March 30, 2022
De parte de ANRed
175 puntos de vista

Entrevistamos a Natividad Llanquileo, una de las y los 155 constituyentes que se encuentra redactando la nueva constitución en Chile y uno de los 17 escaños reservados a pueblos indígenas. Es mapuche, abogada de presos políticos mapuches. Conversamos con ella el día que se trató frustradamente en el pleno de la Constituyente el derecho a la tierra el territorio y los recursos naturales. En esta semana se esta tratando esta norma que fue ingresada por el consenso de los 17 votos reservados para los pueblos indígenas. En la entrevista, mantenida a un día de la asunción del nuevo gobierno, conversamos sobre las demandas, las expectativas, los planteos que los pueblos indígenas están realizando en la Constituyente y la realidad de los presos mapuches, entre otros puntos. Por Jessica Visotsky, para ANRed.


Cuando salía del pleno de la Constituyente, Natividad Llanquileo participó de una reunión que el pueblo mapuche mantenía en los jardines de la antigua casa colonial que en algún momento albergó al Congreso de la Nación y que hoy es sede de la Constituyente. Conversaban acerca de la sesión frustrada. Luego, y en ese contexto, mantuvimos una larga entrevista en la que repasamos las expectativas y los cambios que proponen como pueblo a la Constitución, los presos políticos y la concepción de la plurinacionalidad, entre otros puntos.

¿Qué expectativas tienen respecto de la constituyente como pueblo?

Yo creo que siempre hay una desconfianza con el estado chileno producto de que muchas veces se han sentado a parlamentar, a conversar, se han tenido una serie de mesas de conversación, de diálogo, que se han denominado, y que lamentablemente el Estado ha mentido una y otra vez. Hay mucha desconfianza, pero al mismo tiempo es la oportunidad que tenemos como pueblo originario, oportunidad que tenemos como pueblo chileno también, tener la posibilidad de cambiar la situación política y jurídica que nos ha regido en Chile durante muchísimos años con una constitución que fue hecha en dictadura por un pequeño grupo de la elite política.

Por eso, también estamos acá entendiendo que esto nos puede permitir avanzar y para otros también significa, de alguna forma, recuperar lo que Chile ha sido, lo que significa. Nosotros estamos ahora en un país que es muy lindo, es muy maravilloso y tiene muchas otras cosas que nos hacen quererlo, pero también es super importante dejar plasmado los derechos sociales en esta nueva constitución, una relación distinta, también especialmente con un reconocimiento de los derechos de la naturaleza, que el extractivismo no continúe de la forma que ha continuado, porque nos provoca sequías, nos provoca una serie de situaciones que son complejas para los territorios como lo es la contaminación, la falta de agua, la instalación de mega-proyectos, el extractivisimo. que es importante frenarlo. Tiene que ver también como nosotros los pueblos indígenas lo decimos, con la supervivencia de los pueblos, con también pensar en las futuras generaciones.

¿Cómo están ustedes están planteando la autodeterminación?

Bueno, nosotros hemos señalado que es un derecho que nosotros ya tenemos. Hemos reiterado en muchas oportunidades que nosotros no partimos de una hoja en blanco, nosotros partimos de tratados e instrumentos internacionales de Derechos Humanos, los cuales están ratificados por Chile en relación con la materia de pueblos indígenas, y son éstos los cuales nos respaldan y aseguran el derecho a la libre determinación, el derecho a la autonomía, el derecho a nuestros territorios y, obviamente, que van muy encaminados cuando hablamos de autonomías territoriales, al derecho al territorio que era lo que hoy en día se puso en votación en general y, por lo tanto, es algo que también vamos a seguir defendiendo, porque un pueblo sin territorio muy difícilmente es que pueda ejercer su derecho a autodeterminarse.

¿Qué es lo que sucedió?

Hoy en día nos fue mal con la votación en general. Va a volver a la comisión de derechos fundamentales. Vuelve para presentar una nueva propuesta dentro de 15 días y tiene que ser un trabajo que obviamente sea conversado con los diferentes colectivos que hoy están en la convención. Eso, lamentablemente, fue un poco complejo porque nosotros estamos a contra reloj, tenemos muy poco tiempo. Entonces, no tenemos tiempo como para llegar a buen puerto. Y nos pasó eso en relación al derecho al territorio Sin embargo, en este momento igual se están llevando adelante esas conversaciones debido a que una de las demandas principales, por no decir la mas importante, para el pueblo mapuche, y que va a permitirnos avanzar en la solución de todos estos temas de injusticias, los presos también que eso es muy muy importante, y que nos permita de verdad construir ese nuevo Chile que se anhela con justicia, con verdad, al mismo tiempo también con garantías de los hechos que permitieron la ocupación de nuestro territorio, a través de la fuerza, de la militarización, no se vuelvan a repetir, que no vuelvan a ocurrir. 

¿Qué es lo de máxima que ustedes están planteando?

Nosotros lo que planteamos, porque se provoca una confusión en los medios hegemónicos sobre todo, de que nosotros como indígenas nos queremos adueñar de todo. Eso es una falacia. Nosotros también comprendemos que acá habitamos con personas chilenas, que viven en condiciones también malas en términos económicos, de recursos, que nosotros no desconocemos. De hecho, reconocemos, y esa realidad nosotros la aceptamos, nosotros lo que estamos en contra y las tierras que están siendo demandadas tienen que ver con el latifundio, con esos que tienen 4 mil, 5 mil, 6 mil hectáreas una sola persona, también obviamente con las empresas extractivistas que tienen miles y miles de hectáreas mientras que las comunidades están acorraladas.

Estuve cerca a Curanilahue en estos días…

Curanilahue, por ejemplo, es una de las comunas que refleja lo que es el monocultivo de pino y eucaliptus. La gente prácticamente tiene los pinos y eucaliptus en el patio de la casa y todas las comunas de la octava región pasa exactamente lo mismo, mientras que los pueblos y el pueblo chileno está absolutamente empobrecido producto de la presencia de estas forestales y sus dueños son unas pocas familias que ni siquiera tributan en este país. Así de absurdo es el sistema económico por el cual hoy en día nos regimos y también es una de las partes fundamentales que se tiene que regular en este país.

¿Y el pluralismo jurídico cómo se está encarando?

El pluralismo jurídico fue una conversación que, hablando con los diferentes colectivos, yo formo parte de una de las comisiones de sistemas de justicia, y una de las conversaciones que tuvimos que dar, tuvimos que conversar con cada una de las personas para explicarles en qué consistía. Había un desconocimiento absoluto respecto de lo que era el pluralismo jurídico y prácticamente era en sus inicios muy demonizado e incluso sigue siendo por los medios de comunicación, que están incentivando a que el plebiscito de salida sea rechazado, pero el pluralismo jurídico se logra instalar como principio en los nuevos sistemas de justicia y el pluralismo jurídico tiene que ver con el reconocimiento de los sistemas de justicia que los pueblos indígenas deben ejercer por su derecho a la libre determinación en condiciones de coordinación con la justicia nacional. Obviamente, también de cooperación, es un sistema que está coordinado y no subordinado si no estaríamos en una situación de desventaja y eso no debe seguir ocurriendo. Y eso ya está, está dentro de lo que va a ser el proyecto de constitución que se va a presentar.

¿Y la educación intercultural, como la están pensando ustedes?

Vienen los derechos sociales en los otros informes, que va a entregar la comisión de derechos fundamentales los próximos días, y claro, nosotros también planteamos la educación intercultural, porque hoy en día es un decreto en Chile, o sea, no es nada, viene un presidente y si quiere la elimina. Yo creo que es una de las características que va a tener el derecho a la educación, tiene que estar. Aquí se ha hablado mucho respecto de un Estado Plurinacional. En principio fue un slogan. Todos decían: queremos un Estado Plurinacional, queremos a los pueblos indígenas y demás. Desde una forma muy folclórica nos miraban, y una vez que nosotros empezamos a instalar temas que son para ellos conflictivos, y empezamos a decir la plurinacionalidad se tiene que materializar, no es un concepto vacío, la plurinacionalidad se manifiesta en derechos concretos, como el derecho a que las personas indígenas puedan ejercer sus formas de justicia por ejemplo, tienen educación, tienen salud, tienen educación… O sea tienen que quedar. En un Estado plurinacional, como Estado, sin que esto se pueda materializar, sin que se pueda hacer de verdad, no sirve de nada. Esto a mi no me dice nada. La educación, igual para todos, es un problema. Y digo es un problema porque tiene que ver con la igualdad. Porque a todos no se le plantea el mismo tipo de educación, sino también tiene que ser de acuerdo a los pueblos existentes, porque no me pueden obligar a tener un solo tipo de educación. Yo creo que es lo menos problemático porque en términos concretos por lo menos hoy en día existe. Hoy en día está instalado, no con ese reconocimiento constitucional. Hay experiencias, y no ha dividido el país como muchos se imaginan. No ha pasado absolutamente nada sino lo que ha hecho es crecer aún más, y es algo que va a pasar.

¿Y la situación en el Wallmapu cómo está? ¿Qué puede pasar con este nuevo gobierno?

Va a depender mucho de cuales van a ser las decisiones políticas que tome el gobierno, porque todas las demandas de los pueblos indígenas no es una demanda nueva que viene especialmente desde el mundo mapuche, es una demanda que se viene instalando desde hace muchísimo rato y que tiene que ver con la restitución territorial y, con ello, la libertad de los presos políticos. O sea, uno de los problemas principales que está instalado y este proceso constituyente tiene que ser capaz de responder, algo que está sucediendo hace muchísimo tiempo, sería si este proceso constituyente se pierde la oportunidad de dar causas institucionales para resolver este conflicto, que además se puede hacer y además el Estado ya está obligado, no va a hacer nada en contra. O sea, Chile ya ratificó el Convenio 169 hace más de diez años, la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, por lo tanto, la herramienta jurídica ya está. Si el gobierno tiene la herramienta jurídica para dar solución a todos estos problemas, entonces va a depender de cuáles van a ser las decisiones políticas que se tome el gobierno. Y un gobierno como éste tiene que ser capaz de tomar estas decisiones. Entonces, lo que uno esperaría es: si es un gobierno que de verdad quiere dar solución, quiere encauzar todo esto, y de verdad reconoce a los pueblos indígenas y especialmente al pueblo mapuche, tiene que solucionarlo. La solución está hoy en día en las manos, ni siquiera se necesitaría una nueva constitución para resolver los problemas que aquejan al pueblo mapuche, es sólo voluntad política y eso se espera.

¿Cuántos presos políticos mapuches hay en este momento? ¿Y qué puede hacer el gobierno en este sentido? ¿Qué esperan?

Cerca de cincuenta… Han sido los números más altos en los últimos años, porque ha habido un alto índice de criminalización, ha aumentado muchísimo. Hay cada vez más – porque hay también un problema de cómo se aplica la justicia -, cada vez son más las personas que cumplen prisión preventiva.

En todas esas causas el gobierno se querella, presenta sus querellas, entonces ahí tiene la posibilidad de retirarlas y que cambie la situación jurídica de cada persona. Eso permite la revisión de medidas cautelares, que es la prisión preventiva o la revisión total, y ahí va a permitir destrabar muchas de las causas. Y otra, en el caso de las personas que ya están cumpliendo condenas, el Convenio 169 da la respuesta: busquen medidas alternativas en caso de que las personas indígenas sean condenadas. Los gobiernos deben buscar medidas distintas al encarcelamiento. Eso es una obligación que tiene el Estado, cuáles son las medidas distintas al encarcelamiento, se pueden buscar, y es lo mínimo que existe, hoy en día el gobierno a través del ministerio de justicia, quienes están hoy en día ejerciendo esa labor de cumplimiento de condena son Gendarmería de Chile, que depende del Ministerio de Justicia. Lo mínimo sería el traslado a los centros de estudio y trabajo, un espacio donde la gente puede trabajar, puede estudiar y tener un vínculo más estrecho. En el caso de los pueblos indígenas es super importante la relación con la naturaleza, trabajar en agricultura, en artesanía, en tener mayores espacios de libertad. Eso en tanto se resuelva una medida de fondo.  Yo creo que la amnistía es un poco más compleja en algunos casos, pero el indulto es factible. El tema está en que los gobiernos siempre han gobernado para la elite económica, entonces esa es la gran traba que nosotros tenemos.

¿Esperan que se retire el estado de excepción en el Wallmapu?

Claro, estamos ahora en estado de excepción, pero con anterioridad hubo una tremenda presencia policial. Si se desmilitariza está bien, pero la presencia policial sigue igual. Entonces, hay un problema que hay que solucionar o se tienen que resolver con una política de restitución de tierras lo más pronto posible, entra un nuevo gobierno y el tema indígena tiene que ser su prioridad.





Fuente: Anred.org