci贸n鈥 en modalidad de cobaya.

En este contexto, la puesta en escena de la pantomima de la emergencia tiene 茅xito gracias a una manipulaci贸n inaudita de la opini贸n p煤blica. Todo 鈥渄ebate p煤blico鈥 sobre la pandemia est谩 descaradamente privatizado, o m谩s bien monopolizado por la creencia religiosa en comit茅s t茅cnico-cient铆ficos financiados por las 茅lites financieras. Todo 鈥渄ebate libre鈥 se legitima mediante la adhesi贸n a protocolos pseudocient铆ficos cuidadosamente purgados del contexto socioecon贸mico: se 鈥渟igue la ciencia鈥 mientras se finge no saber que 鈥渓a ciencia sigue el dinero鈥. La famosa afirmaci贸n de Karl Popper de que la 鈥渃iencia real鈥 s贸lo es posible bajo la 茅gida del capitalismo liberal en lo que 茅l llamaba 鈥渓a sociedad abierta鈥 (2), se est谩 haciendo realidad en la ideolog铆a globalista que anima, entre otros, la Open Society Foundation de George Soros. La combinaci贸n de 鈥渃iencia real鈥 y 鈥渟ociedad abierta e inclusiva鈥 hace que la doctrina covid sea casi imposible de desafiar.

Para el covid-19, pues, podr铆amos imaginar la siguiente agenda. Se prepara una narrativa ficticia basada en un riesgo epid茅mico presentado de tal manera que promueva el miedo y el comportamiento sumiso. Lo m谩s probable es que se trate de un caso de reclasificaci贸n diagn贸stica. Todo lo que se necesita es un virus de la gripe epidemiol贸gicamente ambiguo, sobre el que construir un relato agresivo de contagio relacionable con zonas geogr谩ficas en las que el impacto de las enfermedades respiratorias o vasculares en la poblaci贸n de edad avanzada e inmunodeprimida es elevado, quiz谩s con el agravante de la fuerte contaminaci贸n. No hay que inventar mucho, puesto que las unidades de cuidados intensivos de los pa铆ses 鈥渁vanzados鈥 ya se hab铆an colapsado en los a帽os anteriores a la llegada del covid, con picos de mortalidad para los que nadie hab铆a so帽ado con exhumar la cuarentena. En otras palabras, los sistemas de salud p煤blica ya hab铆an sido demolidos y, por tanto, preparados para el escenario pand茅mico.

Pero esta vez hay m茅todo en la locura: se declara el estado de emergencia, lo que desencadena el p谩nico, provocando a su vez el atasco de hospitales y residencias (con alto riesgo de sepsis), la aplicaci贸n de nefastos protocolos y la suspensi贸n de la asistencia m茅dica. Et voil脿, 隆el virus asesino se convierte en una profec铆a autocumplida! La propaganda que recorre los principales centros de poder financiero (especialmente Norteam茅rica y Europa) es esencial para mantener el 鈥渆stado de excepci贸n鈥 (Carl Schmitt), que se acepta inmediatamente como la 煤nica forma posible de racionalidad pol铆tica y existencial. Poblaciones enteras expuestas al fuerte bombardeo medi谩tico se rinden por autodisciplina, adhiri茅ndose con grotesco entusiasmo a formas de 鈥渞esponsabilidad c铆vica鈥 en las que la coacci贸n se transforma en altruismo.

La prueba PCR es el motor de la pandemia

Todo el gui贸n de la pandemia -desde la 鈥渃urva de contagio鈥 hasta las 鈥渕uertes de covid鈥- se apoyan en la prueba PCR, autorizada para la detecci贸n del SARS-CoV-2 por un estudio elaborado en tiempo r茅cord por encargo de la OMS. Como muchos sabr谩n a estas alturas, la falta de fiabilidad diagn贸stica de la prueba PCR fue denunciada por su propio inventor, el premio Nobel Kary Mullis (desgraciadamente fallecido el 7 de agosto de 2019), y reiterada recientemente por, entre otros, 22 expertos de prestigio internacional que exigieron su retirada por claros fallos cient铆ficos. Obviamente, la petici贸n cay贸 en saco roto.

Funciona a trav茅s de los infames 鈥渦mbrales de ciclo鈥: cuantos m谩s ciclos haga, m谩s falsos positivos (infecciones, muertes por covid) producir谩, como admiti贸 imprudentemente incluso el gur煤 Anthony Fauci al afirmar que los hisopos no tienen valor por encima de los 35 ciclos. Ahora bien, 驴por qu茅 durante la pandemia se llevaron a cabo rutinariamente amplificaciones de 35 ciclos o m谩s en los laboratorios de todo el mundo? Incluso el New York Times -que ciertamente no es una guarida de peligrosos negadores del covid- plante贸 esta cuesti贸n clave el verano pasado. Gracias a la sensibilidad del hisopo, la pandemia puede abrirse y cerrarse como un grifo, lo que permite al r茅gimen sanitario ejercer un control total sobre el 鈥渕onstruo numerol贸gico鈥 de los casos y las muertes por covid, los instrumentos clave del terror cotidiano.

Todo este alarmismo contin煤a hoy en d铆a, a pesar de la flexibilizaci贸n de algunas medidas. Para entender por qu茅, debemos volver al motivo econ贸mico. Como se ha se帽alado, los bancos centrales han creado varios billones de dinero reci茅n impreso con unos pocos clics de rat贸n y los han inyectado en los sistemas financieros, donde han permanecido en gran parte. El objetivo de la fiebre de impresi贸n era tapar los calamitosos d茅ficits de liquidez. La mayor parte de este 鈥渄inero m谩gico鈥 sigue congelado en el sistema bancario en la sombra, en las bolsas de valores y en varios esquemas de moneda virtual que no est谩n destinados a ser utilizados para el gasto y la inversi贸n. Su funci贸n es 煤nicamente proporcionar pr茅stamos baratos para la especulaci贸n financiera. Esto es lo que Marx llamaba 鈥渃apital ficticio鈥, que contin煤a expandi茅ndose en un bucle orbital que ahora es completamente independiente de los ciclos econ贸micos sobre el terreno.

La conclusi贸n es que no se puede permitir que todo este dinero en efectivo inunde la econom铆a real, ya que 茅sta se recalentar铆a y desencadenar铆a una hiperinflaci贸n. Y aqu铆 es donde el virus sigue siendo 煤til. Si al principio sirvi贸 para 鈥渁islar la econom铆a real鈥 (citando de nuevo el documento del BPI), ahora supervisa su t铆mida reapertura, caracterizada por la sumisi贸n al dogma de la vacunaci贸n y a los m茅todos crom谩ticos de regimentaci贸n masiva, que pronto podr铆an incluir el bloqueo clim谩tico. 驴Recuerdan c贸mo se nos dijo que s贸lo las vacunas nos devolver铆an la 鈥渓ibertad鈥? Como era de esperar, ahora descubrimos que el camino hacia la libertad est谩 plagado de 鈥渧ariantes鈥, es decir, de iteraciones del virus. Su objetivo es aumentar el 鈥渞ecuento de casos鈥 y, por lo tanto, prolongar los estados de emergencia que justifican la producci贸n de dinero virtual por parte de los bancos centrales para monetizar la deuda y financiar los d茅ficits. En lugar de volver a los tipos de inter茅s normales, las 茅lites optan por normalizar la emergencia sanitaria alimentando el fantasma del contagio. El tan publicitado 鈥渢apering鈥 (reducci贸n del est铆mulo monetario) puede, por tanto, esperar, al igual que el 鈥減andexit鈥.

En la Uni贸n Europea, por ejemplo, el 鈥減rograma de compras de emergencia para la pandemia鈥 del Banco Central Europeo, de 1,85 billones de euros, conocido como PEPP, est谩 previsto que contin煤e hasta marzo de 2022. Sin embargo, se ha insinuado que podr铆a ser necesario ampliarlo m谩s all谩 de esa fecha. Mientras tanto, la variante delta est谩 causando estragos en la industria de los viajes y el turismo, con nuevas restricciones (incluida la cuarentena) que interrumpen la temporada de verano. Una vez m谩s, parece que estamos atrapados en una profec铆a autocumplida (especialmente si, como han insinuado el premio Nobel Luc Montagnier y muchos otros, las variantes, por leves que sean, son consecuencia de agresivas campa帽as de vacunaci贸n masiva). Sea como fuere, lo fundamental es que el capitalismo senil sigue necesitando al virus, cuya 煤nica posibilidad de supervivencia depende de generar un cambio de paradigma del liberalismo al autoritarismo olig谩rquico.

Aunque su crimen dista mucho de ser perfecto, hay que reconocer a los orquestadores de este golpe global una cierta brillantez s谩dica. Su juego de manos ha tenido 茅xito, tal vez incluso m谩s all谩 de las expectativas. Sin embargo, cualquier poder que pretenda la totalizaci贸n est谩 destinado a fracasar, y esto se aplica tambi茅n a los sumos sacerdotes de la religi贸n covid y a las marionetas institucionales que han movilizado para desplegar la psicopatolog铆a de la emergencia sanitaria. Despu茅s de todo, el poder tiende a enga帽arse a s铆 mismo sobre su omnipotencia. Los que est谩n sentados en la sala de control no se dan cuenta de hasta qu茅 punto su dominio es incierto. Lo que no ven es que su autoridad depende de una 鈥渕isi贸n superior鈥, a la que permanecen parcialmente ciegos, a saber, la autorreproducci贸n an贸nima de la matriz capitalista. El poder actual reside en la m谩quina de hacer beneficios, cuyo 煤nico prop贸sito es continuar su temerario viaje, que podr铆a conducir a la extinci贸n prematura del Homo sapiens. Las 茅lites que han embaucado al mundo para que obedezca al covid son la manifestaci贸n antropom贸rfica del aut贸mata capitalista, cuya invisibilidad es tan astuta como la del propio virus. Y la novedad de nuestra 茅poca es que la 鈥渟ociedad cerrada鈥 es el modelo que mejor garantiza la reproducibilidad de la m谩quina capitalista, independientemente de su destino dist贸pico.

Notas

(1) Karl Marx, Grundrisse (London: Penguin, 1993), 706.
(2) Karl Popper, The Open Society and its Enemies, 2 volumes (Princeton: Princeton UP, 2013).

Fabio Vighi

(Traducci贸n: mpr21)




Fuente: Terraindomita.blackblogs.org